El Refugio

Akuaries.

CAPITULO I: “Mi familia y yo”

Para empezar os explicaré un poco lo que es mi familia, mis abuelos tuvieron la gran idea de juntar en matrimonio a mis padres, juntar el amor a un marquesado que tenían los padres de mi madre con el amor al dinero que tenían los de mi padre, así ya os podéis imaginar la “bonita relación” que nació entre ellos, el único amor que había en la familia en ese momento era el de mis abuelos por sus intereses, bonito ¿verdad?, ese gran “cariño” de mis padres trajeron al mundo a mi hermana al año y medio de estar casados, como una niña no estaba bien visto en ese momento para ser la heredera del marqués, bueno, para mis padres ni en ese momento ni ahora, más retrógados no pueden ser los cabrones, me tuvieron a mí un año más tarde del nacimiento de mi hermana, poniéndome el bonito nombre de Juan José Antonio Marcos.

El mismo que el de mi padre, creo que aquí empezaron mis desavenencias con él, mi padre siempre se hizo llamar Juan o como mucho Juan José, lo que odiaba era que le llamaran Marcos, de hecho siempre que podía lo obviaba cuando le decía su nombre a alguien, desde muy pequeño cuando tenía que escribir mi nombre siempre puse Marcos y me gustaba que me llamaran así, el tío intentó por todos los medios llamarme Juan, José o Antonio sin conseguirlo, acabando por llamarme Mark porque según él quedaba más moderno, la madre que lo parió, el tío más carcamal del mundo hablando de cosas modernas, el caso es que no me disgustó el nombre, acabándome llamando así todos mis amigos y mi familia, menos mi padre cuando se enfadaba conmigo, que para tocarme los cojones me llamaba Juan el pedazo de cabrón, y se enfadó unas cuantas veces, empezando por quererme educar siendo muy estricto como su padre el Marqués lo hizo con él, por ahí no pasé nunca teniendo unas cuantas discusiones, haciendo lo que me pareció bien a mí siempre pasando de sus comentarios.

Y lo que peor le sentó, fue que siendo yo adolescente me reunió un día en su despacho con toda la parafernalia, para decirme que yo sería el heredero del marquesado y que esperaba que lo llevara de una manera digna, le contesté que a mí eso de ser marqués no iba conmigo y que lo fuera mi hermana que se moría de ganas de serlo, el cabreo que pilló todavía le dura y no lo entiendo porque mi hermana siempre ha sido su ojito derecho, la tía consigue de él lo que le sale del coño, viajes con las amigas desde que era muy joven, pasando por toda la ropa que ha querido siempre, y el coche que le gustaba cuando se sacó el permiso de conducir, le saca lo que le da la gana vamos, menos lo de ser marquesa que el capullo tiene metido entre ceja y ceja que tengo que serlo yo por narices, y mira que llega a ser pija la colega, lo bien que le sentaría ser la marquesa para pavonearse por ahí con sus amigas, claro que si lo fuera yo no creo que tuviera la buena aceptación que tengo entre ellas, que de tanto en tanto me llaman para salir y darme alguna alegría, pero esta parte la dejo para cuando os hable de mí. Luego está el tema de las amantes de mi padre, pero si lo miramos desde el punto de vista de cómo fue la relación con mi madre tampoco me extraña demasiado.

Por otro lado está mi madre, cuando tuve la edad para entender que se había casado porque a sus padres les interesaba ese matrimonio, entendí que no era una mujer de mucho carácter, educada de forma muy religiosa y estricta jamás le recuerdo llevarle la contraria a mi padre, ni a mi padre ni a nadie, de hecho casi no te enteras que está por la casa, se pasa el día encerrada en su habitación, que por supuesto no es la misma que la de mi padre, solo sale para comer o cenar con la familia que es algo como muy serio en casa, sobre todo cuando éramos pequeños mi hermana y yo, era obligación ir a la cena muy bien vestidos, actualmente nosotros cuando cenamos con mis padres vestimos más informal pero ellos siguen haciéndolo como si se fueran a una boda, y los dos motivos más importantes por los que sale de su habitación son, para cambiar los crucifijos de sitio y para ir a misa por las tardes y confesarse, total, que si te la encuentras alguna vez fuera de la habitación va con un crucifijo que parece que estemos en semana santa, ya veis lo divertida que es la vida en mi casa, suerte que como podéis imaginar es muy grande y no te encuentras con nadie si no quieres, paso más tiempo saludando al servicio que a mi propia familia.

Y para acabar os hablaré de mí que en definitiva es de lo que va esta historia, de pequeño teníamos una relación muy estrecha con mi hermana Elvira, ya os evito saber los tres nombres restantes, por la razón evidente de que nuestros padres no estaban demasiado por nosotros fuimos criados por la “Nani”, una buena mujer que nos intentaba dar lo que no nos dieron nunca los progenitores, su atención y cariño mayormente, de ella creo que saqué mi carácter rebelde, estar unido a mi hermana me facilitó el contacto con las chicas bastante pronto, venían amigas suyas a casa a jugar y a mí me hacían servir como parte de sus juegos, juegos que a partir de cierta edad se fueron haciendo digamos más interesantes para despertar mi sexualidad, recuerdo la última vez que me dejaron jugar con ellas.

A mi hermana le encantaba inventarse historias, creo que las sacaba de las telenovelas de amor que veía por la tele, después le gustaba representarlas en casa con sus amigas y conmigo, los juegos empezaron haciéndome bailar agarrado con una amiga suya con la que al final me casaba haciendo ella de cura, fueron evolucionando a que me hacía besarlas, primero en la cara, más tarde en los labios, después estirado encima de ellas, hasta cierto momento yo no tenía mucha conciencia de lo que estaba haciendo, para mí era un juego, pero fui creciendo y mi hermana en sus jueguecitos también evolucionaba, esa última vez consiguió convencernos para que nos metiéramos en la cama en ropa interior, nos besáramos en los labios y nos quitáramos la ropa dentro quedando en pelotas, que era como ella lo había visto en una película, después de quedarnos en bolas tapados por la ropa de la cama, se empeñó en que nos besáramos y me estirara en medio de las piernas de su amiga, solo fue colocarme que la chica pegó un grito y un salto de la cama, recogiendo el sostén y las bragas saliendo corriendo desnuda, mi hermana asustada estiró de la ropa de la cama, dejándome en pelotas con la polla tiesa de puta madre, pegó otro grito y salió corriendo detrás de su amiga, hasta allí llegaron los juegos con mi hermana y sus amiguitas.

Unos años más tarde empecé a “jugar” con sus amigas de otra forma, la primera vez fue en la celebración de uno de sus cumpleaños, estaba el jardín lleno de chicas y yo ayudaba a la Nani en lo que podía para que mi hermana tuviera una buena fiesta, mi padre fuera de casa como siempre y mi madre moviendo crucifijos no se les vio el pelo para nada como era habitual, antes de sacar el pastel para que soplara las velas, me llamó mi hermana para saber si podía acompañar a su compañera de clase Mercedes al cuarto de baño, cosa que me presté amablemente a hacer claro, cuando llegamos a la puerta se la abrí para que entrara, la amiga era un poco lanzada la chica.

MERCEDES: Seguro que a Elvira la has visto hacer pipí muchas veces.
YO: Si claro.
MERCEDES: ¿Quieres entrar conmigo por favor?, así hablamos.

Me metí con ella en el cuarto de baño, se subió la falda y se bajó las bragas sentándose en la taza, mirándome fijamente el bulto que me hacía la polla dentro del pantalón.

MERCEDES: ¿Me harías un favor?
YO: Sí, ¿por qué no?, lo que quieras.
MERCEDES: Es que yo solo tengo hermanas y me gustaría ver lo que tenéis los chicos.

Me lo soltó de golpe y sin anestesia, me acerqué a ella parándome a un palmo más o menos de su cara, me desabrochó el cinturón y el botón, me bajó la cremallera y dejó caer el pantalón hasta mis tobillos, fijó sus ojos en mi polla debajo del calzoncillo, metió los dedos por dentro bajándomelo despacio, el cipote saltó de dentro apuntándole a la cara, ella lo cogió con una mano con cuidado empezando a pajearme, me miró a la cara.

MERCEDES: ¿Así es como te lo haces tú cuando estás solo?

Me puse colorado sin contestarle intentando aguantarme las ganas de correrme, ella me sonrió y sin esperármelo se la metió en la boca chupándomela y hasta allí llegué soltándole un lechazo dentro de su boca, se la sacó con cara de asco y le dejé ir otro en “to” la cara maquillándola bien, me guardé la polla nervioso subiéndome el pantalón, salí corriendo para mi habitación y acabar de hacerme una paja y quitarme el calentón, cambiarme de ropa y volver a bajar al jardín para ver soplar las velas a mi hermana, Mercedes me miraba con una sonrisilla en la distancia, fue con ella invitada por mí hermana que un poco de tiempo después perdí la virginidad, no os lo relato porque fue tan patético como la mayoría de las primeras veces, suerte que la chica tenía paciencia e insistió en hacerlo conmigo unas cuantas veces más, en una de las ocasiones al salir de la habitación caminábamos por el pasillo cogidos de la mano, nos cruzamos con mi madre sujetando un crucifijo delante de ella de buenas dimensiones, soltó una mano para hacerse la cruz sobre el pecho mirando para el techo sin decirnos nada caminando a lo suyo.

Fueron pasando los cumpleaños y las amigas de mi hermana estaban la mayoría cada día más guapas, las traía a casa para bañarse en la piscina y yo me ponía “morao” mirando aquellos cuerpos en medio de ellas, Elvira sabía todo lo mío, tenía confianza con ella para explicarle hasta cuando me hacía una paja pensando en alguna de sus amigas, así que una vez que trajo a casa a Marta, una que sabía que a mí me ponía un montón, la convenció para que se quitaran la parte del arriba del bikini, que tetas tenía aquella chica, la bruja de mi hermana se inventó una escusa y nos dejó solos tomando el sol, en un rincón de la piscina que estábamos a salvo de las miradas de la casa.

MARTA: Esto no es justo, porque tú me ves las tetas y yo no te veo nada.
YO: Tú también me ves las mías.

Le dije señalándome el pecho riendo.

MARTA (riendo): ¿Nos lo quitamos todo y así estaremos en igualdad de condiciones?
YO: Como tú quieras, yo no tengo problemas.
MARTA: ¿No tienes problemas?, pues empieza tú.

Me levanté, acerqué la hamaca a la suya y me quité el bañador estirándome con la polla medio morcillona por la conversación con ella, se quitó estirada las bragas del bikini sin poder apartar la vista de mi polla, la agarré de la barbilla besándola en los labios notando como una de sus manos me agarraba él cipote, abrí los ojos y vi a mi hermana que había pillado a su amiga con mi polla en la mano, levantó el dedo pulgar y se giró sigilosamente para volver a desaparecer, fui acariciándole los muslos subiendo poco a poco hasta tocarle el chichi, nos estuvimos tocando un rato hasta que ella cogió su bolso sacando un condón que me puso, se sentó encima de mí cabalgándome hasta correrse viendo como se le movían aquellas tetas tremendas, se estiró abriendo mucho las piernas, me coloqué encima metiéndosela moviendo despacio mis caderas a la vez que con una mano le tocaba el pezón suavemente, me cogió del culo moviendo sus manos al ritmo que le interesaba y yo me propuse no correrme hasta que ella lo hiciera por segunda vez, fue pasando de respirar fuerte a jadear y después a gemir cada vez más hasta corrernos los dos a la vez, nos miramos a los ojos y nos besamos convirtiéndose en mi primera novia.

La primera chica por la que sentí que estaba enamorado y me gustaba pasar el tiempo con ella, hasta que pasaron tres meses y se le metió en la cabeza que tenía que conocer a sus padres, cuando habíamos hablado mil veces de llevar nuestra relación de manera natural de momento entre nosotros sin implicar a nadie más, el hecho de presentarme a sus padres me pareció que era oficializar el noviazgo y no me veía en esa situación, así que también fue mi primer desengaño amoroso que me hizo pasar una temporada triste y apenado, llegando a dudar si volver con ella aceptando sus condiciones, por suerte el consuelo de mi hermana y los buenos consejos de la Nani me ayudaron a tirar para adelante.

Un tiempo más tarde mi hermana me habló de otra amiga suya que estaba muy interesada en mí, me la presentó un domingo por la tarde en un bar muy pijo, donde me miraban casi igual de mal que mi padre por llevar unos vaqueros y una camiseta negra puesta, que era mi vestimenta habitual por tocarle las narices a mi viejo básicamente, la relación con aquella chica fue intensa pero no muy larga, exactamente cuatro días, pero cuatro días literales, lunes, martes, miércoles y el jueves que me dijo de ir el sábado a una fiesta que la habían invitado y que me tenía que poner un traje, discutimos casi una hora por la puta ropa que me iba a poner y al final me salió con…

CHICA: Un futuro marqués como tú tiene que ir bien vestido para dar una buena imagen.

La madre que me parió y sus crucifijos, parecía que me estaba hablando mi padre con la boca de aquella chica, me largué de allí y no la he vuelto a ver en mi vida.

Otro momento importante fue cuando tuve que decidir qué carrera universitaria estudiaría, mi padre me daba la vara cada día que estudiara económicas para entrar en su grupo de empresas, así que yo hice lo más lógico, que fue decidirme por ingeniería informática que era lo que me gustaba a mí y que le dieran por culo a mi padre, seis meses estuvo el tonto sin hablarme, hasta que mi hermana lo convenció de que aquella carrera también era importante para cualquier empresa, así que me acabó pagando los estudios en una universidad privada que le costaba un ojo de la cara, juntándome con unos compañeros y compañeras que más pijos no podían ser los cabrones, no podía hablar cinco minutos seguidos con alguien sin que me entraran ganas de vomitarle encima, Así fue pasando el tiempo.

CAPITULO II: “El Refugio”

Yo intentaba ir alargando la carrera, total tampoco tenía muchas cosas que hacer y pocas ganas de acabarla para volver a discutir con el “marqués” donde trabajar y qué hacer con mi vida, en el último curso y con ya veintiséis años solo tenía que aprobar dos asignaturas y presentar un trabajo, una de ellas la había suspendido pudiéndola aprobar tranquilamente, para estar otro año “estudiando” tranquilo sin que nadie me tocara los cojones.

Un día cuando salí de la universidad me desvié del camino habitual para dar un rodeo y tardar más para no llegar a casa tan temprano, pasé por barrios de la ciudad que no había estado en mi vida, giré una esquina y vi una especie de bar con la fachada toda de madera que llamó mi atención, paré el coche justo delante mirando un letrero en letras negras que ponía, “El Refugio”, era como si aquel lugar me atrajera y necesitara entrar para tomarme algo y ver cómo era, aparqué el coche y entré abriendo una pesada puerta de madera, me quedé de pie solo entrar mirando el local, todo forrado de madera con apariencia de bar irlandés, a un lado había una especie de sillones con mesitas delante, en el otro unas mesas con sus sillas, más adentro a la izquierda una larga barra también de madera con sus taburetes delante, y al fondo una mesa de billar americano y una diana de dardos, aquello me pareció el paraíso y eso que todavía no me había enterado del tipo de lugar que era, de entrada el único cliente que había era yo, me senté en la barra y salió de una puerta que parecía un almacén un chica vestida de cuero negro, en la parte de arriba llevaba una especie de chaleco que le marcaba unas tetas y un canalillo que se me fijaron los ojos en él sin poder apartarlos.

CAMARERA: ¿Vas a tomar algo o con mirarme las tetas ya tienes bastante?

Me despertó de golpe mirándole los ojos.

YO: Una cerveza por favor.
CAMARERA: Rubia o negra.
YO: Yo que sé, normal supongo.
CAMARERA: Pues si no lo sabes tú lo tenemos claro.

Puso una copa debajo del surtidor que se fue llenando poco a poco.

CAMARERA: ¿Estás por aquí de paso?
YO: Si y no, nunca había pasado por esta calle y he visto el bar animándome a entrar.
CAMARERA: Perdona, pero esto es algo más que un bar.
YO: Sí, un bar con unos dardos y una mesa de billar.

Acabó de llenar la copa y me la puso delante mirándome fijamente, le aguanté la mirada esperando que me dijera algo.

CAMARERA: Me da en la nariz que no será la última vez que te vea por aquí.
YO: La verdad que el local me gusta mucho, pero no hay mucha gente.
CAMARERA: Porque has venido muy pronto hombre, si te esperas un rato por aquí verás cómo se va animando.

En ese momento pasaron por detrás de mí un par de chicas cogidas de la mano.

UNA DE LAS CHICAS: Hola Mar ¿cómo va la tarde?
MAR: Pues ya ves, dándole conversación a un nuevo cliente.

Las chicas se sentaron en uno de los sofás y Mar, la camarera, llenó dos copas de cerveza negra llevándoselas, volvió detrás de la barra.

YO: Así que te llamas Mar.
MAR: Sí, ¿y tú?
YO: Mark.
MAR: Un nombre poco corriente si no eres catalán.
YO: No, no lo soy, cosas de mi padre, que me puso Marcos para acabar llamándome Mark con K final.
MAR: Pues muy bien, encantada.
YO: Igualmente.
MAR (levantando la voz): Chicas, el nuevo cliente se llama Mark, ellas son Carla y Elena.

Levantaron la mano desde donde estaban sentadas para saludar, le devolví el saludo y miré a Mar.

YO: Siempre presentas a todos los clientes.

En ese momento las chicas se empezaron a besar llamando mi atención.

MAR: ¿Qué pasa, nunca has visto a dos chicas estar enamoradas y besarse?
YO: Perdona Mar, supongo que no me lo esperaba pero es lo más normal de mundo ¿no?
MAR: Mira, te voy a explicar cómo funcionamos aquí para que lo tengas claro, cuando se traspasa esa puerta, (señalándome la puerta de entrada), da igual que tengas mucho dinero o poco, que seas mujer o hombre, el color de tú piel, la condición sexual que tengas, del equipo de futbol que seas, el partido político que votes o al Dios que le reces, aquí dentro todos somos iguales y solo pedimos una cosa…

Hizo un silencio mirándome a los ojos, yo le aguanté la mirada abriendo los míos esperando que siguiera hablando.

MAR: Respeto.
YO: ¿Respeto?
MAR: Sí, que todos respetemos a los demás, si un día no tienes dinero para pagar ya me lo darás en otro momento, pero cómo pierdas el respeto por cualquier otro cliente no te dejaremos entrar nunca más.
YO: Coño, ahora entiendo porque es más que un bar.
MAR: Exacto, ¿crees que podrás ser cliente de el Refugio?
YO: Me parece que esto me va a gustar.

En ese momento un hombre que debería estar sobre los treinta años se paró en la barra a mi lado.

MAR: Hola Dani guapo, te presento a Mark.

Nos estrechamos la mano mientras Mar sacaba de una nevera una botella de cerveza y se la ponía delante.

DANI (mirándome): ¿Nos jugamos las cervezas en una partida de dardos?
YO: Vale, pero estás las pago yo, nos jugamos la siguiente ronda que seguro que acabaré pagando yo también porque nunca he jugado a los dardos.

Se empezó a reír cogiendo unos dardos de dentro de un vaso que Mar le estaba ofreciendo.

DANI: Mar, me parece que has hecho un buen fichaje con este chico.

Cogimos las cervezas y nos dirigimos al final del bar donde estaba la diana, al pasar por delante de las chicas que no paraban de besarse Dani las saludó, me explicó cómo funcionaba el tema de los dardos y empezamos la partida.

DANI: ¿Cómo has venido a parar aquí?, no hay mucha gente que conozca este sitio.
YO: Pues por casualidad, he pasado por delante y parecía que el local me estaba llamando para que entrara.
DANI (riendo levantando la voz): Chicas, Mark también ha sentido la llamada de él Refugio.

Las tres se pusieron a reír levantando el dedo pulgar, en ese momento entraron unas cuantas personas más que se fueron distribuyendo por el local saludándose entre todos.

YO: ¿Pero es que aquí todos los clientes os conocéis?
DANI: Sí, ya te darás cuenta en poco tiempo de lo especial que es este sitio.

Cada vez que se acercaba alguien Dani me lo presentaba, a la media hora aquello parecía otra cosa, estaba casi lleno de gente y se hablaban unos a otros como si se conocieran de siempre, en las mesas había gente hablando y en los sillones a demás de hablar la mayoría se besaban y hasta se metían mano, habían todo tipo de parejas, chicas, chicos y heteros.

YO: Este lugar es mucho más interesante de lo que parecía.
DANI: Es totalmente liberal, ¿tú tienes pareja?
YO: No, estoy acabando la carrera y todavía no me he planteado el futuro.
DANI: Pues si ves a una chica o chico que te guste y te quieres enrollar solo tienes que pedírselo.
YO: A mí me gustan las chicas, pero eso que dices es muy raro, y si se molesta, Mar me ha dicho que lo más importante es respetar a la gente.
DANI: Claro, pero pedirle algo a alguien no es faltarle el respeto, te responderán que sí o que no y ya está.
YO: ¿Tú lo has hecho alguna vez?
DANI: No porque estoy casado, es una buena mujer y no le haría daño nunca.

Acabamos las dos rondas de cervezas que pagué yo y nos despedimos con Dani en la puerta de él Refugio, después de que me presentara a un montón de gente de la que no me acordaba de la mayoría de los nombres.

Al día siguiente estaba a la misma hora entrando de nuevo, Mar estaba sirviendo a una chica y un chico sentados en una mesa, saludé a Mar y me presenté a la pareja colocándome en el mismo lugar en la barra que el día anterior, llegó Mar y me llenó un copa de cerveza poniéndomela delante.

MAR: Esta primera copa te invita la casa por haber cogido a la primera de lo que va este lugar, presentarte a esa pareja ha sido un punto para ti.
YO: Dime una cosa, ¿si algún día quiero tomar algo diferente que pasa?
MAR (riendo): Que me lo dirás antes de que te sirva o te beberás lo que te ponga. Hoy has vuelto a llegar muy pronto.
YO: Me gusta estar aquí mirándolo todo sin gente.
MAR: Ya.
YO: Y hablar contigo.
MAR: ¿Me estás tirando los trastos el segundo día que vienes por aquí?
YO (riendo): Un poquito sí, me encuentro a gusto hablando contigo.

Me sonrió y siguió con su trabajo sin decir nada, se iba parando de tanto en tanto hablando de algunas cosas hasta que llegó Dani y volvimos a jugar a los dardos.

Al cabo de un mes entraba en el Refugio como si fuera mi segunda casa, o la primera, porque pasaba más tiempo allí que en ningún sitio, conocía a la mayoría de clientes y era como mi rincón del mundo en el que me sentía yo mismo, sin tener que hacer parafernalias aguantando a gente que no me interesaba lo más mínimo, el único problema era que me había alejado de las chicas de la Universidad y de las amigas de mi hermana llevando un tiempecito que no me había comido una rosca, con Mar estaba bien pero ella no entraba en “jueguecitos” conmigo dejándome claro sin hablar que no tendría nada con ella. Un día llegué a primera hora con la intención de hablar con Mar, me senté en la barra con la cerveza delante de ella.

YO: Mar, tengo un pequeño problema.
MAR: ¿Tú un problema?, dime, qué te pasa.
YO: Llevo más de un mes viniendo a diario por aquí, conociendo todas las chicas que llego a conocer no me he comido una mierda con ninguna, ¿estaré haciendo algo mal?
MAR: ¿Pero tú les has preguntado si quieren liarse contigo?
YO: Mujer, así tan directamente no, me da como vergüenza, intento hacerme el simpático y tirar algún anzuelo a ver si pican.
MAR: Pues ya puedes ir tirando anzuelos que te vas a morir de hambre amigo.

Se dio media vuelta y desapareció en el almacén, llegaron Carla y Elena sentándose en el lugar de siempre, cogí mi cerveza y me senté con ellas.

YO: ¿Chicas os puedo preguntar algo?

En ese momento llegó Mar con las cervezas para ellas.

MAR (riendo): ¿Supongo que no serás tan tonto de preguntárselo a ellas?
YO: Tú sí que eres tonta tía, quieres dejar a tus clientes tranquilos coño.

Mar se alejo riendo los cuatro.

YO: Veréis, es que Mar me ha dicho que si quiero tener relaciones con alguna chica tengo que pedírselo directamente y me parece un poco raro, ¿cómo lo veis vosotras?
CARLA: Pues así fue como nos conocimos nosotras, ¿verdad Elena?
ELENA: Entré un día y la vi, no dude ni un momento en acercarme y decirle lo guapa que es y las ganas de conocerla que tenía.

Carla lo confirmaba con la cabeza mirando enamorada a su pareja.

YO: No me jodáis, ¿así tal cuál?
CARLA: Tal cuál Mark.

Charlamos un rato más hasta que llegó Dani y me fui con él a pasar el rato, media hora más tarde estábamos un grupo de cinco o seis jugando a los dardos y pasó una chica para ir al cuarto de baño que me llamó la atención, morena, muy guapa y con un tipo espectacular, esperé que saliera y me puse delante de ella como si fuera a tirar a la diana, ella se paró y nos miramos a los ojos, tiré los tres dardos a la vez clavándolos en la diana y la aparté un poco.

YO: Hola me llamo Mark.
ELLA (sonriendo): Yo Inma, ¿cómo estás?
YO: Intentando invitarte a algo para hablar un rato contigo.
INMA: ¿Quieres que vayamos a mi casa a follar?
YO: Ostia claro, perdona pero es que no llevo mucho tiempo por aquí y todavía me sorprenden estas cosas.
INMA: Llevo mucho rato mirándote y he tenido que pasar por delante de ti para que me hicieras caso coño.
YO: Joder, no me quedan cosas por aprender todavía de este lugar.

Me cogió de la mano y estiró de mi para sacarme de allí, pasamos por al lado de Mar que iba con una bandeja llena de vasos vacios guiñándome un ojo con una sonrisa, sabiendo que ya había conseguido mi objetivo.

Llegamos a la casa de Inma que vivía cerca de allí, cerró la puerta mirándome a los ojos, se acercó rodeándome el cuello con sus brazos besándome, pasándole los míos por la espalda, me fue quitando la camiseta a la vez que me llevaba a su habitación, nos paramos uno delante del otro al lado de la cama, ella se quitó la camisa dejándome ver un sujetador de color azul que le aguantaban unas buenas tetas, se quitó los pantalones llevando un tanga a juego, yo me iba desnudando a su ritmo, me quité los boxes a la vez que ella se deshacía del tanga quedando los dos en pelotas sin habernos dirigido la palabra, se arrodilló y me cogió la polla pajeándola mirándomela como esperando a ver a qué tamaño llegaba, rodeó la punta con sus labios pasándole la lengua metiéndosela poco a poco más profundamente, la sacó dejando caer encima saliva directamente de su boca volviendo a pajearla, me la estaba poniendo dura como una piedra, se la metió de nuevo hasta casi el final sacándola succionando repitiéndolo unas cuantas veces, se levantó volviéndome a besar con sabor a mi propia polla.

INMA (excitada): Demuéstrame que sabes hacer guapo.

Le estiré en la cama abriéndole las piernas, se las fui besando y lamiendo subiendo despacio hasta llegarle al chichi que empecé rodeándole con la lengua, para poco a poco ir lamiéndole los labios menores acabando con la lengua en medio pasándola entre el clítoris y el agujero de la vagina, lo hacía de forma suave con la punta de la lengua, hasta que ella me cogió la cabeza y me la apretó contra su coño llenándome media cara de flujos, le empecé a dar lametazos con fuerza haciéndole soltar unos gemidos enormes, me cogió de la cabeza estirándome en la cama sentándose encima, me besó a la vez que se metía mi polla hasta el fondo, levantó el tronco cabalgándome suavemente sujetándola por el culo, fue aumentando el ritmo hasta correrse pegando unos gritos que no había oído nunca a ninguna chica con las que había estado hasta ese momento, se estiró a mi lado cogiéndome la polla mientras recuperaba el resuello, cuando empezó a respirar con normalidad, bajó la cabeza volviendo a meterse el cipote en la boca, chupándolo con suavidad para ir aumentando la intensidad, la fuerza y la profundidad hasta que me hizo correrme dentro de su boca sin dejar ir nada tragándoselo todo al momento, me besó en los labios con una sonrisa.

INMA: ¿Qué hora es Mark?
YO: Casi las doce.

Se acurrucó con mi cuerpo pasándome un brazo por encima.

INMA: ¿Te quedas conmigo esta noche?
YO: Vale.

Le pasé el brazo por encima de su cintura y nos quedamos dormidos. A las siete de la mañana me despertó, me invitó a un café con leche, hablamos un rato y nos fuimos porque ella tenía que ir a trabajar y yo a casa, para ducharme y cambiarme antes de ir a la universidad.

Cuando entraba en casa me crucé con mi padre que me miró como si fuera un ladrón drogadicto que entraba de ocupa, no le hice ni puto caso metiéndome en mi habitación.

Estaba en pelotas a punto de meterme en la ducha y entró mi hermana sentándose en la cama.

ELVIRA: Hola hermanito, ¿has pasado la noche fuera de casa?
YO: Sí, ya lo sabes, ¿Por qué coño me preguntas?

Me miraba interrogándome con la mirada.

ELVIRA: ¿Quién es?
YO: Una chica que he conocido, pero no te preocupes que no es nada serio.
ELVIRA: ¿Donde la has conocido, en la universidad?
YO: No, no tiene nada que ver con los ambientes que nos relacionamos nosotros.
ELVIRA: Huy, huy, esto me lo tienes que explicar con tranquilidad.
YO: Elvira, no hay nada que explicar, la he conocido, hemos tenido sexo y he pasado la noche con ella, se acabó.
ELVIRA: ¿Me estás diciendo que hasta ayer no la conocías de nada?
YO: Eso mismo.
ELVIRA: Pues te estás juntando con chicas un poco guarras ¿no?
YO: ¿Tú no lo has hecho nunca?
ELVIRA: ¿Conocer a uno y meterme en la cama con él?, nunca, tengo un poco más de clase tío.
YO: Lo que tienes son demasiadas tonterías en la cabeza, no sabes lo que te pierdes.
ELVIRA: Tú vigila que no te pesque una mindundi por ahí para aprovecharse de tu situación.
YO: Si no saben mi situación será difícil que me pesquen.
ELVIRA: Hay mucha lagarta suelta que lo saben todo, que inocente eres a veces.

Me giré caminando para el cuarto de baño metiéndome en la ducha, al salir ella se había ido, me estiré un rato antes de vestirme y bajar a desayunar algo más consistente, antes de ir a la universidad a escuchar un par de clases y meterme en el auto servicio a comer algo, saliendo de allí me fui directamente al Refugio.

Sentado en lo que ya parecía mi taburete con una cerveza delante de Mar.

MAR (riendo): ¿Cómo te fue ayer con Inma?
YO: Muy bien, es una chica muy simpática y decidida.
MAR: Aquí, quien no es decidido no se come una mierda, ya te habrás dado cuenta.
YO: Ya, pero esta norma no me la dijiste el primer día.
MAR: Hay algunas cosas que cada uno tiene que descubrirlas por si solo Mark.
YO: Cómo tú por ejemplo, explícame algo de tú vida, siempre estás aquí a todas horas, ¿tienes vida privada?
MAR: Es justo lo que tú has dicho, mi vida privada no le interesa a nadie.

Se giró y se fue a hacer algunas cosas, me dio la impresión que no quería entrar en ese terreno y de momento no insistí más. Llegó Dani y más gente con la que estaba jugando al billar, una de las veces que me tocaba tirar a mí me preparé agachándome sobre la mesa para apuntar con el taco una bola fácil, los ojos se me fueron a una chica negra que hablaba con un grupo de gente, con una minifalda tejana y una camisa blanca sin parar de mirarme, toqué la bola blanca tan mal que casi no le di a la otra bola fallando lo que parecía un tiro fácil, provocando algunos comentarios sarcásticos de los compañeros de juego, la chica se puso la mano en la boca riendo de lo que había fallado, le entregué el taco a otro amigo para que siguiera él jugando y me dirigí directamente a la chica, que al verme también se apartó un poco del grupo con el que estaba.

YO: Hola me llamo Mark, he visto que no te perdías detalle de mi jugada y quería decirte que habitualmente no suelo fallar así, si me ha pasado ha sido totalmente por culpa tuya.
CHICA (riendo): Me llamo Siara encantada de conocerte, tal vez algún día podríamos jugar y así me enseñas lo que sabes hacer realmente.

Nos estábamos acercando uno al otro mientras hablábamos, en ese momento ya estaba con mi cara a unos cuatro dedos de la suya y nuestros cuerpos casi se tocaban.

YO: Si quieres puedo demostrarte que sé hacer ahora mismo.

Nos estábamos mirando a los ojos y ella me puso una mano en la cintura acariciándome, rozándonos los labios con una de mis manos tocándole la espalda.

SIARA: Hoy no tengo mucho tiempo, pero otro día me gustaría mucho que me enseñaras todas tus habilidades.

Nos besamos con sus brazos rodeando mi cuello y los míos su cintura, cuando separamos los labios se giró y le dijo a uno de sus acompañantes que la esperaran que no tardaría mucho, me cogió de la mano y me llevó a los servicios, entramos en el de chicas, donde también habían chicos, habitualmente se utilizaban unos u otros como si fueran unisex sin mirar lo que ponía en la puerta, nos metimos en uno de los cubículos besándonos apasionadamente, se levantó la faldita quitándose un tanga blanco que con el color de la piel le resaltaba un montón, me agarró la cabeza dirigiéndosela a su coño totalmente rapado.

SIARA: Hazme una pequeña demostración de tus habilidades cariño.

Me agaché y le metí la lengua lamiéndole los labios mayores para pasar al poco rato a los menores, lamiéndole el chichi de punta a punta, notando como se iba mojando, hasta que me cogió la cabeza restregándola contra su coño dejándome media cara perdida de flujos, se lo seguí comiendo con más fuerza parando en su clítoris, lamiéndolo y chupándolo hasta hacer que se corriera intentando ahogar sus gemidos.

SIARA: No ha estado mal, ven que ahora te toca a ti.

Se sentó en la taza y me desabrochó el pantalón metiéndose la polla en la boca que ya la tenía a punto con tanta lamida de chocho, empezó por la punta pasándole la lengua, introduciéndosela casi hasta la mitad chupando con fuerza, a la vez que me pajeaba por la parte de abajo, se le notaba que tenía prisas, supongo por que la estaban esperando, a mi eso me distraía y me costaba correrme.

SIARA: ¿No te gusta Mark?
YO: Me encanta, pero te veo con prisas y me distraigo.

Levantó una mano y me dio el tanga que estaba sujetando.

SIARA: Huele mi coño a ver si te gusta.

Me lo puse en la nariz sintiendo un olor penetrante que me inundó el cerebro, ella aumentó el ritmo de la paja succionándome el capullo y no tardé mucho en correrme en su boca tragándoselo todo, me dio un beso con sabor a mi propio semen, se puso el tanga con prisas y se despidió de mi quedando para vernos algún otro día con más calma.

Con Siara y con Inma nos veíamos pegando unos buenos polvos cuando coincidíamos, era una manera de follar totalmente diferente a lo que estaba acostumbrado, y no solo por la forma, que era desinhibida y donde todo valía si la pareja estaba de acuerdo haciéndolo de manera natural, era porque se hacía de forma desinteresada, sin esperar nada del otro, le intentabas proporcionar todo el placer que eras capaz de darle sin esperar nada a cambio, y lo más importante fue que en aquel lugar descubrí cosas nuevas, cómo os lo podría decir, yo estaba acostumbrado a comer sandía con cuchillo y tenedor, en el refugio descubrí que también se podía comer cogiéndola con las manos pegándole unos buenos bocados, manchándote toda la cara, y que de esa manera sabía mas autentica.

Pasaba el tiempo y se acercaba el final de curso con todo aprobado, no sabiendo muy bien que sería de mi vida a partir de aquel momento, estaba un día en el Refugio hablando con una pareja y entró Dani con la cara muy seria, dejando ver claramente que algo le había pasado, fui rápidamente a su encuentro sentándonos en una mesa y le fui a pedir su cerveza, una vez le dio un primer trago me miró a la cara como preparándose para explicarme lo que le pasara.

DANI: ¿Conoces una web que se llama “todorelatos.com”.

Yo no sé si por estudiar informática o porque me gusta mucho el porno, alguna vez había sido reenviado a esa página, pero nunca me había entretenido demasiado en ella.

YO: He entrado alguna vez pero no la conozco en profundidad, ¿qué pasa con ella?
DANI: Pues que se publican relatos donde la gente explica sus experiencias o se las inventan, hay algunos realmente buenos.
YO: ¿Y tú escribes ahí y has tenido algún problema?
DANI: No, yo solo los leo, el caso es que hablé de ello con mi mujer Eva y la convencí para leer algunos juntos, como ya te dije en su momento yo estoy muy enamorado de ella pero para mí a la relación le faltaría algo, ella conmigo no tiene ningún problema para hacer lo que sea en la cama pero no sé.

Me hablaba como dudando.

YO: Haber Dani, si ella contigo no tiene problema para darte lo que a ti te gusta, entonces el problema lo tienes tú.
DANI: A mi es que me gustaría que fuera más lanzada.
YO: Pero si me estás diciendo que no tienes problemas con ella cuando folláis, ¿a qué te refieres exactamente?
DANI: A que se vistiera más sexi, más provocativa, que cuando saliera con ella los hombres se la miraran con ganas de follársela.

Creí empezar a entender lo que Dani quería explicarme intentando ayudarle.

YO: ¿Tú lo que buscas es exhibir a tú mujer?, ¿jugar a cosas así?
DANI: Mira Mark te hablaré claro, me gustaría empezar por que se exhibiera y luego ir avanzando, pero a mí lo que me gustaría, es llegar a verla follar con otro tío que tuviera una buena polla.

Ostia, esa sí que no me la esperaba.

YO (sorprendido): ¿Qué te gustaría ver como a tú mujer se la folla otro tío?, ¿ver cómo te pone los cuernos?
DANI: Bueno, yo no lo veo así, yo lo veo como un juego en la pareja, como si le propusiera de hacer un trío para darle placer a ella, si lo consentimos los dos para mí no es una traición, y si no hay traición no hay cuernos.

Intenté pensar un momento sobre el tema de las traiciones y los cuernos, tal vez él no fuera del todo desencaminado, si la pareja decidía tener sus aventuras juntos para pasárselo bien, ¿por qué no?, es como los que llevan relaciones liberales que cada uno puede hacer lo que quiera y comparten la vida siendo conscientes de ello.

YO: ¿Y lo has hablado con ella?
DANI: Bueno, no directamente, pero he intentado por ejemplo que fuéramos alguna playa nudista, me dijo que fuera yo si quería, le regalé una mini falda muy corta diciéndole que me encantaría verla vestida con ella por la calle, me dijo que si quería se la ponía en casa para mí, pero por la calle no que parecería una guarra. Una vez estábamos en un centro comercial y se estaba probando unos pantalones, yo disimuladamente abrí un poco la cortina para que la pudieran ver en bragas algunos tíos que estaban esperando a sus parejas en los probadores y me pilló, me pegó una bronca que me dejó de vuelta y media y no me dejó tocarla durante dos semanas.
YO: Y algo le has dicho que no le ha gustado y habéis discutido.
DANI: Pues como te comentaba del asunto de los relatos, anoche estábamos leyendo uno que al tío le pasa más o menos lo mismo que a mí, hasta que llegamos a la parte de que él se lo confiesa a ella, me miró con muy mala cara diciéndome si yo pensaba igual y no pude más y se lo solté de golpe, le dije que me daría mucho morbo verla follar con otro.
YO: Y no le sentó muy bien.
DANI: De momento esta noche he dormido en otra habitación y me parece que hoy voy hacer lo mismo, menudo cabreo pilló.
YO: Es que no se puede obligar a la gente a hacer lo que nos gustaría ¿no?, además a mí me parece un terreno un poco peligroso para la pareja.
DANI: ¿Peligroso?, si los dos lo entendemos como un juego morboso no tendría que pasar nada, el sexo es una cosa y el amor otra.
YO: Ya, pero hay muchas chicas que tienen unidas las dos cosas, necesitan sentir algo para entregarse en el sexo.
DANI: En este local no, tú ya lo has podido comprobar.
YO: Tal vez tenías que haber buscado tú pareja aquí.
DANI: Que listo, si hubiera descubierto este lugar antes de conocer a Eva seguramente así habría sido, pero no fue el caso.
YO: Pues igual no es la mejor pareja para ti Dani.
DANI: Y tanto que es la mejor mujer que podía haber encontrado, la quiero con locura, lo único son estas fantasías mías que me comen el coco.
YO: Yo de ti no le daría más vueltas a esto, si eres feliz con ella, cuídala y mímala como se merece y deja que ella lo haga contigo.
DANI: De momento he pensado en traerla aquí algún día cuando se le pase el cabreo.
YO: Amigo, tú no tienes remedio tío.

Me estuvo explicando que le estaba preparando unas vacaciones a su mujer para ese verano para ver si era capaz de sorprenderla, no me dio ninguna pista más sobre lo que estaba pensando y seguimos hablando de otras cosas.




CAPITULO III:
“Se acabó la vida de estudiante”

Pasó el acto de graduación, con mi padre ocupado por sus negocios y mi madre con los crucifijos, así que solo vino mi hermana para hacerme compañía y celebrarlo cenando los dos en un conocido restaurante.

Al final de semana cenando en casa con toda la familia mi padre puso una cajita sobre la mesa, dando un discurso de los suyos insoportable pasándome la cajita como regalo por acabar de estudiar, era un reloj carísimo que no pegaba en nada conmigo ni con mis gustos un poco más discretos, pero el gilipollas se sentía feliz de regalármelo, hubiera sido mejor idea honrarme con su presencia en la graduación y no comprarme con un regalo de mierda, como ya lo conocía se lo agradecí y me fui a tomar algo a mi bar favorito, estaba a punto de entrar y oí una voz en mi espalda llamándome…

SIARA: ¿Dónde vas tan decidido Mark?
YO: Ostia mi negrita preferida, y tú, ¿cómo estás?
SIARA: Tú negrita está a punto de tomarse un copazo, que he tenido un día para olvidar tío.

Entramos y me explicó con unos cubatas como le había ido el día en el trabajo con sus problemas, las cosas que pasan habitualmente, yo le dije que había venido a celebrar mí graduación.

SIARA: Qué tal si la celebramos con otro pelotazo y te vienes a casa para acabar la fiesta como te mereces.
YO: Me parece una idea genial.
SIARA: Pero la fiesta tiene que ser hasta mañana desayunando juntos por lo menos.
YO: Y si quieres todo el fin de semana, no tengo nada mejor que hacer y para ver el panorama en mi casa mejor estoy contigo.

Me sonrió cogiéndome la mano saliendo los dos para buscar el coche y aparcarlo un par de manzanas más lejos, ella iba caminando desde su casa de lo cerca que vivía, cuando subíamos en el ascensor me dijo que compartía piso con una amiga para poder pagarlo con tranquilidad, que seguramente estaría fuera con un tío con quien salía de vez en cuando y que tendríamos todo el apartamento para nosotros solos, entramos y efectivamente estaban todas las luces apagadas dando señales de que no había nadie en casa, entramos en el salón y Siara me preguntó si quería tomar algo, la cogí por la cintura besándola.

YO (susurrando): Lo que tengo ganas de tomar lo tengo entre mis brazos ahora mismo.
SIARA (riendo): Que poeta me estás saliendo.

Me pasó el brazo por la cintura llevándome a su habitación, se quedó delante de mí y me quitó la camiseta negra desabrochándome el pantalón mientras yo me quitaba las zapatillas, me los bajó con la ropa interior sacándomelo todo con los calcetines dejándome en pelotas, me miró invitándome a desnudarla, le desabroché los botones de la blusa dejándola caer encima de mi ropa en el suelo, siguiendo con los vaqueros dejándola en bragas de color negro.

SIARA: ¿No me las piensas quitar?
YO: Ver en bragas a las chicas es una de mis fijaciones, y si tienen el cuerpazo que tienes tú todavía más.

Me sonrió pasándome los brazos alrededor del cuello acercando su cuerpo al mío, le pasé las manos por la espalda parándolas justo encima del culo acariciándole entre la espalda y las bragas, sintiendo su tacto, nos besamos cogiéndonos con los labios el del otro lamiéndolo suavemente, le besé el cuello lamiéndoselo subiendo hasta coger entre mis labios el lóbulo de la oreja pasándole la lengua, gimió suavemente, una de mis manos bajó hasta acariciarle el culo y con la otra le toqué el coño por encima de las bragas apretándole el clítoris con un dedo, dejó ir un gemido poniendo cara de salida besándome con pasión, dejándonos caer en la cama, le besé y lamí las tetas hasta dejarle los pezones como piedras de duros, bajando hasta las bragas besándole por encima, colocando mi lengua en medio de la rajita y olérselas antes de quitárselas muy mojadas, la fui mojando más con mi saliva lamiéndole el agujero del coño subiendo por sus labios menores hasta alcanzarle el clítoris chupándoselo suavemente, a ella le temblaban las piernas jadeando y gimiendo sin parar, fui aumentando la presión con la lengua sobre el botoncito mágico hasta que se corrió tensando todo el cuerpo soltando un par de gritos, cerró los ojos relajándose, me estiré encima de ella acariciándole la cara, los volvió abrir fijándolos en los míos como dándome la salida para otro asalto, bajé una mano cogiéndome la polla metiéndosela despacio en el chichi hasta el fondo, cerró un momento los ojos por la impresión y nos besamos jugando con los labios a la vez que entraba y salía de ella poco a poco sin prisas, ella fue soltando pequeñas bocanadas de aire que al aumentar un poco el ritmo de mis caderas se convirtieron en jadeos, que al subirlo un poco más pasaron a gemidos, y acabó volviendo a correrse a gritos con mis caderas trabajando a la máxima velocidad que podían, me estiré a su lado mientras ella me miraba sorprendida.

SIARA (jadeando): ¿Qué te pasa hoy que no te corres?

Me encogí de hombros.

YO: Será mejor que lo aproveches esta noche que estoy inspirado.

Se abrazó metiendo su carita en mi cuello besándomelo mientras se acababa de recuperar, cuando se le normalizó la respiración subió su boca a mi oído metiéndome la lengua, se subió encima de mí cogiéndome el cipote metiéndoselo, dejándose caer de golpe tocando con su culo mis huevos empalándose hasta el fondo, con una mano se aguantaba sobre mi pecho y con la otra me acariciaba la cara empezando a moverse encima, empezó muy despacio pero rápidamente fue cogiendo ritmo con el cuerpo y con los gemidos volviendo a estar excitadísima, acabó saltando literalmente sobre mi polla corriéndose una tercera vez, metiéndome dos dedos en la boca para que se los chupara, se dejó caer sobre mi cuerpo cerrando los ojos para recuperarse de nuevo.

SIARA: Hoy no puedo contigo, me tienes reventada.

Me salí de la cama quedándome de pie.

YO: Ven aquí conmigo por favor.

Salió con una risilla sabiendo lo que le estaba pidiendo, se arrodilló delante de mí cogiéndome la polla con suavidad rodeando la punta con sus labios pasándole la lengua, fue profundizando hasta tenerla casi toda dentro chupando con fuerza, con una mano me cogió los huevos amasándolos, aumentando la intensidad de sus chupadas y succiones poniéndome cada vez más cachondo y con ganas de correrme en su boca, me acabó succionando el glande a la vez que me pajeaba por debajo a buen ritmo, mis gemidos fueron aumentando el volumen hasta correrme en su boca dejándole ir un par de disparos de semen dentro, la saqué abriendo ella la boca y le tiré unos cuantos tiros más en los labios y en la cara, que con el color de su piel le resaltaban una barbaridad, viendo como le bajaban por la cara y le caía algún chorretón de la boca a sus tetas.

Se levantó y nos fuimos a duchar a un cuarto de baño que había en el pasillo, nos metimos en la cama desnudos abrazados comentando lo bien que nos lo habíamos pasado y oímos como se abría la puerta de entrada, sintiendo el paso de dos personas hasta la habitación de su amiga, intentamos dormir pero los ruidos de aquellos dos follando no me dejaban, cuando acabaron escuché unos pasos que se dirigían al cuarto de baño, vi que Siara dormía y me levanté para mirar quien era, abrí un poco la puerta de nuestra habitación con cautela y vi a un tío rubio con ojos claros en pelotas y un reloj puesto, muy parecido al que me había regalado mi padre, cerré la puerta con cuidado para no ser descubierto y me metí en la cama abrazando a mi amiga quedándome dormido.

Al día siguiente estábamos desayunando cuando apareció su amiga Fina, una chica con el pelo muy moreno y ojos negros, era muy guapa y con unas curvas como para marearse.

SIARA: ¿Dónde tienes a tú novio Fina?
FINA: Yo que sé, como siempre a desaparecido antes de que me despertara, tiene mucho trabajo y cosas que preparar, o eso me dice siempre, ¿y este chico que tienes a tu lado?
YO: Me llamo Mark, soy amigo de Siara.

Me levanté y le di dos besos.

FINA: Por lo que veo algo más que amigos, ¿habéis dormido juntos no?
SIARA: Ya sabes mi manera de pensar, somos amigos y nada más.
FINA: Vamos Siara, ¿cuando has traído a casa a un tío y dejarle que duerma contigo?

Siara se puso nerviosa parándose a pensar un momento.

SIARA: Bueno, alguna vez tenía que ser la primera ¿no?
YO: ¿Soy el primero que traes a dormir contigo?
SIARA: Tú te callas, y tú Fina, quieres sentarte a desayunar y llenarte la boca de comida para dejar de hablar cabrona.

Nos miramos con su amiga escapándosenos la risa de cómo estaba Siara de nerviosa, desayunamos los tres y las acompañé a un centro comercial que querían ir, después fui a casa a cambiarme de ropa.

Me duché y me estiré un rato en la cama en boxes, habíamos quedado con las chicas que las pasaría a buscar y comeríamos juntos, luego Siara se iba a casa de sus padres para pasar el domingo en una fiesta familiar, pensaba en pasar por la tarde por el Refugio y llamaron a la puerta, la abrí y me encontré con mi padre.

MI PADRE: He pensado en dejarte el verano para que descanses y hagas todas las mamarrachadas que quieras, pero en septiembre vendrás conmigo a la empresa y empezaras a trabajar de verdad.

Se giró y se fue sin esperar a saber que pensaba de su idea, el capullo ya estaba haciendo planes para mí sin interesarle una mierda lo que yo quisiera hacer con mi vida, pero bueno, pensé en pasar el verano y luego ya hablaríamos de mi futuro.

Después de comer con las chicas fui al Refugio, llegué tan temprano que debían de acabar de abrir, al entrar me quedé quieto mirando el local vacio, como me gustaba verlo así, me acabé sentando en la barra y salió Mar abrochándose los botones de una bonita camisa enseñándome el sujetador, ella era un bellezón con el pelo negro azabache y con los ojos entre verdes y azules, dependía del momento parecía un color u otro, en contraste con el pelo le resaltaban muchísimo, esa mujer giraba cabezas por donde pasaba pero le rodeaba un aura de misterio que creo que a ella le gustaba mantener.

MAR: Ya te he enganchado otra vez mirándome las tetas.
YO: Lo siento Mar, no puedo evitarlo tía.
MAR (riendo): ¿Qué haces aquí tan temprano?
YO: He comido y he salido a celebrar mi graduación.
MAR (cachondeándose): Jolines tío, la de amigos que vienen a celebrarlo contigo.
YO: Ya ves, como puedes ver soy un tipo bastante solitario, estoy esperando que llegue la gente para celebrarlo con ellos.
MAR: ¿De verdad no tienes más amigos que los que conoces aquí?
YO: A parte de mi hermana tengo algunos conocidos que no me interesan demasiado.
MAR: Un poco raro sí que eres tío.
YO: ¿Y tú?, que me explicas de tú vida.
MAR: Yo prefiero ser la camarera que escucha las penas de sus clientes si no te importa, ¿quieres tomar algo especial hoy?
YO: Ponme un gin tonic que hoy estoy de celebración.

Esperé que fuera llegando la gente, estaba jugando una partida de dardos con varios y vi entrar por la puerta a Dani acompañado de una chica con el pelo castaño muy guapa, saludó a todos levantando la voz y se sentaron en una mesa, Dani estiró la cabeza buscando a alguien y al encontrarse con mi mirada me hizo un gesto con la mano para que me acercara, fui hasta donde estaban quedándome de pie.

DANI: Mark, te presento a Eva, mi mujer.

Ella se levantó muy educadamente para saludarme con dos besos y Dani me ofreció que me sentara con ellos.

DANI: Este es Mark cariño, del que te he hablado tantas veces.

Sabiendo las fantasías sexuales que tenía mi amigo me puse un poco nervioso por la respuesta de su mujer.

EVA: ¿Así que tú eres el amigo con el que se pasa horas aquí jugando a los dardos?

Respiré profundo al notar que la chica no lo había asociado a otras cosas.

YO: Lo siento si le ocupo demasiado tiempo y te lo quito a ti, si quieres dime el rato que quieres que pase aquí dentro y cuando llegue la hora te lo envío para casa.

Ella río a carcajadas mirándome a los ojos con una mirada inocente, en ese momento llegó Mar para saber lo que querían tomar.

YO: Os gusta el champán, hoy estoy celebrando mi graduación y me hace especial ilusión hacerlo con vosotros.

Se miraron entre ellos asintiendo con la cabeza, Mar desapareció y volvió con unas copas y una botella en una cubitera, nos sirvió y volvió detrás de la barra a seguir poniendo cervezas a los clientes, brindamos y dimos el primer sorbo.

EVA: Si lo llego a saber vengo antes con Dani a este lugar, mira que me lo había pedido veces y siempre me había negado.
YO: Pues es un sitio muy interesante y divertido.
EVA: Ya lo veo, pero pensaba que estaba bien que él tuviera un sitio para estar con sus amigos sin que yo le molestara.
DANI: Lo ves como es un encanto de mujer, como no voy a estar enamorado de ella.
YO: Haces muy bien Dani, hacéis una pareja muy bonita.

Eva me miraba sonriendo cogiendo de la mano a su marido, seguimos hablando un rato más y Dani no paraba de mirar a la gente que jugaba a los dardos, su mujer se dio cuenta.

EVA: ¿Quieres ir a jugar una partida cariño?, podéis ir los dos y yo os espero aquí que la acabéis.
DANI: Me gustaría pero no quiero dejarte sola amor, si Mark se queda contigo voy.
YO: Por mí no hay problema, si a Eva no le importa claro.

Se fue a jugar y nos quedamos los dos en la mesa.

EVA: Dani te aprecia mucho Mark, desde el día que te conoció que no para de hablarme de ti cuando llega a casa.
YO: Yo también lo aprecio mucho, es cierto que el día que nos conocimos nos caímos muy bien y siempre lo hemos pasado bien aquí, fuera de aquí no sé como es.
EVA: ¿No os habéis visto nunca fuera de este bar?, que raro, ¿no?
YO: No lo sé, coincidimos aquí y no nos hemos preocupado de hacer nada juntos fuera.
EVA: Supongo que es normal, él trabaja muchas horas y no le queda tiempo para nada. ¿Y tú?, a que te dedicas, se lo he preguntado a Dani pero no lo sabe, ¿es qué aquí solo habláis de tías o qué?

Solté una carcajada.

YO: Yo tampoco sé lo que hace tú marido, ya ves que aquí la única preocupación es el billar y los dardos.

En ese momento llegó Dani.

DANI: De que reís tanto.
EVA: Me estaba diciendo que solo os preocupáis del billar y los dardos, en realidad sois como dos desconocidos.
DANI: Bueno, a él también le interesan otras cosas, a mí no porque estoy casado contigo cariño.
EVA (riendo): Ya, ya, menudos golfos estáis hechos los dos.
YO: Te prometo Eva que Dani jamás ha intentado nada con otra mujer.
EVA: Si claro, entre bomberos no os pisáis la manguera.
DANI: Te aseguro que la manguera de Mark no se la he pisado nunca.

Nos descojonamos de risa los tres, pasó Mar en ese momento por al lado.

MAR: Muy bien chicos, parece que os lo estáis pasando bien.

Yo la miré sin parar de reír y ella siguió caminando quedándome mirándole el culo.

EVA: Huy que mirada, me parece que tú amigo está enamorado.
DANI: Me parece que Mar tiene una relación, algo he oído por ahí.

Pensé que sería lo más normal de mundo que una chica como Mar tuviera novio, pretendientes no debían de faltarle, estuvimos hablando y riendo hasta muy tarde y nos despedimos hasta otra oportunidad, Eva me cayó realmente bien, era una chica con las ideas claras, sensible y mucho sentido del humor.

CAPITULO IV: “Aquel extraño verano”

Mi hermana me pidió que fuera con ella a pasar una semana a la playa porque tenía ganas de salir de casa unos días, así que desaparecí de él Refugio temporalmente cosa que para mí era un esfuerzo porque no había fallado casi ningún día desde que lo descubrí. Estuvimos en una conocida localidad de costa, que por supuesto el marqués tenía una propiedad que pasábamos las vacaciones habitualmente cuando éramos pequeños, cuando crecimos mi hermana y yo intentábamos escaquearnos de ir con ellos el mes de agosto para evitar convivir durante las veinticuatro horas del día.

Como ya os dije antes con mi hermana teníamos una relación especial, desde pequeños al ser criados por una sola mujer, habíamos compartido muchas cosas, como dormir juntos o baños en la misma bañera y estábamos acostumbrados a vernos desnudos sin darle importancia, al ir creciendo seguimos con la misma confianza, aunque la Nani intentara explicarnos que empezábamos a ser muy mayores para vernos desnudos o compartir bañera, viví en directo cuando a mi hermana le llegó la menstruación por primera vez, ella misma me explicó que es lo que era y me enseñó las bragas con la compresa puesta, para que viera que se tenía que poner para pasar aquellos días, más tarde nos habíamos estudiado los órganos sexuales para enterarnos cuál era la diferencia entre una chica y un chico, lo máximo que habíamos llegado a hacer fue masturbarnos uno delante del otro para enseñarnos como lo hacíamos, nos contamos nuestro primer beso y como nos enrollamos la primera vez con otra persona, nunca jamás tuvimos sexo directamente entre nosotros pero la confianza era máxima.

Mi padre ordenó, sí, ordenó, porque era lo que el muy gilipollas mejor sabía hacer, que prepararan la casa para nuestra llegada, dejándonos comida y todo preparado para que pasáramos unos días solos sin nadie que nos molestara, llegamos por la tarde con el coche de mi hermana a la casa, estaba encima de una montañita con vistas al mar quedando sola y apartada, metimos el coche en el garaje y escogimos una habitación para los dos, nos miramos como nos duchábamos uno detrás del otro hablando de cómo pasaríamos aquellos días, pensamos en no salir mucho de la casa, tomar el sol y bañarnos en la piscina relajándonos todo lo posible.

Después de la ducha nos estiramos en la cama un rato a hacer la siesta en pelotas, ella apoyó su cabeza sobre mi pecho y yo le pasé un brazo por encima, ya sé que puede parecer un poco raro estar con tú hermana en una posición que estarías con una chica a la que amaras pero nosotros lo habíamos hecho siempre y teníamos muy claro que nunca nos follaríamos uno al otro, de hecho os aseguro que jamás tuve una erección viendo a mi hermana desnuda o estando con ella totalmente abrazados que fue como nos despertamos, bajamos a tomar el sol de la última hora de la tarde para que la piel se fuera acostumbrando y nos bañamos en la piscina, siempre desnudos, convertimos aquella casa en un puto lugar naturista durante aquellos días estando en pelotas para arriba y para abajo todo el día.

Cenamos pronto y nos preparamos una copa para tomarla en la terraza viendo la luna reflejada en el mar, por la noche refrescaba y nos pusimos ropa interior y una camiseta, no sé si fue por el alcohol o porque estábamos muy relajados que empezamos a contarnos las últimas aventuras sexuales, la cabrona de mi hermana había tenido unas cuantas, estaba hecha una buena folladora y después en casa parecía que no había roto un plato en su vida la tía, yo le expliqué lo del Refugio y la experiencia con Siara.

ELVIRA: ¿Te has follado a una negra?
YO: Sí, pero no por el color de su piel, se puso la cosa bien y la aprovechamos los dos, nada más.
ELVIRA: Yo tengo fantasías a veces de que me tiro a una.
YO: ¿Te has metido en la cama con chicas?
ELVIRA: Alguna vez, pero muy pocas, tiene que ser alguien especial y que me apetezca en ese momento. ¿Cómo es?
YO: ¿Cómo es qué?
ELVIRA: Estar con una persona de color.
YO: Joder Elvira como quieres que sea, igual que con cualquier otra, no tienen dos coños o dos pollas, son normales ostia.
ELVIRA: Bueno, ya, pero debe dar más morbo ¿no?
YO: Nena, me parece que estás un poco salida tú.
ELVIRA: Es que tanto hablar de sexo me ha empezado a picar el chichi que quieres que te diga.
YO: ¿Quieres que nos hagamos una paja juntos como cuando éramos adolescentes?

Me miró riendo apretando los labios y me lo confirmó con la cabeza, se levantó y me cogió de la mano subiendo a la habitación, fui a buscar una toalla y nos estiramos en la cama, ella normal con las piernas abiertas y yo en los pies de lado para ver en primer plano como jugaba con sus dedos por encima de las bragas, me cogí la polla por encima del bóxer y pensé en la mamada del baño del Refugio y en el polvo con Siara para excitarme y que la picha fuera creciendo, Elvira se metió la mano dentro de las bragas frotándose el chocho con un dedo, se empezó a oír el ruidito de su dedo rozando con la humedad y eso hizo que se me pusiera la polla tiesa a más no poder, me mojé la palma de la mano con saliva y le di más marcha a mi paja, ella se quitó las bragas tirándomelas a la cara oliendo su coño por el contacto con mi nariz sin mucho entusiasmo, nunca se me hubiera ocurrido coger unas bragas de ella para olerlas pero lo cierto es que el olor me excitó, se fue frotando el clítoris a la vez que se metía un dedo en el coño follándose, se estaba mojando tanto que el flujo le salía del agujero resbalando hasta el ojete del culo, yo estaba ciego dándole al manubrio como un loco, miró al techo poniendo los ojos en blanco corriéndose con unos gemidos ahogados y yo lo hice al momento sin poder aguantar más disparando la leche sobre la toalla, nos quedamos un rato estirados sin decir nada, me levanté y me fui a duchar, cuando salí entro ella y yo me metí en la cama tapándome con la sabana, llegó Elvira y se estiró a mi lado pasándome un brazo por encima quedándonos dormidos.

Los siguientes dos días los pasamos según el plan previsto, desayunábamos, nos estirábamos en la piscina para ponernos morenos y nos bañábamos, hacíamos el aperitivo, comíamos y nos metíamos en la cama un rato para hacer la siesta, volvíamos a la piscina hasta que el sol se ponía por el horizonte, cenábamos pronto y nos tomábamos una copa o dos mirando la luna, hablando de nuestras cosas, un estrés de la ostia vamos.

Pero el tercer día pasó algo inesperado, nos acabábamos de despertar de la siesta y oímos un ruido en el exterior, me levanté acercándome a la ventana para mirar que podía ser, vi a un chico negro descalzo sin camiseta marcando abdominales con unos pantalones cortos apretados que dejaban adivinar un pollón de lado del copón, estaba limpiando la piscina escuchando música con unos auriculares, avisé a Elvira para que se levantara y mirara por la ventana, cuando lo vio se quedó con los ojos clavados durante un rato, se giró y me miró casi babeando.

ELVIRA: A este me lo tiro como sea Mark, ¿tú has visto que polla está marcando el tío?
YO: Haz lo que quieras, yo te espero aquí.
ELVIRA: ¿No te gustaría verlo?
YO: Joder nena, me vais a poner caliente como una moto coño.
ELVIRA: Va hazlo por mí, me pone pensar que me están mirando y contigo hay confianza, me lo llevo al cobertizo y tú nos miras por la ventana, te haces una paja si no aguantas y te prometo que te compensaré de alguna manera.

Se puso unas braguitas blancas que le transparentaban los pelitos bien recortados del coño y una camiseta que casi no se las tapaba, salió y se puso a hablar con el chaval, mientras ella lo distraía pasé dando un rodeo para llegar a la ventana de atrás del cobertizo en bañador y zapatillas sin que me viera, no tardaron mucho en abrir la puerta y entrar los dos, se comieron los labios y a mi hermana la veía nerviosa agarrándole la polla por encima del pantalón, se los bajó y descubrimos que no llevaba ropa interior quedando un pedazo de polla enorme apuntando para delante, Elvira se la miraba sorprendida por el tamaño, se arrodilló cogiéndola con la mano que no le daba para rodearla con sus dedos de lo gorda que era pajeándola, se la intentó meter en la boca pero no le cabía, solo le daba para meterse la punta y pasarle la lengua que lo hacía muy excitada, se la fue lamiendo por los lados y acabó metiéndose en la boca un huevo sin dejar de hacerle una paja.

El chico estaba mirando al techo disfrutando de lo que le hacía Elvira, la cogió por los sobacos sentándola encima de unas cajas, se agachó levantándole las piernas, le apartó las bragas y sacó una buena lengua dándole unos cuantos lametazos en el coño que hicieron que mi hermana empezara a gemir fuerte, la polla se me empezó a mover dentro del bañador y me lo bajé para liberarla y poder empezar a tocarme, el chaval se levantó estirándole de las bragas dejándoselas colgando de un pie con las piernas en alto, se puso saliva en una mano para extendérsela por la punta del pedazo de cipote apuntándolo al agujero del coño, Elvira no se perdía detalle con los ojos muy abiertos y él se la empezó a meter muy despacio, aluciné como se dilataba el chichi y podía ir metiendo aquel pollón, mi hermana también alucinó pegando un buen grito abriendo todavía más los ojos, le fue metiendo y sacando un trocito profundizando en cada empujón un poco más hasta casi metérsela toda.

Me costaba entender como le podía caber en el coño tanta polla y tan gorda, a ella se le veía encantada porque pegaba unos gritos de placer tremendos, después de unos cuantos golpes de cadera del chaval la polla le salía blanca de los flujos de ella resbalándole por el culo, yo sin darme cuenta me estaba haciendo una paja de la ostia, llegó un momento que se la metía con tanta velocidad y fuerza que pensé que la iba a partir por la mitad, Elvira puso los ojos en blanco y se empezó a correr dándole espasmos por todo el cuerpo, el tío no le bajaba el ritmo y ella no paraba de gritar corriéndose yo creo que un par de veces más, se la sacó de golpe pajeándose tirándole el semen encima del coño que se lo había dejado con un agujero enorme y chorreando, me empezó a salir leche por la punta de mi pollita comparada con la de aquel tío tapándome la boca para no hacer ruido, disparando contra la pared del cobertizo, me subí el bañador y me fui antes de que salieran ellos, desde la ventana de la habitación vi como volvían a la piscina, entrando mi hermana en casa y él se ponía de nuevo los cascos siguiendo con su trabajo, cuando entró en la habitación Elvira se tapó la boca como indicándome que había sido una pasada.

YO: Qué fuerte tía.
ELVIRA: ¿Lo has visto bien?
YO: Me he empapado de todo.
ELVIRA: Cómo me ha dejado el coño Mark, te aseguro que ya no me da miedo si algún día tengo que parir, ¿quieres verlo?
YO: Me encantaría.

Se bajó las bragas todas mojadas por sus flujos y por el semen de él estirándose en la cama abriendo bien las piernas, con dos dedos se abrió el chichi viéndole por el agujero el fondo de la vagina de lo abierto que lo tenía. Nos duchamos y al volver a mirar por la ventana el chico ya se había ido, nos pusimos algo por encima y nos fuimos a ver la tele hasta la hora de cenar.

Al día siguiente mi hermana se empeñó en que fuéramos a la playa, aparcamos el coche en el paseo y ella salió disparada para la arena mientras yo recogía del maletero la bolsa con las toallas, la seguía a unos tres metros y ella caminaba buscando un lugar donde ponernos.

YO: Pero Elvira qué más da donde nos coloquemos coño, el sol toca igual en todas partes.
ELVIRA: Tú sígueme y calla.

Se paró en un claro, miró alrededor y me miró a mí.

ELVIRA: Aquí estaremos perfectos.

Me encogí de hombros sabiendo que nos colocaríamos donde a ella le diera la gana y dejé caer la bolsa en la arena, tomamos el sol un rato y me fui a nadar al mar, al volver mi hermana estaba hablando con una chica que estaba justo detrás de nosotros, yo no me había dado ni cuenta de que estaba allí.

ELVIRA: Mark te presento a Jésica.

Me acerqué agachándome para darle dos besos.

ELVIRA: La he invitado a comer en casa y bañarnos en la piscina esta tarde.

La cabrona me guiñó un ojo y entendí lo que pretendía.

YO: Muy bien, así no estaremos solos como cada día.
JESICA: Muchas gracias, sois muy amables los dos.

Lo dijo mirándonos con una sonrisa que entendí que sabía perfectamente a lo que venía, me giré estirándome en la toalla y resoplé pensando lo que podía pasar por la tarde con mi hermana cerca.

Las dejé a las dos en la puerta de casa para que entraran y metí el coche en el garaje, entreteniéndome en bajar la puerta que todavía era de las viejas que se tenían que cerrar a mano, entré en el salón y no había nadie, subí las escaleras dirigiéndome a nuestra habitación, abrí la puerta del cuarto de baño empujándola despacio, Elvira estaba en la ducha sin caer agua con Jésica agachada comiéndole el potorro, mi hermana me sonrió moviendo un dedo para que me metiera con ellas, me quité la camiseta y el bañador muy lentamente abriendo la puerta de cristal de la ducha entrando, me puse al lado de Elvira y Jésica me cogió la polla pajeándomela, retiró la boca del coño de mi hermana cambiándola por una mano siguiendo acariciándola y se metió mi polla chupándola con fuerza amasándome los huevos, me la puso a mil en un momento.

Elvira se sentó en el suelo abriendo las piernas, cogió del pelo a Jésica y le metió la cabeza en medio de su chumino, al bajar la cabeza levantó el culo colocándome detrás, le acaricié el coño con dos dedos llegando al agujerito comprobando que estaba muy mojada, le apunté la punta de la picha y se la metí despacio hasta el fondo dando las dos chicas un gemido a la vez, en poco rato nuestra “invitada” consiguió hacer correr a mi hermana con unos buenos gritos, Elvira se levantó y la cogió por el pelo mirándole a la cara, hizo que se levantara y que mi polla se saliera.

ELVIRA: A ti te gusta que te dominen ¿verdad?

Jésica la miraba con carita de sumisa confirmándoselo con la cabeza, yo estaba extrañado de que mi hermana fuera tan experta en el sexo y supiera tanto de la gente sin casi conocerla.

ELVIRA: Pues quédate arrodillada y cómesela a mi hermano hasta que se corra en tú boca y te deje la cara llena de leche.

Yo me puse de pie, Jésica obedeció al instante cogiéndome la polla por la base rodeándola con sus labios chupando la punta.

ELVIRA: Vamos no seas tímida y métetela toda hasta la garganta.

Sin dejar de cogerla por el pelo apretó su cabeza contra mi polla, haciendo que se la tragara toda hasta el fondo cerrando los labios, le dieron un par de arcadas y se empezó a poner roja, Elvira seguía aguantándole la cabeza hasta que no pudo aguantar más estirándole del pelo sacándosela, Jésica tosió sacando mucha saliva por la boca pero no dejó de pajearme con la mano, Elvira volvió a acercarle la cabeza, Jésica abrió la boca para meterse mi polla hasta el fondo de nuevo, mi hermana le estiraba y empujaba la cabeza, metiendo y sacando mi cipote, follándome su boca hasta explotar en un orgasmo corriéndome dentro, se la sacó siguiendo con una paja apuntándose en la cara dejando que mi leche fuera cayéndole por los labios, mejillas, nariz y por todas partes.

ELVIRA: Trágatelo y chúpasela otra vez para dejársela bien limpia.

Jésica obedeció sin decir nada, Elvira puso en marcha el agua de la ducha y la levantó para pasarle la mano por la cara lavándosela sin dejar de mirarle a los ojos, la besó y le plantó un cachete en el culo agarrándoselo con toda la mano, nos duchamos los tres y preparamos la comida.

Estuvo con nosotros los tres días siguientes sumisa haciendo mi hermana con ella lo que le salió del higo, sin que Jésica se quejara de nada pareciendo que disfrutaba, dormía en la misma cama en medio de nosotros, le hacía comerle el chirri por la noche antes de dormir y por la mañana después de despertarse, a parte de todas las sesiones de sexo que nos venía a la cabeza, haciendo lo que queríamos en cualquier momento del día o de la noche, estando ella siempre preparada con una sonrisa y con ganas de participar. Elvira le prometió que la llamaría para verse de vez en cuando, el martes por la mañana la dejamos en su hotel y volvimos para casa.

Durante el camino de vuelta le conté a mi hermana lo que era él Refugio quedando con ella que algún día la llevaría, llegamos a casa por la tarde y descansamos del viaje, me fui a dormir pronto y al día siguiente desayunando apareció Elvira.

ELVIRA: ¿Esta tarde me llevarás al Refugio ese?
YO: Buenos días hermanita, si te apetece por que no.
ELVIRA: Me dejaste intrigada cuando me hablaste y tengo ganas de conocerlo.

Quedamos sobre las seis y pasé por casa a recogerla, conduciendo de camino.

YO: Tengo que avisarte de algunas cosas.
ELVIRA: ¿A mí?
YO: En el Refugio nadie sabe quién soy, allí dentro todos somos iguales y la única norma que hay es que nos respetemos todos.
ELVIRA: Coño, ahora me has dejado todavía más intrigada.

Entramos y todavía no estaba muy lleno, saludé a varias personas y nos sentamos en la barra, salió Mar.

MAR: Hombre Mark has aparecido y además muy bien acompañado.

Me levanté apoyando los pies en el taburete y le di dos besos por encima de la barra.

YO: Es mi hermana Elvira que le he hablado de este sitio y tenía curiosidad por conocerlo.
MAR: Pues tienes una hermana muy guapa.
ELVIRA: Tú también lo eres, muchas gracias.

Elvira se la miraba con curiosidad, no sé si por lo guapa que era Mar o por las ganas de comérsela de arriba abajo, le pedimos dos cervezas y nos fuimos a sentar a una mesa.

ELVIRA: Mark, a ti esa chica te gusta y mucho.
YO: Joder Elvira, ya eres la segunda que me lo dice, la mujer de un amigo no hace mucho también me hizo el mismo comentario.
ELVIRA: Es que tendrías que verte los ojitos que se te ponen cuando hablas con ella chaval.
YO: Si que es muy guapa pero de ahí a algo más no sé, además sé que ya esta emparejada.
ELVIRA: Bueno, a la gente le cambia la vida, si lo está ahora no quiere decir que mañana lo esté, me da a mí que tendrás tú oportunidad.

En aquel momento no le di más importancia a aquellas palabras, pero más adelante me acordé de ellas, un poco más tarde llegó Dani sentándose con nosotros, se lo presenté y estuvimos un rato hablando los tres.

DANI: Bueno, encantado de conocerte Elvira, pero me voy a jugar una partidita de dardos que si no parece que me falta algo, por cierto Mark, Eva me ha dicho que te invitara a cenar en casa el viernes.
YO: Vale, ya hablaremos.

Pasamos la tarde hablando con diferentes personas y mi hermana me invitó a cenar en un restaurante, ella no trabajaba, ni falta que le hacía porque el machista de mi padre le pasaba un sueldo cada mes para que no lo hiciera, una hija suya no tenía que trabajar, El Refugio le pareció un sitio interesante y no descartó ir de tanto en tanto.

Por la mañana estuve en la piscina de casa pensando en la invitación de Dani, nunca habíamos pensado en vernos fuera del Refugio y no las tenía todas conmigo. Por la tarde fui a la hora que sabía que él ya estaría, entre directo hasta la zona de los dardos y cogiéndolo del brazo me lo llevé para sentarlo en una mesa, le pedí a Mar una cerveza.

YO: ¿Lo de la cena del viernes, ha sido cosa tuya o de Eva?

Me miró sorprendido.

DANI: De Eva, el otro día hablamos de lo bien que lo pasamos aquí los tres y me sugirió que vinieras a cenar un día.
YO: Dani que te conozco, ¿no estarás tramando algo?
DANI (haciéndose él inocente): Yo, no hombre no, ¿qué quieres que esté tramando?, tú eres muy desconfiado eh tío, ¿no te pueden invitar a cenar unos amigos porque quieren estar contigo y pasarlo bien?, además a Eva le caíste muy bien y tiene ganas de verte.
YO: La madre que te parió Dani, que miedo me das tío.

Así que ese viernes compré un ramito de flores para Eva y una botella de vino para la cena, quedamos en él Refugio, nos tomamos un par de cervezas jugando a los dardos y lo seguí en coche hasta una parte nueva de la ciudad donde vivía en un bajo con jardín, saludé con dos besos a Eva que llevaba un vestidito de verano, fino y cortito entregándole el ramo de flores y la botella de vino a Dani.

YO: Estás muy guapa Eva.

Me sonrió oliendo las flores.

EVA: Muchas gracias Mark, y por la flores también, ves Dani esto es un tío con clase.

Dani me miró como si fuera un monstruo de tres cabezas.

DANI: No, si tendrás de venir tú para dejarme como una mierda tío.

Nos reímos los tres, Eva cogió a su marido del cuello dándole un beso en los labios.

EVA: Anda cariño abre el vino y vamos a sentarnos a la mesa.

Dejó las flores dentro de un jarrón y me acompañó hasta el jardín sentándonos en la mesa debajo de un toldo que tapaba la vista de los vecinos estando con más intimidad, llegó Dani con la botella abierta sirviéndonos a los tres en las copas, brindamos y le dimos el primer sorbo, hablamos un rato antes de cenar y los dos se levantaron prohibiéndome que lo hiciera yo para traer los platos, seguimos hablando.

EVA: Y tú Mark, ¿a qué te dedicas?
YO: He terminado ingeniería informática y después del verano empezaré a pensar que hago con mi vida.
DANI: ¿Eres informático?
EVA: Nene, ¿no me dirás que no sabías lo que hacía tú amigo?

Nos miró a los dos extrañada y nosotros nos encogimos de hombros sin saber que decirle.

EVA: ¿Y tú tampoco sabes lo que hace Dani?

Se lo negué con la cabeza algo avergonzado, y era verdad que cuando entrabamos al Refugio no hablábamos casi nada de cosas personales, esa era una de las cosas que me gustaban de aquel lugar.

DANI: Yo soy lampista, trabajo en una empresa instalando alarmas y aparatos electrónicos, también hago alguna chapucilla por mi cuenta para ganar algo más de dinero.
EVA: A mí me vais a perdonar, pero que mierda de amigos que no os conocéis nada.

Volvimos a reír los tres.

YO: Mujer nos conocemos lo justo.
EVA (riendo): Joder y tan justo, suerte que por lo menos sabéis el nombre del otro.
DANI (descojonándose): Sí eso lo sabemos desde el primer día.
EVA: Y seguro que no le has dicho nada de nuestra propuesta.

Me los miré a los dos, me puse nervioso dejando los cubiertos encima del plato, Eva me observaba para adivinar si sabía algo o no y Dani apartó la mirada disimulando.

EVA: Madre mía que desastre de hombres.

Se levantó cogiendo los platos para llevárselos, al darse la vuelta el vestidito tan fino se le quedo enganchado en la cintura por un lado y mientras caminaba se le veían las bragas y un culo muy bonito.

DANI: ¿No me dirás que no está buena Eva?
YO: Dani te voy a matar, si no le hiciera un feo a tú mujer que no tiene culpa de nada me largaba ahora mismo.
DANI: No por favor, espera que salga Eva y te explicamos lo que hemos pensado.

Llegó su mujer con el postre y unos platos.

EVA: Anda que me habéis avisado de que se me veía el culo, seguro que os habéis quedado mirando como pervertidos.


DANI: Ha mirado Mark, yo no.
YO: Pero que cerdo eres tío.

Se morían de risa los dos de verme colorado, Eva sirvió el postre y nos sentamos de nuevo.

EVA: Ya le has explicado la idea que tenemos.
DANI: No.
EVA: Mira que eres inútil a veces cariño, a ver, ¿tú tienes planes para estas vacaciones?

Me estaba dando miedo lo que me podían llegar a proponer y les intenté poner una escusa.

YO: Bueno, alguna cosilla con la familia, de hecho la semana pasada estuve fuera con mi hermana y hablamos de poder repetirlo durante estas vacaciones.
DANI: Ni caso Eva, este tío no tiene ningún plan, siempre hace lo que le sale de los cojones.
YO: Serás cabrón, pero tú que sab…
EVA: Nos van a dejar una auto caravana para seis personas, queremos hacer ruta por el país y hemos pensado en que nos acompañes.

Me quedé mirándole los ojos fijamente intentando adivinar las intenciones que tenía, me preguntaba si Dani había conseguido convencerla para follarse a otro tío y Eva me había escogido a mí.

YO: ¿Pero qué coño pinto yo haciendo de vela entre vosotros?
EVA: No me mires así hombre, lo que pasa es que van a venir otros familiares a visitarnos por el camino, mi hermana ya me lo ha confirmado y estará varios días con nosotros, así que precisamente para que los demás no se sientan mal, si vienes tú puedes hacerle compañía y nosotros tener un poco de intimidad.

Miré a Dani y él se encogió de hombros como indicándome que fue idea de Eva, se levantó de la silla.

DANI: Perdonarme un momento que tengo cosas que hacer, vuelvo en un rato.

El tío desapareció dejándome solo con su mujer sin saber muy bien que decirle.

YO: No sé Eva, así de pronto.
EVA: Mira Mark, ya sé que estás al corriente de las fantasías del tonto que tengo de marido, te aseguro que yo no tengo ninguna intención de ponerle los cuernos por mucho que se empeñe, a veces se pone muy pesadito y paso de él, seguramente él sí que esté pensando que puede ser una buena oportunidad para salirse con la suya pero te aseguro que yo no tengo esa intención, así que puedes estar tranquilo vale, por favor ven con nosotros, estoy segura que será mucho más divertido que si estamos nosotros solos teniendo que aguantar sus ideas de bombero, a ver si estando tú se olvida de sus tonterías.

Llegó Dani con otra botella de vino abierta sirviéndonos.

DANI: ¿Qué, lo has convencido cariño?
YO: Pero que cabrones que sois los dos.
EVA: Sí cariño, me acaba de decir que vendrá con nosotros.
YO: Pero que cara tienes, si yo no te he dicho nada.
EVA: Pero sé que nos dirás que sí, si quieres te dejo unos días para hacerte el remolón, pero al final nos dirás que sí.

Le di un sorbo a la copa, ellos me miraban sonriendo, levanté la copa de vino y brindamos por nuestras vacaciones, la verdad es que me hacía ilusión pasar unas vacaciones diferentes a lo que estaba acostumbrado, en mi vida había ido a un camping por ejemplo.

Acabé de pasar el mes de julio entre ratos en la piscina de casa y ratos en él Refugio hablando con Mar, haber si le sacaba algo de su vida privada, pero la tía era dura de pelar y no había manera de que me soltara lo más mínimo, lo que sí le pude sacar es que ella era socia del Refugio, con otra persona habían invertido en el negocio y que ella lo llevaba como le parecía bien, un día me atreví…

YO: Mar, ¿tienes pareja o novio?
MAR: Eso se lo explico a mis amigos, tú eres un cliente.
YO: Mujer, con el tiempo que hace que vengo y hablamos yo pensaba que un poco de confianza tendríamos.
MAR: Si algún día coincidimos fuera de aquí a lo mejor, pero mientras sea aquí dentro tú eres un cliente con quien hablo, nada más.
YO: Vale, cuando te va bien que vayamos a tomar un café o cualquier otra cosa fuera de aquí.
MAR: Nunca.

Y así acabó la conversación porque ella se fue a disimular hacer algunas tareas, lo que os decía, no había manera de sacarle lo más mínimo.

Con Dani fuimos concretando el tema de las vacaciones, quedamos para salir un jueves para llegar a un pueblo de costa muy bonito donde pasaríamos todo el fin de semana en un camping que ya tenían contratada la parcela, preparé una bolsa de deporte grande con la ropa que creía necesaria para la experiencia y se lo dije a mi hermana, los demás miembros de la casa no creo ni que se dieran cuenta de que no estaba por allí.

Elvira me acompañó a casa de Dani y Eva a las seis de la mañana, digo yo que también se pude salir a horas menos intempestivas coño, ellos se habían prestado para pasarme a buscar por casa pero preferí que no vieran donde vivía y mantener mi intimidad intacta, en la puerta estaba la auto caravana aparcada y me pareció bastante más grande de lo que me había imaginado, llamé al timbre y me dijeron que ya salían, Dani iba como yo, con unos pantalones cortos y una camiseta, Eva me llevaba un vestido tejano que según ella era muy cómodo para viajar con un escote marcándole las tetas enseñando el canalillo y parte del sujetador, cortito de cojones que pensé que a la mínima que se moviera le iba a ver las bragas, tan cómodo a mí no me lo parecía pero como no lo llevaba yo puesto que hiciera lo que quisiera mientras no se me insinuase, nos saludamos y Dani entró por la puerta del conductor, Eva me dijo que entráramos los dos por una puerta central del vehículo, la abrió y subió ella primero un par de escalones que había enseñándome a la primera de cambio las bragas rosaditas metidas por el culo marcándole un chochete muy bien puesto, si hubiera sido consecuente con mis ideas pre concebidas tendría de haberme ido a casa y dejarlos marchar solos, pero no lo hice; Eva me indicó que me sentara al lado del conductor y ella se quedó detrás, Dani condujo aquella bestia por la ciudad hasta salir a la carretera abierta, su mujer se colocó bien en el asiento como para dormir y puso los pies encima del apoyabrazos de los asientos delanteros en medio de los dos, yo miraba fijo para adelante porque intuía que si la miraba a ella le iba a ver hasta el “porompompero” por la postura que se había puesto, parecía que dormía mientras pasaban los kilómetros, Dani colocaba continuamente el espejo retrovisor interno sin dejar de mirarlo.

YO: ¿Le pasa algo al espejo?, ¿no encuentras una buena posición?
DANI: Lo tengo en la posición perfecta chaval, tú no has mirado a Eva ¿no?
YO: No quiero mirar tío, que ya me imagino la vista.
DANI: Mírala.
YO: No.
DANI: Mírala coño, que no pasa nada.
YO: Que no quiero joder.
DANI: Míralaaa hombre, hazlo por mí.

Se puso tan pesado que giré la cabeza un momento volviendo a mirar para delante dándome tiempo a verle las piernas abiertas con los pies juntos marcando la rajita del chichi.

DANI: ¿A qué está guapa la tía?

No le contesté haciéndome el despistado.

DANI: Venga hombre, dímelo que quiero saber tú opinión.
YO: No te mereces la mujer que tienes capullo.

Apartó un momento la mirada de la carretera.

DANI: ¿Me vas a contestar o no?
YO: Es simpática, agradable, cariñosa, muy guapa y tú pensando en lo que piensas, de verdad que no te entiendo tío.
DANI: ¿No me dirás que no te la follarías?
YO: Vete a la mierda.

Se partió la caja riendo y siguió conduciendo sin decir nada.

Después de un rato, Eva se despertó bajando los pies de golpe.

EVA: Ostia, os debéis de haber puesto “moraos” cabrones.
DANI: Eso Mark, que ha estado a punto de hacerse una paja y todo.

El hijo de puta me infló los cojones.

YO: Serás cabrón, para que me bajo ahora mismo.
EVA: No Mark por favor, y tú gilipollas quieres dejar de meterte con él, ven hablar conmigo aquí atrás por favor.

Nos sentamos en el sofá cama del salón.

YO: No tengo que aguantar sus tonterías Eva, nos está faltando el respeto a los dos, os quedáis solos y hacer lo que os dé la gana.

Su marido volvió la cabeza conduciendo.

DANI: Lo siento Mark, era una broma hombre, no lo hacía con mala intención.
EVA: ¿Lo ves?, ya lo conoces, no es mala persona, solo que a veces se pone un poco pesadito.
YO: Bueno, también tengo sueño, no estoy acostumbrado a levantarme tan temprano y puede que esté un poco más susceptible de lo normal.
EVA: Claro hombre, debe ser eso, ven apóyate aquí y duerme un poco que te irá bien.

Me puso una mano en la cara y me acompañó la cabeza para colocarla encima de su hombro, estábamos medio estirados en sofá con los pies apoyados sobre una especie de mesita que había delante, con el movimiento del vehículo en marcha fui notando medio dormido que aquella posición no era muy cómoda y poco a poco buscaba estar más a gusto hasta quedarme totalmente dormido, no sé cuánto tiempo pasó que me fui despertando pensando que estaba oliendo a coño, cuando abrí un ojo ella tenía la falda del vestido subida y mi cabeza descansaba encima de sus bragas con mi nariz metida en medio de sus piernas oliéndole el potorro, noté su mano encima de mi cabeza acariciándome el pelo por lo que sospeché que ella estaba despierta y me dejaba estar en aquella posición sin importarle, ¿o esperando que le comiera el chichi?, no me moví siguiendo con la respiración intentando hacerme el dormido pensando que hacer y le di un beso en medio del chirri, ella movió el cuerpo, me moví un poco y le di otro volviendo a mover el cuerpo dando un pequeño suspiro, me giré apoyando el cogote en su falda mirando para el techo y disimulé que me iba despertando, abrí los ojos y me levanté rápido como sorprendido.

YO: Ostia, perdona, ¿cómo es que no me has dicho nada?, me podías haber apartado.
EVA: No te preocupes, te he visto dormir tan a gusto que no he querido molestarte.

Me miraba con una sonrisilla, yo le miré a los ojos y los dos sabíamos que acababa de entrar sin vuelta atrás en su juego, no se molestó ni en taparse, me cogió otra vez de la cabeza y suavemente la apoyó otra vez en su regazo.

EVA: Todo saldrá bien y será muy divertido.

La auto caravana perdía velocidad, miré por una ventana y estábamos entrando en una zona de parking hasta detenerse totalmente, Dani entró con una sonrisa mirándonos a los dos juntos en el sofá.

DANI: Chicos, es la hora perfecta para comer algo y seguir el viaje.

Habían pasado tres horas y eran sobre las nueve de la mañana, Eva se levantó y le dejó el sitio a su marido.

DANI: Te vuelvo a pedir perdón Mark, no pensaba que te sentaría tan mal mi comentario, solo era una broma.
YO: No te preocupes ya está solucionado, Eva me lo ha hecho ver, he dormido un rato y ya veo las cosas de otra manera.

Chocamos las manos y me levanté para ayudar a Eva en la cocina, estaba abriendo el pan para hacer unos bocadillos, Dani salió a estirar las piernas, yo le daba vueltas a la cabeza y necesitaba respuestas a muchas dudas.

YO: Eva, las fantasías son de Dani o tuyas.

Paró un momento lo que estaba haciendo mirándome en silencio.

EVA: Siempre han sido suyas, hemos discutido mucho porque se empeñaba en que hiciera cosas que a mí no me apetecían.
YO: Ya sabes porque te lo digo, ese vestido, la manera de comportarte esta mañana, dejarme dormir encima de…, ya sabes.

Seguía sin querer hablarle del beso en el chocho como si no hubiera sido consciente de habérselo dado, bajó un poco la cabeza como avergonzada.

EVA: Cuando me llevó a conocerte a él Refugio, el cabrón sabía que me ibas a gustar y mucho, eres el tipo de hombre que más me atrae.
YO: De acuerdo Eva, pero de ahí a…
EVA: ¿Dejar que me des un beso en el coño?

Entonces fui yo el que bajé la cabeza poniéndome rojo sin saber que decirle.

YO: Yo, yo, no sé qué decirte, perdona…
EVA: Te crees que me he puesto este vestido por mi voluntad, ha sido él que se ha empeñado para que te provocara.
YO: ¿El sabe lo del sofá?
EVA: No, ni lo del sofá, ni que he pasado delante de ti al subir a la caravana para que me vieras el culo, lo he hecho porque he querido, si el quiere jugar lo haremos pero con mis normas no con las suyas.

Miró para comprobar que Dani estaba paseando por fuera y me besó en la cara acariciándomela, ella era consciente que nos tenía a los dos para hacer lo que quisiera con nosotros.

EVA: ¿Quieres una cerveza para beber?
YO: Si, estaría bien para empezar el día, ya las cojo yo.

Ella abrió la puerta y llamó a su marido para que entrara y comernos los bocatas, estábamos sentado con Dani delante y Eva a mi lado.

YO: ¿Nos queda mucho para llegar al destino?
EVA (riendo): Ostia, hablas como si fueras subido en un tren.

Nos reímos los tres.

DANI: Calculo que su tren llegara a destino en una cinco horas, parando varias veces por el camino claro.
YO: ¿Pero donde coño me lleváis?
EVA: Vamos a la costa mediterránea para luego ir remontándola hasta donde podamos llegar.
YO: Muy bonito, me parece un viaje estupendo.

Fuimos acabando de comernos los bocadillos y Dani preparó unos cafés para rematar, lo recogimos todo y nos dispusimos a seguir con el trayecto.

YO: Si quieres que conduzca, me lo dices y descansas un rato.
DANI: No, vosotros quedaros por aquí atrás y os vais conociendo que creo que os llevaréis muy bien.
YO: Daniii.
DANI: Tranquilo hombre, lo digo con buena intención.

Se acercó donde estaba yo hablándome bajando la voz para que ella no lo escuchara.

DANI: No sabes lo que me he sorprendido esta mañana cuando la he visto con ese vestidito.

Se giró con una sonrisa sentándose poniendo en marcha el vehículo, a mi me dio la sensación que Eva estaba jugando con los dos como le daba la gana.

DANI: Colocaros bien que seguimos el viaje.

Eva cerró un armario y me izo una señal con la mano para que fuera con ella, abrió una puerta corredera del fondo de la caravana y me metió en la habitación con una cama bastante grande.

EVA: Dale Dani que ya estamos colocados.

Nos empezamos a mover y Eva se estiró dando unas palmaditas encima para que me estirara a su lado, yo me aguantaba donde podía para no caerme con el movimiento.

EVA (riendo): Ven aquí hombre a mi lado, que no te voy a comer.

Me estiré porque si no veía que me acabaría dando un talegazo con tanto traqueteo, Eva me miró sonriendo.

YO: Quiero que sepas que veo perfectamente cómo estás jugando con nosotros, lo que pienso es que has hecho con Dani lo que has querido siempre, la fantasía de verte follar con otro no es suya, es tuya cabrona y te las has ingeniado para hacer que él piense que necesita ese morbo.

Me miró fijamente haciendo un silencio.

YO: No hace falta que esfuerces tú cabeza para ver cómo me vas a convencer de otra cosa, lo tengo muy claro.
EVA: Cómo coño lo has sabido cabrón.
YO: Me acaba de decir Dani que le ha sorprendido verte con ese vestido esta mañana, él no te ha convencido, te lo has puesto tú para seducirme como te diera la gana.

Con la cara pagaba, la había enganchado de lleno.

EVA (preocupada): ¿Qué quieres hacer Mark?

Le sonreí mirándole los ojos.

YO: Estar aquí contigo.

Me puse boca arriba cogiéndole la cabeza para ponerla encima de mi hombro pasándole el brazo por la espalda, ella se colocó de lado juntando su cuerpo al mío, dejé pasar un poco de tiempo sin hablar.

YO: Mientras tanto me pensaré si comerte el coño, que antes me he quedado con las ganas.

Se le escapó la risa abrazándome más fuerte, acercó sus labios a mi cuello besándomelo suavemente.

EVA: Te lo vuelvo a preguntar, ¿qué harás con nosotros Mark?

Hacía rato que estaba pensando en mi hermana y su actitud con Jésica, la chica que conoció en la playa.

YO: Tú marido hará lo que quiera, pero tú vas a hacer lo que yo te diga sin rechistar, o al menos mientras esté con vosotros.

Levantó la cabeza mirándome con sorpresa, el semblante le fue cambiando mientras lo pensaba cambiándole la cara a una de vicio.

EVA: Haré lo que quieras pero no nos dejes solos por favor.
YO: ¿Qué no os deje? o ¿qué no te deje a ti?
EVA: A mi joder, que rabia me da que me hayas calado coño.

Le pasé la mano por la nuca y le volví apoyar la cabeza en mi hombro.

YO: En la próxima parada sabré si voy a seguir este viaje con vosotros o me vuelvo a casa.
EVA: ¿Cómo lo sabrás?
YO: Tendrás que esperar querida, será la prueba para saber de lo que vais vosotros dos.

Se quedó un rato quieta y sin decir nada, me giré y la dejé mirando para arriba, abrió la boca para decirme algo y le puse un dedo encima de sus labios para que se callara, de sus labios lo bajé a su barbilla y de la barbilla pasando por el cuello lo llevé hasta la cremallera que le cerraba el vestido en medio de las tetas, la cogí con dos dedos y se la fui bajando poco a poco a ella se le empezó a hinchar el pecho en cada respiración de lo nerviosa que se estaba poniendo, llegué al final desabrochándola, le abrí el vestido a un lado y al otro, su pecho cada vez subía más y la respiración se le podía oír, estaba quieta enseñándome las bragas y el sujetador a juego, volví a mover el dedo por sus labios rozándolos, los entreabrió cerrando los ojos, le metí un poco el dedo en la boca y me lo toco con la lengua, fui haciendo círculos para que la abriera más mientras ella jugaba con su lengua, lo fui levantando despacio y ella lo siguió con la boca abierta para que no se lo quitara, sacando la lengua.

Me miraba con carita de pena y cachonda, le volví a meter el dedo chupándolo con fuerza, lo saqué lleno de saliva y lo pasé de nuevo por la barbilla, el cuello y llegué encima del canalillo que le hacían las dos buenas tetas que tenía, volvió con la respiración excitada, lo pasé por el medio de las tetas siguiendo la forma por los lados siempre por encima del sujetador, dejó ir un pequeño gemido de lo caliente que la estaba poniendo, lo fui bajando hasta el ombligo dándole algunas vueltas y acabé de bajarlo para contactar con las goma de las bragas siguiéndola para un lado bajando por la ingle para acabar por el muslo, ella cerraba los ojos mordiéndose los labios, acerqué mis labios a su oído pidiéndole susurrando que se girara, al hacerlo aproveché para quitarle el vestido, le volví a poner el dedo donde lo había dejado, en el muslo subiéndolo despacio para seguir el contorno de las bragas sin tocarle el coño pero si se lo puse encima del agujero del culo apretando suavemente, dio un gemido moviéndose un poco, lo fui subiendo por la raja hasta tocarle la espalda pasándoselo por toda la columna hasta llegar al cuello, le volví a susurrar.

YO: Ahora descansa un poco hasta que paremos.
EVA (susurrando): A ver quien tiene cojones de descansar después de cómo me has puesto cabrón.

Sonreí dándole un beso cariñoso en la cara y me estiré a su lado tocándole el pelo.

Esperamos hasta que notamos que estábamos parando en algún lugar, cuando paró totalmente nos levantamos y le dije que se pusiera el vestido, me puse delante de ella colocándole bien el pelo y le bajé la cremallera por debajo del sujetador, salimos y nos encontramos con Dani en medio del salón mirándonos sin saber que decir.

YO: Hemos estado en la cama pero no te preocupes que sigue estando igual de entera que antes.
DANI: Joder, pensaba que habíais estado follando como locos ahí dentro.
YO: No, no lo hemos hecho, siéntate por favor.

Se sentó nervioso en un sillón mirándonos sin saber de qué iba aquello.

YO: Eva, arrodíllate con las manos en la espalda y no las muevas.

Su mujer me obedeció sin decir nada mirando al suelo, él abrió los ojos y la boca viendo lo que había hecho Eva.

YO: Muy bien, te lo pregunto una vez, ¿quieres jugar?

Le empezó a temblar el labio sin que le salieran las palabras.

DANI: Jugar, ¿a qué?
YO: Lo sabes perfectamente, me habéis traído con vosotros para jugar conmigo, te lo vuelvo a preguntar, ¿quieres jugar?, o lo dejamos todo como estaba y a mí me dejáis tranquilo.

Eva levantó la cabeza mirándome abriendo los ojos, yo miraba a Dani y Dani miraba a su mujer, Eva miró a su marido y pareció que durante un momento se interrogaban con la mirada hasta que Eva levantó y bajó suavemente su cabeza, Dani me miró, tragó saliva y también me lo confirmó con la cabeza, tuve claro que era la primera vez que se atrevían a intentar algo fuera de su relación y me dio confianza, así que me lancé para saber si ellos serían capaces de seguir o los celos lo desmontarían todo, me acerqué a Eva y me bajé la cremallera del pantalón.

YO (mirando a Dani): Le voy a meter a tú mujer la polla en la boca hasta correrme, si te levantas de ese sillón paro y se acabó el juego para todo el viaje.

Se movió nervioso en el sillón mirando a Eva, ella seguía arrodillada con las manos detrás sin hablar con sus ojos clavados en mí, me saqué la polla medio morcillona que la tenía de tanto jueguecito acercándosela a la boca, me giré para mirar a Dani que tenía los ojos muy abiertos pero no le vi ninguna intención de parar aquello, nos miramos con Eva a los ojos y le rocé con la punta los labios, que ella abrió rápidamente para que la pusiera entre ellos sacando la lengua pasándomela por encima de la punta, la polla se me fue endureciendo y la empecé a entrar dentro de su boca, cerró los labios atrapándola, chupándola con fuerza, miré de reojo a Dani y se estaba tocando por encima del pantalón sin perderse detalle, le cogí del pelo, me miró a los ojos como adivinando lo que iba a hacer, se la fui metiendo poco a poco profundizando en su boca hasta llegar hasta la garganta, sacándola de nuevo con ella respirando profundamente.

YO: Ahora te la voy a meter hasta el fondo para que te la tragues toda.

Lo decía para ver si alguno de los dos reaccionaba y se arrepentía de haber empezado, pero Eva me miraba convencida de querer seguir hasta donde fuera y Dani cada vez se le veía más excitado, se la fui metiendo hasta no poder más y todavía quedaba un poquito para tenerla entera dentro de su boca, Eva hizo un gesto con la cabeza apretando metiéndosela cerrando los labios presionándomela, aguantó un arcada haciendo fuerza contra mi polla y le vino otra que le hizo sacarla ahogándose, dejándomela totalmente llena de babas poniéndose las manos delante de la boca para toser y que le callera la saliva en las manos.

YO: Te he dicho que no muevas las manos de detrás, metete la saliva en la boca y sigue con lo tuyo.

Se lamió las manos metiéndose la saliva otra vez en la boca y volvió a la posición original, abriendo la boca esperando que yo hiciera lo que quisiera, se la volví a meter por la mitad indicándole que me la chupara y succionara con fuerza, mientras lo hacía se la escapaban unos ruiditos de la boca, Dani se sacó la polla empezando con una paja totalmente desquiciado.

YO: Dame las bragas.

Eva me miró con sorpresa pero siguió mamando bajando las manos para cogerse las bragas por debajo del vestido quitándoselas, las puso en alto con una mano y se las cogí poniéndomelas en la nariz oliéndolas, Dani me miraba que se moría por que se las pasara.

YO: ¿Qué pasa Dani?, ¿quieres olerle las bragas a tú mujer?, están mojadísimas de lo cachonda que está, Eva métete dos dedos en el coño y hazte una paja hasta correrte.

Ella gimió y se metió la mano por abajo moviéndola escuchándose el ruido de sus dedos rozando con las humedad de su coño, le empecé a follar la boca metiéndosela casi toda dentro en cada embestida, al ruido del chichi con sus dedos se unió el que le salía de la boca con el roce con mi polla, Dani estaba a punto de reventar y Eva cada vez gemía ahogadamente más seguido, le tiré las bragas a su marido que las cogió en el aire poniéndoselas en la nariz como una mascarilla esnifando como un drogadicto, Eva paró un momento de chupar corriéndose a gritos moviendo el cuerpo, arrastrando a Dani a gemir con fuerza empezando a lanzar chorros de semen por la polla que llegaron muy cerca de donde estábamos nosotros, se la saqué de la boca haciéndome una paja, le cogí la cara por debajo de la barbilla abriéndole la boca dejándola delante de mi cipote, se dio cuenta de lo que buscaba y sacó la lengua para intentar tocar la punta de la polla, justo en el momento que contactaba con ella salió el primer disparo dándole en la lengua, el segundo se lo metí en la boca, los que vinieron después se los repartí entre los labios y la cara acabando con los últimos más flojos dentro de su boca, chupándomela para sacarme hasta la última gota, se la saqué y ella abrió la boca cayéndole la leche por los lados respirando los tres aceleradamente, Eva paró un momento de jadear tragándose el semen que todavía tenía en la boca siguiendo con la respiración.

DANI: ¡Joooder!, esto ha sido lo más excitante que he hecho en mi vida.

Eva nos miraba a los dos sonriendo sin decir nada.

YO: Eva cariño ve a lavarte esa carita por favor.

Se levantó mirándome a los ojos y se fue abriendo una puerta donde había un pequeño cuarto de baño, cuando salió fui yo a lavarme la polla, al volver estaban los dos sentados juntos hablando.

YO: ¿Todo bien, o me bajo y empiezo a hacer dedo para volver a casa?

Se miraron entre ellos riendo.

DANI: Tú no te vas a ninguna parte majo, estas vacaciones van a ser inolvidables.

Y no le faltaba razón a mi amigo, yo estaba tan alucinado como ellos aunque intentaba disimularlo. Me estaba entrando un morbo tremendo de pensar lo que podría hacer con ellos aquellos días.

Le pedí a Eva que fuera a cambiarse de ropa porque la llevaba bastante manchada y su marido y yo empezamos a hacer alguna cosa ligera para comer, cuando acabamos Dani se estiró un poco en la cama para descansar antes de seguir conduciendo, con Eva fuimos a ver cómo era la cama que tenía que dormir yo, se entraba subiendo unas escaleritas porque estaba encima de la cabina del conductor, le hice subir a ella primero por la escalera vertical para seguirla detrás con la cabeza justo por debajo de la mini falda, mirándole el culo debajo de las bragas, se subió encima de la cama estirándose en el fondo y yo me puse a su lado mirando los dos al techo que no lo teníamos demasiado lejos, si estirábamos un brazo no faltaba mucho para tocarlo.

YO: ¿Crees que en esta cama se podrá follar bien?

Eva me miró sonriendo, nos pusimos de lado mirándonos con su mano acariciándome la cara.

EVA: Quiero que sepas que nunca le he sido infiel a Dani y creo que él a mí tampoco, por eso es tan importante este viaje para los dos, tenemos la oportunidad de vivir las fantasías con las que hemos estado soñando digamos que dentro de un entorno controlado.
YO: A ver vamos a hacer una prueba, súbete encima de mí a ver si me puedes cabalgar.

Me estiré boca arriba esperando que ella se subiera.

EVA: ¿Te has enterado de algo de lo que te he dicho?
YO: Me he enterado de todo cariño, quieres subirte encima por favor.

Sonrió y pasó una pierna por encima para intentar sentarse encima de mi polla, no podía estar recta porque la espalda le tocaba el techo, como mucho podía dejar un palmo de distancia entre su cuerpo y el mío, le cogí la cabeza y se la apoyé en mi pecho, ella me pasó sus manos por debajo de mis hombros y le rodeé la espalda con un brazo acariciándola con la mano y con la otra jugaba con su pelo , estuvimos un rato sin movernos hasta que Dani salió de la habitación.

DANI: Muy bien chicos, seguimos el camino.

Bajamos para reunirnos con él.

YO: Tú conduce que yo me voy a meter en la cama otra vez con tú mujercita.
DANI: Hacer lo que os salga del coño, Eva, esta noche me cuentas todo lo que pase con detalle.

Se sentó delante del volante y puso en marcha aquel trasto, nosotros nos metimos otra vez en la habitación grande estirándonos en la cama, ella boca arriba y yo de lado aguantándome la cabeza en mi mano con el codo apoyado en la cama.

YO: ¿Quieres dormir un rato?
EVA: No estoy acostumbrada a hacer la siesta, no tengo sueño.
YO: Entonces puedo continuar jugando.
EVA: Joder, es que con tus jueguecitos me pones muy caliente Mark.
YO: Quítate la ropa y quédate en bragas.

Me miró sorprendida, le aguante la mirada en los ojos y ella movió las manos desabrochándose el vestido quitándoselo y dejándolo a un lado volviéndose a estirar.

YO: Te he dicho en bragas, el sujetador también fuera, te quiero ver las tetas.

Dudó un momento y se lo quitó mirándome nerviosa, le enseñé de nuevo un dedo de mi mano sonriéndome sabiendo de lo que iba, se lo acerqué a los labios…

YO: Déjalo bien mojadito preciosa.

Lo acogió dentro de su boca salivando mojándolo con la lengua, lo saqué y se lo puse encima de un pezón dándole vueltas dejándolo húmedo, le soplé y el pezón se le endureció haciéndole cerrar los ojos y entre abrir la boca, se lo volví a meter en medio de los labios para que lo volviera a mojar haciéndole lo mismo en la otra teta, me estuve entreteniendo entre una y la otra para ir calentándola, las rozaba por los lados con mi dedo, se lo pasaba por el medio para empezar de nuevo desde abajo, Eva me miraba sonriendo, acerqué la lengua pasándosela por encima de un pezón cogiéndolo entre mis labios y ella se puso tensa de golpe respirando más fuerte, paré para tranquilizarla pasándole el dedo por la cara y los labios, me lo besó tocándolo con la punta de su lengua, lo fui bajando en contacto con su piel pasando por el canalillo parando en el ombligo dándole vueltas, haciendo los círculos cada vez más grandes hasta rozarle las tetas y la goma de las bragas, ella volvía a respirar fuerte, me entretuve pasándole el dedo entre el inicio de las bragas y la piel de un lado al otro.

EVA: Dios, ¿qué me estás haciendo Mark?
YO: Quiero conocer tú cuerpo, y tus reacciones perfectamente.
EVA: ¿Todo mi cuerpo?
YO: Todo, de arriba abajo sin dejarme un detalle.

Suspiró profundamente y se calló para que siguiera con lo mío, metí la yema del dedo por debajo de la goma de las bragas siguiendo con el movimiento de lado a lado notando el contacto con el vello púbico.

YO: Un día de estos te voy a afeitar el chichi, no te voy a dejar ni un pelo guapa.
EVA: ¿Lo harás tú?
YO: Sí, yo te lo afeitaré, con mi espuma y mi maquinita.

Bajé el cuerpo hasta casi caerme de la cama para hacerle abrir las piernas poniéndome en medio de ellas volviendo con el dedo a pasárselo siguiendo los límites de las bragas, mientras se lo pasaba lentamente por la ingle lo metía un poco tocándole uno de los labios mayores, ella resoplaba sin saber qué cara poner, le cogí las bragas por los lados bajándoselas poco a poco hasta llegar a los tobillos y quitárselas, me miraba nerviosa esperando mi próximo movimiento, me las puse en la nariz oliéndolas mirándole a los ojos, ella sonrió.

EVA: Cómo os gusta hacer el cerdo a los hombres.
YO: ¿No te gusta que huela tus bragas?
EVA: Me gusta la cara de vicio que se te pone.

Le puse el dedo encima del vello púbico dándole vueltas en los límites, cerró los ojos abriendo un poco la boca, le abrí las piernas dándole vueltas con el dedo alrededor de los labios mayores haciendo que moviera el cuerpo suavemente por la excitación respirando subiendo y bajando el pecho de forma exagerada, le volví a meter el dedo en medio de los labios acariciándoselos.

YO: Mójalo.

Sacó la lengua ensalivada pasándola por el dedo dejándolo húmedo, bajándolo de nuevo a su chichi apoyándolo en el agujerito para subirlo despacio por el medio mojándoselo hasta llegar por encima del clítoris justo en el inicio de la rajita volviendo a bajar poco a poco apretándole un poco más en el botoncito, soltó un gemido en ese momento y seguí bajando finalizando en el agujero dándole pequeñas vueltas notando como se mojaba de forma natural, acerqué mi boca a su oído susurrándole.

YO: Dime donde te gusta más, cómo te gusta que lo haga, quiero conocerte para darte placer.

Abrió los ojos mirándome, me habló con la voz temblorosa de la excitación.

EVA: Me está gustando todo lo que me haces, me pones muy cachonda.
YO: Quiero ponerte más que cachonda, quiero hacerte correr, guíame para conseguirlo por favor.

El dedo lo tenía todo mojado de sus flujos y lo volví a subir lentamente haciendo pequeños círculos.

EVA: Así, así…

Llegué al clítoris siguiendo con los circulitos presionando suavemente encima, abrió la boca gimiendo girándola hacía un lado.

EVA: Sigue, sigue ahí…

Fui insistiendo sin dejar de mira los gestos de su bonita cara.

EVA: Aprieta un poquito más, un poco más.

Seguí aumentando la presión y los gemidos fueron continuados moviendo las caderas, al ratito volví a presionar más fuerte aumentando el volumen de sus grititos, aguanto un poco y…

EVA: Métemela por favor, fóllame, estoy que me corro.

Le puse en el agujero dos dedos juntos y apreté para metérselos, como noté que entraban suaves se los introduje hasta el fondo sacándole un grito, una de sus manos me cogieron por un brazo apretándolo como si quisiera espachurrarlo de la fuerza que hacía, la follaba con dos dedos y con el pulgar le volví a presionar el clítoris moviéndolo en pequeños círculos, me apretó más el brazo, empezó a mover todo el cuerpo arqueando la espalda saliéndole un grito ahogado muy largo empezando a correrse cerrando y abriendo las piernas, no dejé de mover los dedos penetrándola y acariciándola hasta que se fue calmando y ella misma estiró de mi brazo para que se los sacara juntando las piernas colocándose de lado.

Con la mano seca le fui acariciando la cabeza poniéndole bien el pelo, ella pasó un brazo por encima de mi acurrucándose con mi cuerpo, me miró fugazmente a los ojos y los volvió a cerrar quedándose dormida, la dejé dormir y fui a hacerle compañía a Dani ocupando el asiento del acompañante, él me miró como interrogándome con la mirada, le acerqué los dedos a la nariz para que oliera el coño de su mujer.

DANI: ¿Se ha corrido?
YO: Sí.

Aumentó el volumen de la música que estaba escuchando y seguimos camino mirando los dos la carretera.

Empezaba a esconderse el sol cuando Dani estacionó la auto caravana para bajar y hacer las gestiones para entrar en el camping, fui a despertar a Eva tocándole la carita y el pelo suavemente, abrió los ojos mirándome con una sonrisa.

YO: Ya hemos llegado, vístete preciosa.

Me iba y me sujetó por un brazo.

EVA: ¿Cuándo me vas a follar Mark?
YO (riendo): ¿Es lo primero que te viene a la cabeza al despertarte cariño?
EVA: He estado soñando con eso.

Nos reímos y se levantó, ya vestida entró su marido para entrar en el camping y aparcar nuestra casita andante en una parcela, desplegamos un toldo que tenía a un lado bastante grande y sacamos de diferentes sitios una mesa y varias sillas creando un comedor en el exterior.

DANI: Ya estamos instalados para este fin de semana, me voy a dar una ducha.
YO: Espérate a la ducha que vamos a hacer algo que te va a interesar.

Me miraron los dos interrogándome con los ojos, cogí de la mano a Eva y entramos dentro, Dani nos siguió, nos metimos los tres en la habitación.

YO: Eva, desnúdame.

Sin dudarlo me quitó la camiseta me desabrochó los pantalones y me los bajó con la ropa interior dejándome en pelotas en un momento.

YO: Ahora a tú marido.

Dani abría los ojos mientras Eva le quitaba la ropa intentando averiguar que íbamos a hacer.

YO: Ahora Eva arrodíllate encima de la cama y chúpasela sacando el culito para que pueda verte las bragas por detrás.

Dani se acercó al lado de la cama y su mujer se la cogió metiéndosela en la boca dándole unas buenas chupadas en la polla, yo desde atrás estirado en la cama tenía a la vista su culo con las braguitas un poco metidas, le puse el dedo en el muslo y lo fui subiendo hasta tocarle la goma de las bragas siguiéndolas hacia dentro hasta contactar con el chocho presionándolo un poco, ella dejó ir un suspiro.

DANI: ¿Qué te hace cariño?

Eva se sacó de la boca la polla de su marido.

EVA: Tocarme con un puto dedo que me tiene cachonda todo el día el cabrón.

Dani miró para el techo gimiendo de la excitación, le aparté las bragas comprobando la humedad de su vagina metiéndole el dedo dentro, Eva pegó un grito sacándose la polla de la boca otra vez.

DANI: ¿Qué pasa?
EVA: Que me está follando con el dedo tú querido amigo.
YO: Dani quítale la ropa.

Le saqué el dedo y ella se salió de la cama quedándose de pie al lado de su marido, le quitó el vestido nervioso y se agachó para bajarle las bragas, le dije a Eva que se estirara a mi lado y a Dani que le hiciera una paja a su mujer mientras ella me la mamaba a mí, yo estaba estirado con ella a mi lado con la cabeza girada a la altura de mi polla y el cuerpo estirado con las piernas abierta para que su marido le pudiera tocar el coño, se lo debía de tocar bien porque ella empezó a gemir que pensaba que se nos iba a correr de un momento a otro.

YO: Está bien, ha llegado el momento, súbete encima para follarme y que tú marido lo pueda ver bien.

Eva apoyó las rodillas en la cama pasando una pierna por encima de mi cuerpo, se estiró encima de mí apoyando sus tetas en mi pecho y pasando una mano entre sus piernas me agarró la polla dirigiendo la punta a su agujero, Dani empezaba a tocarse.

YO: Dani no te corras antes de tiempo con una paja.

Me miró un momento confirmándome con la cabeza que me había oído y volvió a girar la vista para ver como su mujer se metía mi polla en el coño, Eva se introdujo la punta y con un pequeño movimiento de caderas se la acabó de meter todo lo que pudo porque aquella postura no favorecía mucho una penetración profunda pero me daba igual porque lo que buscaba era que Dani lo pudiera ver bien, empezó un vaivén metiéndosela y sacándosela lentamente, acercó su boca a mi oído susurrando.

EVA: Que ganas tenía de tenerla dentro, estaba hasta el coño de tu dedito de lo caliente que me has puesto.

Subí de golpe mis caderas metiéndosela más profundo y con más fuerza haciéndole dar un grito.

YO: Vamos Eva que no tenemos todo el día.

Me miró como cagándose en mis muertos y le dio más marcha a sus caderas aumentando el ritmo, se empezó a mojar que notaba sus flujos bajar por mi polla, le susurré al oído.

YO: Vamos guapa con las ganas que tenías de follarme y no vas a ser capaz de hacerme correr con la polla dentro de tu coño.
EVA: Eres un cabrón Mark.
DANI: ¿Qué has dicho?
EVA: Que tú amigo es un cabrón de mucho cuidado.

Aumentó el ritmo apretando el culo cada vez que se la metía notando como entraba más apretada, en unas cuantas veces que lo hizo empecé a gemir corriéndome llenándole el chocho de semen.

YO: Levanta el culo para que tú marido te la meta duro y haga que te corras.

Dani lo escuchó y se arrodilló en la cama esperando que su mujer se pusiera en posición metiéndosela de golpe follándosela agarrándola por las caderas, me incorporé un poco juntando la cabeza de Eva con la mía, le metí el dedo en la boca.

YO: Vamos córrete bien fuerte que lo estás deseando.

Me chupó el dedo con fuerza y empezó a mover el cuerpo gimiendo, Dani se excito más y aumento el ritmo dando golpes con su pubis en el culo de su mujer, Eva ahogo un grito corriéndose con su cara en mi cuello para taparse la boca y que no se enterara todo el camping de la que estábamos liando, su marido no tardó nada en empezar a descargar dentro de ella acabando los dos respirando rápido.

DANI: Ooostia, nuestro primer trío cariño.
EVA: Estarás contento mamón, ya me has visto follar con otro.
DANI: ¿No te ha gustado?
EVA: No ha estado mal, pero el próximo lo haremos como yo diga.

Acerqué mi boca a su oído.

YO: Será si yo te doy permiso guapita.

Me miró a punto de decir algo y le puse el dedo en los labios mirándola arqueando las cejas, me sonrió acatando y me mordió el dedo la hija puta. Nos fuimos a lavar a las duchas del camping y al volver nos tomamos una cerveza sentados en la mesa exterior. Justo antes de dormir…

DANI: ¿Mark, dormirás con nosotros?, en la cama cabemos los tres.
YO: Hoy no, me voy a la mía a ver qué tal se duerme.

Eva puso una cara un poco defraudada mirándome triste, me puse un pantalón de pijama corto y me subí a mi catre, cuando estuvo todo en silencio podía oír a Eva como le explicaba a su marido lo que le había hecho con el dedo durante todo el día, incluso como se corrió cuando le hice la paja.

Pensaba que aquella cama sería mucho más incomoda de lo que era y realmente dormí bien, tanto que me tuvieron que despertar ellos por la mañana de lo dormido que estaba, oí la voz de Eva a mi lado sacando la cabeza subida en la escalera.

EVA: Mark guapo, ¿quieres desayunar?, ya lo tenemos todo preparado.

Que dulce que era aquella mujer, o al menos me lo parecía a mí que tanto cariño me falto por parte de mi madre, cuando me hablaba de aquella manera me hacía sentir como un niño mimado y querido, abrí los ojos sonriéndole dándole un beso en los labios.

YO: Claro que si bonita.

Me lavé la cara y los dientes en el pequeño cuarto de baño y salí afuera debajo del toldo donde ellos estaban ya sentados en la mesa, Eva tenía levantada una cafetera de donde salía un buen olor a café recién hecho.

EVA: Hola dormilón, ¿quieres café?
YO: Buenos días a todos, si por favor.

Sirvió un chorro de café humeante en un vaso mientras yo me sentaba al lado de Dani, cogí el paquete de leche y me puse en el café la cantidad que creí necesaria, habían hecho tostadas y para acompañarlas encima de la mesa había mantequilla y mermelada, me estaba comiendo una observando todo a mi alrededor oliendo a naturaleza y al mar que no estaba lejos.

DANI: ¿Estás bien Mark?
YO: Estoy perfecto, disfrutando de esto todo lo que puedo.
DANI: Bueno, solo es un camping.

Estaba tan centrado en la sensaciones de mis sentidos que le contesté sin pensar.

YO: Es que nunca había estado en uno hasta hoy.

Se quedaron con la tostada en el aire a punto de morderla mirándome como si yo fuera un bicho raro.

EVA: ¡No jodas!
DANI: ¿Pero como no has estado nunca en un camping?, ¿nos tomas el pelo o qué?
YO: Supongo que nunca se me presentó la oportunidad.
EVA: ¿Pero tú que hacías cuando eras más joven?, ir a un camping es lo que sale mejor de precio cuando no tienes mucho dinero y quieres pasar una vacaciones divertidas con los amigos.

Me encogí de hombros pensando que si les explicaba donde iba yo cuando era más joven me echaban del camping a patadas, mi padre y algunos vecinos nos organizaban a sus hijos cosas como dos meses en Inglaterra para mejorar el inglés reservándonos habitaciones en hoteles de cinco estrellas, tenían contactos que una vez allí nos llamaban para ir a cenar a sitios donde si no ibas vestido de etiqueta ni te miraban a la cara, el tipo de gente que nunca había podido ver, estirados sin mostrar el más mínimo sentimiento a las personas si no era por interés, Eva y Dani habían hecho como amigos más por mi sin esperar nada a cambio que toda aquella gentuza en toda mi vida.

DANI: Estábamos hablando con Eva de comprar carne para hacerla esta noche en la barbacoa.

Me sacó de mis pensamientos.

YO: Vale, yo compraré la carne.
EVA: No hombre que te va a salir muy cara, si lo hacemos entre los tres será más justo.
DANI: Claro tío.
YO: No, la compro yo por invitarme a este viaje sin pedirme nada, por lo menos dejarme que os alimente algunos días.

Reímos los tres y recogimos todos los trastos del desayuno.

DANI: Vamos a ir a la playa un rato, ¿te apuntas?
YO: Puedes ir tú primero, me gustaría hablar con Eva.
DANI: Ya, ya, hablar dice.

Su mujer reía tapándose la boca mirándome, Dani cogió una sombrilla y se despidió.

EVA: ¿En qué estás pensando Mark?
YO: En que no te pongas el bikini debajo del vestido, ponte bragas, atravesando el bosque que lleva a la playa nos vamos a apartar del camino y te voy a follar como no pude hacerlo ayer, luego ya te pondrás el bikini.

Me miró sonriendo y se metió en la habitación para cambiarse, cogió una bolsita y se la puso en el hombro con el bikini y las toallas de los dos, bajamos por el sendero en medio de un bosque de pinos, a la izquierda salía un caminito, la cogí de la mano y fuimos por él, caminamos un poco y vimos que subía hasta una pequeña colina que había una construcción medio derruida con vistas a la playa, aquella hora no había nadie y además se veía desde arriba el camino por si venía alguien tener tiempo para disimular, desde allí podíamos ver a Dani en la playa debajo de la sombrilla, Eva miró para un lado, después para el otro comprobando que no había nadie y me cogió la polla por encima del bañador.

EVA: Me vas pegar un polvo de mierda como el de ayer o me vas a follar duro para que me corra dejándome sin aliento.

La cogí con un brazo por la espalda besándola metiéndole la lengua en la boca y con la otra mano le agarré el coño debajo del vestido de playa por encima de las bragas, dejó ir un pequeño grito abriendo las piernas para que pudiera frotárselo bien, sus brazos rodeaban mi cuello y mi mano de la espalda pasó a la parte de delante apretándole una teta con firmeza, movía el culo para ayudarme a sobarle el coño, estaba totalmente desatada gimiendo pidiéndome que no parara y me bajó el bañador para cogerme la polla pajeándola con fuerza, notaba en mi mano como se iban mojando sus bragas, la saqué para meterla por dentro palpándole el chumino, me dejó la mano chorreando, la giré apoyándole el cuerpo en el orificio desde donde podía ver a su marido en la playa, le bajé las bragas justo por debajo del culo y todo seguido le busqué el agujero de la vagina para metérsela de golpe y fuerte haciéndole dar un grito.

Se sujetó fuerte con las manos en las piedras para que no la estrellara en cada embestida contra ellas, le abrí las nalgas para poder penetrarla más profundamente aumentando el ritmo hasta que empezó a pegar unos gritos terribles cayéndole saliva de la boca encima de las piedras de lo descontrolada que estaba corriéndose dando golpes de caderas para chocar contra mi polla temblándole las piernas, me corrí con ella dejándome llevar por el ritmo de sus caderas que no paró de mover hasta dejarme los huevos secos, se giró con los ojos y la boca abierta mirándome y respirando fuerte para recuperarse que le costaba hasta mantenerse en pie, le subí las bragas con mi corrida saliéndole del coño y ella me abrazó apoyándose en mi para no caerse, le ayudé a sentarse en una piedra para que se acabara de recuperar, la miré como jadeaba arqueando una ceja sonriendo.

EVA: No me mires así cabrón, ya sé que te he provocado.
YO: ¿Y?
EVA: Que polvazo chaval.

Respiró profundamente.

EVA: Que polvazo por favor.

En ese momento llegaba un grupito de gente que empezó a hacerle fotos a la construcción y a las vistas de la playa, una señora de cierta edad se nos acercó.

SEÑORA: Nena, ¿estás bien?, es que se te ve muy acalorada.
EVA: Si señora estoy bien, gracias por preocuparse, creo que me ha dado un golpe de calor por moverme demasiado.

La señora sacó del bolso una botella de agua ofreciéndosela para que bebiera, Eva se la aceptó riendo, bebió un sorbito y se la devolvió.

EVA: Muchas gracias, pero creo que el calor que tenía mi novio ya me lo ha hecho pasar poniéndome en esta sombra.
SEÑORA: Hay esta juventud, ser felices que hacéis una pareja muy maja.

Se marchó con el grupo, nosotros nos tapamos la boca para no reírnos a carcajadas y salimos andando camino abajo.

EVA: La señora ha dicho que hacíamos muy buena pareja.
YO: Tú ya tienes pareja guapita.
EVA: Y tú estás enamorado de una que no te da puta bola.
YO: Y tú que sabes listilla de quien estoy enamorado o no.
EVA: Porque te vi mirándole el culo y con los ojitos pagabas chaval.
YO: Joder como estáis con los ojitos tú y mi hermana joder.
EVA: ¿Tienes una hermana?

Me quedé callado por qué no me interesaba explicar demasiadas cosas de mi vida pero estaba claro que la había cagado y alguna respuesta tenía que darle a Eva.

YO: Sí, es un año mayor que yo.
EVA: ¿Y tus padres?

Me paré en medio del camino.

YO: Mis padres que.
EVA: No sé, si están bien y eso.

Volví a cogerla de la mano caminando de nuevo.

YO: Prefiero no hablar de ellos, no es que sean un referente en mi vida precisamente.
EVA: Vale, vale, perdona parece que he tocado un tema delicado.

Aceleraba el paso con ganas de llegar junto a Dani.

YO: No has tocado nada porque el tema no existe.

Salimos a la playa y por fin llegamos a la sombrilla, estiré mi toalla mientras Eva buscaba en la bolsa el bikini, Dani nos miraba relajado estirado con las manos entrelazadas por detrás de la cabeza, ella se metió las manos por debajo del vestido bajándose las bragas, extendí la mano pidiéndoselas y ella con una sonrisa me las dio, se las pasé a Dani que al cogerlas se dio cuenta al instante que estaban empapadas de su flujo y mi semen, se las puso discretamente en la nariz y nos miró sonriendo, se las tiró a su mujer para que las guardara.

DANI: Que cabrones.

Eva reía poniéndose las bragas del bikini, se quitó el vestido cogiendo el sujetador para ponérselo.

YO: Dani, te importa si tú mujer enseña las tetas tomando el sol.
DANI: A ver si tienes cojones de convencerla, yo llevo toda la vida intentándolo y nunca me ha hecho puto caso.

Eva me miraba tapándose con los brazos con el sujetador en la mano, estiré la mano para que me lo diera, ella movió la cabeza negándolo, me puse serio y le hice un gesto con un dedo para que me lo diera, torció un poco el morro pero lentamente estiró la mano dejándolo caer encima de la mía, estiró la toalla en medio de los dos y se estiró boca abajo.

YO: Ponte boca arriba que quiero que te vea esas tetas preciosas toda la playa.
EVA: Déjame tranquila anda.

Me levanté y me despedí de Dani.

DANI: ¿Pero dónde vas hombre?
YO: A mi casa.
EVA (levantando la voz): Mark por favor.

Me giré y estaba incorporada, se estiró con las tetas al aire sin decir nada más, me volví a estirar en la toalla guiñándole un ojo a su marido y acerqué mi boca al oído de Eva.

YO: Esto me lo pagaras.

Ella me miró medio enfadada.

YO: Y esa cara de mala leche también.

Resopló y cerró los ojos tomando el sol, Dani se tapaba la boca para no reírse de ver a su mujer tan obediente, me estiré un rato y me fui a bañar para refrescarme, los miraba mientras nadaba viendo como ella le señalaba en la colina las ruinas, entendí que le estaba explicando lo que había pasado esa mañana, siguió hablando con él gesticulando y acabó poniéndose las manos en la cabeza, Dani se levantó y salió corriendo tirándose al mar de cabeza nadando hasta donde estaba yo.

DANI: Me he tenido que tirar para que se me pasara el calentón que estaba cogiendo de lo que me estaba explicando Eva de esta mañana, tío no entiendo que le pasa a Eva contigo pero estoy encantado, en la puta vida pensé que pudiera entregarse tanto a alguien que no fuera yo.


YO: Dani, si en algún momento quieres que dejemos de jugar dímelo y lo dejamos.
DANI: Pero que dices hombre, llevo años soñando con esto y ahora que lo consigo te piensas que voy a dejarlo correr, mientras tú quieras seguir tienes mi bendición. Lo que si te voy a pedir es que me dejes tiempo para follar con Eva que me ha puesto cardiaco explicándome el polvo de esta mañana.
YO: Iros primeo vosotros a la caravana y yo subiré más tarde.

Al medio día Dani le pidió a su mujer que subiera con él, Eva me miró como pidiendo permiso que le di moviendo la cabeza, esperé un buen rato y recogí las sombrilla para volver con ellos, justo la estaba dejando en un lado de la caravana que vi salir a Eva con una toalla al hombro y los botecitos de gel y champú para ducharse, la seguí sin que se diera cuenta hasta que se metió en las duchas de mujeres, estaban separadas en habitáculos con una puerta, miré que nadie me viera y me colé en la misma ducha que ella cerrando la puerta.

EVA (bajando la voz): ¿Pero qué haces aquí?
YO (susurrando): He venido a lavarte el coño después de que tu marido se haya corrido en él.
EVA: Que cerdo eres.
YO: Por querer lavarte el coño, o por decirte que tú marido se ha corrido en él.

Me miró y se tiró a besarme con pasión.

EVA: Como me sigáis follando así me va a salir una duricia en el coño que os destrozara las pollas.

Pegó una carcajada que resonó en toda la sala, me metió debajo del agua y se puso un chorrito de champú en la mano extendiéndomelo por el pelo frotándolo.

EVA: Estate quieto y déjalo actuar un ratito que te dejara el pelo suave.

Se tiró otro chorro de gel y me lo pasó por el pecho haciendo espuma enjabonándome todo el cuerpo sin dejarse ningún rincón, mientras yo me aclaraba ella se enjabonó, nos secamos, ella sacó la cabeza para comprobar que no había nadie y salí corriendo para que nadie me viera esperándola en la puerta, salió ella y en ese momento salió Dani de las duchas de hombres.

DANI: Joder, no me diréis que habéis vuelto a…
YO: No, solo me ha duchado como a un niño.

Llegamos a la caravana poniendo las toallas a secar en el exterior.

DANI: Voy a preparar algo para comer.
EVA: Yo te ayudo cariño.
YO: Yo aprovechó para dar una vuelta por el super.

Me dirigí directamente a la carnicería para preguntar si tenían unos buenos chuletones, me dijeron que allí no pero que en otra tienda que tenían en el pueblo los tenían enormes, les dije que me los trajeran que pagaría lo que fuera, los pagué junto al transporte, me juraron que por la tarde nos los traerían a la misma caravana que era como una entrega a domicilio, así que me presenté con las manos vacías.

EVA: ¿No has comprado nada Mark?, nene que esta noche no vamos a tener nada para hacer a la barbacoa.

Dani sacó la cabeza por la puerta mirándome, le guiñé un ojo.

DANI: Yo tengo confianza en mi amigo, seguro que algo habrá para llevarnos a la boca.

Ayudé a preparar la mesa y comimos, cuando acabamos los postres…

EVA (levantándose): ¿Alguien quiere un café?
DANI: Yo me voy a descansar un rato, gracias cariño.
YO: Uno con hielo vendría perfecto.

Salió con dos vasos con los café, me puso delante uno con hielo y se sentó a mi lado.

EVA: ¿Qué vamos a hacer esta tarde?
YO: Tú no sé, yo me voy a estirar un rato cuando acabe con esto.

Me miró sorprendida y enfadada.

EVA: ¿Pero qué dices, te pasa algo?
YO: Esta mañana querías que te dejara tranquila, pues eso hago.
EVA: No me jodas, ¿de verdad que me estás haciendo pagar la tontería de esta mañana?
YO: No lo sé, tú sabrás si quieres seguir jugando o no.
EVA: Pero quién te ha dicho a ti que yo no quiera seguir jugando.
YO: Tú.
EVA: Venga hombre, te estás quedando conmigo porque esta mañana te he dicho que me dejaras tranquila.
YO: Es que el juego es para cuando te gusta y para cuando no te gusta, tú obedeces y punto, si te digo que hagas algo lo haces sin rechistar sea lo que sea, repito, sea lo que sea.

Me miraba fijamente a los ojos, supongo que sospesando exactamente qué quería decir con el “sea lo que sea”, porque eso abría el juego a otras posibilidades que ella hasta ese momento no había pensado.

YO: Me voy a mi cama, si quieres seguir con esto ven a acostarte conmigo en bragas, si lo quieres dejar te vas con tú marido.
EVA (preocupada): ¿Pero si no quiero seguir te irás?
YO: No, si no quieres seguir yo me quedo como amigo de tú marido que soy respetándote como su mujer sin volver a tocarte para nada, pero si quieres seguir y me dices que “no” o “déjame tranquila” me iré en aquel mismo momento, capito.

Me miraba pensando sujetando el vaso de café en el aire, me levanté y le di un beso en la cara que pareció despertarla de sus pensamientos y me fui a mi cama desnudándome antes de subir, desde allí controlaba la puerta de entrada, tardó bastante, al final entró, yo me escondí un poco más para que no me viera y ella miró a la habitación grande que estaba su marido y luego giró la vista a las escaleras que subían a la mía, se quitó la camiseta y los pantalones dejándolos colgados de las escaleras subiendo donde estaba yo.

La esperé con una sonrisa, ella se estiró a mi lado mirándome.

EVA: Mark, estoy acojonada porque no sé lo que llegaras a ser capaz de pedirme, yo solo quiero disfrutar con vosotros dos.
YO: Lo que quiero es que disfrutes de todo sin estresarte, lo que te pida será para qué tú te lo pases bien con el sexo.

Se abrazó a mi cuerpo.

EVA: Sigo estando acojonada.

Le puse una mano en el pelo acariciándoselo.

YO: No te preocupes y duerme un poco.
EVA: Ya te dije que no duermo la siesta.
YO: Pues dame besitos y acaríciame la espalda para que me duerma yo.
EVA: Que morro tienes tío.
YO: Es broma, si no quieres no lo hagas.

Me sonrió y me besó el hombro rascándome suavemente la espalda hasta que me quedé dormido.


Pasamos el fin de semana más o menos igual y el martes por la mañana salíamos con otro destino, Dani conducía y nosotros estirados en la cama.

EVA: La semana que viene nos vendrá a visitar mi hermana cinco o seis días.
YO: ¿Se parece a ti?
EVA: Se te van a caer los huevos al suelo cuando la veas chaval, es dos años más joven que yo, más alta, más delgada, con más tetas, más curvas y guapa de cojones la cabrona.
YO: Joder, ¿todo es más que tú?
EVA: Bueno es que mi hermana siempre ha sido mi debilidad, la quiero muchísimo, pero pregúntale a tú amigo si no te lo crees, él te lo dirá.
YO: ¿Y es tan cachonda como tú?
EVA: Mark no te pases, con mi hermana no juegues.
YO: ¿Tiene novio?
EVA: Hace tiempo que no, creo que está cansada de los tíos y sus gilipolleces.
YO: Pues si es verdad lo que dices si puedo me la follaré.
EVA (nerviosa): Por favor Mark, no le hagas daño.
YO: Daño precisamente no estaba pensando en hacerle, más bien en darle “gustirrinín” en el chichi.
EVA: Calla cerdo, que me pones nerviosa joder.

Le pregunté a Dani durante una parada y me confirmó lo que decía su mujer de su hermana.

DANI: Te va a encantar tío, es el tipo de mujer que va contigo.
EVA: Pero que dices Dani, Mark no le hagas ni caso a este.
DANI (riendo): Bueno, un poco pijilla si puede que lo sea, pero es buena chica.

Miré a Eva que se reía tapándose la boca.

EVA: Eso si es verdad, solo ha salido con cada pijo que tiraba de espaldas, es un poquito fina la nena.

Le pedí a Dani que me diera un poco de tiempo con su mujer antes de seguir camino, cogí un cacharro para poner agua y saqué la crema de afeitar y la maquinilla, le pedí a Eva que me acompañara a la habitación grande.

DANI: ¿Pero qué vais hacer ahora?
YO: Le voy a afeitar el coño a tú mujer, se lo rasuro todo o le dejo un bigotito.
DANI (muriéndose de risa): Déjale el bigotito que será más divertido.
EVA: No te jode que vosotros tengáis que decidir cómo voy a llevar el…
YO: Eva calla y ven conmigo.

Se quitó las bragas y se arremango el vestido para estirarse con las piernas abiertas, le puse una toalla debajo para no mojar nada y le humedecí el chichi y alrededores, le extendí bien la crema y empecé a afeitarla desde fuera para adentro mojando la cuchilla en el agua, le dejé el bigotito preguntándole si le gustaba, me hizo un gesto con la cabeza como conformándose sin estar muy convencida.

Me dieron tantos detalles de su hermana que me tenía hasta un poco obsesionado conocerla para ver realmente como era, al final avanzó los días y a finales de aquella semana sabíamos que llegaría, estaban su hermana y su cuñado esperándola en la puerta del camping y me presenté, con un pantalón largo y una camisa bonita con un ramo de flores para darle la bienvenida, Dani se descojonó de risa y Eva me miró con la boca abierta.

EVA: No me lo puedo creer, ¿pero qué haces así?
DANI: Yo lo tengo clarísimo nena, tú hermana va a salir de aquí bien folladita.
EVA: Mark por favor.
YO: Tranquilos, no pasa nada.

Llegó un taxi que paró a unos diez metros de donde estábamos, no se movía nada supongo que le debía de estar pagando la carrera, salió el taxista abriendo el maletero sacando una maleta de ruedas, se abrió la puerta trasera y salió una chica, que digo una chica, era una muñequita, rubia con ojos azules, con unos vaqueros arrapados que le marcaban un tipazo y un culo espectacular, una blusita que dejaban ver algo la barriga porque no llegaba a juntarse con el pantalón y unas tetas que se podían intuir de infarto, para rematar unas zapatillas de deporte blancas a juego con la blusa, no podía quitarle la vista de encima.

EVA: Cierra los ojos que se te van a secar tío.
YO: Chicos, os habéis quedado cortos describiéndola, estos días no voy a estar para nada por vosotros, os apañáis como podáis.

Salimos los tres a su encuentro, ellos dos delante y yo detrás disimulando el ramo para no dar demasiado el cante, la primera en llegar a su lado fue su hermana que la abrazó dándole dos besos, después Dani también la beso cogiendo su maleta, Eva la tenía cogida por la mano cuando me coloqué delante con el ramo de flores.

EVA: Judit, este es nuestro mejor amigo Mark.

Estiré el brazo ofreciéndole el ramo mirándole aquellos ojos preciosos, ella pareció dudar un poco al levantar su mano para recogerlo, supongo que no se lo esperaba, sin apartarme la mirada de los ojos las olió.

JUDIT: Muchas gracias, ¿cómo dices que te llamas?
YO: Me llamo Mark, de nada, es lo menos que podía hacer para darte la bienvenida.

Me sonrió tímidamente y Eva estiró de ella para llevársela caminando delante de nosotros, las seguíamos al ritmo de la maleta rodando por el suelo irregular.

DANI: Chaval, lo de las flores ha sido espectacular, y tal como te ha mirado me da muy buena espina.
YO: ¿Quieres decir?
DANI: Mira que si acabamos siendo cuñados tú y yo.
YO: Anda va.

Cuando llegamos estaban las chicas sentadas en la mesa de fuera hablando, Dani entró con la maleta yo me paré delante de ellas.

YO: ¿Queréis tomar algo chicas?

Judit me volvió a mirar sonriéndome, Eva apretaba los labios para no reír.

YO: Una cerveza, un refresco, un cubata, un porro, una raya de farlopa.

Judit abrió los ojos escandalizada y Eva se descojonaba de risa.

EVA: No le hagas caso cariño, él es así de burro.
YO: Un vaso de agua si queréis.
EVA: Cállate anda, Judit, ¿quieres ver dónde vas a dormir?

Se levantaron y Eva entró en el interior, le ofrecí la mano a su hermana para que subiera los dos escaloncitos, me miró otra vez a los ojos y puso su mano encima de la mía, como si estuviéramos en la edad media subiendo los escalones, entré detrás de ella, Judit se dirigió a Eva.

JUDIT: Eva, ¿dónde has conocido a este chico tan educado?
EVA: Es amigo de Dani, a mi no hace mucho que me lo presentó pero hemos cogido mucha confianza, ¿verdad Mark?
YO: Me siento como de la familia con ellos.

A Dani se le escapaba la risa.

JUDIT: Es que llevo un rato pensando que te conozco de algo, ¿no habremos coincidido en algún sitio?

Me pasó por la cabeza que si era tan pija como me dijeron era posible que coincidiéramos en alguna fiesta, que ya sería casualidad porque no me gustaba mucho asistir a ellas, solo lo hacía con algún vecino que conocía de toda la vida y no podía hacerle el feo.

EVA: No creo que coincidáis en los mismos ambientes tú y él.
JUDIT: ¿Puede que sea de la fiesta de cumpleaños de Borja?

Bingo, Borja era uno de mis conocidos de la urbanización, hacía un par de meses mi hermana me convenció para ir a su fiesta porque ella es muy amiga de su hermana.

YO: Un tío con un nombre como ese no puede ser mi amigo Judit.

Eva y Dani se descojonaban de risa, Judit me miraba con curiosidad intentando recordar, por suerte yo no recordaba que me la hubieran presentado porque si fuera así me acordaría seguro.

DANI: No te esfuerces cuñada, debe ser alguien que se parece a él, te aseguro que Mark no se mueve por tus ambientes tan finos.
EVA: Mira aquí estará tu cama.

Se quedó mirando la mesa interior con los dos bancos a los lados que se transformaba en una cama levantando las cejas, como no creyéndose que tuviera que dormir allí.

YO: Si quieres puedes dormir donde lo hago yo ahora, ahí arriba, esta mañana he cambiado las sabanas y está limpia, yo dormiré aquí.

Judit levantó la mirada para ver donde le decía.

YO: Sube las escaleras y míratelo.

Ella subió a mirarlo y Eva se me acercó.

EVA: ¿Has cambiado las sabanas esta mañana?
YO: Que va.

Se puso la mano en la boca saliéndose para no morirse de risa, Judit se giró subida en la escalera.

JUDIT: Está bien, pero me sabe mal quitarte la cama.
YO: Esta noche lo hablamos no te preocupes.
DANI: Bueno, nos cambiamos y nos vamos un rato a la playa.
YO: Buena idea, vamos fuera y esperamos que las chicas se cambien.

Me pareció una idea genial porque me moría de ganas de ver a Judit en bikini y apreciar mejor sus curvas, tardaron un poco, podíamos oír a Eva reír dentro, se abrió la puerta y salió Eva riéndose dejando la puerta abierta, se quedó parada Judit en la puerta para que la pudiéramos ver, llevaba unas chancletas de florecitas, un pareo enrollado en la cintura con una camisa ancha que le dejaba un hombro fuera a conjunto, para rematarlo todo una especie de pamela de paja en la cabeza y gafas de sol oscuras.

DANI: Pero vamos a la playa o a un desfile de moda.

Le ofrecí mi mano de nuevo para que bajara los escalones.

YO: Que buen gusto y que clase Judit.
JUDIT: Menos mal que queda alguien caballeroso y educado todavía en este mundo.

Decía mientras bajaba los dos escalones como si fuera una diva, su hermana y su cuñado no sabían qué hacer para aguantarse la risa, nos metimos dentro a cambiarnos nosotros y salimos con las toallas y la sombrilla, las chicas se habían marchado.

Al llegar a la playa vi a Judit estirada encima de una tela de seda muy fina con un bikini de color negro bastante pequeño que enseñaba un cuerpazo envidiable, a su lado Eva le daba conversación, se giró mirándonos y le hice una señal para que se quitara la parte del arriba del bikini, puso una cara como pidiéndome que no se lo hiciera hacer y yo se lo confirmé con la cabeza, se sentó desabrochándose el sujetador y se lo quitó, llegamos en ese momento, Dani se puso a clavar la sombrilla en la arena y yo estiré la toalla al lado de Judit que me miró un poco extrañada por mi osadía.

JUDIT: ¿Vas a tomar el sol con las tetas al aire?
EVA: Sí, llevo todos estos días haciéndolo.
YO: No la conoce nadie, que mejor momento para hacerlo.
JUDIT: La conoces tú, ya es suficiente, te debes de haber puesto morado estos días.
YO: Vamos, de verdad te crees que por ver unas tetas me voy a alterar o poner nervioso, joder como si fuera algo tan extraordinario, creo que por ser tan joven estas muy anticuada Judit.

Eva y Dani que ya se había sentado al lado de su mujer miraban para otro lado para disimular la risa.

JUDIT: Perdona, ¿me estás diciendo a mí, a mí, que no estoy al día?
YO: Estaba pensando en traerte algún crucifijo de mi madre que le sobran, para que lo lleves contigo.
JUDIT: ¿Tú te crees que no he tomado el sol enseñando las tetas?
YO: Encerrada en tú habitación puede que sí.

Dani y Eva se descojonaban de risa sin poderlo disimular.

JUDIT: ¿Y a vosotros que os hace tanta gracia?, mira, me lo voy a quitar para demostrarte que no tengo ninguna manía.

Se llevó las manos detrás de la espalda y se soltó el bikini quitándoselo, le cayeron un poco dos tetas preciosas que tuve que esforzarme en no mirárselas embobado, Dani no disimuló abriendo un poco la boca y todo.

JUDIT: Dani por favor.

Eva le pegó un codazo en la barriga que le hizo girar la vista mirando el mar, Judit se estiró cerrando los ojos y Eva me miró tocándose la cara para decirme que la tenía muy dura, sonreí y me estiré. Hacía bastante calor y no tardó Eva en pedirle a su hermana que la acompañara al agua, se levantaron y caminaron juntas, Judit llevaba un bikini de aquellos que a medio culo se metían por dentro enseñando un culito que me hubiera tirado a comérselo allí mismo, a Dani se le salían los ojos.

YO: Vamos a bañarnos también.

Dani pegó un salto poniéndose de pie caminando rápido en dirección a las chicas, entramos al agua juntándonos con ellas que estaban de pie hablando, con el frescor del agua las tetas se le habían endurecido y los pezones los tenían preciosos, Dani cogió a su mujer por la cintura levantándola capuzándose los dos, creo que para tocarle una teta porque estaba loco por tocar una, yo me aguanté y me quedé al lado de Judit dándole conversación, desde luego no era el tipo de carácter que más me gustaba, me recordaba demasiado a mi mundo, pero es que era tan bonita y tenía una mirada tan limpia que me encantaba.

Durante la comida les propuse ir por la noche a una fiesta que hacían en el camping.

JUDIT: No quiero ni imaginarme qué tipo de fiesta deben de hacer aquí.
YO: Una con una banda de música, no has estado nunca en una fiesta de pueblo, son muy divertidas.
JUDIT: Claro que he estado en una fiesta de esas, ¿pero quién te crees que soy?, una palurda que no ha salido de casa.

Eva y Dani ya se empezaban a reír otra vez.

YO: Creo que eres una chica guapísima, con unos ojos preciosos y me gustaría bailar contigo esta noche.

No se esperaba que le entrara tan directo y me miró abriendo los ojos sin saber que decir, muy nerviosa.

JUDIT: Yo, yo, tú también eres muy guapo, ¡joooder!

Se levantó de la silla de golpe.

JUDIT: Me voy a duchar.

Se metió dentro, Dani se moría de risa, Eva se tapaba la boca para disimular, se levantó para ir a buscarla, sacó Judit la cabeza por la puerta.

JUDIT: ¿Pero donde coño tenéis la ducha en este trasto?

Los chicos nos doblamos riendo, Eva entró saliendo con ella y una toalla, con los botes para que se duchara en la otra mano acompañándola a las duchas. Volvió sola, la miramos preguntándole que pasaba con Judit.

EVA: Mark cariño, creo que le gustas un montón y está avergonzada de haberse puesto tan nerviosa y haberte dicho guapo, se ha ido por la senda de la playa a pasear para no verte y tranquilizarse un poco.

Me puse una camiseta y me fui a buscarla, caminé hasta una zona alta que se veía todo el camino para mirar a ver si la encontraba, estaba sentada en una roca mirando el mar, la poca brisa que hacía le levantaba el pelo llevándoselo para atrás, era una estampa preciosa, me fui acercando despacio para que no se diera cuenta y le puse una mano en la cara, se asustó un poco pero al verme sonrió y apretó su carita contra mi mano.

YO: ¿Estás bien Judit?

Me miró a los ojos y me lo confirmó con la cabeza, me senté a su lado quitándole la mano de la cara para no agobiarla.

YO: Que bonito esta el mar viéndolo desde aquí.
JUDIT: Me he puesto nerviosa, perdóname.
YO: No tengo nada que perdonar, te has puesto nerviosa y por eso me has dicho guapo ¿no?

Movió la cabeza de arriba abajo.

YO: O sea que en realidad no piensas realmente que sea guapo, solo ha sido un cumplido.

Se puso roja mirando para el suelo, le extendí la mano para que me la cogiera y salimos caminando por el sendero.

YO: No te preocupes, ya estoy acostumbrado a que las chicas me vean feo.

Soltó una risilla y me apretó la mano dándome la señal de que no iba por mal camino para seducirla, llegamos a la playa y nos descalzamos caminando por la orilla tocándonos el agua los pies, buscaba las situaciones más románticas posible, le iba explicando que había acabado la carrera y que en setiembre empezaría pensar en mi futuro.

JUDIT: Estoy casi segura que te había visto antes, pero no recuerdo donde.
YO: Puede que fuera alguien que se pareciera a mí.
JUDIT: No lo sé, también es por la forma de moverte, todo en conjunto.
YO: No dicen que todos tenemos un doble en este mundo, puede que tú hayas dado con el mío.

Se puso a reír y seguimos caminando cogidos de la mano, llegamos al final de la playa y nos subimos a unas rocas donde rompía el agua, ella se sentó en una y yo me puse detrás apoyándole una mano en el hombro.

JUDIT: Que bonito es esto.

Le pasé lentamente la mano del hombro a la cara acariciándosela, ella apoyó su espalda en mi pecho.

YO: Tú sí que eres bonita.

Le besé él pelo, ella giró la cabeza mirándome los ojos y poco a poco fuimos acercando nuestros labios, los rozamos suavemente, los abrimos un poco y los volvimos a rozar, Judit se giró colocando las piernas por encima de las mías acercando su cuerpo pasándome los brazos por detrás del cuello, nos miramos a los ojos y enganchamos nuestros labios sacando un poco la lengua para tocarnos la punta, con la que fuimos jugando metiéndola poco a poco más adentro de la boca del otro, estuvimos un rato sin atreverme a llevármela al bosque tan pronto.

JUDIT: ¿Volvemos con ellos?
YO: Por supuesto.

Caminamos de vuelta cogidos de la cintura, cuando nos estábamos acercando.

YO: Quieres que nos vean así o disimulamos cada uno a lo suyo.

Me agarró más fuerte y me besó los labios.

JUDIT: Me parece que mi hermana tenía más ganas que yo de que pasara algo, no te llegas a imaginar cómo me ha hablado de ti, parecía una comercial vendiendo algo importante.
YO: Tú hermana es muy buena persona.

Nos acercamos cogidos, Eva nos miró abriendo la boca y Dani sonreía estirando una mano poniendo la palma de la mano para arriba, Eva le dejó caer un euro, él cerró la mano guardándoselo y se levantó metiéndose en la caravana.

JUDIT: Eva, ¿qué ha sido eso?
EVA (riendo): Que eres más facilona de lo que pensaba nena, nos apostamos con Dani que aguantarías hasta el segundo día por lo menos, y ya ves, has caído de cuatro patas a las horas de conocer a este patán.
YO: De cuatro patas te aseguro que todavía no ha caído.

Judit me dio un codazo, las dos se pusieron a reír y Eva metió la cabeza en la caravana.

EVA: Dani, coge las cosas de la playa que nos vamos a dormir la siesta.
DANI: ¿En la playa cariño?
EVA: Sí tonto, en la playa, en la playa con la arenita y todo eso.

Apareció Dani mirando a su mujer sin entender muy bien lo que le estaba diciendo, Eva giró los ojos hacía nosotros y Dani nos miró.

DANI: A coño ya entiendo, vámonos a la playa cariño.
JUDIT: No hace falt…
EVA: Ya me lo dirás si hacía falta o no, venga nene vámonos que se hace tarde.

Cogió a Dani de la mano que llevaba la sombrilla colgando del hombro y desaparecieron por el camino, miré a Judit y le agarré una mano entrando en la caravana, cerré la puerta y puse el aire acondicionado en marcha, nos abrazamos besándonos pasándole suavemente un par de veces la palma de una mano sobre una teta, ella me miraba fijamente a los ojos como esperando que fuera yo quien llevara el peso de la acción, la giré besándole el cuello y la empujé suavemente para llevarla dentro de la habitación, al entrar ella pasó una mano para atrás cogiéndome por la nuca apretando mi cabeza contra su cuello ladeando la cabeza, le subí las manos por delante agarrándole una teta con cada una amasándolas apretando un poco, no llevaba sujetador y que tetas tenía por favor, me estaba poniendo cardiaco solo de notar aquellos pechos por encima del vestido, bajé una de las manos para ponérsela en un muslo subiendo por debajo del vestido buscando la parte interna agarrándole el coño apretándolo, dio un suspiro abriendo la boca, se giró buscándome los labios para meterme la lengua cogiéndome por la nuca y la cabeza, separo sus labios de los míos mirándome con los ojos encendidos.

Le quité el vestido por la cabeza estirándola en la cama, me quité la camiseta y la miré estirada en tanga, me pareció la chica más guapa y con el cuerpo que más me atraía de las que había conocido en mi vida, le empecé a besar la barriga bajando despacio pasando por encima del tanga besándole encima de la rajita, ella respiraba aceleradamente mirando lo que le iba haciendo, le bajé y le quité el tanga poniendo mis labios en su muslo lamiéndolo subiendo en dirección al coño, su respiración se aceleraba más todavía por momentos hasta que le metí la lengua en la rajita dando un buen gemido, le abrí el chocho con dos dedos para bajar con la lengua lamiendo y chupando hasta el agujero metiéndole la lengua dentro, me comía la sandía con las manos manchándome la cara como me enseñaron en el Refugio, como disfrutaba comiéndome aquel coño oyendo los gemidos que salían de la boca de Judit, era sublime, le lamía el clítoris aumentándole la presión con ella cogiendo con sus manos las sabanas apretándolas, tensando todo el cuerpo hasta arquear la espalda y dejar ir un gemido largo y fuerte corriéndose, con una voz delicada y sexual que me ponía a mil, cerró los ojos relajando todo su cuerpo, aproveché para quitarme el bañador y desnudo estirarme a su lado apartándole de la cara el pelo, besándola en la frente porque parecía un ángel, eso sí, jadeando recuperándose, abrió los ojitos mirando los míos con una carita preciosa, me cogió por la nuca acercándome mis labios a los suyos besándomelos.

JUDIT: Sigue, por favor sigue.

Me fui acomodando encima de ella que abrió las piernas para que pudiera colocarme en medio, me cogió la polla para metérsela con suavidad en su vagina totalmente mojada, hasta el fondo, oyendo de nuevo un gemido precioso de ella manteniéndola allí dentro quieta, abrió las piernas flexionadas por las rodillas, yo me aguantaba con las manos apoyadas en la cama manteniendo el tronco erguido, mirándola con adoración de lo que me gustaba y lo bien que me sentía haciéndole el amor.

Fue una de las pocas veces que no tuve la sensación de follar, aquello me parecía otra cosa, movía mis caderas sacándole la polla para volver a entrarla llegando al fondo, subiendo un poco el cuerpo y frotar mi pubis con su coño arrancándole unos gemidos que cada vez me excitaban más, ella me cogía los brazos con sus manos o me acariciaba el pecho, movía las caderas siguiendo el ritmo perfectamente, le fueron subiendo los colores a las mejillas, aumentando sus gemidos temblándole las piernas, volviendo a correrse de forma espectacular, estábamos sudando con el aire acondicionado puesto, me volvió a besar todavía con la respiración alterada, empujó un poco mi cuerpo para dejarme al lado boca arriba, subiéndose encima volviendo a metérsela moviendo las caderas lentamente, recogiéndose el pelo pasándoselo por detrás del cuello, apoyó sus manos en mi pecho y fue moviéndose aumentando el ritmo paulatinamente, oyendo de nuevo sus gemidos suaves, como con el paso del tiempo los iba endureciendo gritando más fuerte, consiguiendo que llegáramos a un maravilloso orgasmo acompasando los gemidos y jadeos, para acabar con mi polla flácida dentro de su coño lleno de leche, abrazados, notando sus tetas presionando mi pecho recuperando el resuello.

Miré el reloj y habíamos estado más de dos horas que se me pasaron sin enterarme, nos pusimos los trajes de baño y fuimos a la playa a tirarnos al agua, estaba Eva sentada y Dani nadando, dejamos la toalla a su lado y Eva miró a su hermana, preguntando con la vista si habíamos estado hasta esa hora haciéndolo.

JUDIT (con voz cansada): Sí nena hasta ahora y ha sido bestial, ya te lo digo antes de que me lo preguntes.

Seguimos caminando hasta el agua cogidos de la mano y nos tiramos de cabeza, salimos y dormimos un buen rato en la toalla con el sol poniéndose por el horizonte, nos despertamos solos, al llegar a la caravana Eva estaba poniendo la mesa.

EVA: Porque no os vais a duchar y cenamos.

Nos dimos una buena ducha y cenamos juntos.

YO: ¿Nos vestimos un poco decentes y vamos un rato a tomar algo y escuchar la banda de la fiesta de esta noche?
DANI: Tío que te ha cogido con esa banda para tener tantas ganas de ir.
EVA: Tiene razón, así hacemos algo diferente, puede ser divertido, ¿tú qué crees Judit?
JUDIT: Cómo queráis, son vuestras vacaciones.

Nos cambiamos todos y la última como siempre Judit, apareció con un vestido de noche negro que parecía que se iba a cenar al palacio real en vez de una fiesta en un camping, llegamos a la piscina que es donde se hacía la fiesta, nos sentamos en una mesa y pedimos algo para tomar, hablábamos y mirábamos a la gente, con una media de edad algo avanzada, como bailaban, llegó un momento que pusieron un vals.

YO: Judit, ¿bailarías este vals conmigo?
JUDIT: Pero que dices, no tengo ni idea de cómo se baila eso, ¿tú sabes bailarlo?

Aquí tengo que hacer un inciso, sabía bailarlo porque de pequeño el lumbreras de mi padre nos obligó a mi hermana y a mí a aprender las cosas imprescindibles para ir por la vida, según él, una de ellas era bailar el vals, porque era la música con la que se abría el baile en todas las bodas importantes de este país, jugar al tenis, al golf, montar a caballo, saber navegar y hacer tiro al plato, porque era la forma de relacionarse con su grupo de amigos para hacer negocios o conseguir información privilegiada, una vez nos pilló a mis amigos y a mí con unas palas de pádel antes de ir a jugar, le dijimos que íbamos a práctica porque era un deporte que se estaba poniendo de moda, el muy capullo nos contestó que solo lo practicaban los fracasados que no tenían donde caerse muertos o los lame culos.

YO: Si quieres te puedo enseñar.
EVA: Desde luego eres un pozo de sorpresas tío.

Judit dudo un momento y aceptó, la cogí de la mano y nos pusimos en un rincón de la pista, le enseñé la posición inicial con mi mano derecha en su espalda y la suya izquierda en mi hombro juntando las otras manos a la altura del hombro separadas dejando una distancia entre nosotros manteniendo la cabeza y el cuerpo recto con los pies casi juntos mirándonos a los ojos, después le expliqué como dar los pasos básicos, uno separar el pie apoyando con la punta, dos juntar el otro a medio pie dejándolo apoyado en la punta flexionando un poco las piernas, y tres levantar el otro pie apoyando la punta los dos a la vez para quedar como estábamos al principio, lo practicamos hacía un lado y para el otro, después le enseñé como hacerlo haciendo cuartos de giro a un lado y al otro, y creo que la orquesta se dio cuenta de lo que estábamos haciendo y alargo la música, acabé enseñándole a dar los pasos básicos dando giros moviéndonos por la pista, algo muy básico pero daba el pego, le hice una señal al tipo de la orquesta que me sonrió y empezaron a tocar uno nuevo pudiendo bailarlo con ella, bastante bien para ser la primera vez, cuando volvimos a la mesa Judit estaba encantada de haber aprendido, Dani y Eva con la boca abierta de habernos visto hacerlo.

DANI: Tú eres muy raro tío, a quien se le ocurre aprender a bailar esta mierda.
YO: Soy informático y buscando por ahí se encuentran tutoriales de todo.
EVA: Encontrarlos vale, pero aprendértelo un poco preocupante si que es tío.

Nos descojonamos de risa y empezaron a tocar música tranquila empezando la gente a bailar agarrados.

EVA: Lo siento hermanita pero este baile es para mí.

Me cogió de la mano y me llevó a la pista colgando sus brazos de mi cuello pasándole yo las manos por su espalda apoyando su cabeza sobre mi hombro.

EVA: Eres un cabronazo, desde que ha llegado mi hermana solo has tenido ojos para ella.
YO: Mujer no querrás que te meta mano delante de ella.
EVA: Delante no, pero ahora mismo nos vamos a apartar un poco y me vas a sobar el coño, nos íbamos moviendo intentando alejarnos de la pista y se presentaron por sorpresa Dani y Judit.
DANI: Cambio de pareja, ven Eva dejemos a los tortolitos que sigan con lo suyo.

Seguimos bailando con Judit juntándonos mucho.

JUDIT: ¿Vamos a ver la luna sobre el mar?
YO: Lo más bonito que puedo ver esta noche lo tengo entre mis brazos.
JUDIT (riendo): ¿Siempre tienes una frase bonita para decir?
YO: A ti si cariño.

Nos cogimos de la mano y caminamos por el camping hasta el sendero desviándonos hasta las ruinas donde estaba oscuro y se podía ver el mar muy bonito, Judit apoyó la barriga en la piedra mirando las vistas, yo la cogí por detrás por la cintura colocando el pecho encima de su espalda.

JUDIT: Que bonito que es, solo por esto ya ha valido la pena venir.

Le metí la mano por debajo del vestido tocándole el culo y con dos dedos el coño apretándoselo.

YO: ¿Solo por esto ha valido la pena venir?, serás cabrona, ¿y yo qué?
JUDIT: No has tenido bastante con esta tarde, ¿necesitas más?

La giré cogiéndola por la cintura.

YO: Necesito que me comas la polla y correrme en tú boca, eso es lo que necesito.
JUDIT (riendo): No entiendo cómo puedes ser tan educado y amable siendo a la vez tan ordinario.

Mientras tanto se iba agachando desabrochándome el pantalón, me los bajó con la ropa interior y me la cogió pajeándola para que creciera un poco, me miró con una sonrisa y se la metió en la boca empezando por la punta pasándole la lengua alrededor, se la fue metiendo más hasta la mitad sacándola y metiéndola acabando por intentar metérsela entera sin conseguirlo, la sacó dándome una succiones que me hacían temblar las piernas, se dio cuenta que así acabaría pronto y no paró hasta que me corrí dentro de su boca, lo cogió todo dentro y cuando acabé lo escupió en el suelo, no fue lo más excitante del mundo pero como era la primera vez no quise decirle nada.

Al llegar a la caravana Eva y Dani ya estaban durmiendo, entramos y se quedó mirando lo que en teoría debía ser su cama, nos miramos y le hice un gesto con la cabeza para que subiera a dormir conmigo, subí las escaleras yo primero y me estiré en el fondo de la cama, que si no tenía mucha distancia al techo, sí que era muy ancha con espacio de sobras para los dos, ella se acomodó a mi lado dejando una buena distancia entre nosotros.

Por la mañana me desperté con su cabeza en mi hombro pasándome un brazo por encima de mi cuerpo, no sé cómo llegamos a aquella posición pero me gustaba, cuando ella se despertó yo me hice el dormido, vi como se deslizaba para bajar por las escaleras juntándose con su hermana que debía de estar preparando el desayuno.

EVA (bajando la voz): ¿Ya has dormido con él?
JUDIT (flojito): Me pareció más cómodo para todos dormir arriba que aquí en medio.
EVA: Ya, ya.

Escuché como salía Judit y la voz de Dani que debía de estar fuera preparando la mesa.

DANI: ¿Ya estáis todos levantados?

Bajé encontrándome con Eva que estaba en la cocinita colocando unas tostadas en un plato.

EVA: ¿Ha pasado algo con Judit?
YO: Nada especial, todo lleva su curso normal.

Puso una cara rara y yo salí llevándome de la cocina la mantequilla y la mermelada, Dani le estaba poniendo café a Judit, me senté un poco separado de ella y le pedí a mi amigo que me pasara la cafetera para servirme, llegó Eva y ya estábamos todos sentados alrededor de la mesa.

JUDIT: Tendría que pasar por el super para comprar algunas cosas antes de ir a la playa.
DANI: Yo iré contigo que también necesitaremos algunas cosas para pasar el día.

Cuando lo recogimos todo ellos se fueron a comprar y nosotros a la playa, clavé la sombrilla y nos sentamos en las toallas en la sombra.

EVA: ¿Qué le pasa a Judit?, habéis dormido juntos y esta mañana se ha levantado muy rara.
YO: No lo sé Eva, sospecho que está a gusto conmigo pero tiene muy claro que yo no soy lo que está buscando.
EVA: Pero como no vas a ser lo que ella busca, la sabes tratar como nadie, me lo dijo ayer, que no había conocido a ningún chico tan educado y atento que la hiciera sentir tan bien como tú.
YO: Pero no soy lo que busca Eva, habla tranquilamente con ella en confianza y te lo confesará.

Pasamos la mañana en la playa los cuatro, con Judit marcando ciertas distancias conmigo, en un momento que ella se iba a poner crema solar la cogí yo primero.

YO: Ya te la pongo yo, aunque te pase algo conmigo hoy no voy a dejar de ser un caballero contigo.

Me miró seria mientras yo me ponía crema en la mano y se la pasaba por el hombro.

JUDIT: No me pasa nada contigo.

Dani y Eva estaban con las orejas puestas para enterarse.

YO: ¿A no?, ¿y el plan que me estás haciendo desde esta mañana es normal?, creo que ya sé lo que te pasa.
JUDIT (irónica): Que chico más listo que lo sabe todo.
YO: Judit, no te preocupes, yo tampoco he pensado más allá de los días que estés aquí, ya sé que te mueves en unos ambientes muy diferentes a los míos y no seré yo quien quiera apartarte de ellos.

Me miró abriendo los ojos, yo podía ver a Eva por detrás abriendo la boca adivinando por donde iban los tiros.

JUDIT: Perdona Mark, esta mañana al despertarme he tenido miedo de que tú me pidieras una relación más seria y tener que decirte que no.

Cómo ya se había enterado de todo, Dani se levantó para bañarse, yo hice lo mismo para dejar a las chicas solas para ver si Eva podía sacarle más información, en el agua con mi amigo veíamos a las chica hablar, a una y la otra sin parar, incluso gesticular a Eva.

DANI: Desde luego a las mujeres cada día las entiendo menos, ayer hubiera puesto la mano en el fuego que lo vuestro seria una relación larga y ahora la niña sale con esas, que raras son tío.
YO: Judit no es rara, simplemente tiene muy claro lo que quiere en su vida, puede que se equivoque o nosotros no compartamos esa manera de pensar, pero es libre de hacer lo que quiera.
DANI: Me parece que tú eres demasiado comprensivo.
YO: Respeto, Dani, respeto, como en el Refugio, ya sabes.

A las chicas se les veía discutir cada vez más acaloradamente, nosotros no teníamos cojones de salir del agua para ir con ellas, finalmente Judit habló por teléfono y le dio un beso a su hermana levantándose caminando por el sendero volviendo al camping, Eva nos hizo una señal con la mano para que saliéramos del agua rápido.

EVA: Mi hermana está fatal, ha pedido un taxi y se quiere ir.

Me encogí de hombros.

EVA: Mark por favor habla con ella, a ver si la convences para que se quede.

Entré en la caravana y estaba ya cambiada, recogiendo la ropa que había suya por encima del salón metiéndola en su maleta, me senté en un sillón.

YO: Judit, ¿puedo hacer algo para que te quedes?
JUDIT: Será mejor para todos que me marche Mark.
YO: Cómo tú quieras, pero que sepas que por mí no hay ningún problema, te dejaré en paz, va, quédate por favor, tú hermana te quiere mucho y está contenta de que estés aquí con ella.

Paró de meter ropa y me miró a los ojos.

JUDIT: ¿Podrás hacer un reset y comportarnos como si estas últimas veinticuatro horas no hubieran existido?
YO: Lo haré, me voy a dar una vuelta, te pones el bikini de nuevo y bajas a la playa con ella, vale.
JUDIT: De acuerdo.

Salí de la caravana y me fui a pasear por el camping, hasta una zona elevada que podía ver como bajaba por el camino juntándose con ellos en la playa, Dani se levantó dejándolas solas, fui a encontrarme con él y tomarnos algo juntos en el bar de la piscina.

DANI: No entiendo nada tío, se os veía tan bien a los dos.
YO: Creo que me precipité un poco, pero bueno ya está, que pase los días con vosotros y disfrute, estoy pensando en ir a pasar el día por ahí.
DANI: No hombre, ¿ahora que está ella te vas a ir tú?
YO: Solo un par de días, hasta que ella se marche.

Pasé por recepción y me informaron que pasaba un autobús cada media hora que me podía llevar a un pueblo vecino muy turístico, pasé por la caravana a recoger cuatro cosas que metí dentro de una mochila y me dispuse a viajar en transporte público por mi cuenta, estaba en la parada del autobús y apareció corriendo Judit.

JUDIT: ¿Pero qué vas a hacer Mark?
YO: Nada, me voy un par de días de turismo y te dejo que disfrutes de tú hermana como tú quieras.
JUDIT: Pero yo no quiero esto.
YO: Supongo que también cuenta lo que quiera yo, no hace mucho que eras tú la que te querías ir.
JUDIT: Por favor quédate, somos adultos, ¿no?, podremos convivir un par de días más y no enfadar a mi hermana por nuestras tonterías.

Allí se acabó mi aventura en solitario por los pueblos del alrededor, me cogió de la mano y volvimos a la caravana, pasamos el resto del día como conocidos, yo intentaba distanciarme lo que podía y dejaba a ella y su hermana que estuvieran juntas tranquilamente, a la hora de la siesta me fui a la playa con la toalla y la sombrilla, estaba medio dormido cuando alguien se puso a mi lado, era Eva.

YO: ¿Qué haces aquí?, yo me alejo para que puedas estar con tú hermana y tú la dejas sola.
EVA: Está en tú cama durmiendo, de verdad Mark que no la entiendo, me dice que contigo está muy bien, que le gustas mucho, pero que no puede estar contigo porque quiere encontrar a alguien que le solucione la vida, no me puedo creer que mi hermana piense así, que anteponga el dinero al amor, me estoy recuperando todavía de la conversación de esta mañana mientras te bañabas con Dani, tengo miedo Mark porque sé que se pegará una ostia importante y me estoy acojonando.

YO: Déjala Eva, en algún momento se dará cuenta de sus errores.
EVA: ¿Pero cuando Mark?, ¿cuando ya sea demasiado tarde?

Le miré a los ojos subiendo y bajando la cabeza, en aquel momento Eva no sabía a lo que yo me estaba refiriendo, se acordaría de aquella conversación bastante tiempo después pero ya llegaremos a ella, a mí Judit me gustaba muchísimo físicamente, incluso pensaba que su actitud de niña pija era bastante fingida y de haber estado con ella la hubiera ido abandonando siendo más natural, pero sabiendo su manera de pensar no me interesaba como pareja para nada, ya era grandecita para saber lo que quería, ojala tuviera suerte en el futuro. Pasamos el resto del día conviviendo todos, al llegar la noche y tener que ir a dormir me estaba preparando la cama abajo, para que ella durmiera más cómoda en la mía, cuando acabé entró ella y se negó.

JUDIT: Ya has sido bastante amable conmigo, tú cama es la de arriba, total yo solo dormiré aquí un par de días más.

No quise discutir con ella en absoluto y subí las escaleras estirándome para dormir, no sé cuánto tiempo debió pasar que al girarme en medio de mi sueño mi mano tocó alguna cosa, abrí los ojos y me encontré con Judit mirándome, pegué un bote de la cama del susto.

JUDIT: Tan fea soy para asustarte de esta manera al verme.
YO: ¿Qué quieres Judit?
JUDIT: Nada hombre, es que se está mejor en esta cama que en la de abajo.
YO: Vale, si me dejas espacio para salir bajo a dormir yo en ella.
JUDIT: Podemos compartir esta, hay sitio de sobra para los dos.

No le contesté y me quedé de lado mirándole los ojos, ella acomodó la cabeza en la almohada sin apartarme la mirada, se hizo un silencio durante un ratito, se pasó la lengua entre los labios acercó una mano a mi cara y al tocarla se abalanzó sobre mí besándome con pasión, le pasé un brazo por la espalda girándola poniéndome encima suyo comiéndonos las bocas, al separar los labios sus ojos echaban fuego, fui bajando mi boca por su cuerpo hasta llegar a las bragas que de un tirón se las quité, metiendo la lengua en medio del coño, ella ahogaba los gemidos mientras le chupaba y lamía el chichi, cuando lo tenía muy mojado por mi saliva y lo que no era saliva, me entretuve en el clítoris haciendo que moviera todo el cuerpo del gusto hasta que se corrió, seguí suavemente sin perder el contacto de mi lengua volviendo a empezar a excitarla, mucho tiempo le estuve comiendo el coño con sus piernas muy abiertas, totalmente desnuda moviéndose sin parar con la cara roja que se le podía ver en la oscuridad, no sé exactamente cuántas veces se corrió, más de tres seguro, la última vez juntó las piernas poniéndose de lado en posición fetal susurrando.

JUDIT: No puedo más, me tienes agotada.

Me estiré detrás de ella, me bajé el pantalón cogiéndome la punta de la polla que la tenía a punto de estallar buscándole el agujero del coño para metérsela de un golpe, se le escapó un grito poniéndose una mano en la boca, se la metía y sacaba con fuerza, ella se puso boca abajo levantando el culo para que pudiera penetrarla con más fuerza, yo aprovechaba la altura que podía para coger inercia y clavarla con toda la fuerza que me daban las caderas, Judit se tapaba la boca para no gritar y nos acabamos corriendo juntos por última vez aquella noche, caímos en la almohada los dos jadeando y nos quedamos dormidos hasta el día siguiente.

Nos levantamos tardísimo y encontramos una nota de Eva.

“Os he dejado el desayuno preparado dormilones, os esperamos en la playa”

Nos sentamos a desayunar.

JUDIT: Todavía me tiemblan las piernas de anoche.
YO: Claro, como las chicas os podéis correr tantas veces acabáis como acabáis, a nosotros no nos pasan esas cosas.
JUDIT (riendo): Ah, pues lo siento.

Recogimos todo cuando acabamos y entramos dentro con la intención de cambiarnos para ir a la playa.

YO: ¿Seguro que todavía podrías tener otro orgasmo ahora mismo?
JUDIT (haciéndose la interesante): Puedo tener los que quiera.

Me desnudé y me senté en un sillón.

YO: Demuéstramelo.

Me miró sonriendo, se arrodilló delante de mí se metió la polla en la boca chupándola y succionándola hasta ponérmela tiesa, se levantó quitándose la camiseta y las bragas tirándomelas a la cara, las agarré poniéndomelas en la nariz oliéndolas con ella mirándome con una sonrisa.

YO: Fóllame a ver si eres capaz de hacerme correr.

Se mojó con saliva un par de dedos pasándoselos por el coño, se acercó caminando sensualmente y se sentó encima metiéndose mi polla hasta el fondo dando un suspiro, me pasó los brazos por el cuello y me besó a la vez que iniciaba un vaivén con sus caderas, subí las mías para notar más sus movimientos, sus gemidos se fueron acentuando junto a los míos, sus caderas se movían poco a poco con más fuerza llegando a un ritmo infernal con ella agarrada al respaldo del sillón para crear más empuje con sus brazos, mis manos cogidas a su culo le ayudaban en su alocada carrera hasta un orgasmo que intentó ahogar, dejando ir un grito fuerte y seco que me hizo empezar a correrme llenándole de leche el chocho, se abrazó a mi jadeando los dos.

Descansamos un poco y nos juntamos en la playa con mis amigos.

EVA: Ya os vale dormilones, que estáis los dos como una puta cabra que nos hay quien os entienda.
JUDIT (extrañada): ¿Por qué dices eso Eva?
DANI (riendo): Será por la juerga que os habéis pegado esta noche a las tantas que no hemos podido pegar ojo coño.

Judit bajó la cabeza poniéndose colorada de la vergüenza y a mí me dio un ataque de risa.

Pasaron los días que Judit tenía previsto quedarse y la fuimos a despedir a la puerta del camping, le dio un abrazo y besos a su cuñado, también se abrazó con fuerza con sus hermana diciéndole Eva que si quería volver lo hiciera cuando quisiera, por último se dirigió hacia mí, Eva y Dani se apartaron un poco para dejarnos intimidad, me pasó los brazos por el cuello besándome los labios con suavidad.

JUDIT (susurrando): Gracias por los días tan felices que me has hecho pasar.
YO: No me des las gracias, yo también lo he pasado muy bien.

Me miró fijamente a los ojos un ratito, se le humedecían los suyos.

JUDIT: Lo siento Mark, si yo fuera de otra manera igual…

Le tapé la boca con mi mano.

YO: No te preocupes Judit, se feliz y busca tú destino, a veces lo tenemos tan cerca que no sabemos verlo.

Nos volvimos a abrazar y la acompañé al taxi abriéndole la puerta para que entrara, saludó con la mano y les envió un beso a Dani y Eva metiéndose, cerré la puerta y el taxi inicio la marcha.

Nosotros empezamos a organizar y recoger la caravana porque al día siguiente nos trasladábamos a otro punto de nuestro viaje.

Estábamos de camino como era habitual, Dani conduciendo y Eva y yo estirados en la cama.

EVA: ¿Crees que Judit te dará alguna oportunidad más adelante?, a mi me ha parecido que se iba enamorada de ti.
YO: Con el tiempo se dará cuenta de sus malas decisiones, y de las buenas también, como todos, la vida sigue.
EVA. A veces hablas de una manera que me cuesta entenderte Mark.
YO: Si hace dos meses, alguien me hubiera dicho que estaría de vacaciones en la cama con la mujer de mi mejor amigo en bragas acariciándome, dentro de una puta caravana que conduciría él, hubiera llamado a los loqueros para que lo encerraran de por vida, pero ya ves, tomé una buena decisión de venir con vosotros y no me arrepiento para nada.

Me miró sonriendo quedándose pensativa, mientras apoyaba su cabeza en mi hombro y me seguía acariciando el pecho.

Llegamos al siguiente camping, era muy bonito, con mucha vegetación y unas instalaciones de primera categoría, entre ellas la piscina que era enorme en forma de lago natural, teníamos la playa que casi te metías en ella cuando salías de la caravana.

Estábamos los tres tomando el sol y les dije que me iba a dar una vuelta, me acerqué a la piscina y me di un paseo para ver cómo estaba el panorama, vi un grupo de chicos italianos en el agua hablando entre ellos y riendo bastante fuerte, me senté disimulando y vi como salían del agua con sus bañadores diminutos, que manía que tienen de marcar paquete, uno de ellos me pareció bastante guapo, al menos desde mi punto de vista, y sobre todo marcaba una polla de muy buen tamaño, cuando me encontré de nuevo con Dani y Eva les dije que al día siguiente iríamos a la piscina, ninguno de los dos le dio mucha importancia porque no sabían que el juego volvía a estar activo.

Al llegar los dirigí a la zona que me interesaba buscando con la vista el grupito italiano, nos cogimos tres hamacas al lado de una mesa y sillas tapadas por una sombrilla grande, Eva se estiró como un lagarto a tomar el sol.

YO: Dani, ¿quieres una cerveza?
DANI: No, es un poco pronto para empezar a beber.

Le hice un gesto con el hombro caminando hacía el bar, para traer una para cada uno sentándonos en la mesa, hablábamos de cosas intrascendentes y yo no le quitaba ojo al grupo de chicos, salieron de la piscina y pasaron por el lado de Eva repasándola con la mirada todos ellos, Dani se lo miraba sonriendo, yo le di un codazo en el brazo.

YO: Mira al tío del bañador amarillo.

Se fijó y se quedó con la boca abierta.

DANI: No me jodas que estás pensando lo que creo.
YO: ¿No te gustaría ver a tú mujer follarse una polla de ese tamaño?

Le pegó un trago al vaso de cerveza que casi se la bebe toda del tirón.

DANI: Joder, me estoy poniendo nervioso y todo.
YO: Es el juego Dani, piénsatelo si quieres que lo haga, si tú das luz verde ella lo hace.
DANI: Bueno, ella también tiene que opinar, ¿no?, no me gustaría que la obligaras a hacerlo a la fuerza o coaccionada.
YO: De acuerdo lo hablaremos entre los tres.

Nos estiramos cada uno a un lado de Eva tomando el sol un rato, los chicos italianos tomaron algo y estaban a unos cinco metros en unas hamacas, avisé a Eva para que se girara de lado mirándome.

YO: Si miras por encima de mí veras un grupo de chicos estirados en unas hamacas, pasa por delante de ellos despacio y fíjate en el último que lleva un bañador amarillo, míralo bien por todos “lados”, disimulas llegando hasta el baño, cuando vuelvas hablamos.

Me miraba con los ojos abiertos como platos, Dani tenía una sonrisilla maliciosa.

EVA (nerviosa): ¿Con esto quieres decir qué?
YO: Sí, volvemos al juego.
EVA: Ya me estoy poniendo nerviosa, por favor no te pases.

Le hice un gesto con la cabeza y se puso en marcha, caminó lentamente moviendo sus caderas con toda la gracia que sabía, paró un momento delante del italiano poniéndose bien el bikini, tenía clavados los ojos de todos ellos, siguió y se metió en el baño, poco tiempo después salía volviendo a su hamaca clavándome los ojos.

EVA: Sois los dos unos hijos de puta.
DANI: A mí no me mires que el juego lo lleva él ya lo sabes.
EVA: Cállate cabrón, le has visto la polla a ese tío y ya te lo estas imaginando metiéndomela.
YO: Solo si tú quieres.

Se calló de golpe.

EVA: ¿Vas a contar con mi opinión?
YO: Por supuesto, pero no nos des una respuesta ahora, tenemos todo el día para madurar la idea.

Me miró seria y se estiró para seguir tomando el sol, yo le guiñé un ojo a Dani y pasamos la mañana en la piscina.

Hablábamos sobre el tema después de comer tomando el café.

YO: No me dirás que el chico no es guapo.
EVA: Sí que lo es, eso no te lo niego.
DANI: ¿Y no te gustaría darle un buen…?
EVA: No, bueno, hay Dani joder, entre los dos me estáis liando coño.
YO: Si estuvieras sola con amigos de vacaciones y tuvieras una oportunidad así, ¿la desaprovecharías?

Se quedó callada y se puso a recoger los vasos de la mesa.

DANI: Yo esta tarde me voy a pescar a las rocas a ver si pica algo.

Eva se paró en la puerta girándose.

EVA: Como pique una tía te la corto chaval.

Nos reímos los tres a carcajadas, Dani cogió la caña de pescar y sus trastos desapareciendo, nos estiramos en la cama a hacer la siesta, yo en bañador y ella en bragas, Eva estaba boca arriba y yo de lado con la cabeza sujeta en una mano con el codo apoyado en la cama.

YO: Si ha Dani le saliera una oportunidad te enfadarías con él.

Me miró de reojo sonriendo.

EVA: Si me lo dice y yo estoy al corriente como lo está el contigo no me enfadaría, lo haría si lo hiciese sin decirme nada, a traición, entonces le liaba una que se iba a cagar, pero no se lo digas que este se anima rápido.
YO: Que malota eres, no creo que te lo haga, me parece que está muy enamorado de ti, hemos estado solos mucho tiempo y jamás le he visto mirar a una mujer con deseo.
EVA: Bueno, bueno, siempre puede haber una primera vez, escucha una cosita, la otra noche que os montasteis aquella fiestecita con mi hermana a las tantas, ¿qué coño estuvisteis haciendo para estar más de una hora mi hermana gimiendo sin parar?
YO: ¿Estas muy interesada en saberlo?, respóndeme tú primero, ¿te follarás al italiano de la polla grande?

Puso los ojos como si estuviera pensando en él, giró la cabeza y me miró a mí.

EVA: Guapo lo es, y tengo que reconocer que me excita pensarlo, pero tener que aguantarlo a él o a sus amigos después no me atrae nada.
YO: Tengo una idea, lo preparamos todo para que sea mañana por la noche, al día siguiente nos vamos como tenemos previsto y los perdemos de vista.

Movió la cabeza como confirmando que le gustaba la idea.

EVA: Ahora explícamelo, que le hiciste a mi hermana.
YO: ¿Te gustaría estar más de una hora corriéndote una vez detrás de otra hasta acabar destrozada?, no sé si lo vas a aguantar.

Entre cerró los ojos mirándome.

EVA: Eso tú “atontao”, que seguro que después de dos o tres corridas ya te has quedado seco y la polla no se te pone tiesa para nada tío.
YO: Pues prepárate que te lo voy a hacer sin compasión.

Me miró poniendo cara de picarona sonriendo con los labios juntos, levanté un dedo poniéndoselo delante de la cara.

EVA (riendo): Nooo, el dedito otra vez no por favor.

Lo bajé rápidamente y le metí la mano entera dentro de las bragas agarrándole el coño, abrió la boca y los ojos de la impresión y le pegué un lametazo en la boca.

YO: Hoy nada de dedito, todo van a ser lametones como este, voy “pa” ya.

Soltó una carcajada y yo le quité las bragas abriéndole las piernas metiendo mi lengua en medio del chochete, pegándole un lametazo que le hizo saltar el culo de la cama dando un grito, relajé la lengua y se la fui pasando de arriba abajo entreteniéndome en todos los rincones excitándola, poco a poco fui aumentando la presión haciéndola gemir, todo era con tranquilidad y paciencia, me entretuve en el clítoris pasándole la lengua, aumentando la presión, chupándoselo despacio, después más fuerte y acabé succionándolo combinándolo con lamidas hasta que se corrió moviendo las piernas de un lado a otro sin parar, con las dos manos tapándose la boca para no liar demasiado ruido, seguí sin parar dándole vueltas a los labios mayores para darle tiempo a recuperarse un poco y volver al ataque para conseguir que se corriera otra vez, salía una media de unos diez minutos por corrida, cada vez que lo hacía la siguiente le costaba menos en conseguirla, yo miraba un reloj que había en un estante y después de unos cuarenta y cinco minutos había perdido la cuenta de los orgasmos que había aguantado Eva pidiéndome más, llegamos a la hora corriéndose un par de veces más notándosele un cansancio evidente, pero la excitación la tenía intacta la cabrona.

YO: Tengo la lengua cansada ya de tanto lamértelo guapa.

Le di la vuelta dejándola a cuatro patas, me quité el bañador y se la metí de golpe hasta el fondo, siguiendo con un ritmo muy alto golpeando mis huevos contra sus muslos, Eva enterró como una avestruz la cabeza en medio de una almohada para ahogar los gritos de placer que se le escapaban por la boca, moviendo el culo para atrás en cada embestida para sentirla más fuerte, cuando pensaba que le iba a descargar toda la leche en su coño, pegó un grito levantando la cabeza de la almohada empezando con un último orgasmo, moviendo todo el cuerpo como si se estuviera electrocutando, aguantando un rato hasta caer toda estirada en la cama respirando, jadeando de manera espectacular, me bajé para verla poniéndome una mano en la frente sin poder creerme como se había corrido aquella criatura, me miró con unos ojillos cansados pero tuvo fuerzas para girarse y cogerme la polla.

EVA (casi sin voz): Dale toda tú leche a mi boca, dámela Mark.

Me pegó unas chupadas y succionadas que pensando en el orgasmo que le había visto a ella me corrí sacando leche para llenar un tetra brik en su boca, le caía por los lados de los labios y yo no podía parar de correrme, se la sacó y acabó apuntándosela a la cara cayéndole los últimos chorros por los labios y las mejillas, dejándosela llena de semen, cuando me soltó la polla la tenía casi flácida y ella respiraba como un animal herido aguantándose a cuatro patas encima de la cama, cogí una toalla limpiándole todo lo que vi de semen y la ayudé a estirarse para que se recuperara, colocándome a su lado acariciándole el pelo.

Media hora más tarde duchados y cambiados de ropa íbamos a las rocas a buscar a Dani que estaba con cara de aburrido mirando el mar.

EVA: Que cariño ha picado alguna cosa.
DANI: Nena hoy no pica ni una tía, ni un pez, ni una puta bota vieja, que mierda de tarde para pescar, ¿y a vosotros como os ha ido?
EVA (riendo): Yo he pescado una cosa que cuando te la explique esta noche te vas a poner burro, burro.

Dani me miró y yo disimulé girando los ojos hacía el mar sonriendo.

Hablamos durante la cena la estrategia a seguir con el italiano, después fuimos a tomar una copa sabiendo que el grupito estaría allí, nos sentamos en una mesa donde Eva lo pudiera ver directamente contactando con la vista, tras unas cuantas miradas cruzadas y alguna sonrisa Eva se levantó encontrándose con él iniciando una conversación, estuvo un buen rato tomándose la copa con él hablando animadamente, incluso en algún momento le llegó a tocar una pierna y el pelo, el chaval era bastante alto con tipo de deportista, tenía el pelo bastante largo que aprovechó Eva para quitárselo de la cara en algún momento, cuando volvió nos explicó que el colega no perdía el tiempo y ya le había invitado a su tienda, que se dio cuenta que lo tenía bastante caliente y que le propuso quedar el siguiente día para lo que quisiera, pero con la condición que teníamos que estar nosotros cerca, cuando se levantó el chaval para irse nos saludó a los tres en la distancia y se fue con sus amigos, Eva en aquellos momentos viéndolo todo tan cerca dudó un momento pero entre los dos la acabamos de convencer, diciéndole que si al día siguiente no estaba segura “abortaríamos la misión”.

Fuimos por la mañana un rato a la playa y nos dedicamos a empezar a guardar cosas para salir al día siguiente a la carretera de nuevo, por la tarde casi noche preparamos la cama para que Eva se beneficiara aquel guaperas y dejamos la ventana levantada, debajo pusimos unas cajas para poder espiarlos, me vino a la cabeza el polvo de mi hermana con el negro en el cobertizo espiándola por una ventana.

Eva por la noche se vistió sexi y fuimos a tomar algo para que acabara de hablar con él, a los veinte minutos salíamos los cuatro en dirección a nuestra caravana, cuando llegamos nosotros nos quedamos fuera y ella entró con el italiano, rápidamente nos fuimos a la parte de atrás para subirnos a las cajas y mirar por la ventana como dos pervertidos, estaban uno delante del otro besándose, Eva le quitó la camisa y le desabrochó los pantalones, al chaval se le veía bastante cortado, raro por ser italiano, lo dejó en pelotas mirándole fijamente la polla que le colgaba que era enorme, se la cogió con una mano pajeándolo lentamente, aquello empezó a tomar unas dimensiones importantes, le empujó un poco estirándole en la cama, se puso delante de él y se quitó el vestido y las bragas, se arrodilló en la cama a su lado volviendo a cogerle la polla mirando bien el tamaño, se metió la punta en la boca lamiéndola mientras con la mano le hacía una paja, se la dejó tan tiesa que asustaba, se subió encima de él apoyando los pies encima de sus muslos para poder coger altura y meterse debajo semejante rabo, lo apunto sobre su agujero y poco a poco fue bajando el cuerpo, parecía que le costaba de meter y tuvo que hacer algunos movimientos con las caderas para que el coño se le fuera dilatando metiéndose la punta soltando un suspiro grande que delató que estaba excitada.

Fue bajando lentamente hasta un punto que parecía que ya no le cabía más polla volviendo a subir, después de varias veces empezaba a subir y bajar con cierta velocidad, gritando del placer y cada vez se la metía más adentro llegando casi a meterla entera, Eva se corrió antes de lo que nosotros esperábamos, se salió de encima y le hizo una paja que el chaval se corrió en nada, le apresuró para que se vistiera con prisas y lo hecho de la caravana, cuando entramos estaba en el cuarto de baño, al salir nos dijo que preparáramos unas copas, Dani se puso a ello, salió con una camiseta larga y unas bragas sentándose fuera en la mesa, salimos nosotros poniéndole la copa delante.

DANI: Cariño, ¿estás bien?
EVA: ¿Os lo habéis pasado bien?, porque lo he hecho por vosotros.
YO: Y tú, ¿cómo ha ido?
EVA: Ya lo habéis visto ¿no?, una puta mierda, mucha polla pero nada más.
YO: Lo siento Eva, creo que te he obligado a hacer algo que tú no querías.
EVA: No lo he hecho por obligación “atontaos”, lo he hecho para que Dani lo viera y me deje en paz sobre el tema ya coño.
DANI: Lo siento cariño.
EVA: Que lo sientes con lo que me habías insistido, mira no me hagas reír tío, Mark, te vienes conmigo a dar una vuelta a la playa que nos toque el aire.
YO: Dani también tendría que venir.
DANI: No, ir vosotros que yo ya estoy cansado, me acabo esto y me voy a dormir que mañana nos levantamos pronto y tengo que conducir.

Paseamos con las copas en la mano hasta sentarnos en la arena delante del agua.

YO: Eva, no te parece que te has pasado un poco de borde con Dani, la que empezaste a buscar esto fuiste tú.

Bajó la cabeza.

EVA: Sabes, una cosa era tenerlo como fantasía, pero a medida que se acercaba el momento de hacerlo tenía menos ganas, ya lo he hecho y a partir de ahora espero que a Dani se le pasen las tonterías, por eso lo he tratado siendo un poco injusta, quiero que piense que ha sido un sacrificio por mi parte que no volveré a hacer, jugar con vosotros me encanta pero meter a otra persona no me gusta nada.

Le pasé un brazo por detrás cogiéndola por el hombro y ella apoyó su cabeza en el mío, nos acabamos las copas y nos fuimos a la cama, al entrar oímos a Dani roncar, Eva me hizo una señal y nos subimos los dos a mi cama, se apretó a mi poniendo la cabeza en mi pecho.

EVA: Prométeme que no me lo volverás a pedir, a partir de ahora con vosotros lo que queráis pero sin meter a nadie más.

Le di un beso en la cabeza.

YO: Nadie más, solo nosotros y a partir de ahora tú mandas.

Se fue acomodando para dormir pasándome el brazo por encima con una sonrisilla.

EVA: ¿Mando yo?, mañana empezaré mi reinado.

Se fue durmiendo con carita de felicidad.

Volvíamos a estar en la carretera para cambiar de lugar, Dani conducía con tranquilidad escuchando su música preferida y nosotros estirados en la cama dejando pasar los kilómetros, yo boca arriba y ella de lado mirándome sonriendo.

EVA: Así que ahora es mi turno.
YO: Sí, te pase el mando anoche.

Levantó un dedo y me lo puso encima de los ojos.

EVA: ¿Sabes lo que es este dedito?
YO: ¿Sabes lo que es una chica rencorosa?

Se puso a reír bajando el dedo tocándome la nariz, lo movió lentamente y me lo puso encima de los labios pasándolo de lado a lado rozándomelos, yo lo besé un par de veces abriendo un poco la boca para que ella lo metiera despacio, cuando lo tuve dentro se lo mordí flojo dándole un susto sacándolo rápido dando un pequeño grito.

EVA: Que cerdo eres, me has mordido.
YO: Te la debía del otro día cariño.

Me miró entre cerrando los ojos haciéndose la enfadada.

EVA: Pues ya no te acariciaré más los labios ni te los besare, que muerden.
YO (riendo): No por favor, pon el dedito que te lo besaré para curarlo, por favor.
EVA: ¿Sin morder más?
YO: Sin morder más te lo prometo.

Los volvió a tocar con cuidado sin fiarse mucho, los abrí sacando la lengua un poco, a ella se le escapó la risa y me tocó la lengua con la punta del dedo apresándoselo con mis labios chupándoselo, lo sacó rápido dándome un golpe con la palma de la mano en la frente.

EVA: Que mando yo coño, tú no puedes hacer nada, que me pones nerviosa joder.

Me moría de risa viéndole la cara.

EVA: Venga desnúdate, se han acabado las tonterías chaval.

Me quité el bañador que era lo único que llevaba puesto y seguí estirado, su dedo empezó en mi barbilla bajando lentamente, me rodeó y jugó con los pezones sin afectarme porque nunca me ha excitado mucho que me los tocasen, yo la miraba con cara de guasa dándole a entender que no me afectaba para nada, siguió bajándolo pasando por el vello púbico parando justo en la base de la polla moviéndolo por la zona, me miró porque la picha empezaba a moverse con vida propia, le sonreí y siguió con el dedito subiendo desde el pubis hasta la punta volviendo a bajar, aquello aceleró el proceso empezando a crecer más rápido poniéndose mirando para arriba bastante tiesa, ella seguía moviendo el dedo de la punta hasta los huevos lentamente.

EVA: Abre la boca para mojarme el dedo, como me muerdas te pego una ostia que te giro la cara.

Se me escapó una carcajada abriéndola y ella me metió el dedo, se lo chupé mojándoselo y al sacarlo lo dirigió directamente a mi ojete del culo intentando lubricarlo, cambié la cara preocupándome.

YO: Eva, ¿qué vas a hacer?
EVA: Huy, ¿estás preocupado porque te estoy tocando el culito?
YO: Porque me lo toques no, por lo que puedas estar pensando en hacer sí.
EVA (cachondeándose): Pobrecito.

Apartó el dedo llevándose la mano a la boca dejando caer un salivazo poniéndomelo directamente en el ojete, dando vueltas con los dedos para mojármelo bien.

EVA: Te voy a follar el culo cabrón.
YO: Eva por favor.
EVA: No me has follado tú a mí como te ha dado la gana estos días, pues ahora me toca a mí.

Me estaba empezando a preocupar.

YO: Eva por favor que nunca ha entrado nada y yo no te he dado por culo.
EVA: Ya, pero es que no tengo ningún otro agujero a mano.
YO (levantando la voz): Eva, Eva por favor, compórtate.

Y noté como la punta del puto dedito entraba un poco en mi culo poniéndome tenso.

EVA (cachondeándose): Cariño si no te relajas un poquito igual te hago pupita en el culito.
YO: No seas cabrona por favor…

Lo metió un poco más y me callé de golpe abriendo los ojos, mirándola con cara de pena a ver si se apiadaba de mí, ella me sonrió y lo metió hasta el final, pegué un grito acelerándome el corazón.

YO: Ostia, ostia, ostia.

Lo fue sacando poco a poco.

YO: Huy, huy, huy.

Y lo volvió a meter un poco más rápido.

YO: ¡Joder!

Después de varias veces con sus respectivas respuestas con quejidos por mi parte, lo metía y sacaba con cierta continuidad, me besó y con la otra mano me agarró la polla pajeándome poniéndomela tiesa a más no poder, me empezó a subir una excitación bestial que no había sentido nunca, bajó la cabeza y se la metió en la boca empezando una mamada, no sé si sería por el dedo en el culo pero se me intensificaban todos los sentidos haciéndome votar encima de la cama, subían y bajaban los labios por mi polla apretándola y succionándola, viniéndome un gusto por todo el cuerpo que me volvía loco sin poder parar de gemir, hasta correrme totalmente descontrolado, sintiendo un placer tan intenso que la cabeza se me movía de lado a lado gritando como no recordaba haberlo hecho en mi puta vida, no paró hasta sacarme la última gota, la miré y ella seguía pajeándome lentamente con la polla llena de semen, igual que su boca y labios mirándome con una sonrisilla orgullosa de haberme provocado semejante orgasmo, me sacó el dedo del culo que ya ni me acordaba que lo tenía ahí y dejó mi cipote flácido con suavidad, se pasó la mano por la boca para limpiarse y se levantó sin decir nada para lavársela, cuando volvió yo seguía en la misma posición, trajo una toalla húmeda y me limpió con cuidado toda la zona, se estiró a mi lado y me miró los ojos con cariño.

YO: Es la primera vez que recuerde haber sentido tanto corriéndome.

Me acarició el pecho y el cuello.

EVA: Cuando acaben estas vacaciones te voy a echar de menos mucho.

Apoyó la cabeza en mi hombro y no dijo nada más, al rato la caravana fue perdiendo velocidad parándose del todo, entró Dani mirándonos a los dos estirados abrazados.

DANI: He parado en un área de servicio, voy a buscar un café, ¿queréis algo?
YO: Otro café por favor.
DANI: ¿Y tú cariño?
EVA: Gracias cariño no quiero nada.
YO: Tráele otro café Dani por favor.

Nos sentamos los tres en la mesa, Eva miraba distraída por la ventana los coches que entraban y salían.

DANI: ¿Pasa algo?, os veo muy raros.
YO: Eva, ¿qué pasa?

Nos miró distraída.

EVA: Nada, que queréis que pase.
DANI: Cariño que te conozco y a ti te está dando vueltas por la cabeza alguna cosa.

Nos miró a uno y al otro.

EVA: Cuando empezamos en casa a planear esto intentamos pensar en que nos podría afectar, si seríamos capaces de hacerlo, creíamos que todo sería muy morboso y que nos dejaríamos llevar hasta volver y luego seguir con nuestras vidas como si nada.

Hizo un silencio bebiendo un poco de café, nosotros la mirábamos como si fuera la profesora del cole dando una lección interesante.

EVA: Cuando lo empezamos como un juego me pareció genial, pero…

A su marido se le notaba que le estaban atacando los nervios.

DANI (preocupado): ¿Pero qué cariño?
EVA: Que llevo todo el puto viaje estando con uno y con otro, acariciando a uno y al otro, os estoy besando, follando, es como si de pronto tuviera dos maridos, o un marido y un novio que se yo.
YO: Eva guapa si es por mi culpa no hay ningún problema yo…
DANI: No es culpa tuya Mark, si alguien tiene la culpa somos nosotros por meternos en esto.
EVA: Callaros ya coño, nadie tiene la culpa, ha pasado lo que no tuvimos en cuenta y es que del morbo he pasado al cariño, estamos más o menos en la mitad de las vacaciones y me empiezan a salir sentimientos que no pensaba que me saldrían.

Dani y yo no sabíamos que decir, porque tampoco entendíamos exactamente a que se estaba refiriendo Eva.

YO: ¿Y en que estas pensando?
EVA: En nada, ese es el problema, que no sé qué hacer porque me pongo de mala leche pensando que cuando volvamos no será lo mismo.
DANI: Cuando volvamos ya pensaremos como solucionarlo, además, si la situación ha evolucionado en los días que llevamos juntos, cuando acabemos con los que quedan puede seguir evolucionando y no sabemos exactamente como estaremos al final, la pregunta es, ¿lo cortamos todo ahora? o ¿seguimos disfrutando y cuando lleguemos al último día vemos que hacemos?
YO: Si vosotros quisisteis empezarlo creo que es justo que decidáis vosotros como queréis acabarlo.
EVA: No te has dado cuenta que ya eres parte de esto “atontao”, lo decidimos entre todos.

Pensó un momento con los ojos cerrados respirando profundamente, los abrió mirándonos fijamente.

EVA: Por mi seguimos y que sea lo que Dios quiera, que nos quiten lo bailao.

Dani y yo nos miramos sonriendo, afirmándole con la cabeza que nos parecía bien.

EVA: Quien me diría a mí que me fuera de vacaciones con dos zoquetes como vosotros coño.

Nos descojonamos de risa y volvió la tranquilidad, por lo menos de momento, seguimos camino y llegamos al nuevo camping y de allí saltamos a otro y a otro. Seguíamos el ritmo de vida más o menos de playa, comer, siesta, paseo, cena, copa y a dormir, Eva estaba con uno unos momentos, con otro en otros y todo iba bien. Estábamos tomando el café después de comer.

DANI: Me parece que hoy también me voy a pescar a ver si hay suerte.
EVA: No cariño hoy no vas a pescar.
DANI: ¿Cómo?
EVA: No os habéis dado cuenta que solo hemos estado juntos el primer día, hoy vamos a hacer un trío y me vais a demostrar lo buenos que sois.

Miré a Dani, él me miró a mí y salimos corriendo para adentro quitándonos la ropa, Eva se descojonó de risa cerrando la puerta detrás suyo poniendo el aire acondicionado, estábamos los dos desnudos delante suyo, ella nos sonreía desnudándose muy despacio, se arrodilló en medio de los dos cogiéndonos las pollas haciéndonos una paja lenta y profunda poniéndolas a cien, se metió una en la boca chupándola siguiendo el trabajo con la mano en la otra, cambiaba cada poco tiempo manteniéndonos a los dos encendidos, estiró a su marido encima de la cama subiéndose encima cabalgándolo despacio, yo me puse de pie dejándole delante de su boca la polla para que se la metiera y la chupara, succionara y se la metiera hasta el fondo dándole un par de arcadas que controló sin dejar de ponerme ciego de gusto, se la sacó de la boca para gemir una vez detrás de otra del placer que le estaba dando follarse a Dani.

Me puse detrás, me mojé la palma de la mano de saliva y se la restregué por el ojete del culo, Eva giró la cabeza rápido para mirarme y alertarme con la mirada que fuera con cuidado sin parar de jadear, le puse la punta en el agujerito y empujé un poco con las caderas metiéndole el capullo, pegó un grito enorme, Dani le chupaba las tetas con delicadeza y ella le cogía del pelo apretando la mano al metérsela en el culo, empujé un poco más entrándole la mitad y sin esperar se la fui introduciendo hasta el final volviendo a sacarla lentamente, ella jadeaba, gemía y gritaba empezando a mover sus caderas con más fuerza, para que su marido se la follara por el coño y yo por el culo, fui aumentando el ritmo junto con los gritos que dábamos todos de la excitación y el placer, Eva se movía adelante y atrás desenfrenada, Dani rugió y empezó a correrse, Eva le siguió cayéndole la baba por la boca del descontrol que llevaba, me arrastraron a mi llenándole el culo de leche sin parar de mover las caderas, hasta que noté la polla totalmente flácida, nos estiramos uno a cada lado de Eva respirando aceleradamente escapándosenos la risa, nos recuperamos un poco.

EVA: Y vosotros pretendéis que me olvide de esto y haga vida normal cuando volvamos, estáis locos si pensáis que podre hacerlo.
DANI: Pues tendremos que buscar un punto de encuentro, los viernes noche por ejemplo.
EVA: Mejor los sábados por la tarde.
YO: El sábado por la tarde tenemos más tiempo.
DANI: Pues decidido, los sábados por la tarde dedicados en honor a Eva.
EVA: Y algunos ratitos más sueltos también, ¿no?

Nos reímos y Eva nos pasó un brazo por encima a cada uno acariciándonos.

Se acabó el viaje, la tarde que llegamos a la ciudad se ofrecieron para dejarme en casa, negándome en redondo avisando un taxi para que me pasara a recoger, después de las pertinentes despedidas llegué a casa, solo entrar me cruce con mi padre que me miró como a un pordiosero.

MI PADRE: Aprovecha estos últimos días que la semana que viene empiezas a trabajar conmigo.

Como coño podía estar tan seguro que iba a trabajar en sus empresas, tenía que pensar en algo para darle por culo y rápido porque no me quedaba demasiado tiempo, subía las escaleras para ir a mi habitación y me llamó al móvil mi hermana.

YO: Hola Elvira, ¿qué te cuentas?
ELVIRA: ¿Ya has llegado a casa Mark?
YO: Sí, acabo de llegar, me ha hablado el capullo del marqués y ya tengo ganas de salir corriendo.
ELVIRA: Coge cuatro cosas y vente a la casa de la playa que estoy con Jésica.

Vacié la bolsa en el lugar que dejábamos la ropa sucia, metí unas cuantas piezas de ropa limpia para coger el coche y salir de nuevo de aquella casa de locos, llegué ya anocheciendo, Elvira y Jésica estaban tomando algo en la terraza de la piscina, le di un beso a mi hermana y dos a Jésica siguiendo caminando hasta el borde de la piscina, me quité la ropa y me tiré de cabeza, el contacto con el agua me espabiló y me quitó la pesadez del día, Jésica se levanto acercándose, por detrás mi hermana tenía una sonrisilla cabrona, Jésica se quitó la ropa y se tiró al agua nadando suavemente hasta donde estaba yo, rodeó mi cuello con sus brazos y mi cintura con sus piernas besándome un buen rato.

JESICA: ¿Estás estresado Mark?
YO: No, más bien me ha puesto de mala leche el tonto de mi padre.

Notaba sus pezones clavándose en mi pecho.

JESICA: Déjame que te quite la mala leche.

Bajó una mano cogiéndome la polla pajeándola un poco para que creciera del todo, se la metió en el coño empezando a mover sus caderas arriba y abajo follándome, subió el ritmo con decisión con mis manos agarrándole el culo para ayudarla no tardando mucho en corrernos los dos, cuando salimos mi hermana estaba poniendo la mesa en la terraza para cenar, después tomamos un par de copas explicándoles algunas anécdotas del viaje y nos fuimos a dormir, me llevaron a la misma habitación que dormían ellas, Elvira se colocó en un lado de la cama, Jésica en medio y yo al otro, yo estaba cansado intentando dormir pero no pude hacerlo hasta que Jésica no acabó de comerle el chocho a mi hermana y que se corriera, entonces sí que hubo un silencio para poder descansar.

Pasé dos días pensando qué coño hacer con mi vida, hasta que me iluminé y tracé un plan mental.




CAPITULO V: ¿Qué hago con mi futuro?”

Estuve impaciente el siguiente día hasta que llamé a Dani.

YO: Hola Dani, ¿cómo estáis?
DANI: Muy bien, creo que Eva te echa de menos.
YO: Vale, pues me gustaría veros en un par de días.
DANI: ¿El jueves?
YO: Si el jueves por la noche por ejemplo, estoy fuera con mi hermana y vuelvo en un par de días.
DANI: Muy bien, Eva se va a alegrar mucho.
YO: Pero no para eso Dani, quiero hablar con vosotros, sobre todo contigo.
DANI: Coño, ahora sí que me preocupo.
YO: Te dejo, el jueves te llamo para concretar la hora.

En ese momento entraba el chaval negro que limpiaba la piscina, Elvira y Jésica se fueron para él cogiéndolo del brazo entrando los tres en casa, cuando atravesé el jardín donde estaba hablando con Dani y entré en el salón me encontré con el chaval de pie al lado de un sofá con mi hermana sentada mirando como Jésica tenía metida media polla en la boca casi ahogándose, Elvira me hizo una señal para que me sentara a su lado, era increíble como Jésica podía abrir la boca para meterse aquello, no podía hacerlo totalmente pero lo suficiente para ponerme cachondo, se levantó y acabó de desnudarlo, lo estiró en la alfombra y se desnudó ella quitándose por último las bragas, se sentó encima de él y se las puso en la nariz para que oliera su coño, la polla se le levantó de la excitación aprovechando Jésica para cogerla en el aire sin que los dedos pudieran darle la vuelta a aquel tronco y se la fue metiendo despacio hasta donde pudo, empezando a subir y bajar como si estuviera cabalgando, no sé cómo en cada bajada conseguía metérsela más adentro, el chico la cogió de la cintura dándole la vuelta dejándola con la espalda en el suelo y las piernas muy abiertas, se puso en medio y cogiéndosela con la mano dirigió la punta al coño metiéndosela despacio, que espectáculo como se dilataba el agujero para acoger aquella polla tan gorda, fue cogiendo ritmo haciéndola gritar como si la partieran por la mitad, me levanté desnudándome arrodillándome al lado de la cabeza de Jésica que me cogió la polla con la mano metiéndosela en la boca, el negro se la follaba por el coño y yo por la boca, Elvira se levantó quedándose en bragas, le tocó la espalda al chaval para que se saliera y metió su boca comiéndose el chocho de Jésica que más abierto no lo podía tener, la hacía gemir sin parar ahogada por mi cipote que no paraba de chupar y succionar metiéndosela y sacándosela entera de la boca, claro comparada con la del otro le debió de parecer un juego de niños, Elvira se apartó y dejó que el chico se la volviera a meter medio enloquecido.

Jésica pegaba unos botes del suelo tremendos del gusto que le recorría por el cuerpo, paró un momento sacándose mi ciruelo de la boca corriéndose a gritos, el chaval se corrió dejándole el coño lleno de leche que le salía por los lados disparado mientras él todavía bombeaba, mi hermana le hizo una señal y él cogió los pantalones desapareciendo por la terraza, se amorró al coño metiéndole la lengua y la boca en medio de la leche que le había dejado por todos lados aquel pollón, se comía el potorro y la leche todo junto, Jésica empezaba otra vez a jadear y gemir llevando la cabeza para atrás sin soltarme la polla en ningún momento, Elvira se volvía loca moviendo la cabeza por la entrepierna de su amiga a la vez que esta se volvía a meter mi polla chupándola perdiendo la cabeza, estaban las dos enloquecidas cada una con lo suyo, Jésica volvió a correrse por segunda vez y yo le llené la boca y los labios de leche, se estiró para recuperarse con la boca y el chichi hasta arriba de semen, Elvira se quitó las bragas sentándose en la cara de Jésica cogiéndola del pelo para que le comiera él coño, que bruta que era mi hermana cuando estaba cachonda, yo me salí y me tiré a la piscina a refrescarme de lo caliente que me habían puesto entre todos.

El jueves contacté de nuevo con Dani, me citaron a las nueve de la noche para cenar en su casa, saludé con una abrazo a Eva que se le notaba contenta de verme y no había pasado ni una semana que volvimos del viaje, les ayudé a poner la mesa y nos sentamos a cenar…

YO: Haber Dani, me dijiste que tú montas alarmas y cosas electrónicas.
DANI: Sí, en casas y empresas.
YO: Y que también trabajas por tú cuenta.
DANI: Sí, en la empresa trabajo por las mañanas en horario intensivo, por las tardes me dedico a montar las cosas que vendemos.
YO: Espera, espera, ¿cómo que las cosas que vendéis?
EVA: Hace tiempo que montamos a medias una pequeña tiendecita que vendemos cosas como alarmas, detectores, automatización de luces y cosas, también algo de domótica, como yo trabajo por las tardes, por la mañana estoy en la tienda, por la tarde si no tiene que salir a hacer algún trabajo está él, vamos vendiendo algunas cosillas e instalando otras y nos vamos sacando algo más de dinerito.

Los miré sonriendo dándome mil vueltas la cabeza.

YO: ¿Y donde tenéis exactamente esa tiendecita?
DANI: Bastante céntrica, es muy pequeña para que no nos mate el alquiler del local.
YO: Mañana por la mañana paso a verla.
EVA: Pero nos quieres decir qué coño se te está pasando por la cabecita hombre de Dios.
YO: Se me está pasando asociarme con vosotros.
DANI: Pero hombre si no da para vivir, ¿cómo nos vamos a asociar?
YO: Confiar en mí por favor, si funciona nos ira muy bien, si todo va como una mierda os prometo que vosotros os quedaréis igual que estáis ahora, con vuestra tienda y tus instalaciones, ¿brindamos?

Levanté la copa y chocaron las suyas con la mía con cara de poca fe en lo que les estaba proponiendo, también lo entiendo porque no les expliqué todos mis planes.

Al día siguiente a primera hora estaba en la dirección que me dieron para visitar su negocio, era un local en una calle que pasaba mucha gente pero muy estrecho y pequeño, al fondo había una mesa con un ordenador donde estaba sentada Eva, a un lado había un pequeño mostrador con algunas cosas a la vista para comprar y al otro un armario de cristal con alarmas y cosas así expuestas, Eva vino a recibirme con un beso enseñándome la tienda que tardó muy poco, porque no había mucho que enseñar, salimos a la calle y justo al lado había un local vacio enorme que ya vi antes de entrar, marqué el número de teléfono que había en la puerta y hablé con un chico que se presentó en veinte minutos para enseñarlo, Eva cerró la tienda y vino conmigo a verlo, daba todo exterior con muchos ventanales y dentro tenía varios despachos y una habitación para almacén o algo así.

YO: ¿Qué te parece Eva?
EVA: Es precioso, pero debe tener un precio prohibitivo.

Miré al comercial que nos soltó sin avisar ni nada el precio por mes más la fianza, Eva abrió los ojos levantando las cejas medio asustada de lo que había oído.

YO: Vale, puede apuntarse mi teléfono por si alguien se interesara en él avisarme, a principios de la semana que viene lo alquilaré.

El comercial apuntó mi móvil y se marchó con una sonrisa pensando en la comisión que le caería si conseguía enchufarme el local, Eva me miraba con cara rara.

EVA: Oye Mark, tú no serás un tío de esos fantasmas que va por la vida dándoselas de grande.

Le di un beso en la cara y me despedí de ella.

YO: Confía en mi coño, te llamo más tarde.

Fui a ver al padre de un amigo que hice jugando al pádel que tenía una gestoría para informarme sobre el tema de crear una empresa y cosas así, salí de allí con la hora del notario para el siguiente lunes al medio día, llamé a Eva.

YO: Hola guapísima, ¿coincides con Dani a la hora de comer?
EVA: Sí claro.
YO: Pues dile que el lunes tendría de plegar un poco antes del trabajo para firmar unas cosas en el notario, y tú también firmarás.
EVA: Tío estás loco, pero qué coño estás montando, a ver si acabaremos todos en la cárcel.
YO: Tú díselo que mañana sábado por la tarde os lo explico con detalle.

Nos despedimos y fui a comprobar unas cuantas cosas, por la tarde pasé por él Refugio a ver a Mar que todavía no había tenido tiempo de verla, entré pronto como casi siempre y ella estaba en la barra secando unos vasos, llevaba una camisa sin mangas que le marcaba unas tetas espectaculares y un tejano enganchado a la piel que dejaba adivinar el tipazo que tenía, giró la cabeza moviéndosele el pelo mirándome con aquellos ojazos claros, me di cuenta que me tenía loco esa mujer, aunque de momento solo fuera un amor platónico, salió de la barra y se acercó abrazándome notando el roce de sus tetas en mi pecho, me dio dos besos en las mejillas notando el calor de sus labios.

MAR: ¿Ya estás de vuelta de las vacaciones?, me alegro de verte.
YO: ¿Eh?

Estaba pensando todavía en el contacto de sus labios en mi cara y no me enteré de nada.

MAR: ¿Qué cómo ha ido todo hombre?
YO: Ah, muy bien, muy bien.

Estuvimos hablando casi toda la noche bebiendo cerveza tras cerveza.

El sábado por la tarde me presenté en casa de Eva y Dani para seguir cogiendo datos para saber si mi plan podría funcionar.

YO: Dani, si necesitáramos mucha gente para trabajar serías capaz de encontrarla.
DANI: Pero me quieres decir en que estás pensando exactamente.
YO: De momento no puedo.
EVA: A mí tanto secretito me pone nerviosa que queréis que os diga.
YO: ¿Conseguirías más personal para trabajar o no?
DANI: Que si coño, que en la empresa conozco un montón de gente que cuando acaba de allí se meterían en cualquier parte para ganar algo más de pasta.
YO: Vale, el lunes al medio día firmamos en el notario nuestra sociedad, tendríamos de buscar un nombre.
EVA: ¿Pero qué sociedad y qué sociedad?
YO: La nuestra, nosotros tres, nuestra empresa, yo me hago cargo de la parte económica no os preocupéis, ya os he dicho que vosotros no vais a perder nada, el lunes por la mañana me queda una gestión por hacer que espero no tener ningún problema en conseguir, ¿qué nombre pensáis que puede estar bien?
DANI: A ver, ¿se puede saber cuál es esa gestión que te falta?
YO: No es muy complicada, la inversión, el dinero.
EVA: Hay madre mía, Dani este tío está loco.
YO: ¿Pero es que no confiáis en mi coño?
EVA: Cuanto más hablas menos confío nene.
YO: ¿Qué os parecería, Danevama, Evamada, Mardaneva o algo así.
DANI: Y porque esos nombre raros.
EVA: Que mono, porque es la unión de nuestros nombres Dani.
YO: Vamos a hacerlo más interesante, cogemos un papel y votamos en secreto.

Lo hicimos como un juego, sobre todo porque ellos no creían una mierda en lo que yo les explicaba, Eva abrió el primer papel doblado, MarDanEva, segundo papel, Mardaneva y tercer papel Mardaneva.

YO: Perfecto, consensuado, Mardaneva S.L., será nuestra empresa, yo me quedo como administrador único, si pasa alguna cosa yo acarrearé con las consecuencias, no os preocupéis de nada.
DANI: Pero eso no es justo, la aportación de dinero tendría que ser a partes iguales.
EVA: Totalmente de acuerdo con Dani.
YO: Me habéis invitado estas vacaciones y no me han costado casi nada porque lo habéis pagado vosotros, esto es cosa mía, que no os preocupéis coño. Escuchar una cosa, si esto funciona lo tiramos para adelante, que no, pues disolvemos la empresa y a tomar por culo, sobre todo yo que me tendré que bajar los pantalones y trabajar en un lugar que no me gustaría nada.

No los tenía convencidos del todo pero acabamos la tarde tomando unas copas y quedamos para el lunes con el gestor y el notario.

Saliendo de su casa y camino de él Refugio me llamó mi hermana.

ELVIRA: Dani, mañana tenemos comida familiar, y me parece que es por ti, papá se ha empeñado en que el lunes empieces con él.
YO: Elvira, si tienes alguna escusa para no asistir vete bien lejos que los gritos del marqués se van a oír en Corea.
ELVIRA: Ostia puta.

Domingo al medio día, comida oficial en casa del marqués, es decir mi casa, mi padre en un extremo de la mesa “trajeao”” que te cagas, mi madre en el otro extremo con un vestido oscuro que parecía que venía de un entierro, mi hermana y yo en medio uno delante del otro, mirándonos el careto esperando que mi padre empezara a hablar en algún momento, llegamos a los postres.

MI PADRE: Bueno Mark, espero que te comportes a partir de ahora como una persona decente y mañana te vengas a trabajar conmigo.

Tosí un par de veces, me limpié la boca con la servilleta, mi hermana empezaba a cambiar la cara imaginándose lo que le iba a contestar.

YO: Es que yo he pensado en poner en marcha un proyecto personal antes de empezar en la empresa.

Lo intenté decir lo más finamente posible pero mi padre se puso rojo y le salió su vena “comprensiva”, pegó un puñetazo en la mesa que mi madre dio un salto de la silla y se puso a santiguarse sin parar.

MI PADRE (gritando): Pero qué coño tenéis los jóvenes de hoy día en la puta cabeza, te estoy ofreciendo trabajar en un puesto que cualquiera daría lo que fuera por estar, un puesto importante, bien visto, muy bien pagado, para que te formes y tomes las riendas cuando yo me retire, y vas tú y me lo tiras a la cara, te crees que no me he dado cuenta que me has estado evitando imbécil, mira, tú mismo, o vienes conmigo mañana o no te quiero ver más por esta casa.

Se levantó tirando la servilleta por encima de la mesa y se fue, mi madre paró de golpe de hacerse cruces sobre el pecho con la boca abierta, se levantó parsimoniosamente, me miró y también desapareció, subí a mi habitación con mi hermana detrás diciéndome que no pasaría nada, que no me preocupara, abrí el armario y saqué una bolsa grande ya lista colgándomela al hombro.

ELVIRA: ¿Pero ya tenías la bolsa preparada?
YO: Pues claro, te crees que no sabía la reacción del viejo.

Me despedí de mi hermana y me largué de casa dejándola preocupada por lo que haría a partir de entonces, ¿mi primera parada?, El Refugio, también allí tenía planes, me senté en la barra y salió Mar.

MAR: Ooostia que cara tío, ¿estás bien?

Puse la cara de dar más pena del mundo.

YO: A parte de que me acaban de echar de casa, si estoy bien.
MAR: No me jodas, ¿y qué vas a hacer?

Alternativas tenía un montón, podía llamar a Dani y Eva que seguro que me dejarían una habitación, incluso a Siara, que estaba seguro que me echaría un cable, o como último recurso pagar una habitación de hotel, pero.…

YO: Hoy pasar la noche en el coche, mañana ya veremos.

Me puso una cerveza delante mirándome, yo intentaba hacerle una sonrisilla disimulando mi cara de pena.

MAR: Hoy paga la casa, tómatela tranquilo.
YO: Muchas gracias Mar.

Se fue sin dejar de mirarme, yo le di un trago a la cerveza, apoyé los codos en la barra sujetándome la cabeza con las manos mirando para abajo haciéndome el preocupado, Mar se acercó rápida cerrando los ojos.

MAR: Está bien, cuando acabe te vienes a casa conmigo, mañana empieza a buscarte algo vale.

Le hacía cara de preocupación pero por dentro estaba pegando un salto levantando el puño, ¡BIEN!

YO: No me gustaría molestarte.
MAR: No es molestia, si te puedo ayudar te ayudo, hoy por ti mañana por mí.
YO: Muchas gracias Mar, te lo agradezco.

No os podéis imaginar lo que me costó mantener el careto serio y preocupado estando tan contento, esperé tomándome unas cuantas cervezas que llegara la hora ayudándola a cerrar, la seguí en el coche y me llevó a una buena zona, entramos en un apartamento grande muy bien decorado que pensé que no era muy normal para alguien que solo tuviera como fuente de ingresos el Refugio, me llevó hasta una habitación para que dejara mis cosas y nos sentamos en la cocina para cenar algo antes de dormir, le expliqué que tenía un padre muy autoritario que hacía tiempo que me estaba atosigando por no hacer lo que él quería, que en la comida se hartó de mi echándome de casa, no era mentira aunque faltaba algún detallito.

Al día siguiente temprano me levanté vestido con un pantalón elegante, una camisa y una americana, ella salió de la habitación mirándome abriendo los ojos.

MAR: ¿Pero dónde vas con esa pinta?
YO: Ha espabilarme para no darte más la vara en tú casa.

Me preguntó que quería para desayunar y nos sentamos en la mesa de la cocina.

MAR: Si necesitas unos cuantos días puedes quedarte, no me viene de aquí.

Dentro de mi cabeza saltó otro ¡vamos!

YO: Gracias Mar, tengo un proyecto en mente que intentaré poner en marcha a partir de esta mañana pero puede que me hagan falta esos días que me ofreces.

Se levantó y se fue, volvió a entrar con unas llaves en la mano.

MAR: Toma las llaves de casa, entra y sal cuando quieras.

Me levanté y al cogérselas, le di rápido, antes de que reaccionara, un beso en la mejilla.

YO: No sabes lo que te agradezco lo que haces por mí.

Se quedó en silencio con una sonrisilla mientras yo me iba de su casa.

Fui a ver al banquero de mi padre, Miguel, lo conocía desde pequeño de verlo por mi casa invitado por mi padre hablando siempre de negocios, cuando me vio entrar en el edificio salió a recibirme.

MIGUEL: Hombre Mark, que haces por aquí, ¿cómo está tú padre?
YO: Hola Miguel, mi padre bien, (bien cabrón”pensé para mi adentro), vengo a verte a ti.

Me hizo pasar a su despacho.

MIGUEL: Muy bien, ¿que se te ofrece?
YO: Necesitaría capital para un proyecto, te traigo un dosier para que te lo mires.

Se lo pasé, el lo abrió un momento y lo cerró.

MIGUEL: Mejor explícamelo tú.

Le solté el rollo de la idea que tenía durante un buen rato.

MIGUEL: Y cuanto crees que necesitarías.

Le dije la cantidad y se me quedó mirando.

MIGUEL: No está mal para empezar.
YO: Para empezar y acabar, eso será todo, si con eso no lo hago funcionar se acabó.
MIGUEL: Supongo que te avalará tú padre.
YO: No, lo quiero hacer por mí mismo, es más, él no sabe que estamos teniendo esta conversación.
MIGUEL: Mira Mark, si él te avala te vas al momento con el dinero, pero sin eso me va a costar justificar darte esa cantidad, ¿lo entiendes no?
YO: Mira Miguel, ¿tú crees que si yo no te puedo devolver esta cantidad mi padre dejara que por ejemplo, llegue a la prensa que su hijo y futuro marqués esta arruinado y debe dinero?

Me miró pensando “que pedazo de cabrón estás hecho”

MIGUEL: De acuerdo, te presento a alguien para rellenar y firmar los documentos y esta misma mañana lo tienes ingresado en tu cuenta.
YO: Gracias Miguel, por favor, a mi padre no le digas nada, es una cosa mía que me hace ilusión enseñársela cuando esté funcionando, si se entera ahora igual me mata.

Nos dimos la mano y después de firmar unos cuantos papelitos salí de allí más contento que la ostia.

Pasé a ver al comercial del local para hacer el papeleo y pagar lo que tocaba, fui a ver a una empresa para que decorara la oficina quedando con ellos para el día siguiente, al medio día estábamos firmando con Dani y Eva convirtiéndonos en socios, los invité a comer y quedé con Eva que el día siguiente nos encontraríamos por la mañana en la tienda, por la tarde estaba cansado de tantas gestiones y todo tan apretado, fui a ver a Mar al Refugio y tomarme una cerveza.

MAR: Se te ve cansado, ve a casa y descansa, nos vemos esta noche y hablamos.

Me despedí de ella y pasé a comprar algunas cosas para prepararle una cena antes que llegara en agradecimiento a su generosidad conmigo, dormí unas horas preparé la cena y la mesa esperando que llegara, se sorprendió por el detalle y nos sentamos en la mesa, nos hablamos de cómo nos había ido el día y en un momento de la cena.…

YO: Un día me dijiste que fuera de El Refugio me explicarías algo de tú vida privada.

Me miró sonriendo.

MAR: Te mentí, no pienso hacerlo.
YO: Hostia Mar, con el tiempo que hace que nos conocemos alguna cosita me podrías explicar.
MAR: Vale, ¿qué quieres saber?
YO: No sé, por ejemplo, ¿tienes alguna relación seria?
MAR: Mira, eso va bien que me lo preguntes porque un día de estos vendrá a verme y me tendrás que hacer un favor.
YO: ¿Un día de estos?, no os veis cada día.
MAR: No, él está muy ocupado y viaja mucho, pero nos vemos bastante, el día que venga tendrías que cenar pronto y meterte en tú habitación, si no quieres pasar la noche fuera claro, es que no quiero tener que darle explicaciones de por qué estás en mi casa.
YO: Vale, ningún problema.

Pensé que esa relación no parecía demasiado sólida, igual si que tendría alguna oportunidad como mi hermana me predijo en su momento.

Al día siguiente a media mañana llegué a la tienda, Eva estaba acabando un presupuesto para una familia.

YO: ¿Tardas mucho en acabar un presupuesto?
EVA: Depende, estos son muy rápidos, porque en un piso o casa normal no hacen falta muchos aparatos, bueno ya está, ¿qué quieres que hagamos?
YO: Ven conmigo anda.

Salimos a la calle y abrí la puerta del local vecino.

EVA: Hostia tío, ya tienes las llaves.
YO: Sí, y ahora vamos a distribuirlo como nos gustaría, que de aquí poco llegaran para hacernos una propuesta de decoración, decidimos que ella tendría una de las primeras mesas al lado de la entrada, que en las vidrieras expondríamos algunos de los productos que tenían en la tienda, y que cuando estuviera el local operativo vaciarían la tienda para unirlo todo en el local grande, le sugerí que no dejaran de pagar el alquiler de su tienda por si las cosas iban mal pudieran volver a estar igual que estaban, llegó una pareja identificándose como decoradores de la empresa que contacté y les explicamos lo que queríamos, unas cuatro mesas en la zona central, montar un despacho completo y el otro dejarlo como sala de reuniones, acabamos de escoge el color y el tipo de mueble, junto con algunas plantas y separadores para dejarlo bonito, quedamos que nos enviarían un presupuesto, nos estábamos despidiendo de ellos al medio día que llego Dani para ir a comer juntos, una vez sentados…

EVA: ¿Tú sabes lo que te va a costar lo que hemos pedido para ese local?
DANI: ¿Pero qué ha pasado?
EVA: Qué Mark ya tiene alquilado el local y han venido para decorarlo, el tío no ha escatimado en nada.
YO: Presupuesto para estas cosas tenemos, no os preocupéis.
DANI: ¿Y de donde saldrá el dinero para todo esto Mark?
YO: Ya negocié un préstamo personal con un banco.
EVA: Si hubiéramos ido los tres podríamos haber hecho más fuerza y sacar algo más.
DANI: En eso tiene razón Eva, igual te estás precipitando un poco al ir tan a tú bola.
YO: No, no tiene razón, y sí, tengo prisas para no perder las oportunidades de negocio que tengo en la cabeza.
EVA: Haber, como socios que somos, nos podrías decir lo que has podido sacarle al banco de dinero, yo te diré si lo hubiéramos superado o no.


En aquel momento dudé un momento, ellos me miraban esperando una respuesta y yo no quería mentirles.


YO: ¿Queréis saberlo?

Empezaron a reír al verme apurado.

YO (bajando la voz): Un millón de euros.

Pararon de reír en seco, se miraron entre ellos y volvieron a reír tímidamente.

EVA: Nos estás tomando el pelo.
YO: ¿Queréis ver la cuenta?, ¿por qué te crees que hemos pedido todo lo que hemos pedido para montar la oficina?, el resto será para aguantar un tiempo, si no nos sale el trabajo que espero que salga, si cuando se acabe no hemos remontado, yo me haré cargo del préstamo y disolvemos la sociedad.

Estaban los dos con los ojos como platos.

EVA: Dani se me han caído las bragas cariño.
DANI: Pues recógelas que deben estar al lado de mis cojones.

Entonces era yo quien reía a carcajadas.

YO: Eva, practica los presupuestos que tendrás que hacer algunos bastantes más largos guapa.
DANI: ¿Pero qué pretendes hacer?, es que me tienes en ascuas tío.
YO: Pues lo mismo que haces ahora pero a lo bestia.
DANI: A lo bestia.
YO: Sí hombre, en edificios más grandes.
DANI: Vale coño, por eso tú interés en encontrar gente para trabajar.
EVA: ¿Y encontraras esos edificios?
YO: Sin duda Eva.

Sonrieron medio acojonados y acabamos de comer.

Volvimos a pasar por el local para explicarle a Dani como lo íbamos a dejar, la idea era tener una mesa para cada uno y un despacho grande por si alguien tenía que atender una visita importante, al llegar a la casa de Mar me puse a buscar apartamentos por la zona y ¡toma ya!, justo al lado de su edificio alquilaban uno, les llamé y me dieron una cita para verlo, justo cuelgo cuando me llama Mar.

YO: Hola, estoy en casa, descanso un poco y te ayudo a cerrar esta noche.
MAR: No, hoy vienen a verme, haz lo que te dije por favor, ya sabes la hora que salgo, cena pronto y llévate a la habitación cualquier cosa que necesites para no salir, hazme este favor vale.
YO: Claro Mar no te preocupes, no quiero darte ningún problema.

Lo hice todo como ella me dijo, repasé que no quedara nada a la vista que hiciera sospechar que había alguien más en aquel apartamento, pensaba que si yo fuera a follar con ella estaría como para mirar detallitos, pero bueno cada uno es como es, me llevé una botella de agua a la habitación y me quedé en silencio, a la hora esperada oí unos pasos por el pasillo y como entraban en su habitación, aguanté unos cuantos jadeos y gemidos que me pusieron cachondo y tengo que confesar que también celoso, me tenía que enterar quien era ese tío con tanta suerte, pasó un rato y parecía que alguien caminaba por el pasillo, por los pasos tenía que ser alguien más pesado que Mar, así que mi curiosidad me pudo y me acerqué despacio a la puerta de mi habitación abriéndola con cuidado, vi a un tío de espaldas, se giró y se me clavaron los ojos en un reloj que llevaba, sí, era el reloj, el mismo reloj, abrí más la puerta y lo vi de cuerpo entero, rubio con ojos claros, la madre que me parió era el mismo tío que vi en casa de Siara, el novio de su amiga Fina.

Cerré la puerta con cuidado y me puse las manos en la cabeza sin saber qué hacer, no pude pegar ojo esa noche, por la mañana oí otra vez los pasos y al poco rato unos pasitos que se acercaban a mi puerta llamando, la abrí y era Mar con un albornoz puesto diciéndome que ya se había ido, algo debió de ver en mi cara.

MAR: ¿Estás bien Mark?, ¿te hemos molestado esta noche?
YO: No, no, estoy bien, son cosas mías.

Me fui a desayunar fuera para que no me viera lo afectado que estaba, a media mañana llamé a Siara.

SIARA: Hola Mark, ¿ya has vuelto de vacaciones?
YO: Sí guapa.

Hablamos las cuatro palabras típica de cómo estás y entré en el tema.

YO: Me preguntaba si podríamos cenar un día de estos.
SIARA: ¿Solo cenar?
YO: Cenar y lo que quieras.
SIARA: Vale, ¿Cuándo te va bien?
YO: ¿Esta noche puede ser?
SIARA: Ostia que prisas, perdona, sí, esta noche podemos quedar.
YO: Es que tengo algo que contarte que no quiero que pasen muchos días sin que lo sepas.

Fuimos a cenar a una pizzería cerca de su piso, en medio de la cena.

YO: Dime Siara, ¿tu compañera de piso, Fina, sigue con aquel novio que tenía cuando me la presentaste?
SIARA: Sí, creo que antes de ayer estuvo en casa.
YO: La madre que lo parió.
SIARA (preocupada): ¿Pero qué pasa?

Se lo expliqué todo y se quedó tan hecha polvo como yo, no sabíamos que hacer, ella tampoco se atrevía decírselo a su amiga así a las bravas, fuimos a su casa caminando cogidos de la mano, llegamos a su piso que no estaba Fina y nos metimos en su habitación cerrando la puerta, empezamos a besarnos con pasión pasándonos las manos por todas partes, me empezó a quitar la ropa y yo la suya hasta que nos quedamos en pelotas besándonos sin parar, nos estiramos en la cama y fui a buscarle el coño con la boca pensando en destrozarla a orgasmos, intenté mantener la calma y seguir todos los pasos, acelerando y presionando cuando tocaba haciéndole correr una primera vez, volví a empezar hasta que se corrió una segunda vez, estaba tan caliente de llevar varios días sin una triste paja que me fui animando chupando y succionando más fuerte, ella movía las piernas de un lado para el otro como descontroladas sin parar de gemir y gritar corriéndose de nuevo, no aflojé y seguí comiéndome aquel coño que cada vez me atraía con más fuerza, las piernas le iban locas y las manos se agarraban a la cama con fuerza enlazando varios orgasmos seguidos por los gritos que daba, y de pronto se empezó a mear en toda”mi cara, me salí de golpe de en medio de las piernas, ella se incorporó asustada tapándose el chichi con la sabana, nos miramos y empezamos a reírnos que no podíamos parar, nos lavamos y cambiamos toda la ropa de la cama mojada.

SIARA: Perdona Mark, que vergüenza, no me había pasado nunca, ha sido culpa tuya por ponerme como me has puesto.
YO: Esto sí que ha sido mearse de gusto.

Volvimos a reír y ella me besó estirándome en la cama, me cogió la polla metiéndosela en la boca hasta el fondo unas cuantas veces hasta ponérmela tiesa de verdad, recorrió con la lengua los lados llegando a los huevos chupándomelos, me la pajeó unas cuantas veces y se subió encima de mi metiéndosela en el coño iniciando un vaivén con las caderas, que bien las movía aquella chica, se iba excitando por momentos y antes que me diera cuenta se estaba corriendo otra vez.

SIARA: Es que me lo has dejado muy sensible joder.

La giré poniéndome encima abriéndole las piernas todo lo que podía y se la metí de golpe haciéndole dar un buen grito, aceleré las embestidas, ella levantaba las caderas para que fueran más profundas volviendo a gemir con fuerza, le acabé dando golpes de caderas a toda velocidad, ella estaba tan mojada que podía oír un ruido cada vez que se la metía, me miró fijamente a los ojos y abrió la boca volviéndose a correr apretándome con las manos la espalda y el culo, me empezó a subir la leche lanzándosela por la punta de la polla en su coño mojado, no podía parar de moverme y correrme sacando todo lo que me quedaba dentro, paré y me dejé caer encima suyo hecho polvo, ella me acariciaba la espalda mientras nos recuperábamos, nos miramos y empezamos a reír otra vez de lo bien que lo habíamos pasado cuando oímos que se abrió la puerta del piso, pensamos que debía ser Fina y nos quedamos serios y quietos, estábamos preocupados de cómo decírselo, Siara a Fina y yo a Mar, nos quedamos en la cama un rato.

SIARA: ¿Y qué hacemos?
YO: Creo que tengo una idea, tendríamos que enterarnos del nombre completo del imbécil ese, mientras tanto disimulemos.

Al día siguiente llegué a casa de Mar para cambiarme y ella ya estaba desayunando.

MAR (riendo): Hombre, el aparecido, ¿cómo te ha ido la noche?

Me senté con ella a tomar un café.

YO: Muy bien, ¿y a ti?
MAR: Como siempre.
YO: ¿No vino anoche tú novio a verte, cómo me dijiste que se llamaba?
MAR: Que tonto eres, no te lo dije.
YO: ¿Y cómo se llama?
MAR: Estas pesadito hoy, se llama Roberto.
YO: Roberto que más.
MAR: Anda ya hombre.

Le empecé a hacer cosquillas y entre risas me lo dijo para que la dejara tranquila, me duché y me fui a seguir trabajando en mi proyecto.

Me quería entrevistar con un amigo o conocido de mi padre, nunca supe hasta donde llegaban las personas que estaban a su alrededor, entre ellos todos eran muy amigos hasta que alguno pasaba una mala racha, entonces se le tiraban encima como hienas y si podían destrozarlo lo hacían sin ningún problema, lo único que me interesaba de esa panda de cabrones era aprovecharme para tirar adelante mi negocio, me vi con aquel tipo porque sabía que estaba levantando hacía muy poco tiempo un edificio de veinticinco plantas de lujo para oficinas, le ofrecí todos nuestros productos, desde alarmas hasta detectores de humo y domótica para todo el edificio, se lo vendí como que podía construir el edificio más inteligente del país, el tío entre que tenía un ego que no le cabía en el cuerpo y eso de tener el edificio mejor en algo le encantó, y saber que yo era el hijo de quien era debió de pensar que si más tarde necesitaba un favor de mi padre trabajar conmigo le ayudaría, pobre imbécil si hubiera sabido mi relación con mi padre, y que mi padre para hacer un favor tenía que estar contra la pared a punto de morir, quedamos en que le pasaría un presupuesto y él me daría el visto bueno, me llevé una copia de los planos.

Llegué a la tienda y saludé a Eva con dos besos, me senté en su silla y le pedí que se sentara encima de mí, se subió un poco el vestidito que llevaba puesto y noté su culo como se apoyaba en mi polla.

EVA: Esta mañana hemos recibido el presupuesto de la oficina nueva.

Yo le estaba apartando el pelo besándole con suavidad el cuello.

YO: Llámales y diles que si lo tienen todo montado en menos de una semana el trabajo es suyo.
EVA: Pero no te lo vas a mirar para ver lo que te va a salir la broma.

Le lamí el lóbulo de la oreja por detrás.

YO (susurrando): No hace falta, si lo tienen todo listo en una semana cobran, sino, no les pagaré.
EVA: De acuerdo se lo diré así mismo.

Le puse una mano en un muslo y empecé a subirla despacio.

YO: Y llama a Dani para reunirnos al medio día, que venga lo antes posible que tenemos que trabajar antes de comer.

Le estaba rozando las bragas por encima del coño con dos dedos.

EVA (excitada): Va, va, vale, al, al, algo más jefe.

Le cogí todo el coño con la mano, ella me agarró la polla por encima del pantalón pasando una mano por su espalda, giró la cabeza y nos metimos la lengua en la boca mutuamente, le aparté las bragas poniéndole la mano encima del chocho metiéndole un dedo en el agujero, gimió con fuerza, estaba mojada de cojones, se levantó un momento para que me bajara la cremallera del pantalón y me sacara la polla, dejándose caer otra vez metiéndosela hasta el fondo gritando, se fue moviendo arriba y abajo cada vez más rápido ayudándola yo con mis manos en su culo jadeando los dos, se empezó a correr y yo la seguí llenándole el coño de leche, si llega a entrar alguien nos pilla de lleno fijo, creo que eso influyó en que fuera mucho más morboso, se levantó poniéndose bien las bragas y se fue al baño, yo me la guardé y me senté en la silla que había delante, cuando regresó se sentó en la suya.

EVA: ¿Le ha gustado jefe?
YO: No soy tú jefe, la pregunta tenía que haber sido, ¿te ha gustado socio?, y yo te diría, fantástico y excitante como siempre guapa.

Me sonrió y buscó el teléfono para llamar a los de los muebles, se lo dijo toda seria y sin dudar.

EVA: Esta tarde te enviaran un mensaje a tú móvil confirmándotelo o diciéndote que no pueden hacerlo.
YO: Lo harán seguro, acuérdate de avisar a Dani.

Mientras llamaba a su marido.

EVA: ¿Cómo sabes que te van a decir que sí?
YO: Porque si se lo aceptamos con el recargo que deben de haber puesto les merece la pena dejar a otros colgados para que le paguemos nosotros.

Ella habló con Dani y yo me fui a dar una vuelta por unas zonas que se estaban construyendo, que me interesaba de ver para hacer tiempo antes de reunirme con ellos.

Cuando llegué al pasar por el lado de Eva le levanté la faldita para comprobar si llevaba bragas.

EVA: ¿Pero qué haces?, estás muy pervertido hoy.
YO (riendo): Quería comprobar si llevabas las bragas con mi corrida.
EVA: Lo que te digo, estás guarrísimo hoy, como voy a ir todo el día con esas bragas mojadas tío.
YO: No sé, a mí me hubiera gustado.
EVA: Calla cerdo.

En ese momento entraba Dani.

DANI: ¿Que os pasa que reís tanto?
EVA: Luego te lo explico con detalles nene.

Nos sentamos alrededor de la mesa de Eva, saqué de un tubo una hoja grande estirándola encima de la mesa.

YO: Vamos a trabajar en esto.

Era el plano lateral de las veinticinco plantas.

DANI: ¿Pero qué coño es esto?
YO: Veinticinco plantas para llenarlas de todo.

Eva se llevaba las manos a la boca sin podérselo creer, saqué otra hoja estirándola.

YO: Y este es el plano de cada planta, aquí está tú trabajo Dani.

Me miró con los ojos como platos.

YO: Dibuja encima donde pondrías los detectores de humo, que puertas tendrán entrada con huella dactilar, donde las alarmas, los puntos para abrir y cerrar las ventanas, el control de calefacción, detectores solares para abrir y cerrar ventanas, todo, necesitamos hacer de este el edificio el más inteligente del país, todo automático y controlado desde una aplicación de móvil por cada cliente que les alquile una oficina, tú haces el recuento de material, Eva hará el presupuesto y yo crearé los programas para que todo funcione, después necesitaremos gente para instalar todo esto.

Estaban que ni respiraban.

DANI: Pero todo esto es mucho trabajo.
EVA: Dios mío, un presupuesto como este no sé si seré capaz de hacerlo.
YO: Entendéis ahora porque necesitamos la oficina de al lado, si nos lo confirman podréis pedir una excedencia en los trabajos que tenéis ahora para dedicarnos cien por cien a nuestras cosas, tú Dani tendrás que estar al cien por cien por ese edificio y Eva en la oficina porque tendremos mucho más movimiento.

Se levantaron y abrazaron los dos arrastrándome a mí con ellos, los paré.

YO: Os dejo los planos, trabajar si hace falta día y noche que corre prisa, Eva, cuando tengas el presupuesto lo miramos y se lo enviaré al propietario, si nos dan el ok, el viernes lo celebramos por todo lo alto sin escatimar en gastos, ahora vamos a comer y a seguir a tope.

Después de la comida los dejé enfrascados en su trabajo con los planos y me fui, llamé a Siara para saber si nos podíamos ver un momento y quedamos en una cafetería, tomando un café volvimos sobre nuestro “problema” con las amigas.

YO: Según Mar se llama Roberto.
SIARA: No puede ser, le pregunté a Fina y dice que se llama Sergio.
YO: Lo sabía, la madre que lo parió este tío no es agua clara.
SIARA: ¿Y qué podemos hacer?, yo estoy muy preocupada por la manera de decírselo, no me veo soltándoselo de golpe, lo más probable es que me envíe a mí a la mierda.
YO: Me ocupo yo, de momento seguimos callados.

Acabamos los cafés, nos despedimos con un beso y pensé en una persona que mi padre hacía servir alguna vez, y si trabajaba para mi padre es que era bueno, no conocía nadie tan perfeccionista y exigente con el trabajo como mi padre, un detective privado.

De camino a él Refugio llamé a mi hermana porque sabía que una amiga suya había tenido una aventura con el detective para que le pidiera el teléfono.

ELVIRA: Para eso no hace falta llamar a nadie, te lo puedo dar yo misma.
YO: Coño, ¿y cómo es que tienes tú el teléfono del tipo ese?
ELVIRA: Contactos que tiene una.
YO: Anda ya, dime la verdad.
ELVIRA (riendo): No sabes cómo folla ese tío, te envío el contacto, a ver si nos vemos un día y hablamos un poco.
YO: Vale, te llamo.

Llegué a El Refugio y me encontré con Mar, me puso una cerveza y hablamos un rato de cómo nos había ido el día.

MAR: Hace días que no veo a tú amigo Dani.
YO: Tiene bastante trabajo, esta noche cenando te lo explico.

En ese momento me llegó el mensaje de mi hermana, me disculpé con Mar y salí a la calle a llamar al detective, le expliqué quien era y se acordaba perfectamente de mi hermana, ya me imagino la que debían liar esos dos en la cama, le expliqué por teléfono de que se trataba y quedamos en volver a llamarnos.

Durante la cena le estuve explicando a Mar todas las novedades, desde la sociedad que habíamos creado hasta la posibilidad de nuestro primer trabajo, se quedó mirándome con cara de sospecha.

MAR: ¿Y cómo es posible que hayas podido encontrar un edificio como ese?, se necesitan muchos contactos para conseguir algo así.

Me hice el interesante intentando disimular.

YO: No te voy a desvelar mi forma de trabajar para que luego me imites.
MAR: Que tonto eres, yo con mi bareto ya estoy contenta.

Nos fuimos a dormir y al día siguiente en el desayuno recibí un mensaje de Eva confirmándome que ya tenía el presupuesto, pasé lo antes posible a verla, solo entrar en la tienda Eva se levantó, cogió su bolso, metió la mano dentro y sacó unas bragas limpias.

EVA: A partir de ahora ya vendré preparada para tus calenturas.

Nos descojonamos de risa.

YO: Anda pásame ese presupuesto que quiero comprobarlo antes de enviarlo.
EVA: Ya hemos intentado apretar los precios para que no subiera tanto pero es que lo hagamos como lo hagamos sale un pastón.

Me dio las hojas y me la repasé allí mismo de pie, se lo devolví a Eva.

YO: Auméntale un treinta por ciento, es demasiado barato.

Eva se quedó con el brazo estirado con las hoja sujetas por la mano y me miraba como si estuviera loco.

YO: Mejor un treinta y cinco, Eva, si somos los mejores en nuestro trabajo somos los más caros, quien nos quiera contratar tiene que asumirlo, no podemos ir haciendo rebajitas a gentuza podrida de dinero.

Eva asintió con la cabeza y se puso en el ordenador a cambiar todas las cantidades, salí a dar una vuelta para darle tiempo y no ponerla nerviosa, al rato me envió un mensaje confirmando que ya estaba listo, lo volví a repasar y le di el ok, llamé al jefazo del edificio y de pedí un mail para enviárselo.

YO: Te han dicho algo los de la oficina nueva.
EVA: ¿No te enviaron ningún mensaje?

Me senté en su mesa para enviar el presupuesto.

YO: Llámalos, que te digan algo ya mismo o buscamos a otros.

Cuando lo envié miré a Eva que había estado hablando con ellos.

EVA: Que ya lo tienen todo en marcha, mañana quieren venir a colocar las plantas que pedimos y algunas cosas más.
YO: Perfecto, así me gusta rápido y eficaz.

Volvimos a revisar el local nuevo, nos hacía ilusión pensar donde iría cada cosa, al rato entró Dani.

EVA: Cariño llegas pronto hoy.
DANI: He salido a hacer un trabajo y me he venido para aquí.
YO: Muy bien tío y buen trabajo con el presupuesto.

Me llamarón al móvil y salí a la calle a hablar, cuando entré Dani me miraba como si hubiera matado a alguien y a Eva se le veía preocupada.

DANI: Eres un cabrón tío, ayer con Eva estuvimos estrujándonos la puta cabeza para apretarnos con el presupuesto y hoy vienes tú un momento para aumentarlo en un treinta y cinco por ciento, estás loco tío, ¿nuestro primer posible trabajo y lo vamos a cobrar a precio de oro?, pero que cabeza tienes, la culpa es nuestra por confiar en ti, me cago en……
YO (levantando la voz): Te quieres callar de una puta vez coño.

Eva dio un salto del susto, nos quedamos los tres en silencio, Eva asustada y Dani cabreado como una mona.

YO (serio): Chicos…

Los miré a los dos sonriendo.

YO: Nos han dado el trabajo.

Empezamos a gritar y saltar los tres abrazados en medio de aquel local vacio que daba pena como estaba.

Y como les prometí el viernes quedamos para ir a cenar a un buen restaurante, nos trajeamos y Eva se compró un vestido para la ocasión muy de fiesta y sexi que le sentaba de maravilla, nos tenía a los dos sin parar de mirarla, cuando acabamos de cenar salió la idea de ir a tomar una copa y Eva propuso de hacerla en su casa, nos miramos los tres porque sabíamos perfectamente la copa que nos íbamos a tomar, solo cerramos la puerta que Eva nos cogió por la cintura llevándonos a la habitación, se arrodilló delante nuestro y nos desabrochó y bajó los pantalones para meterse una polla en la boca y pajear la otra, nos desnudamos de cintura para arriba quedándonos los dos tíos en pelotas mientras ella cambiaba de picha una y otra vez, la estiramos en la cama, Dani siguió follándole la boca y yo me capucé en su chocho lamiéndoselo lentamente aumentándole la intensidad a medida que ella se excitaba hasta que se corrió una primera vez, aflojé un poco y seguí con lo mío dejando que se recuperara para volver al ataqué, llevábamos como veinticinco minutos que ella se había corrido no sé cuantas veces, Dani estaba alucinado, Eva estiró a su marido en la cama cabalgándolo y yo me puse delante para que me la chupara, nos fuimos excitando los tres para acabar corriéndonos casi a la vez llenándola de leche por todas partes, la imagen de Eva cayéndole por el labio el semen con su cara totalmente relajada era impagable, descansamos los tres un rato en la cama y me fui a tomar una copa al Refugio antes de ir a dormir.

CAPITULO VI: Afianzarme”

La semana siguiente teníamos la oficina montada, daba una imagen moderna, en el centro había cuatro mesas enfrentadas para trabajar y vernos todos las caras, en la mesa que estaba más cerca de la entrada se sentaba Eva para tenerlo todo controlado, en las dos de delante de ella, Dani y yo. Esperábamos el momento de entrar a trabajar en el edificio, mientras se pedía el material necesario y Dani tenía reuniones con arquitectos y aparejadores para que le dejaran todo preparado para poder montar nuestras cosas.

Yo tenía alquilado un apartamento en el edificio de al lado de donde vivía con Mar, pero no le había dicho nada para poder seguir estando en su casa, una tarde me envió un mensaje avisándome que aquella noche la venían a visitar, le contesté que no se preocupara que yo la pasaría fuera, llamé al detective y quedé con él media hora antes de que llegaran ellos cerca de la puerta de su casa para confirmarle quien era él investigado, estábamos dentro de su coche esperando hasta verlos venir por la cera cogidos por la cintura, el detective sacó una cámara de fotos con un objetivo que parecía los reporteros gráficos en los campos de futbol, haciéndoles una foto detrás de otra hasta que entraron en el portal de edificio, se despidió de mí diciéndome que a partir de aquel momento se ocupaba él de todo y que me diría algo, me fui a mi apartamento y lo dejé dentro del coche.

Aquella mañana me llamó mi hermana para quedar a comer, me presenté en el restaurante que ella me citó, bastante pijo por cierto, antes de tiempo y me tomé un Martini esperándola, la sorpresa fue verla aparecer con Jésica, me levanté para saludarlas a las dos.

YO: Qué sorpresa.
ELVIRA: Jésica se ha venido a vivir por aquí.
YO: Claro, y así estáis más cerca una de la otra, que golfillas que sois.

A las dos se les escapó una risilla tonta.

ELVIRA: Escucha una cosa Mark, el otro día hablando con una amiga, bueno ya la conoces, es Marta tú primer amorcito, me dijo que su padre va a empezar un proyecto de restauración de un puerto deportivo importante, que estaba pensando en hacer algo especial pero no lo tenía claro, creo que podrías sacar alguna cosa buena si hablas con él y le das unas cuantas ideas.


YO: Coño Elvira, tus amigas cada día me caen mejor, ¿me podrás conseguir el teléfono de su padre?

Sonrió sacando el teléfono y al momento me llegó el contacto del padre de Marta, me guiñó un ojo haciéndose la interesante.

ELVIRA: Cuando acabemos de comer, qué espero que invites tú que empiezas a tocar pasta, ¿vendrás con nosotras al apartamento de Jésica?, es que lo estamos acabando de decorar.
YO: Ya, acabando de decorar, me gustaría pero tengo trabajo,“”decorarlo” vosotras que seguro que os lo pasáis muy bien.

Volvieron a sonreír las dos como enamoradas.

Por la tarde llamé al padre de Marta para ver si podíamos hablar sobre él puerto, me pegó un rollo sobre que se acordaba mucho de nosotros cuando éramos jóvenes, que con el tiempo se enteró que yo había tenido algo con su hija, que ella ya estaba casada y vivía al lado de ellos y que si tal y cual, al final me pidió que fuera a verlo a su casa para hablar del asunto, quedamos para el día siguiente a media mañana y allí que me presenté. Me recibió en el jardín, me abrazó y me señaló la casa de al lado que era bastante más pequeña que la suya.

EL: Mira Mark, en esa casa vive Marta.
YO: Muy bien, una casa muy bonita y cerca de ustedes.
EL: Sí, estoy encantado de tener a mi hija aquí, bueno chico vamos a sentarnos y explícame que tienes pensado.

Nos sentamos en unos sillones que tenía en la entrada de su casa.

YO: Como le decía por teléfono sé que está liado con un proyecto de remodelación de un puerto deportivo, yo le puedo ofrecer algunas cosas que harán que sea el puerto más moderno de este país, será la envidia de todos los puertos.

Giró la cabeza para mirarme, había captado su atención.

EL: Bueno, y que me propones para eso, dame una pequeña explicación y si me interesa me tendrás de presentar un proyecto más serio.
YO: Accesos automáticos, con huellas dactilares o tarjetas con control de todo el mundo que entra y sale, sensores en cada amarre para saber cuando el barco está o lo tienen vacio y aprovecharlo para alguna embarcación transeúnte, cámaras en cada amarre para que el propietario pueda ver su barco siempre que quiera, cámaras perimetrales de seguridad, en el edificio social, puertas automáticas, todo tipo de sensores y domótica para controlar automáticamente las ventanas dependiendo del sol y aire acondicionado o calefacción para mantener siempre una temperatura……
EL: Vale, vale, chaval me estás hablando de unas cosas que no me entero de la mitad, pero me está gustando lo que me propones, prepárame un proyecto escrito para enseñárselo a los otros inversores, pero puedes hacerte a la idea que te diremos que si, ¿tú sabes la cantidad de dinero que mueve?, si entras en esto y te aseguro que haré todo lo posible para que lo hagas vas a ganar mucho dinero, algún detallito tendrás conmigo, ¿verdad?

Que pedazo de cabrón, me estaba intentando sacar algo a mí también.

YO: Si se confirma, le domotizo toda la casa a tú hija, como regalo claro.

Me miró a los ojos un momento, se levantó y me dio la mano con una sonrisa.

EL: De acuerdo.

Llegué a casa de Mar y me puse con el portátil a trabajar en el dosier que le presentaría, les expliqué todas las ideas quedando para presentarles un presupuesto cuando supiera exactamente todo lo necesario para llevar la obra acabo, al día siguiente se lo hice llegar.

A media semana me llamó el detective para que nos reuniéramos en su despacho, me atendió muy bien preguntándome si quería tomar algo, nos tomamos unos cafés y sacó de un cajón un dosier encuadernado que me puso delante haciéndome una señal con la cabeza para que lo mirara, en la primera página había una ficha completa de aquel tipo, ni Roberto ni Sergio se llamaba Fernando, era un tío que viajaba bastante y pasaba muchas noches fuera de casa, tenía a tres mujeres liadas pasando con ellas diferentes noches a la semana, con un nombre diferente con cada una de ellas, el fin de semana lo pasaba en su casa con su familia, mujer y tres niños pequeños, encima el reloj era más falso que un euro de plástico, pasaba hojas con fotos con una y con otras, le pedí que me hiciera otra copia y me las llevé pagándole su factura.

Mientras conducía pensaba si debía dar esos informes a Mar y Fina, o me estaba metiendo donde no me llamaban, llegué a dudar, hablé con Siara para vernos, nos encontramos en un bar, nos sentamos en una mesa apartada y se lo enseñé, le comenté mis dudas y levantó la voz diciéndome que lo tenía clarísimo, que teníamos que decírselo a ellas y que decidieran lo que quisieran, pero no podíamos estar callados sabiéndolo, así que decidimos darles los informes aquella misma noche. Esperé a Mar que llegara de trabajar sentado en un sillón de su casa, cuando llegó me debió de ver demasiado serio.

MAR: ¿Te pasa algo Mark?

Me levanté con el sobre en la mano.

YO: Lo siento mucho Mar, lo he descubierto por casualidad, Siara le ha dado a su compañera de piso una copia de esto, me voy a mi habitación.

La dejé mirándome sorprendida con el sobre en la mano, preferí dejarla sola en la intimidad, esperé en la habitación, al rato oí como se abría y cerraba la puerta de la suya quedando todo en silencio, me fui a dormir y la vi de nuevo al día siguiente en la cocina al levantarme para desayunar, estaba seria, me senté delante de ella y tenía la mirada fija en el plato, la levantó un momento para mirarme.

MAR: Gracias.

Moví la cabeza y seguí con el desayuno, me fui de su casa sin cruzar palabra, la sorpresa fue el día siguiente que me llegó un mensaje de ella.

MAR: Esta noche me veo con él, quédate en tú habitación o vete, como quieras.”
YO: Pero Mar, ¿con lo que sabes tienes ganas de verlo?”
MAR: Ese es mi problema, no te preocupes.”

No me gustó nada aquel intercambio de mensajes, llamé a Siara y me dijo que a Fina le había afectado mucho, que estaba muy deprimida sin saber qué hacer y que no se había puesto en contacto con él, yo quería asegurarme que el capullo no sospechara algo, aquella tarde llegué pronto a casa de Mar, me puse cómodo, comí algo y cogí agua para llevarme a mi habitación, esperé que llegaran, oí la puerta de entrada y pasos de ellos dos, se quedaron en el salón, al principio no podía saber lo que decían, eran murmullos, después el tono fue subiendo y parecía que discutían, salí descalzo al pasillo para no hacer ruido y acercarme a la puerta del salón para espiar que pasaba, miré con cuidado y me encontré a Mar con una pistola apuntando la cabeza de aquel desgraciado arrodillado.

MAR: ¿Te lo has pasado bien tomándome el pelo hijo de puta?
EL TIO (cagado de miedo): Mar por favor, no hagas una locura, que tengo familia.
MAR: Eso ya lo sé cabrón de mierda, te voy a matar y les librare de un hijo de puta como tú.

Entré en el salón despacio para no asustarla, el tío me miró a mí y Mar giró la cabeza.

YO: Mar por favor no hagas una locura, no merece la pena que te metan en la cárcel por un gilipollas como ese.
MAR: A mí me da igual todo, le voy a pegar un tiro en medio de los cojones y luego otro en la cabeza por cabrón.

El tío parecía que se empezaba a marear, Mar apretó el cañón contra su cabeza estirándolo en el suelo, bajó el arma y se la puso encima de la polla levantando el percutor, el tío empezó a llorar.

MAR: Prepárate que se te acabó hacer daño a la gente hijo de puta.
YO: Mar por favor, que te buscas la perdición y no vale la pena por un tío como este.

Me acerqué lentamente, le puse una mano en un hombro, ella me miró.

YO: Mar por favor.

Bajé la mano por su brazo hasta llegar a su mano que agarraba el arma.

MAR: Déjame, déjame librar a este mundo de un gilipollas como este o mañana lo volverá hacer con alguna inocente más.
YO: Seguro que se ha dado cuenta de su error, no creo que lo vuelva hacer, déjalo con su familia que tiene niños pequeños que criar.
MAR: De eso nada, este no engaña a nadie más.
El TIO: Por favor, por favor Mar, te juro que no lo hare nunca más, déjame ir por favor.

Muy despacio le cogí la pistola apartándola a un lado, Mar se abrazó a mi hombro.

YO: Tío sal cagando ostias de aquí que te has librado de milagro.

Se levantó del suelo que parecía que le habían metido algo por el culo, salió corriendo del apartamento pegando un portazo al salir, Mar se separó de mi hombro descojonándose de risa, tirándose por el suelo con las manos en la barriga de lo que reía, a mí se me quedó una cara de gilipollas sin enterarme de nada.

YO: ¿Pero qué coño te pasa?, ¿te has vuelto loca?
MAR (sin poder parar de reír): El arma está descargada y tú has estado genial, no me esperaba tú aparición pero ha sido bestial.
YO: ¿Solo querías asustarlo, darle una lección?
MAR: Pues claro tonto, te crees que desgraciaría mi vida por un tío como ese que no vale una mierda para nada, ¿tan mal considerada me tienes?

Nos reímos los dos un buen rato.

YO: Pero, y esa pistola.
MAR: No te preocupes, tengo permiso para tenerla y es legal, no pasa nada.

¿Qué tipo de chica tenía una pistola en su casa y con permiso para hacerlo?, me dio para darle vueltas a la cabeza algunos días.

Pasaron un par de días del asunto de la pistolita y me llamó el padre de Marta para confirmarme que la idea les había encantado a los inversores, que le dijera la dirección que nos enviaban por mensajero los planos del puerto y del local para hacerles un presupuesto. Estaba con Eva en la oficina cuando nos llegaron los planos, los desplegué y le enseñé de qué iría el próximo trabajo.

YO: Que se los mire Dani y calcule lo que hará falta, te dejo una lista de todas las cosas que le dije que podíamos servirle, si Dani tiene alguna otra idea que la adjunte al proyecto y tú cuando hagas el presupuesto le aumentas un cuarenta por ciento.
EVA: Joder Mark, ¿no es demasiado un cuarenta?
YO: Le prometí que le pondríamos domótica gratis a la casa de su hija, como puedes imaginarte alguien la tiene que pagar.

Nos reímos y nos pusimos a trabajar.

Hablé con todos los promotores de obras en zonas caras para implementar en sus edificios por construir automatizaciones y crear edificios inteligentes, o así lo vendía yo.

Llevaba un tiempo viviendo en el piso de Mar, hacíamos una caja en común para los gastos, una noche cenando juntos.

YO: Te estoy muy agradecido por dejarme estar en tú casa todo este tiempo.
MAR: No me tienes que agradecer nada.
YO: El caso es qué ya estoy en condiciones de alquilar algo para mí y que puedas volver a tú vida de antes.
MAR: A mí no me molestas, al contrario, es agradable llegar a casa y poder hablar con alguien o cenar como estamos haciendo hoy.
YO: Vale, está bien, pero si en algún momento te interesa que me marche me lo dices.
MAR: Ok.

Seguí viviendo en su casa y yo encantadísimo, Mar me gustaba mucho, no sabía cómo entrarle para poder avanzar a una relación más intima, pero si estaba cerca de ella pensaba que en algún momento tendría mi oportunidad.

Eva y Dani al poco tiempo se estaban dedicando completamente al negocio, yo intentando programar para los aparatos cosas nuevas y buscar trabajos estaba bastante atareado sin mucho tiempo libre.

Empezamos la obra del puerto y cobramos los primeros pagos, hablé con el padre de Marta para ver como hacíamos lo de la casa de su hija, me llamó una mañana para saber si podría ir a comer a su casa que también estaría su hija y así concretábamos, llegué a la hora convenida y me encontré con Marta, hacía años que no la veía, ya era toda una mujer y se le notaba que debía de trabajar mucho, en cuidarse ella sobre todo, estaba espectacular, concretamos un día y hora para pasarme por su casa y explicarle todo lo que le íbamos a instalar.

Cuando me presenté con mi maleta de trabajo para ir apuntando todo lo necesario me abrió la puerta ella, llevaba un vestido por encima de las rodillas que le marcaba todo su tipazo, con un escote que le realzaba sus tetas operadas de buen tamaño, nos saludamos con dos besos y me invitó a tomar un café antes de mirarlo todo.

MARTA: Mi marido Mario me ha comentado si podríamos poner cámaras exteriores, está muy preocupado por la seguridad, ya tenemos alarma pero a él no le parece suficiente.
YO: Las instalaremos fuera y alguna dentro, te revisaré el tipo de alarma que tienes para que os envíe al móvil imágenes en directo si se detecta alguna cosa extraña, he visto que el acceso de la entradita a la casa con el salón no tienes puerta, te pondremos una automática y la calefacción o el aire acondicionado será más efectivo, hoy miraré las ventanas para automatizarlas también y los detectores que tienes o te harían falta, te dejaré una casa que podréis controlar a distancia con el móvil.

MARTA: Muy bien, pues cuando quieras te enseño la casa y tú decides.

Empezamos por el salón, repasé todas las persianas y fui apuntando en una tablet.

MARTA: En este sillón le gusta sentarse a mi marido Mario y esta es la persiana que él más abre o cierra dependiendo del sol.

Me llevó a un despacho.

MARTA: Y este es el despacho de mi marido en el que pasa mucho tiempo trabajando.

Me fue enseñando toda la casa, yo tomando notas y ella sacándome el marido por todos lados, este es su lado de la habitación, aquí le gusta dejar la ropa, allá descansa cuando viene agobiado, acabamos en la cocina mirando si tenía detectores de humo y agua.

YO: Bueno, ya tengo claro lo que te vamos a instalar.
MARTA: ¿Ya está?, ¿no hay nada más que mirar?, ¿te vas a ir?

Me lo decía mirándome fijamente a los ojos, me acerqué a ella poniéndole una mano en la cintura suavemente.

YO: Si quieres me invitas a comer y me quedó un rato más y hablamos.

Ella sin apartar la vista de mis ojos se acercó más a mí poniéndome una mano encima del hombro.

MARTA: No hay problema, comemos juntos, te apetece picar alguna cosa antes.

Estaba pegando su cuerpo al mío que ya notaba sus tetas en mi pecho.

YO: Antes te comería a ti.

Puso una cara de excitación tremenda, pasó la mano del hombro a la nuca y con la otra me rodeo la espalda enganchando sus labios a los míos besándonos con pasión, yo la cogí por el culo levantándola y sentándola en la mesa de la cocina, me quitó la americana a tirones empezando a desabrocharme los botones de la camisa, yo le bajaba la cremallera del vestido por la espalda, me quité la camisa para ir más rápido, ella se estaba quitando el vestido por la cabeza y me acabé de quitar los pantalones y ropa interior dejándola en el suelo, no llevaba sujetador y tenía unas tetas espectaculares, que se notaba que no eran naturales pero a mí me daba igual perdiéndome en medio, chupándolas y lamiéndole los pezones a la vez que con la otra mano le tocaba un muslo subiendo rápidamente agarrándole el coño por encima de las bragas, empezó a gemir, le quité las bragas de un tirón y me metí en medio de sus piernas metiéndole la polla en el coño sin demasiadas contemplaciones, pegó un grito enorme agarrándose fuerte con sus brazos a mi cuello y con sus piernas a mi cintura, no tuve que darle demasiados golpes de caderas metiéndosela que ya se estaba corriendo cerrando los ojos, pensé que mucho hablar de su marido pero estaba más necesitada que la ostia.

Abrió los ojos mirándome, se levantó y me cogió de la mano llevándome con la polla tiesa por la casa hasta llegar a una habitación de invitados, se arrodilló delante de mí y se metió él cipote en la boca chupándomela con una fuerza que me hacía gemir y temblar las piernas, me tenía a punto de hacerme correr y la cogí por los sobacos estirándola en la cama para que probara mi hora feliz”de comida de chichi, después de correrse varias veces, la giré poniéndola a cuatro patas y follamos para acabar corriéndonos a la vez con unos gritos que debía de escucharlos hasta su padre en la casa de al lado, nos quedamos un rato en la cama estirados recuperándonos, comimos juntos y nos despedimos.

MARTA: ¿Cuando empecéis a instalarlo todo vendrás a revisarlo?
YO: Lo revisaré siempre que quieras Marta.

Me sonrió dándome un beso en la cara y nos separamos en la puerta de su casa.

Las relaciones con Eva fueron disminuyendo dejando que con Dani intimasen más y salirme de en medio poco a poco, lo que aumentó fueron las visitas a Marta y las salidas con Siara que nos lo pasábamos muy bien pero teníamos los dos muy claro que de allí no pasaríamos, incluso en una cena en su casa que bebimos bastante y nos sinceramos uno con el otro le expliqué lo que me llegaba a gustar Mar, ella me dio su opinión, que era una chica muy maja pero siempre le había parecido muy enigmática y celosa de su vida privada, y no le faltaba razón, yo conviviendo con ella no sabía gran cosa de su vida.

Pasaron días y semanas, el trabajo nos iba muy bien y yo seguía viviendo en casa de Mar, incluso llegué a pensar si valía la pena seguir pagando el alquiler de mi apartamento pero no me decidí a dejarlo, algún día había invitado a Eva y Dani a cenar y tomar unas copas para que supieran donde vivía aunque sabían que estaba en casa de Mar para intentar coger confianza y llegar a algo más con ella si podía.

Con Mar me sentía muy bien a su lado, me encantaba su carácter fuerte, capaz de amenazar a un desgraciado con una pistola para darle una lección fríamente y por otro lado la dulzura que tenía en el trato diario, cenábamos casi cada día juntos y muchos días después mirábamos una película en el sofá muy juntos, no llegábamos al contacto físico excepto alguna vez que ella se había quedado dormida estirada y yo sentado a su lado le había apartado el pelo de la carita acariciándoselo suavemente para no despertarla, estando con ella me corrían por el estomago aquellas mariposas, igual que cuando era muy joven y estaba al lado de la chica que me gustaba, sí, estaba enamorado de ella hasta las trancas y cada día me daba más cuenta.

Una noche me llamó para decirme que cenara que ella llegaría más tarde, me lo había dicho alguna otra vez y yo siempre la esperaba por tarde que fuera para cenar juntos, aquel día al oír la puerta de entrada salí a saludarla y me encontré con lo que en ese momento no me hubiera esperado jamás, a ella besándose con un tío con los brazos rodeándole la cintura y ella acariciándole la cara, me giré rápido caminando para mi habitación.

Mar: Hola Mark.
YO: Hola, lo siento, perdón.

Desaparecí sin que me pudiera ver la cara que se me estaban a punto de saltar las lágrimas, me había hecho una falsa ilusión, me sentía un idiota y tenía muy claro que no me podía quedar para oírla jadear o gemir y yo estar en mi habitación muriéndome de celos, me cambié de ropa, metí mis cosas en la bolsa y me fui pasando por delante de la puerta de su habitación descalzo para que no me oyeran, dejé las llaves de su casa encima de la mesa y cerré la puerta con cuidado, que ostia mas maja me acababan de pegar.

Lo que no pude hacer es dejar de ir a verla al Refugio, me presenté después del trabajo y me senté serio en mi sitio habitual, ella me sirvió la cerveza y se quedó delante de mí mirándome, le di un trago y le aguanté la mirada triste.

MAR: ¿No vas a volver?
YO: Lo siento Mar, no puedo, me duele demasiado.

Se le humedecieron los ojos y se fue para el almacén, le di dos tragos más a la cerveza y me fui para casa.

Los siguientes días también fui pasando, necesitaba verla, pero lo hacía con Dani que nos poníamos a jugar a dardos y la miraba de tanto en tanto sin que ella se diera cuenta, después de la partida y un par de cervezas como mucho nos íbamos.

Una tarde que estábamos en la oficina los tres entró la hermana de Eva, Judit, no la había visto desde la despedida del camping, se levantó Eva para abrazarla y besarla, después fuimos Dani y yo a darle dos besos.

JUDIT: Que bien estáis aquí, está todo muy bonito.
EVA: Ya ves, este Mark, que nos lio en esto.
JUDIT: Pues para montar algo así se necesita dinero.
EVA: Joder nena, tú siempre pensando en lo mismo coño.

Dani se había sentado porque tenía trabajo mirando unos planos dibujando encima los aparatos necesarios.

YO: ¿Quieres que te lo enseñe bien?, ven conmigo guapa.

Eva me guiñó un ojo sonriendo.

Le enseñé el despacho grande, la sala de reuniones y llegamos al almacén.

JUDIT: ¿Cómo estás Mark?
YO: Muy bien, mucho trabajo y no tengo tiempo de pensar demasiado, ¿y tú?
JUDIT: Bien, mi sueño se me resiste un poco pero sé que acabaré consiguiéndolo.
YO: No sé si tu sueño es muy realista Judit.

Me miró sonriendo a los ojos.

JUDIT: Es mi sueño.

Salimos con los demás hablamos un rato y Judit se despidió, la acompañé hasta la puerta saliendo con ella a la calle.

YO: Estaba pensando si esta noche te iría bien cenar conmigo.

Bajó la cabeza pensándoselo un momento, me miró a los ojos.

JUDIT: ¿Por qué no?, como quedamos.
YO: Si quieres cenamos en mi apartamento y así te lo enseño.
JUDIT: Más directo no puedes ser.
YO: Como quieras, si prefieres vamos a un restaurante.
JUDIT: No, ya está bien, pásame la dirección.

Saqué el móvil, me dio su número y le pasé los datos por mensaje, nos despedimos con dos besos y quedamos sobre las nueve en mi casa, al entrar Eva me miraba sonriendo.

EVA: No sabes la ilusión que me haría que tuvieras una relación con mi hermana y se le quitaran las tonterías que tiene en la cabeza.
YO: Lo veo muy difícil Eva, ella tiene claro lo que quiere y yo no sé si me atrevería a tener algo serio con ella.
EVA: Yo solo digo que me gustaría.
DANI: Déjalos tranquilos y que hagan lo que quieran.

Eva me hizo el gesto de cerrarse la boca con una cremallera y seguimos trabajando.

Por la tarde pasé a buscar algo de comida preparada y organicé la mesa y todo lo necesario para que cuando llegara Judit tenerlo todo a punto, cuando le abrí la puerta venía vestida impecable, como siempre, con un vestido y todos los complementos en muñecas orejas y cuello, yo estaba en pantalón corto de deporte y camiseta.

YO: Si lo llego a saber me pongo algo más acorde a las circunstancias.
JUDIT: No hace falta, estas muy mono así.
YO: Si quieres te dejo algo de ropa cómoda para estar por aquí.
JUDIT: Para ponérmela, antes me tendrás que desnudar o piensas quedarte quietecito toda la noche.

Nos abalanzamos uno sobre el otro y nos besamos buscando las lenguas, ella me estiraba de la camiseta para sacármela por la cabeza y yo le bajaba la cremallera del vestido, la cogí de la mano y la llevé a la habitación, se quitó el vestido y el sujetador y yo ya estaba en pelotas estirándola encima de la cama besándola con la mano en el chichi por encima de las bragas, bajé la lengua lamiéndole el cuerpo hasta llegar a las bragas estirando y quitándoselas, me metí en medio del coño lamiéndoselo sin contemplaciones, comiéndomelo con voracidad, no tardó mucho en correrse por primera vez y yo todavía estaba más excitado siguiendo con lo mío, a ella las piernas le iban de un lado para otro intentando ahogar unos gritos de gusto que se le escapaban dejando los ojos en blanco, se corrió un par de veces más y me tiré encima suyo metiéndole la polla sin contemplaciones, follando con cierta violencia hasta corrernos los dos por última vez, cuando abrí los ojos recuperándome del esfuerzo me di cuenta que no había estado con Judit, en mi cabeza me había follado a Mar con rabia, como vengándome del daño que me había hecho, me levanté de la cama y me metí en la ducha, al salir entró Judit.

JUDIT: ¿Te pasa algo Mark, es culpa mía?

Le di un beso en la mejilla.

YO: No Judit, no es culpa tuya, has estado fantástica, creo que tengo demasiadas cosas en la cabeza de trabajo, dúchate, te dejo una camiseta encima de la cama y cenamos.
JUDIT: Vale gracias.

Cenamos recordando anécdotas del verano y ella me explicó un poco cómo le iba su vida, y por lo que dijo y conociendo a la gente con la que a ella le gustaba moverse pensé que ya le habían cogido el número y todos sabían lo que ella iba buscando, la conclusión que saqué es que se aprovecharían de ella porque de guapa y buen tipo tenía para dar y vender pero no conseguiría tener una relación sería con ninguno de ellos, tomamos una copita después de la cena y se fue, me quedé triste, en el fondo no éramos tan diferentes ella y yo, ella buscaba un tío de buena familia y yo estaba enamorado de una tía que no me iba a dar ni bola, el resultado era el mismo, los dos sin muchas expectativas.

Al día siguiente Dani había ido a ver unas obras y estábamos con Eva en la oficina.

YO: Eva, me gustaría hablarte de tú hermana.
EVA: No me digas que vais a salir un poco más en serio.
YO: No, no es eso, ya sabes las ideas que tiene Judit, ayer estuvimos hablando y yo conozco bien los ambientes en que ella se mueve, creo Eva que le están tomando el pelo, salen con ella porque es muy guapa pero no creo que nadie le proponga nada serio.
EVA: ¿Qué van a ir con ella para follársela y después dejarla tirada?
YO: No lo podías explicar más claro Eva.
EVA: Joder, ¿y como se lo digo yo?
YO: No sé, pero creo que deberías hacerlo, a lo mejor así abre los ojos y ve la realidad.
EVA: Me cago en mi vida tío, que papelón.

Lo dejamos ahí, sé que Eva intentó hablar con ella pero no fue muy agradable y Judit siguió haciendo lo que quiso, pero pensé que tal vez sabiéndolo pondría más atención y se daría cuenta tarde o temprano.

Seguía pasando cada tarde o noche por el Refugio, no podía pasar un día sin ver aunque fuera un momento a Mar, y ella lo notaba, cada día podía quedarme un poco más de tiempo aprovechando para jugar a los dardos o al billar muchos días con Dani, ella intentaba no acercarse más de la cuenta porque sabía que me ponía tenso, y yo no me acercaba a ella por miedo a acabar llorando como un gilipollas.

Una tarde había estado reunido con varios inversores intentando trabajar con ellos en sus proyectos, me envió Dani un mensaje retándome a una partida de dardos, se lo confirmé. Al llegar al Refugio no había mucha gente, él estaba sentado en una mesa con Mar hablando, cuando yo llegué se levantaron, Dani me vino a saludar con los dardos en la mano y Mar se fue para dentro de la barra para ponerme una cerveza, al recogerla nos quedamos mirando a los ojos, ella los apartó y cada uno se fue a lo suyo, tiré el primer dardo a la diana.

YO: ¿Qué estabais hablando Dani?
DANI: Nada importante, hacía tiempo que no hablábamos y hemos aprovechado que no había mucha gente.

Seguimos jugando y de pronto nos quedamos los dos parados, pasó por delante una chica con una bandeja y varios vasos encima.

YO: ¿Dani, es una camarera?
DANI: Pues eso parece, me lo ha dicho antes Mar, que empezaba hoy de pruebas, la verdad es que no está mal, lástima que tú ya estés pillado.
YO: ¿Pero qué dices gilipollas, por quien estoy yo pillado?
DANI: Por quien va ha ser tío, si se te van los ojos sin darte cuenta coño.

Le hice una señal a la chica y le pedí otra cerveza, cuando me la trajo.

YO: Hola me llamo Mark y este es Dani, ¿eres nueva?

La chica llevaba el pelo teñido de rojo, era bastante guapa y sus ojos claritos le resaltaban bastante, nos dijo que estaba de prueba ese día y que le gustaría poder seguir, cuando se fue nos cruzamos las miradas con Mar que estaba sonriendo, más tarde nos despedimos y me fui a casa, estaba preparándome algo para cenar y llamarón a la puerta, al abrirla se me abrieron los ojos de golpe, era Mar, me quedé que no sabía que decir.

MAR: ¿No me vas a invitar a entrar?
YO: Sí, sí claro, pasa, pasa.

Entró mirándose el apartamento.

MAR: Es muy grande, si tienes un poco de gusto en decorarlo te puede quedar muy bonito.
YO: Estaba a punto de cenar, ¿quieres acompañarme?

Se quedó dudando un momento, me miró sonriendo.

MAR: Vale.

Nos sentamos en la mesa y cruzamos las miradas, se la aguanté como indicándole a que había venido a verme, ella la apartó.

MAR: Le he sacado a Dani donde vivías.
YO: Ya hablaré con él de esto.
MAR: No te enfades con él, le he insistido mucho.
YO: Y lo querías saber ¿para?
MAR: ¿No vas a volver a mi casa?
YO: ¿Para qué Mar?
MAR: Te hecho de menos, cuando estabas era más divertido, siempre me esperaba alguien en casa y no me sentía tan sola.
YO: Eso es un poco egoísta ¿no?, ¿solo piensas en ti?

Miró a un lado apretando los labios como decidiéndose a decirme algo, giró la cara mirándome a los ojos.

MAR: Lo siento Mark, no puedo darte lo que buscas.

Se le humedecieron los ojos.

MAR: No nos conocemos, no sabemos nada de nuestro pasado, quienes somos realmente……

Levanté la voz cortándole la frase.

YO: No quiero saber nada de ti antes de conocerte, quiero saberlo ahora y en el futuro, el pasado me importa una mierda.

Ella me miraba sorprendida por que le hubiera levantado la voz cayéndole alguna lágrima.

MAR: No puedo Mark, lo siento mucho pero no puedo, tú lo ves todo muy fácil y a veces las cosas son más complicadas.
YO: Está bien, solo te pido una cosa y se sincera por favor, ¿no puedes porque no te gusto o no soy lo que buscas?, o, ¿no puedes porque en tú vida hay algo que no te deja tener una relación estable?

Me miró a los ojos cayéndole lágrimas por sus mejillas.

MAR: ¿Cómo no me vas a gustar?, pero no puedo.

Se levantó y se fue cerrando la puerta detrás de ella, quité la mesa y esa noche nos quedamos los dos sin cenar.

Pasaron los días y nosotros representando nuestro papel cada vez que nos veíamos, yo la miraba en la distancia y ella se acercaba a mí lo justo.

Me llamó una tarde el padre de Marta para decirme que se estaban juntando varios inversores para crear en el centro un edificio de oficinas, que estaban interesados en que fuera algo sorprendente, que la siguiente semana vendrían a la oficina todos para reunirse conmigo, que pensara en algo para exponerles y dejarlos boquiabiertos.

Trabajamos mucho con Dani y Eva para sacar nuevas ideas creando una presentación para que la vieran el día de la reunión, cuando me confirmó el día y hora estuvimos arreglando la sala de reuniones para que fuera cómoda para todos, compramos una cafetera, licores, refrescos y nevera para que no faltara de nada si alguien quería tomar algo, era la primera reunión seria que íbamos a hacer en nuestra oficina.

Esa mañana Dani estaba tan nervioso que prefirió irse a hacer visitas a las obras y no estar allí, a la hora en punto apareció el padre de Marta con dos personas más, las saludé y las invité a entrar en las sala de reuniones.

PADRE DE MARTA (con una sonrisilla): Falta por llegar el cuarto inversor y más importante, no creo que tarde mucho.

En ese momento entraba a la sala Eva con un señor, me giré y me encontré con el capullo de mi padre delante de los morros, nos quedamos mirando un momento uno al otro sin saber muy bien qué hacer.

EVA: ¿Quieren tomar alguna cosa los señores?

Aquello rompió el hielo y fueron pidiendo, uno un café, el otro dijo que lo mismo, otro un agua y mi padre…


MI PADRE: Champán francés.

Me miró a los ojos desafiándome.

EVA: ¿Dom Perignom, Veuve Clicquot o Moët & Chandon?

Mi padre sonrió asintiendo con la cabeza.

MI PADRE: El que quieras guapa.

Eva les trajo lo que habían pedido, se sentaron en la mesa grande, Eva cerró las persianas con un botón y cerró la puerta dejándonos solos, puse en marcha la presentación y les expliqué todas las ideas que habíamos tenido, desde luces led por fuera del edificio para iluminarlo por la noche como se quisiera, hasta cristales que se oscurecieran con electricidad dependiendo del grado de intimidad que se quisiera en las salas de reuniones o despachos, y en el exterior dependiendo de la claridad del sol, a parte de todas las cosas más normales como puertas automática sensores de humos y agua, anti incendios, alarmas etc., al acabar se miraron entre ellos sonriendo y confirmando con la cabeza, mi padre miraba a sus socios estaban de contentos, giró la cabeza, y por una vez en la puta vida le vi mirándome orgulloso de mí, se levantaron y se despidieron saliendo por la puerta, Eva los acompañó a la salida, mi padre se quedó conmigo, cerré la puerta de la sala.

MI PADRE: Hubiera preferido que trabajaras conmigo, pero tengo que reconocer que lo has hecho mucho mejor de lo que me esperaba.
YO: Gracias papá.
MI PADRE: Y además me llamas papá, solo prométeme que el día que yo no pueda te harás cargo de todo lo mío.

Se lo confirmé con la cabeza.

MI PADRE: Me dejas que te abrace antes de irme.

Nos abrazamos con cierta emoción.

Alargué la mano para coger el pomo de la puerta para abrirla.

MI PADRE: Y pasa por casa a ver a tú madre por favor, y si quieres quedarte te quedas, haz lo que quieras.
YO: Pasaré a visitaros o comer con vosotros pero no me quedaré, parte de mi aprendizaje esta en vivir solo y espabilarme con mis problemas.

Me volvió a sonreír levantando y bajando la cabeza, me apretó un brazo con cariño, yo abrí la puerta acompañándolo hasta la salida, donde estaba el chofer esperándolo con el coche.

Eva entró a la sala a recoger, entré detrás de ella.

EVA: Este tío me ha pedido champán y ni lo ha probado.
YO: Tráete la botella y una copa que vamos a brindar.

Salió rápido y volvió con una copa llenándola, yo levanté la copa de mi padre y brindamos.

EVA: ¿Esto es porque ha ido bien Mark?
YO: Ha ido que ni te lo puedes imaginar, este trabajo es nuestro y a partir de ahora no nos va a faltar, es más, nos tendremos que mudar de oficina a otra más grande y contratar más gente para la que se nos viene encima.
EVA: ¿Pero qué dices loco?

Yo sabía que a partir de aquel momento, mi padre me iba a contratar en todas las mierdas que estuviera metido y a recomendarme a todos sus contactos.

CAPITULO VII: ¿Y ahora qué?

Con el tiempo pude volver a sentarme en la barra del Refugio y hablar de nuevo con tranquilidad con Mar, ahora mucho más relajados porque tenía una chica que le ayudaba, una noche me despedí de ella y me fui a casa a cenar, lo tenía todo preparado para empezar y llamaron al timbre, abrí y me encontré de nuevo con Mar.

MAR: ¿No te has repensado lo de venir a vivir a mi casa otra vez?
YO: Estoy a punto de cenar, ¿quieres cenar conmigo?
MAR: De acuerdo ceno contigo.
YO: Pero con la condición de que no hablemos hasta que acabemos, la última vez me quedé sin hacerlo por tú culpa, ¿aceptas?
MAR: ¿Por mi culpa?, pero que dices tío.
YO: ¿Aceptas o no?
MAR: De acuerdo, no decimos nada hasta acabar con la cena.

Nos sentamos uno a cada lado de la mesa y comimos en silencio riéndonos cuando nos mirábamos, Mar se metió el último trozo de comida en la boca.

MAR: Ya está, ya he acabado, ¿Por qué no te vienes a casa otra vez?

Yo todavía estaba masticando.

YO (riendo): Eres una mal educada, no hablaré hasta que acabe.

Apoyó los codos en la mesa poniendo la cabeza encima de los puños sin quitarme la vista de encima.

MAR: Venga hombre acaba ya, es que eres muy lento tío.
YO: No puedo vivir en el mismo piso que tú, ya lo sabes.
MAR: Pero, ¿por qué no, era divertido cuando estábamos juntos?
YO: No Mar, no era nada divertido por eso me fui.
MAR: Te fuiste el día que llevé un chico a casa.
YO: Vamos Mar, lo sabes de sobra, estoy enamorado de ti como un gilipollas, ha pasado tiempo y no hay manera de olvidarte, más claro no te lo puedo decir.
MAR: Te juro que fue la última vez que estuve con un tío.
YO: No me tienes que dar ninguna explicación Mar, eres libre de hacer lo que quieras.
MAR: Es que no he podido estar con nadie.
YO: ¿Quieres que tengamos una relación estable como pareja?, ¿que pase noches en tú casa o tú en la mía?, ¿qué cada vez que te vea te salude con un beso en los labios y te llame cariño o amor?, ¿es eso lo que quieres?, o todavía no puedes como me dijiste la última vez.

Me miraba a punto de decir algo con los ojos nerviosos moviéndolos sin parar, se levantó y se dirigió a la puerta de salida.

YO: Por lo menos hoy hemos cenado.
MAR (levantando la voz): De puta madre.

Cerró la puerta detrás de ella y volvió a desaparecer.

Me vestí y fui caminando hasta su casa, llamé al timbre del piso y cuando abrió la puerta en camiseta estaba pasándose un dedo por un ojo de haber llorado, me metí en su casa rodeándole los brazos por la cintura enganchando mis labios a los suyos, ella me respondió abriendo la boca y pasándome los suyos por mí cuello, separé un momento los labios de los suyos y la miré fijamente a los ojos volviéndola a besar durante un buen rato, los separó ella…

MAR: Mark.…
YO: Cállate y llévame a la cama.

La besé de nuevo y ella empezó a dar pasos para atrás hasta llegar delante de su cama quitándonos la ropa uno al otro, se arrodilló agarrándome la polla con decisión y fuerza metiéndosela en la boca, en nada me la puso a dos mil y en un poco más me tenía gimiendo totalmente descontrolado del placer que me estaba proporcionando, chupaba, lamía, se la metía hasta el fondo, se la volvía a sacar, me amasaba los huevos, me tocaba con suavidad el ojete del culo, me tenía loco, era lo mejor que me habían hecho en mi puta vida y conseguía mantenerme en ese punto de disfrutar al máximo sin correrme, tuve que hacer un esfuerzo para apartarla y estirarla encima de la cama con las piernas abiertas, tirándome a comerle el coño con ganas de demostrarle que yo también podía estar a la altura de ella haciendo que se corriera sin parar, me esmeré todo lo que sabía empezando despacio y con suavidad para ir aumentando el nivel hasta hacer que se corriera la primera vez.

A partir de ahí no sé cuantas veces más lo hizo o fue uno constante pero no se quejó en ningún momento dejándome hacer, ella se movía de un lado para el otro jadeando y gimiendo sin parar aumentando y bajando el volumen de su garganta, la mezcla de saliva de mi lengua y los flujos que le salían de la vagina le bajaban por el culo cayendo encima de la sabana dejándola empapada, me dio la vuelta poniéndose encima de mí, y mirándome a los ojos se metió mi polla cabalgándome a un ritmo y con un movimiento de sus caderas que era como si me trasladara a otro plano de la vida donde todo era placer, lujuria, y muchos gemidos y gritos suyos y míos que se mezclaban llegándole un orgasmo brutal, poniéndole los ojos en blanco agarrándose con fuerza a mis pectorales.

La giré besándola con suavidad y dulzura, le metí la polla en un coño totalmente empapado penetrándola lentamente, ella levantaba la cintura para que pudiera hacerlo más profundamente, sujetándome la cabeza delante de la suya mirándonos fijamente a los ojos, dejándonos llevar por las sensaciones entrelazando las lenguas, subía muy lentamente el ritmo acelerando nuestras pulsaciones y excitación, hasta llegar a un punto que estábamos otra vez gritando a dúo moviéndonos los dos acompasadamente, para darnos el máximo placer y corrernos juntos en el orgasmo más largo y placentero que recordaba en mi vida, me dejé caer a su lado mirándonos serios primero, recuperándonos y con risas después sin dejar de respirar profundamente, ella estaba con una mano en la cabeza alisándose el pelo distraídamente y yo procesando todo lo que había sentido en aquella habitación.

Si hasta ese momento estaba enamorado perdido de ella, a partir de ahí tuve claro que Mar iba a ser para mí, tenía que conseguir que fuera mi pareja de cualquier manera, había conquistado mi corazón, mi polla, mi alma y cada poro de mi cuerpo, nos miramos volviéndonos a besar, nos abrazamos y nos quedamos dormidos hasta la mañana siguiente que nos despertamos con los cuerpos entrelazados, nos levantamos, Mar parecía que me iba a decir algo.

YO: No digas nada por favor, déjame disfrutar de esta maravillosa noche contigo un poquito más, ha sido el mejor sexo de mí vida, me voy a casa a ducharme, si quieres decirme algo dímelo esta tarde cuando nos veamos por favor.

Le di un beso suave y dulce en los labios y me fui, llegué a casa para ducharme y llamarón a la puerta, la abrí y entro Mar.

MAR: Un poco más tonto y no naces tío.

Se tiró a mis labios besándome y abrazándome, yo la apretaba contra mí sorprendido.

MAR: ¿Tú te crees que lo que ha pasado esta noche en mi casa es normal para mí?, la madre que te parió Mark, llévame a tu cama que quiero seguir con una segunda parte como si se estuviera acabando el mundo.

No salimos de la cama hasta media tarde, fuimos a comer un bocadillo a un bar y ella se fue al Refugio cuando empezaba a llenarse de gente, yo me presenté en la oficina como un zombi.

DANI: ¿Pero que te ha pasado tío?, haces muy mala pinta.

Eva se levantó para ayudarme a sentarme, yo estaba en una nube de todo lo vivido con Mar.

EVA: ¿Quieres algo Mark?
YO: No os preocupéis estoy bien, solo estoy pensando en la mejor noche y mañana de mí puta vida.
EVA: ¿Pero qué ha pasado?
YO: Mar, he estado con Mar y ha sido maravilloso.
DANI: Desde luego que el amor vuelve gilipollas a las personas, ¿tú has visto cómo está este tío Eva?
EVA: Déjalo tranquilo hombre, está enamorado.

Recibí un mensaje.

MAR: “Vendrás a cenar esta noche a casa?”
YO: “Por supuesto.”
YO: “Pasaremos la noche juntos?”
MAR: Claro que sí.

Antes de ir a mi casa a ducharme y cambiarme pasé a verla a ella, estaba en la barra llenando bandejas de bebida para que la camarera las fuera repartiendo, estaba guapísima, cuando me vio llenó una copa de cerveza, se acercó a mí, levantó su cuerpo por encima de la barra y me dio un beso en los labios acariciándome la cara sorprendiéndome, la gente que teníamos alrededor empezó a aplaudir y silbar.

YO: ¿Y esto?
MAR: Para que veas que no me importa que la gente sepa que estoy contigo.
YO: ¿Estamos juntos?
MAR: Lo discutimos luego que tengo mucho trabajo.

Empezó a reír y siguió trabajando contenta, más de un conocido me dio un golpecito en la espalda felicitándome. Acabé la cerveza y le hice una señal a Mar de que me iba, se volvió a acercar y me besó otra vez dándome las llaves de su casa.

MAR: Toma, así me podrás esperar en casa.

Fui a la mía para arreglarme y cogí otras llaves para dárselas a Mar, entré en su apartamento y la esperé, abrió la puerta, yo me levanté y ella salió corriendo tirándose en mis brazos, no me podía creer que estuviera Mar así conmigo, nos besamos sin prisas por separarnos, le miré a los ojos que le brillaban con una carita muy ilusionada.

YO: Me explicaras porque ahora estás así conmigo.
MAR: Porque me he hartado de las ataduras mentales y quiero ser feliz contigo, me gustaste desde el primer momento en que te vi, sabía que podía nacer una relación larga y estaba acojonada, pero ya está, quiero hacerlo.
YO: No te entiendo mucho Mar.
MAR: Ya me lo imagino pero da igual, estoy enamorada de ti, te parece poco.
YO: Me parece genial.

Cenamos riendo como tontos y tuvimos sexo de puta madre por la noche y por la mañana al despertarnos.

No os engaño si os digo que fue una de las épocas más felices de mi vida, el trabajo aumentaba, el crédito para iniciar la empresa lo devolví sin problemas, a mis socios se les veía felices y mi relación con Mar era lo más bonito que me había pasado nunca. Cenábamos los fines de semana con Eva y Dani, unas veces en su casa y otras en la nuestra, teníamos todo a favor para ser felices.

CAPITULO VIII: Un castillo de naipes”

Mi padre en una de las veces que fui a comer con ellos me dijo, si las cosas te van bien, acuérdate de guardar para cuando no te vayan tan bien, lo entendí perfectamente, que siempre hay épocas buenas pero que puedes estar seguro que vendrán de malas, lo que no me esperaba es que fueran tan malas y no precisamente en el trabajo.

Una tarde estábamos riendo de unos chistes de Dani en la oficina y recibí un mensaje.

MAR: “Esta noche hablamos, ha ocurrido algo.”

Me puse muy nervioso.

YO: “Mejor hablamos ahora, nos vemos en casa.”
MAR: “Hay trabajo y no puedo dejar sola a la camarera.”
YO: “Ya se espabilará, te veo en casa en veinte minutos.”
MAR: “De acuerdo, total, nos vemos en casa.”

Aquel “total” en su mensaje me daba un tufillo a pasar de todo que no me gustaba nada, al entrar en casa ella estaba sentada en el sofá con las rodillas y las manos juntas, con el cuerpo echado hacía delante y la cabeza baja, me acerqué a ella despacio sentándome a su lado.

YO: ¿Qué pasa Mar?

Levantó la cabeza cayéndole unos lagrimones enormes por sus mejillas.

MAR: Fui una imbécil irresponsable al pensar que podría ser feliz contigo.
YO: ¿Pero qué me dices?, te prometo que yo no te he hecho nada malo.
MAR: No es tú culpa Mark, tú eres un sol, soy yo.
YO: ¿Pero me quieres decir que pasa?, lo vamos a solucionar no te preocupes.
MAR: No, no podemos solucionarlo, el socio que tenía en el Refugio se retira y me tengo que ir.
YO: A ver, si ese socio se retira le compramos su parte y tú sigues como siempre siendo todo el negocio tuyo, mucho mejor.
MAR: No lo puedes entender, lo que te digo es que no puedo seguir viviendo como lo hacía hasta ahora y me tengo que ir.
YO: Pero que manía te ha cogido con irte joder, podemos seguir estando juntos y solucionaremos todos los problemas que te vengan.
MAR: Es imposible que lo entiendas porque son cosas mías, de mi pasado y de mi vida. Tampoco puedo darte una explicación, solo te digo que nos quedan dos días para estar juntos y desapareceré.

Los nervios me estaban comiendo de no entender nada de lo que me decía.

YO: Venga va, me estás tomando el pelo.

Ella arrancó a llorar sobre mi hombro con una amargura que me di cuenta que iba en serio, no tenía ni idea porqué pero Mar se iba a ir de mi vida, lloramos juntos mucho tiempo, pasamos dos días terribles, y una mañana me fui a trabajar sabiendo que al acabar la jornada Mar ya no estaría. A partir de ese momento toda la felicidad que tenía hacía unos pocos días atrás se convirtió en la tristeza más grande que había conocido, no sabía cómo ocupar el tiempo para no pensar, el Refugio cerró, cada vez que pasaba por la puerta cerrada se me rompía el alma, Eva y Dani hacían lo que podían para animarme pero yo no estaba para nada, y si no era suficiente una tarde me llamó mi hermana llorando.

ELVIRA: ¿Puedes pasar por el piso de Jésica por favor?
YO: ¿Pero qué pasa Elvira, estás bien?
ELVIRA: Ven por favor, no estoy nada bien.

Fui a verla al momento y cuando me abrió la puerta tenía los ojos rojos de tanto llorar, no me podía creer que se juntara tanta mierda en mi entorno a la vez.

YO: ¿Qué te pasa cariño?
ELVIRA: Qué Jésica se ha ido y me ha abandonado Mark, se ha enfadado conmigo y ya no me aguanta, la quiero mucho, le he suplicado que no lo hiciera y se ha ido, no sé qué hacer.

Cómo podía ser que mi hermana estuviera en la misma situación que yo.

YO: ¿Pero donde se ha ido?, algo sabrás de donde puede estar.
ELVIRA: Habrá vuelto con su familia, yo que sé.

Le pregunté en que ciudad vivía su familia y llamé a Eva para que me hiciera el favor de sacar dos billetes de avión, si no tenía bastante con lo mío ahora iba a ayudar a mi hermana a encontrar a su novia, metimos cuatro cosas en unas bolsas y aquella misma tarde volábamos a la ciudad de Jésica.

ELVIRA: Pero es que no sé donde vive su familia.
YO: ¿Nunca te dijo donde vivía?
ELVIRA: Puede que sí, pero no me acuerdo.

Volví a llamar a Eva para que se apuntara el nombre completo de Jésica y hiciera unas cuantas llamadas para investigar sobre ella y su familia, todo para descubrir donde coño vivían, al aterrizar fuimos a un hotel que habíamos reservado y fuimos a comer algo que estábamos con hambre, mirar a Elvira era un drama, no paraba de llorar y me estaba contagiando a mí, recibí un mensaje de Eva con la dirección pero ya era demasiado tarde para ir ese día, así que dormimos juntos abrazados y el siguiente día alquilamos un coche para ir a su dirección.

Era una urbanización de casas bastante grandes, cuando llegamos a la puerta Elvira casi se tira del coche en marcha para llamar al timbre, yo la esperé en el coche, habló con alguien y se metió rápido, señalándome la dirección por donde había un centro comercial donde se suponía que estaba con una amiga, estuvimos dando tantas vueltas a aquel puto centro comercial, Elvira llegó a mirar hasta dentro de los probadores, al fin la vimos en una mesa de una cafetería sentada delante de una amiga o que se yo quien, Elvira se puso a temblar.

ELVIRA: No puedo Mark, no puedo ir, ¿y si es algo más que una amiga, y si es su novia o amante?
YO: Pues que te lo diga a la cara y nos vamos.

La cogí de la mano para llevarla hasta donde estaba Jésica.

ELVIRA: No por favor, ve tú.
YO: Vale ya coño, te acompaño pero tú tienes que solucionar tus problemas joder.

Nos íbamos acercando y cuando nos faltaba un buen trozo para llegar Jésica se giró y nos vio, cogió el teléfono que hasta ese momento no le había hecho caso en ninguna llamada ni mensaje que le había enviado mi hermana y le envió un mensaje rápido a Elvira.

ELVIRA: Me dice que por favor aquí no.

Pasamos de largo disimulando con Elvira clavándole los ojos, paramos cuando estuvimos fuera del alcance de su vista.

YO: Envíale el nombre del hotel y la habitación donde estamos.

Le contestó con un ok”y nos fuimos un poco más tranquilos. Llegamos al hotel y mi hermana casi no comió de los nervios que tenía, nos fuimos a descansar y sobre las seis de la tarde llamaron a la habitación, Elvira se puso de pie de un salto sin moverse, yo fui a abrir la puerta y entró Jésica dándome un beso en la cara, saliendo disparada a buscar a Elvira abrazándose las dos en medio de la habitación, yo me fui a la terraza del hotel a tomarme unas cuantas copas para pasar los nervios por lo de mi hermana y la mala leche por lo mío, no me llamaron, no me enviaron ningún mensaje, no tenía noticias de ellas así que cené y después subí a la habitación, abrí la puerta y estaban las dos abrazadas desnudas durmiendo en la cama, se me escapó la primera sonrisa de los últimos días de verlas durmiendo como dos angelitos, cerré la puerta y me fui a pedir otra habitación individual para pasar la noche.

Al día siguiente por la tarde volvíamos los tres para casa, al final el problema es que Jésica necesitaba que mi hermana le demostrara más cariño y amor, mi hermana a veces como mi padre era muy fría en el trato, el hecho de ir a buscarla a Jésica ya le pareció un gesto lo suficientemente bonito para seguir enamorada de ella, mi hermana se había pegado un susto de puta madre y estoy seguro que se esmeraría en ser más cariñosa con la gente que le importaba.

Nos mudamos de la primera oficina o otra más grande en el primer edificio en el que trabajamos, el de las veinticinco plantas, contratamos más gente para ayudarnos en el tema administrativo, había un responsable que abría y cerraba la oficina para que nosotros tuviéramos más libertad, una mañana estaba en mi despacho totalmente despistado, o tenía mucho trabajo o se me iba la cabeza pensando en Mar, entró Eva.

EVA: Mark, ¿has visitado al promotor que quería construir los dos edificios en las afueras?
YO: ¿Qué?
EVA: ¿Estás bien?
YO: No Eva, hace tiempo que no estoy bien, no me la puedo sacar de la cabeza.

Eva sacó el móvil y llamó a Dani.

EVA: Escucha Dani, Mark no se encuentra bien, me voy con él a su casa.

Colgó y me miró para que me levantara.

YO: Eva cariño, hace mucho tiempo que dejamos de jugar.
EVA: A lo mejor no debimos de dejar nunca de hacerlo.

Salimos con el coche en dirección a mi casa, seguía viviendo en el mismo apartamento cerca del de Mar que estaba cerrado a cal y canto, siempre que pasaba por delante no podía evitar mirar el piso que había vivido ella.

EVA: ¿No deberías de cambiar de piso?, o comprarte una casa, es absurdo seguir viviendo aquí y pasarlo mal cada vez que llegas a casa.
YO: No puedo Eva, necesito pasar por delante y mirar si hay luz en su piso, no quiero perder la esperanza que algún día vuelva.
EVA: Si vuelve, ¿tú te crees que no te llamaría para avisarte?
YO: No lo sé, tengo la cabeza hecha un lio.

Eva me cogió de la mano y me llevó a la habitación, me dejó en ropa interior y me estiró en la cama, se quedó en bragas y se puso a mi lado.

EVA: Ahora es como si estuviéramos en la auto caravana, ¿te acuerdas?

Me hizo sonreír pensando en aquellos tiempos que todo parecía mucho más fácil que en ese momento.

Eva apoyó su cabeza en mi hombro y me acariciaba el pecho, fue bajando haciendo círculos por mi barriga y pasó la mano por encima del calzoncillo rozándome la polla.

EVA: Da gracias que no te lo hago con el dedito como tú cabronazo.

Me volvió a hacer reír.

Me la cogió con fuerza apretándomela y pajeándola por encima de la tela mirándome a la cara como yo cerraba los ojos y suspiraba, metió la mano por dentro cogiéndomela y dejé ir un gemido, al oírlo Eva se lanzó a quitarme la ropa interior metiéndosela en la boca chupándomela y succionándola, de una forma que me hacía dar botes en la cama pegando gritos.

EVA: Te voy a quitar las tonterías a base de corridas nene.

Subió y bajó la mano por mi polla un par de veces con fuerza, chupándomela seguido moviendo la cabeza rápido de abajo arriba y me hizo correrme llenándole la boca y los labios de leche, pensaba que me la iba a dejar flácida para toda la mañana y ella siguió haciéndome una paja muy lenta sin dejar que se me bajara del todo, al contrario, parecía que quería volver a empalmarse, Eva se la volvió a meter en la boca con todos los labios manchados de la corrida anterior poniéndome como una moto otra vez, dejándomela tiesa aunque no tan dura como antes, lo suficiente para subirse encima y empezar a cabalgarme como si estuviera encima de un toro salvaje, entre el sonido de su coño con lo mojada que estaba con mi polla entrando a una velocidad tremenda, y ver como se movía encima de mí, me volví a correr levantando las caderas para aguantar el placer que me producía el orgasmo que me estaba invadiendo, se puso a mi lado siguiendo con las caricias en mi polla que esta vez sí que estaba floja y sin fuerzas.

YO: Ahora sí que me la has matado del todo.
EVA (con voz de pena): No me digas eso, yo todavía no me he corrido y me lo debes.
YO: No voy a poder cariño.

Se limpió con la mano el semen que todavía le quedaba en los labios acercándolos a mi oído.

EVA (susurrando): Sabes que tenía pensado hacer, me voy a hacer una paja delante de ti, te voy a dejar que me la metas en el culito para que me lo dilates y me lo dejes abierto y mojadito con tú leche.

Me estaba poniendo la cabrona que la polla se empezó a mover otra vez, se la metió de nuevo en la boca succionándola desde abajo hasta arriba haciéndomela crecer, no me lo podía creer, se estiró abriendo las piernas dejándome el chocho a un palmo de la cara empezando a tocarse sin dejar de acariciarme el cipote, no aguante más y le metí la cabeza en medio de las piernas lamiéndole el coño, hasta hacer que se corrió un par de veces con mi polla otra vez en forma, se giró mojándose un dedo pasándoselo por el ojete lubricándolo, lo fue introduciendo poco a poco sacándolo y metiéndolo, me fui colocando acercándole la punta de mi polla a su agujerito apretando metiéndole la punta, ella dio un grito que me puso más caliente, metiéndosela del todo haciéndole dar otro grito mayor, lentamente fui aumentando el ritmo de entradas y salidas acabando dando unos golpes contra su culo que me hicieron correrme por tercera vez, dejándole un par de chorritos de leche encima del culo, caí boca abajo en la cama totalmente rendido, Eva me acariciaba la espalda.

EVA: Muy bien cariño, descansa, duerme un poco que yo estaré a tú lado.

Conseguí dormir y descansar como no lo había hecho en muchos días.

La relación con mi padre había cambiado totalmente desde la reunión en nuestras oficinas, comía con él de vez en cuando y siempre era la misma rutina, me llamaba el día anterior para citarme en uno de los mejores restaurantes de la ciudad que me obliga ese día a llevar un buen traje y corbata si o si, cuando nos sentábamos en la mesa me preguntaba cómo estaba yo y como me iban las cosas, nos apuntaban lo que íbamos a comer y entonces empezaba a hablar él sin parar durante toda la puta comida de temas que no me importaban una mierda, que si el marqués de tal le pasa esto que si al conde de cual le ha dado un ictus y parece que no está muy bien y yo que sé cuantas tonterías más, era el precio a pagar para que cuando ya estábamos tomando los cafés, se sacara del bolsillo una nota y me la pasara.

MI PADRE: Por cierto, llama a esta persona que he estado hablando con ella y quiere hacer una obra.

Entonces tenía la recompensa de haber estado aguantándolo durante todo el medio día, y buena recompensa porque las obras que hacían sus conocidos o amigos eran grandes, normalmente pagaba él la cuenta pero a veces con la excusa de que me había pasado un buen trabajo me ofrecía para invitarle y aceptaba, yo en la cartera llevaba una foto que nos hicimos en una de nuestras salidas con Mar, fuimos a que ella se hiciera unas fotos para renovar creo que era el DNI, se empeñó en que nos hiciéramos una juntos con las cabezas enganchadas y haciendo un poco el payaso, pidió dos copias y nos guardamos una cada uno dejando la mía en la cartera, una vez que mi padre me dejó pagar al sacar la tarjeta de crédito saltó la foto cayendo encima de la mesa, mi padre la cogió y la miró, me preguntó si era alguien especial, le contesté que lo había sido pero que en aquel momento estábamos distanciados.

A Dani en la oficina cada vez se le veía menos por el trabajo que tenía, recuerdo haber hablado con él para contratar alguna persona que le ayudara, pero siempre se negó con la excusa que a él le gustaba comprobar personalmente como se estaban haciendo las cosas en todas las obras, con Eva y conmigo pasaba todo lo contrario, repasábamos las cosas importantes pero teníamos gente que hacía el trabajo pesado teniendo tiempo para nosotros cuando nos interesaba, comíamos casi cada día juntos, nos íbamos a mi casa siempre que nos apetecía y la relación con ella era muy estrecha, tan estrecha que pasó lo que no tendría que haber pasado jamás, un día por la mañana me llamó Dani para vernos y lo más extraño es que me pidió que no le dijera nada a Eva, quedamos al medio día para tomar un aperitivo en un bar que él me dijo.

DANI: ¿Te ves mucho con Eva últimamente?
YO: Vernos, ¿quieres decir en mi casa para hacer tonterías?
DANI: Sí, si os acostáis vamos.
YO: De tanto en tanto, la última vez creo que fue la semana pasada, ¿pasa algo Dani?
DANI: Que hace como dos meses que cuando le pregunto me da excusas y no me explica las cosas que hacéis como antes, y un mes más o menos que no me deja tocarla.
YO: Ostia tío, no lo sabía te lo juro, ella no me ha comentado nada.
DANI: Y anoche me dijo que necesitaba distanciarse un poco de mí para pensar, esta mañana ya me he buscado un apartamento pequeño de momento para mudarme.
YO: Lo siento mucho Dani, no te preocupes que no volveré a estar con ella, yo pensaba que todo iba bien.
DANI: Te quiero pedir que sigas con ella como siempre, que no cambies nada.
YO: ¿Por qué?, tú eres mi amigo, mi mejor amigo, y no quiero hacer nada que te moleste.
DANI: Es que tengo la sensación de que si está contigo tengo la oportunidad de volver con ella, si tú la dejas se puede buscar a alguien de fuera de nuestro circulo y perderla para siempre.

Me puse las manos en la cabeza pensando que podía haber pasado con ellos para llegar a esa situación.

DANI: Y por favor no le digas que hemos hablado.…
YO: Te crees que no sabe que con el primero que ibas a hablar de esto es conmigo, no le diré nada pero si me pregunta le diré que tu ya me has dicho como está la situación.
DANI: De acuerdo.

Seguimos con las cervezas y el aperitivo y me llegó un mensaje de Eva.

EVA: ¿Dónde estás?”
YO: Reunido con unos clientes.”
EVA: Había pensado en pasar a comprar comida para llevar y comer juntos en tú casa.”

Se lo dije a Dani.

DANI: Ves con ella, si está contigo no estará con otro.

Le envié otro mensaje.

YO: Cuando acabe te aviso y quedamos”
EVA: Ok”

Acabamos con Dani pidiéndole que no dejara de hablar con Eva para intentar arreglar las cosas, cuando nos despedimos llamé a Eva desde el coche para concretar la hora para vernos en mi casa, llegué y esperé unos quince minutos poniendo la mesa y abriendo un vino para comer juntos, en cuanto nos sentamos en la mesa con los platos delante.

EVA: ¿Ya lo sabes?
YO: Sí, ya he hablado con Dani, ¿qué te pasa Eva?
EVA: Solo sé que no tengo ganas de estar con él ni de explicarle cosas.
YO: Te refieres a explicarle las cosas que hacemos nosotros.
EVA: Sí, siempre le había explicado todo, el se ponía cachondo y follábamos como locos, pero un día me sentí diferente, no tenía ganas de explicárselo, pero él fue insistiendo para sonsacarme y después follamos, o mejor dicho me folló, porque yo no tenía ningunas ganas de hacerlo, a partir de ahí ha ido de mal en peor hasta que ayer le pedí si podíamos separarnos para pensar con tranquilidad.
YO: No sé qué decirte, pero me preocupáis los dos, por favor intenta ir hablando con él y no os alejéis demasiado uno del otro.
EVA: ¿A él también le has dicho lo mismo?
YO: Sí, ya sabes que soy cortito y no doy para mucho más.

La hice reír un rato, nos tomamos unos cafés y al final de la comida Eva se levantó cogiéndome de la mano llevándome a mi habitación, me desnudó muy despacio, luego lo hizo ella, me abrazó y me susurró.

EVA: Me gustaría que lo me lo hicieras con delicadeza, necesito cariño.

Le acaricié la cara mirándole a los ojos y la besé en los labios rozándoselos, ella me rodeaba la cintura con sus brazos, le pasé un dedo por el medio de los labios y volví a besarla con suavidad sacando un poco la lengua que se juntó con la punta de la suya, a la vez le acariciaba con el reverso de la mano una teta y le tocaba con los dedos el pezón, fuimos profundizando con las lenguas dentro de nuestras bocas y lentamente nos dejamos caer encima de la cama, le besé el cuello subiendo por detrás de las orejas cogiéndole el lóbulo entre mis labios con su cabeza girada, los ojos cerrados y la boca entre abierta, la mano de la teta fue bajando hasta sus muslos volviendo a subir, abrió las piernas lo suficiente para que pudiera pasar la mano por el medio llegando al coño para pasar unos dedos por la rajita para comprobar que estaba lo suficientemente mojada como para ir colocándome en medio de sus piernas, que ahora sí que se abrieron todo lo que pudo un poco flexionadas apoyando los talones en la cama.

Le acariciaba la cara y le miraba a los ojos, mientras dejaba que la punta de mi polla por ella misma fuera buscando su agujerito para meterla suavemente, Eva cerró los ojos y me besó la mano notando como se la iba metiendo hasta el fondo, me apoyé con las manos en la cama para aguantar mi cuerpo y poder mover las caderas arriba, abajo y dando círculos poco a poco, ella estiró un brazo para tocarme la cara y con el otro me agarraba por el culo apretándolo, a partir de un momento empezó a mover sus caderas acompañándome en el ritmo dejando ir algunos jadeos, sin darnos cuenta fuimos acelerando el ritmo gimiendo con más fuerza, acabamos corriéndonos a la vez en un largo orgasmo, me puse a su lado y ella se acurrucó conmigo besándome en el cuello cerrando los ojos, pensé que se iba a quedar dormida.

EVA: Dani no ha sido capaz de hacérmelo de esta manera nunca, no he podido sentir con él lo que me has hecho sentir tú.
YO: Háblalo con él Eva, dile lo que te gusta y cómo hacerlo.

Levantó la cabeza para mirarme.

EVA: ¿Te crees que no lo he hecho?, lo hemos intentado muchas veces pero siempre se acaba acelerando y follando como a él le va bien.
YO: Pero eso no es motivo para alejarte de él, ¿o sí?
EVA: Tengo que ordenar mis sentimientos Mark, solo es eso.
YO: Eva no me jodas.
EVA: No te preocupes, ni es culpa tuya ni tienes que ver en esto, son cosas mías.
YO: ¿No te estarás enamorando de otra persona?

Me miró a los ojos.

EVA: No, ni puedo ni debo.

No me podía creer que ellos dos tuvieran problemas y yo estuviera en medio, pero qué coño estaba pasando con mi vida, desde que la relación con mi padre mejoró se me estropearon todas las demás, sería que mi padre es un gafe de cojones, primero Mar y ahora mis socios que ves a saber cómo acabara influyendo en la empresa, parecía que mi vida fuera un castillo de naipes que se estaba derrumbando.

CAPITULO IX:“Inversiones no esperadas”

Después de un mes las cosas seguían más o menos igual, Dani vivía en un pequeño apartamento para no molestar a Eva, su relación en la empresa era fluida incluso yo diría que poco a poco la estaba volviendo a conquistar, estaba más detallista y Eva a veces lo miraba con ojitos, yo por mi parte estaba tranquilo pero no podía dejar de pensar en Mar, lo llevaba mejor pero siempre la tenía presente, una tarde me llamó Dani.

DANI: ¿Podemos quedar dentro de un rato para tomar unas cervezas?
YO: Claro hombre, ¿quedamos en el Refugio?

Me quedé sorprendido de haber pensado en el Refugio sabiendo que estaba cerrado.

DANI: Tío que se te va la bola, ¿estás bien?
YO: Sí que estoy bien, no sé porque me ha venido a la cabeza, escucha te paso a buscar y vamos a ver como está, a lo mejor lo ha abierto alguien.

Quedamos a una hora y lo fui a buscar pasando por la puerta, paré y tenía un letrero puesto con el nombre de una inmobiliaria y un número de teléfono, miré fijamente a Dani.

DANI: Hoy estás fatal tío, ¿por qué coño me miras así?

Saqué el móvil de bolsillo y marqué el teléfono de la inmobiliaria.

YO: Hola que tal, estaría interesado en un bar que pone El Refugio, no, no hace falta que lo vea, ya lo conozco, vale, deme la dirección por favor y mañana por la mañana pasaré a visitarles.

Colgué y Dani me miraba levantando las cejas.

DANI: Estás fatal tío, ¿de verdad que te vas a interesar por el bar?

Levanté un hombro apretando los labios y fuimos a tomar las cervezas.

Al día siguiente llegué a la oficina al medio día, le pregunté a Eva si sabía dónde estaba Dani.

EVA: Mi marido nunca se sabe donde puede estar, ya lo sabes.

Eso de mi marido me sonó a buen rollo, me acerqué a ella para hablarle en la intimidad.

YO: Cuando le vas a dar un poquito de bola.
EVA (riendo): Estoy a punto pero quiero que sufra un poquito más.
YO: Qué malas que sois cuando os da la gana.

En ese momento entraba Dani.

DANI (riendo): ¿Cómo estáis socios?

Se sentó a nuestro lado y Eva le puso la mano por encima del hombro.

YO: Te veo contento hoy.
DANI: Cómo no voy a estar contento si todavía estoy casado con una mujer como Eva.

Se miraron los dos a los ojos riendo.

DANI: Solo falta que me acepte una cenita un día de estos y la felicidad será completa.
EVA: Mira, si te portas bien hoy igual esta noche podía ser.

Rieron los dos como adolescentes enamorados.

DANI: ¿Y tú qué dices Mark?
YO: Que El Refugio es mío.
LOS DOS: ¿Cómo?
YO: Pues eso, esta mañana he firmado los papeles y lo he comprado, solo falta pasar por el notario para el cambio de nombre.
DANI: Pero tú que sabes de bares.
YO: No tengo ni puta idea.

Eva se descojonaba de risa.

DANI: Y como coño piensas hacerlo tío.
YO: Primero vas a trabajar tú, buscando un buen arquitecto para que me haga los planos del local, después me buscarás un buen interiorista para dejarlo como nuevo sin perder la esencia que tenía, me diseñaras donde poner todas las cositas que tenemos nosotros y las harás instalar, el mismo Refugio de siempre pero más nuevo y moderno.

Eva no paraba de reír mirando la cara de Dani.

DANI: ¿Y estarás tú al frente del bar?
YO: No, buscaré un buen profesional que lo lleve, y ahí entrara el trabajo de Eva.

A Eva se le paró la risa de golpe mirándome asustada.

YO: Eva bailara cada noche en una barra americana.
EVA: ¿Queeeé?

Ahora era Dani quien se moría de risa.

YO: No tonta, tú revisaras las cuentas para que no me la enchufen por el culo.
EVA: Si hombre, ¿por amor al arte?
YO: Nooo, por todas las copas gratis que queráis tú marido y tú.

Nos descojonamos de risa los tres.

A los pocos días fuimos a visitar mi nueva adquisición para empezar a planificar los cambios que queríamos hacer, que no eran tantos, me gustaba la distribución y la madera por todas partes, solo quería que fuera algo más moderno y más nuevo.

Otro día me llamó Marta para decirme que la instalación que le habíamos hecho en su casa le estaba fallando, le dije que pasaría Dani que era el técnico a mirárselo y me insistió que pasara primero yo, eso ya me hizo sospechar, llegué a su casa y me salió a recibir con un batín de seda, me hizo entrar y sin decir palabra se quitó el batín enseñándome una combinación de sujetador y bragas mirándome a los ojos, la besé levantándola del suelo llevándola al sofá sobándole las tetas, le agarré las bragas arrancándoselas metiendo la cabeza en medio comiéndole el conejito, durante el tiempo suficiente para que se corriera tres o cuatro veces sin parar de apretarme la cabeza contra su chichi, se sentó y yo de pie le metí la polla en la boca sujetándole la cabeza por el pelo, empecé a profundizar y ella me miró con ojos de pena pero ya me tenía tan caliente que no estaba para nada, se la metí hasta el fondo, se puso roja y se la saqué un poco para respirara, la volví a meter hasta que toco con sus labios mi pubis dando alguna arcada ahogándose, apoyando sus manos en mis muslos intentando separarse, le dejé que respirara un momento y otra vez adentro metiéndola y sacándola follándole la boca hasta correrme, viendo como la leche se le salía de la boca por los lados de los labios, cayéndole encima de las tetazas que tenía y al suelo, ella se tiró para atrás apoyando la espalda en el sofá mirándome con los labios y parte de la cara llena de semen, yo me subí los pantalones y me puse la americana…

YO: Si te vuelve a fallar la instalación me llamas.

Ella me miró sacando la lengua relamiéndose los labios, fueron las únicas palabras que dijimos desde que llegué hasta que me fui, fue la cosa más salvaje que había hecho nunca y me gustó.

Al llegar a la oficina me senté al lado de Eva.

EVA: ¿Ya has ido a ver qué pasa en la casa de tú amiga?, Dani está pendiente por si tiene que ir él.
YO: A mi amiga le fallaba otra instalación no la que le hicimos nosotros.

Se puso las manos en la boca riendo, se acercó para que nadie más la oyera.

EVA: ¿Te la has follado en su casa?
YO: Eso ya lo hice hace tiempo, hoy ha sido guarro guarro.

Me miró sorprendida preguntándome con la mirada.

YO: No te importa, me voy a comer.

Me levanté y empecé a caminar, ella cogió el bolso y salió detrás de mí corriendo cogiéndome del brazo.

EVA (riendo): Va, no seas malo y cuéntamelo, dime las marranadas que le has hecho.

En ese momento entraba Dani, Eva lo cogió también del brazo.

EVA: Vamos a comer que Mark nos tiene que explicar unas cositas.
DANI: Y la instalación de tu amiga Marta.
EVA (riendo): Que a su amiga Marta lo que le fallaba es la instalación del chichi y Mark ya se la ha arreglado, pero no me lo quiere explicar.
DANI: ¿Cómo que no?, Mark hombre.
YO (riendo): No.
DANI: Al menos dinos si has tenido que pringar mucho.
YO (riendo): La que ha quedado bien pringada ha sido ella.
EVA: Que guarro tío.
DANI: Por favor, explícanos como ha sido.
YO: No, invitarme a comer y después ya veremos.

Salimos los tres riendo del edificio y todo parecía volver a la normalidad. A las pocas semanas estábamos llamando a todos los conocidos que teníamos su número, para avisarles del día de la inauguración del Refugio, contacté con Pepi la chica que entró de camarera con Mar y le ofrecí un buen sueldo por llevar el local, ella se cuidó de buscar a una amiga suya para que la ayudara, juntamos un montón de gente, contraté un grupo para que fuera tocando en directo y liamos una buena fiesta totalmente gratis para los clientes.

Volvimos con Dani a tener nuestro Refugio para hablar, jugar a los dardos y tomar cervezas, pero esta vez gratis, al menos para él, yo había pagado un montón de cervezas comprándolo.

CAPITULO X:“La vida de la nobleza”

Dani y Eva volvieron a unirse y yo me fui apartando de nuevo, él Refugio funcionaba otra vez como lo recordábamos y mi vida parecía estar equilibrada, me llamó mi hermana para citarme un día a comer con ella y su pareja, a esas alturas ya había convencido a mi padre para que le cediera un palacete de la familia para vivir con una amiga, en realidad con su novia pero claro cualquiera se lo decía al viejo, lo habían arreglado y estaban muy bien allí fuera de las miradas indiscretas, estábamos comiendo con una copa de vino cada uno y mi hermana dio un trago.

ELVIRA: ¿Y tú hermanito como llevas los amores?
JESICA: Seguro que bien por la cara de felicidad que tiene.
YO: Bien, no me puedo quejar, pero de amores nada, un saltito por aquí y otro por allá.
JESICA: Bueno, si eres feliz así.
ELVIRA: Lo que pasa es que su amor no sabe dónde está.
JESICA: ¿Cómo?
ELVIRA: Está enamoradísimo de una chica que se fue y no sabe dónde está, tenías de haber visto los ojitos que se le ponían cuando la veía.
JESICA: ¿Pero porque no vas a buscarla?, podríamos investigar y seguro que sabríamos donde está.
YO: No, lo he pensado mil veces, contratar a un detective para que la buscara, pero la manera de despedirse de mí, buff, quiero dejarla tranquila y que sea ella la que dé señales de vida si quiere darlas, ya es mayorcita.

Mi hermana se dio cuenta que me estaba entristeciendo.

ELVIRA: Te he invitado a comer por tres cosas.
YO: A sí, dime.
ELVIRA: Primera, para que nos hagas un presupuesto para modernizar esta casa en general y poner una alarma para estar más seguras. Segunda, decirte que el domingo nos esperan en su casa los “papis” para comer y comunicarnos algo. Y tercera para que te folles a Jésica que tiene ganas de estar contigo.
YO: La primera cuenta con ello bastante rápido, la segunda ya me está dando miedo lo que nos tenga que decir el marqués, y la tercera, ¿pero vosotras no sois pareja coño?

Se cogieron de la mano.

ELVIRA: Claro que somos pareja pero siempre pescado nos aburre y de tanto en tanto también nos gusta comer algo de carne, cuando podemos vamos a la casa de la playa y Joss tiene carne para las dos de sobra.
YO: ¿Joss?
JESICA: El chico de la piscina.
YO: ¿Y por qué no vais?
JESICA: Porque una semana por una cosa y otra por otra no hemos tenido tiempo para hacerlo.
ELVIRA: Y que mejor que tú que ella te conoce y sabe que la vas a dejar bien.

No me dejaron ni tomar café que ya me estaban quitando la ropa llevándome a su habitación, mi hermana se apartó y me dejó con Jésica que me acabó de desnudar y se metió mi polla en la boca pegándole unas chupadas impresionantes, Elvira se sentó en un sillón levantándose la falda apartándose las bragas metiéndose en el coño un par de dedos haciéndose una paja, su pareja estaba totalmente concentrada en lo suyo metiéndosela hasta casi el fondo, sacándola, pegando una succiones que me levantaban los pies del suelo, pero cuando vio a Elvira no se pudo aguantar y se fue para ella cambiando mi rabo por su higo, estaba arrodillada levantando el culo comiéndoselo con ganas por los gritos que daba Elvira, yo se la metí en el coño con un golpe de caderas, follando al ritmo que a ellas las veía excitadas intentando que llegáramos todos a la vez, al final fuimos cayendo en cascada, primero Elvira, después Jésica y yo acabé llenándole el chocho de leche, me puse el pantalón y ellas se estiraron en la cama abrazadas, mientras me acababa de vestir y salía de su habitación.

YO: Muy bien chicas, que seáis felices yo me voy.

Caminaba por el pasillo y escuchaba a mi hermana levantando la voz.

ELVIRA: Acuérdate de la comida del domingo.

Llegó el domingo, entré en casa de mis padres y no había nadie ni en la sala de estar ni en el comedor, vi a mi hermana en el jardín sentada y fui con ella.

ELVIRA: Parece que hemos llegado pronto, se están cambiando de ropa.
YO: Joder, en esta casa las tradiciones no cambian coño.
ELVIRA: Ya los conoces, sabes que he estado a punto de venir con Jésica, lástima que se ha negado, creo que todavía no está preparada.
YO: No me jodas, ¿Se la habrías presentado como tú pareja?
ELVIRA: Esa era la idea, para demostrarle a Jésica que la quiero, pero ella no lo veía claro.
YO: Madre de Dios Elvira, ¿tú sabes la que hubieras liado?, aquí comienza la tercera guerra mundial nena.
ELVIRA: Pues un día u otro se tendrán que enterar ¿no?

En esos momentos salían mis padres a la terraza, nos saludamos y entramos al comedor, nos fueron sirviendo los platos, mi padre no paraba de hablar de sus cosas y mi madre callada como siempre.…

MI PADRE: Mark, ¿te acuerdas de un día que estuvimos comiendo juntos que te hablé de un conde que le había dado un ictus?

Ostia, pregunta de examen, la verdad es que no me acordaba en absoluto, cuando mi viejo empezaba con sus cosas yo siempre desconectaba y no me enteraba de nada de lo que me decía.

YO: Debe de hacer tiempo de eso porque me acuerdo muy vagamente.
MI PADRE: Pues parece que se encuentra mejor y quiere hacer una gran cena para celebrarlo.
ELVIRA (sarcástica): Que bien no.
MI PADRE: Os lo digo porque tendremos que ir toda la familia.
ELVIRA: No papá por favor, si no los conocemos de nada.

Mi hermana y yo nos habíamos quedado muy al margen de esas cosas, pero mis padres de tanto en tanto iban a cenas con gente con títulos nobiliarios que se reunían en diferentes puntos del país para hablar de sus cosas o hacer sociedad, qué sé yo para qué coño se reunía esa gente, por qué se aburrían seguramente.

YO: Mejor vais vosotros solos, y cuando volváis ya nos contaréis como ha ido.
MI PADRE: Os lo estoy diciendo para que os hagáis a la idea, a esta cena se tiene que ir, será un fin de semana fuera nada más.
ELVIRA: Pues yo iré con una amiga.

Mis padres se la miraron los dos a la vez, Elvira seguía comiendo como si tal cosa.

MI PADRE: ¿Es necesario?
ELVIRA: Si no va ella no iré yo.

Creo que mi padre lo captó a la primera y mi madre también, porque se santiguó unas cuantas veces.

MI PADRE: Está bien, ya hablaremos, y tú Mark ¿vas a venir con alguien también?
YO: No, yo vendré solo, pasarme el lugar y la hora, saldré el mismo sábado para llegar justo a tiempo de la cena y volver el domingo a primera hora que tengo mucho trabajo.
ELVIRA: Nosotras iremos con Mark.
MI PADRE: Pues de acuerdo, ya sois mayores y supongo que no vale la pena discutir con vosotros.

Así quedamos, yo seguí con mi vida, durante aquella semana recibí un mensaje de Marta.

MARTA: Hola, mañana a las diez podrías venir a revisar una cañería que creo que no funciona bien.”

En ese momento estaba junto a Eva en la oficina y se lo enseñé, la tía se moría de risa, me cogió el teléfono y contestó ella.

No te preocupes que mañana te desatasco lo que haga falta, un beso”

YO: ¿Pero qué haces tía?
EVA (riendo): ¿Qué pasa?, le he contestado bien ¿no?
YO (riendo): Ha sobrado lo del beso.

Tuve que aguantar las bromitas de ella y de Dani durante todo el día.

A las diez en punto llamaba a la puerta de Marta, volvió a abrirme tapada con el batín pero esta vez lo dejó caer y estaba totalmente desnuda, me quité la ropa delante de ella dejándola en el suelo allí mismo en la entrada, me acerqué a ella y sin decirle nada se arrodilló metiéndose la polla en la boca, chupando por la punta y poco a poco se la fue metiendo más profundamente hasta hacerla desaparecer dentro, fácil porque todavía no estaba tiesa del todo, cada vez que se la sacaba le costaba más volverla a meter hasta el fondo porque había crecido un poco más, cuando ya la tenía que no me podía crecer más no podía metérsela toda faltándole un par de dedos, lo intentaba pero no acababa de conseguirlo, le agarré el pelo y sin esperárselo apreté su cabeza contra mi polla haciéndole que le llegara hasta la garganta, tocando con sus labios mi vello púbico casi ahogándola, estiré del pelo sacándosela un poco para que respirara y se la volví a meter hasta que le dieron un par de arcadas, pensaba que iba a sacar hasta la papilla, se la saqué un poco y me dejó la polla llena de saliva y babas que le colgaban de la boca, mirándome con una cara que se notaba que estaba muy caliente.

Me la cogió con la mano pajeándola distribuyéndome las babas por todo el cipote, la levanté dándole la vuelta cogiéndole con una mano las dos suyas por la espalda, me acerqué tocándole con mi polla tiesa el culito besándole el cuello, ella giraba la cabeza para atrás para facilitármelo, le pasé la mano que me quedaba suelta por las tetas, acariciándoselas para ponerle los pezones duros y jugar un poco con ellos escuchando sus primeros suspiros y jadeos, le fui bajando la mano y le metí en la rajita del coño un par de dedos, frotando desde arriba hasta el agujero de la vagina, estaba muy mojada y cuanto más le frotaba más se iba empapando, hasta ese momento ni nos habíamos dado los buenos días, todo pasaba en silencio.

YO: Llévame a una habitación que vamos a acabar con esto.

Empezó a caminar y me llevó al mismo sitio que la vez pasada sin dejar de sujetarle las manos por la espalda, caminaba como si fuera un detenido de la policía, al llegar al lado de la cama la empujé y la tiré encima de cara, le di la vuelta y me metí en medio de sus piernas pegándole el primer lametazo de la mañana en el coño, le hizo que el cuerpo se le levantara pegando un grito, fui jugando con mi lengua pasándosela de arriba abajo y al contrario, excitándola cada vez más hasta entretenerme en el clítoris muy hinchado, chupándoselo y lamiéndoselo para hacer que se corriera la primera vez, soltando unos gritos terribles volviendo a empezar con suavidad, se acabó corriendo varias veces, le di la vuelta dejándola boca abajo, me senté encima de sus piernas mojándome la mano con saliva pasándosela por el ojete del culo para lubricarlo, provocando que tensara todo el cuerpo.

MARTA (nerviosa): Mark, ¿qué haces?
YO: ¿Alguien te ha dado permiso para hablar?, pues cállate.

Le metí la punta de un dedo.

MARTA: Pero qué coño.…

Apreté y le metí el dedo hasta la mitad, dio un grito y se quedó callada, porque se dio cuenta que cada vez que abriera la boca se lo iba a meter más adentro, poco a poco se lo fui dilatando hasta meterle el dedo entero dando círculos, dejé caer un salivazo directamente de mi boca en el agujero y aproveché una de las salidas del dedo para juntar otro y meterle dos, volvió a tensar el cuerpo pero no se atrevió a decir nada, jugué un poco con los dedos dentro, los saqué y apunté la punta de la polla metiéndole el capullo dentro, gritó y agarró con fuerza las sabanas con sus manos, le besé el cuello metiéndole la mitad y cuando soltaba el aire de otro grito se la metí entera restregando despacio mi pubis sobre su culito, le abrí con una mano una nalga metiéndosela un poco más, ella daba pequeños gritos con los ojos cerrados y la boca entreabierta, me fui acelerando excitado acabando dando golpes con mi cuerpo en su culo, corriéndome como una bestia dejándole el culo lleno de leche, me estiré a su lado, le di un beso en la espalda y ella me miro con una sonrisilla, me levanté y me fui a buscar mi ropa en la entrada para vestirme y largarme, justo antes de abrir la puerta, apareció Marta.

MARTA: Hemos quedado con mi marido en invitarte un día a cenar para agradecerte la instalación que nos has hecho.
YO: Dime el día y la hora y vendré.

Me sonrió otra vez y me fui, me estaba empezando a gustar ese rol de dominante y la actitud que tenía Marta en nuestras relaciones de sumisa calladita.

El jueves por la tarde Marta me envió otro mensaje.

MARTA: Mañana a las nueve te va bien venir a casa a cenar”

Eva estaba a mi lado en la oficina y al verme la cara me preguntó qué pasaba, le dije que era Marta, bajó la voz para que nadie la oyera.

EVA: ¿Otra vez tiene la cañería atascada?

Me dio un ataque de risa y casi sin poder hablar le expliqué que me invitaban a cenar ella y su marido. Le confirmé la cena a Marta.

Para ir a cenar me puse un tejano con una camiseta y un calzado cómodo, pero conociendo a esta gente de la alta sociedad, me acabé poniendo por encima una americana para parecer más elegante, cuando llegué me abrió la puerta una chica del servicio, nunca había visto servicio en su casa, supongo que Marta se cuidaba de estar sola cuando hacíamos nuestras cosas, me acompañó dentro donde me esperaban Marta y su marido, ella se levantó dándome la mano y dos besos presentándome a su pareja, Mario, era un hombre bajito y más bien feúcho para mi gusto, cuando dijimos las cuatro palabras de cortesía típicas de cuando te presentan a alguien…

MARTA: Mario, enséñale tú despacho que voy a hablar con la cocinera a ver cuánto nos queda para cenar.

Yo estaba pensando cómo podía Marta con lo buena que estaba compartir su vida con un tipo como aquel, cuando Mario en su despacho me dijo que tenía dos empresas enormes que funcionaban muy bien puede entender que a lo mejor el amor lo había conseguido por esta parte, aprovechó para decirme que estaba a punto de comenzar unas reformas en las oficinas y que me llamaría para que le hiciera un presupuesto para modernizarlas, pensé que las obras de su casa las iba a cobrar dos veces, una vez ya pagadas por su suegro y otra que iba a cobrar del recargo que le iba a meter en el presupuesto de sus oficinas, entró Marta.

MARTA: Mario, quédate aquí leyendo alguna cosa mientras le enseño a nuestro invitado la casa.

También pude entender que Marta se encontrara a gusto con nuestro juego haciendo de sumisa, porque con su marido hacía lo que le salía del higo, me fue enseñando la casa y llegamos en el piso de arriba a su habitación, al entrar cerré la puerta y giré el pestillo, ella me miró con los ojos abiertos y yo me bajé la cremallera del pantalón sacándome la polla, que la tenía ya tiesa de pensar en lo que le iba a hacer cuando llegáramos a su habitación, le cogí el pelo y ella misma ya agachó la cabeza para métesela en la boca sujetándola con la mano, chupándomela y pajeándomela a la vez, le di la vuelta y le apoyé el pecho encima del tocador, le levanté la falda del vestido bajándole las bragas por debajo del culo, me mojé una mano con saliva pasándosela por el coño comprobando que no hacía falta porque ya lo tenía mojado de sobras, se la metí dándole golpes con mis caderas a todo lo que podía hasta que se corrió tapándose la boca para no hacer ruido, se la saqué volviendo a cogerle el pelo, ella ya sabía que es lo que quería y se arrodilló, se la metí en la boca un par de veces profundamente y me hice una paja para correrme en su boca cerrando la mía con fuerza para no hacer ruido que parecía un cerdito gruñendo, cerró los labios poniéndose una mano para tapar la leche que le salía por los lados.

YO: Lávate esa boca o tú marido notará algo raro.

Se metió en el cuarto de baño mientras yo me subía la cremallera y me acomodaba la polla dentro del pantalón, salió subiéndose las bragas que todavía las llevaba por debajo del culo y salimos al pasillo, me llevó a una terraza que tenían en aquella planta y tomamos un poco el aire para bajarnos los colores de la cara, antes de volver con su marido en su despacho que al entrar nos miró.

MARTA: Hemos perdido un poco el tiempo en la terraza hablando de cuando éramos jóvenes, vamos a cenar chicos.

Nos fueron sirviendo la cena en una mesa que no le faltaba de nada, con un mantel largo que llegaba hasta el suelo, en medio de la cena…

MARIO: Le he dicho a Mark que le daré el proyecto de remodelación de las oficinas.

Lo miraba y noté un pie de Marta que me tocaba los cojones, bajé una mano y lo coloqué bien para que sintiera mi polla por encima del pantalón.

MARTA: Me parece muy bien, tendrías que ver lo bien que trabaja Mark y como sabe cumplir tus expectativas.

Mario miró el plato como no dándole importancia a las palabras de su mujer y a nosotros se nos escapaba una sonrisilla de complicidad, acabó la cena y me fui a casa a tomar una copa estirándome en el sofá con ropa cómoda, recibí un mensaje.

EVA: ¿Ya has acabado la cenita?”
YO: Sí, estoy en casa”

Me llamó en FaceTime y nos vimos las caras, ella estaba en la cama con Dani, me saludaron.…

EVA: ¿Cómo ha ido Mark?
YO: Muy bien y me van a dar más trabajo para remodelar unas oficinas.
DANI: Joder tío, es que no perdonas una para conseguir trabajo.
EVA (riendo): De joder me parece que hoy poco.

Cerré los ojos levantando las cejas.

YO: Bueeeno.

Los dos se alteraron.

EVA: ¿Pero qué dices, donde, como?
DANI: Va tío dilo que nos tienes en ascuas.
YO: Portaros bien y os lo explico otro día pervertidos.
EVA: Mark no seas cabr……

Cerré la comunicación dejándolos con las ganas.

Pasaron un par de semanas y recibí un mensaje de mi padre.

La cena de los condes será en tal sitio el sábado número cual a las ocho treinta de la tarde.”

Lo busqué en el ordenador y ese lugar estaba a tomar por culo perdido de la mano de Dios, pero como coño podían organizar una fiesta en semejante sitio, al momento me llamó mi hermana.

ELVIRA: ¿Pero tú has visto donde coño esta eso?
YO: Lo tengo en la pantalla Elvira, que asco de cena por favor, mira, reserva un hotel para esa noche lo más cerca posible, yo cogeré tres billetes de avión para la ciudad más cercana y alquilaré un coche para movernos.

Quedamos así, el mismo sábado al medio día estábamos cogiendo un avión los tres, llegamos en coche al hotel que había reservado mi hermana, comimos algo y descansamos en una suite que tenía dos habitaciones, antes de quedarme dormido pude oír a Jésica gemir, que cachondas que estaban siempre aquellas dos ostia, no paraban.

Nos vestimos con toda la parafernalia para ir a una cena de estas y salimos en coche con tiempo, porque teníamos dos horitas nada menos por unos caminos de montaña que parecía que nos acercábamos al fin del mundo, llegamos a la entrada de una propiedad con la verja abierta, unos hombres nos preguntaron los nombres para confirmarlos en una lista que tenían, entramos y conduje por un camino marcado por unas antorchas a los lados hasta ver un edificio que parecía una especie de castillo, más medieval no podía ser aquello joder.

YO: ¿Pero qué coño es esto?
ELVIRA: Hablé con papá, se ve que es una propiedad histórica de la familia.
YO: Me cago en la puta, y tan histórica, si parece que la máquina del tiempo nos ha transportado a la edad media, teníamos que haber venido en coche de caballos.

Jésica se tapaba la boca descojonándose de risa, al llegar nos abrieron las puertas del coche y salimos subiendo unas escaleras donde nos encontramos con mis padres, Elvira les presentó a su amiga y nos pusimos en una fila de gente que había para entrar, primero, solo pasar la puerta se hacía cola para que nos hicieran una foto en un fotocol que no me hizo puta gracia, por fin otra fila para entrar en el salón principal donde estaba la familia, esta fila era más lenta porque se dejaba un espacio entre unos y otros, un tío tenía que decirles a los de dentro quienes eran cada persona que saludaban, seguíamos en la edad media, antes de entrar a la sala había una puerta con una cortina roja con un ribete dorado, de estas cerradas por arriba y que se van abriendo cuando van bajando sujetas por los lados, entraron mi padre con mi madre, luego mi hermana con su amiga, mi hermana se paró mirándome esperando que pasara yo y por fin entré, el tío me anunció como heredero del marquesado de tal y yo estiré la mano para saludar al conde, después a su esposa y esta me dijo que me presentaba a su hija, que aquella noche iban a presentar su compromiso de boda, le ofrecí la mano a la hija.

YO: Enhorabuena.

Nos quedamos con las manos encajadas y mirándonos fijos a los ojos, la madre que me parió y sus crucifijos, era Mar.

Estuvimos petrificados un momento y a ella le empezó a temblar la mano dejándosela ir, pasé y me junté con las chicas entendiendo la mirada de antes de mi hermana que la había reconocido, estaba claro que Mar no lo hizo, no se le debió de quedar su cara cuando se la presente en el Refugio, aparte de que Elvira se había cambiado el color del pelo, cómo me debió de ver mi hermana que me apartó hasta un rincón y me pidió un whisky para que me lo tomara del tirón, salimos un momento a una terraza a tomar el aire y mi hermana le explicó a Jésica lo que pasaba.

Empezó la cena y por protocolo nuestra mesa estaba bastante cerca de la que ocupaban Mar con la familia, durante la cena nos estuvimos enviando miradas furtivas, que guapa estaba con aquel vestido de noche y el pelo recogido con una joya que le colgaba del cuello, mi padre, se dio cuenta, acercó su boca a mi oído.

MI PADRE: Cuando vi la foto de tú cartera sabía que era ella, por eso insistí en que vinierais a la cena, pero por favor, no hagas nada que nos pueda dejar en ridículo, ya tendrás tiempo de contactar con ella en los próximos días.

Me sorprendió lo que me dijo, solo le preocupaba su buen nombre en la cena, lo que pasara después se la traía al pairo, nos seguimos mirando con Mar de tanto en tanto hasta que la condesa se puso de pie y la sala se quedó en silencio.

CONDESA: En nombre del conde de tal y en el mío propio os damos las gracias por asistir a la cena de compromiso entre nuestra hija Mar tal y cual con Don Jaime taratí taratá, miré a Mar y bajó la cabeza, ya no me enteré de nada más del puto discursito, después de cenar en otra sala se hizo un baile para acabar la noche, yo pasaba el tiempo en una terraza tomando whisky y entrando solo a buscar otro pelotazo, miraba las estrellas y bebía hasta que bajé la cabeza y vi a Mar haciéndome señales en unas escaleras, fui con ella y nos alejamos por él jardín como si nos estuviéramos escapando de la matanza de Texas, llegamos a una especie de lago con patos o algún bicho parecido nadando por encima del agua.

MAR: ¿Pero qué coño haces aquí?, y tú hijo de un marqués, ¿esto qué es?
YO: ¿Y tú qué haces aquí?, prepararte para casarte, ¿y eres hija de un conde?
MAR: Eres un puto mentiroso, me has estado mintiendo desde que te conocí.

Yo le miraba los ojos acercándome.

MAR: Vale, ya sé que yo a ti tampoco te dije nada de esto.

La cogí por la cintura acercando mi cara a la suya.

MAR: Por favor Mark.

Me puso una mano en la boca para que no me acercara más pero yo seguía acercándome a sus labios, le besé la mano y la apartó enganchando sus labios con los míos abrazándonos, nos estuvimos besando mucho rato, le empecé a levantar el vestido…

MAR: No por favor, aquí no, te enviaré mi nuevo número de teléfono y quedaremos.

Nos volvimos a besar con pasión, escuchamos un ruido y ella salió corriendo por un camino lateral, me quedé mirando el lago y apareció una pareja, nos saludamos y volví a la casa por donde había venido, la fiesta duró bastante más, teniendo que verla bailar con su prometido y otras personas, mirando por una ventana desde la terraza, cogiendo una mierda de whisky sin tener cojones de bailar con ella, porque sabía que no me podría aguantar las ganas de besarla o acariciarla importándome una mierda quien estuviera allí.

Cuando acabó mi hermana y Jésica me ayudaron a salir de allí sin que se notara demasiado lo perjudicado que estaba, Elvira condujo el camino de vuelta al hotel y entre las dos me metieron en la cama, no me enteré de nada hasta el día siguiente que me desperté, fuimos a desayunar los tres y recibí un mensaje de un número que no tenía en la agenda.

“Este es mi nuevo número, ¿dónde estás tú?”

Lo guardé en la agenda y le respondí con los datos del hotel donde estábamos.

MAR: “Esta noche a última hora te llamo o te envío otro mensaje para vernos mañana.”
ELVIRA: Mucho mensajito esta mañana.
YO: Es Mar, tenemos que quedar para vernos.
JESICA: Así me gusta Mark, si estás enamorado lucha por ella.

Elvira le pasó un brazo por los hombros a Jésica

ELVIRA: Como yo luché por ti verdad cariño.
JESICA: Claro que si mi amor.

Y se dieron un beso, como estaban de“enchochadas aquellas dos por favor, dije en el hotel que me quedaba algunos días más y acompañé por la tarde a mi hermana y a Jésica al aeropuerto, negociando más días para el coche de alquiler, de vuelta paré a cenar, cuando llegué al hotel ya tarde pedí que me subieran a la habitación una copa para tomarla tranquilo esperando noticias de Mar, llamaron a la puerta y al abrirla pensando que sería algún camarero me encontré con Mar que entró abrazándome, la levanté de suelo y nos acostamos en la cama uno al lado del otro besándonos.

MAR: No he podido esperar a mañana, necesitaba verte, te he echado tanto de menos todo este tiempo.

Le caían unas lágrimas que yo le recogía con mis labios besándole toda la cara, ella se iba colocando debajo de mí quitándome la ropa, le desabroché el vaquero que llevaba puesto, me bajé mis pantalones, estiré de los suyos dejándoselos en los tobillos junto con las bragas, me metí en medio pasando entre sus piernas metiéndole la polla en el coño suavemente, ella me rodeó con las piernas notando en mis riñones sus pantalones y bragas haciendo presión, así sin tiempo a quitarnos la ropa fue nuestro primer polvo después del reencuentro, llegamos a un orgasmo los dos a la vez que tuvimos que intentar de taparnos la boca, ella con mi cuello y yo apretando la boca contra su cabeza para que no se enterara el hotel de la corrida espectacular que estábamos teniendo, nos desnudamos con tranquilidad y ella me abrazó apoyando su cabeza en mi pecho descansando un poco porque sabíamos que teníamos una noche por delante que no íbamos a desaprovechar, casi ni hablamos, al poco rato la volví a besar con pasión bajando mis labios por su cuerpo para llegar al chichi y entretenerme con él casi una hora haciéndole correr una vez detrás de otra dejándola destrozada, acabé poniéndola a cuatro patas para hacerle llegar al último orgasmo de la serie corriéndonos los dos juntos, nos estiramos otra vez uno al lado del otro.

YO: Te quiero Mar, no puedo olvidarte, estoy enamorado desde que te vi y no puedo pasar más tiempo sin ti.

A ella se le humedecían los ojos acariciándome el pelo.

MAR: No me puedo ir contigo Mark, tengo que quedarme y casarme.
YO: No me jodas Mar por favor, otra vez no, me casaré yo contigo si hace falta pero no me separes de ti otra vez joder.
MAR: No puedo, se lo prometí a mi padre, ya viste que está muy delicado, me caso por él, no puedo darle ese disgusto y que se muera, no me lo perdonaría nunca.
YO: Coño pues cásate conmigo, qué más da un novio u otro, tú te casas igualmente.

Se puso a reír a la vez que lloraba.

MAR: Que tonto eres, me tengo que casar con ese chico porque es con quien a mi padre le hace ilusión que lo haga.
YO: Por Dios Mar, no me puedo creer lo que me estás diciendo, si yo hubiera hecho todo lo que a mi padre le hacía ilusión estaría gilipollas perdido.

Me miró fijamente y me besó con pasión.

MAR: Ya está bien de perder el tiempo.

Bajó la cabeza cogiéndome la polla metiéndosela en la boca, como la trabajaba, como me excitaba y como me follaba, me tenía loco aquella mujer, estuvimos toda la noche sin darnos tregua hasta que amaneció que dormimos un par de horas, me desperté con un brazo y una pierna de ella por encima de mi cuerpo y su cara en mi cuello, abrió los ojos dándome un beso en el cuello que me estremeció todo el cuerpo, solo ella era capaz de hacerme sentir tanto con solo rozarme la piel.

YO: ¿Tienes tiempo de desayunar conmigo?
MAR (riendo y desperezándose): Tengo tiempo de desayunar, de comer y merendar, hasta esta noche no pienso volver a casa.

Pusimos la tarjeta roja en la puerta del “No molesten”, pedimos que nos trajeran el desayuno, la comida y la merienda sin salir en todo el día de la cama dándonos caña, la despedida fue un drama pero por lo menos tenía su teléfono para contactar con ella cuando quisiera, cogí un vuelo el día siguiente y volví a casa.

El miércoles entré en la oficina a primera hora, todas las caras se giraron mirándome como si hubiera atracado el banco de España, Dani y Eva también, me acerqué a ellos.

YO: ¿Está pasando algo que todos me miráis así?
EVA: Ven siéntate.

Movió una silla para que me sentara, Dani se levantó mirando a las personas que estaban por la oficina.

DANI (levantando la voz): Venga coño cada uno a lo suyo, o es que hoy no hay trabajo para hacer.

La gente disimuló haciendo que trabajaba, me senté y Eva abrió un cajón sacando un diario, abrió un suplemento y en el encabezado leo.

“Les presentamos a los solteros de oro de la nobleza””

Y en primera pagina salía una foto mía con un careto que pa qué, las putas fotos del fotocol de la cena de los cojones.

Eva y Dani no sabían cómo mirarme.

YO: Pues lo peor no es lo feo que salgo en la puta foto, ¿sabéis que es?

Me miraban los dos sin comprender lo que les estaba diciendo.

YO: Que la novia es Mar.
DANI: ¿Mar?
EVA: ¿Mar?
YO: Sí Mar, yo no me lo podía creer cuando la vi, si miráis en el interior seguro que sale alguna suya.

Eva abrió la página repasó con la vista las fotos y se quedó con la boca abierta.

DANI: La madre que me parió Mark, ahora resulta que una tía que me ha estado meses poniendo cervezas es duquesa y un panoli que conocí en el bar que le gano siempre las cervezas a los dardos es marqués, ¿pero esto qué coño es?, nos vamos a tener que vestir de etiqueta cada día para verte.

Eva se reía.

YO: Calla capullo.
EVA: ¿Entonces como está la situación con Mar?
YO: Fatal, se tiene que casar con un tío porque a su padre le hacía ilusión, estoy de una mala leche que te cagas.
EVA (bajando la voz): ¿Quieres que vallamos a tú casa y te consuelo?
YO: No Eva, tú cuídate del zoquete de tú marido que estáis muy bien ahora, yo llamaré a Marta para desatascarle la cañería.
DANI: Para ser marqués hay que ver lo mal hablado que eres tío.

Nos moríamos de risa los tres.


Por la tarde llegué a casa y me distraje mirando los proyectos en los que estábamos trabajando en aquel momento. Estaba a punto de cenar que llamaron a la puerta, la abrí y me encontré con Judit con una cara de mala ostia tremenda, me tiró el diario al pecho entrando en mi casa.

JUDIT: No me puedo creer que seas tan cabrón, claro que te conocía, eras tú el de la puta fiesta de Borja y me lo negaste, me lo negaste en mi cara, me follas en las vacaciones como te sale de la polla y no tienes cojones de decirme quien eres, y encima cachondeíto tomándome el pelo con lo de, “A veces lo tenemos tan cerca que no podemos verlo”, eres un cabrón tío.

YO: Cariño, después de decirme que no podías tener una relación conmigo porque era muy poca cosa para ti, que lo que buscabas era un tío con dinero que te solucionara la vida, ¿qué quieres?
JUDIT: Joder, tú eras la persona perfecta para mí, te tuve entre mis brazos y te dejé escapar por gilipollas.

La abracé para que llorara en mi hombro.

YO: Lo siento Judit, ya encontraras a alguien que esté a la altura de lo que buscas pero hazme caso y baja el listón.

Se separó mirándome a los ojos.

JUDIT: ¿Qué quieres decir con eso?
YO: Que te busques otros ambientes guapa, con la gente que vas si no lo has conseguido ya es porque te ven venir y solo se aprovechan, ¿es que no lo ves?

Empezó a llorar de nuevo.

JUDIT: Claro que lo veo, pero me niego a perder la esperanza.
YO: ¿Quieres cenar conmigo?, estaba a punto de hacerlo.
JUDIT: Claro que sí, y perdona por la manera que he entrado en tú casa, no debí de hacerlo.

Preparamos algo para cenar con una botella de vino y nos la bebimos toda hablando durante un buen rato.

JUDIT: ¿Me puedo quedar a dormir contigo por favor?
YO: ¿Cómo en la caravana?
JUDIT: Sí, como en la caravana.

Le dejé una camiseta y nos metimos en la cama, me pasó un brazo por encima y apoyo su cabeza en mi hombro quedándonos dormidos hasta el día siguiente, nos despedimos después de desayunar con un beso.

Al llegar a la oficina se lo comenté a Eva.

EVA: Cuando se lo dije se puso como una fiera y me acordé de lo que me dijiste en el camping, sobre las decisiones que tomamos y que ella se daría cuenta con el tiempo de su error.
YO: Tarde o temprano se iba a saber mi situación.
EVA (riendo): Pues si yo sé quién eres no me hago amiga tuya.
YO: Cállate tonta del bote.

Le envié un mensaje a Marta para vernos al día siguiente.

MARTA:“Mañana no me va muy bien, es el día que quedo con unas amigas.”
YO: Marta no me jodas, queda otro día con ellas o anúlalo me da igual, mañana a las diez vendré.”

No nos enviamos nada más, aquella tarde salí de compras pensando en Marta y al día siguiente a las diez en punto me abría la puerta de su casa, entré y le quité el batín dejándola desnuda, de una bolsa saqué un corpiño negro que le había comprado y se lo puse, creo que no acerté con la talla y le venía un poco pequeño, le apretaba bastante las tetas sacando parte de ellas por arriba, pero le quedaba muy sexi y según ella no le molestaba en exceso, después saqué un cordón negro de cuero y le até las manos en la espalda haciendo que se arrodillara, ella sonreía medio nerviosa.

YO: Muy bien, ¿Quién soy yo?
MARTA: Mark.

Vio la cara que le puse.

MARTA: ¿No?
YO: Soy tu amo, a partir de ahora soy tú amo y haré contigo lo que me dé la gana.

Ella me miraba levantando la vista arrodillada cortada pero con media sonrisa.

YO: Repítelo.
MARTA: ¿Qué?
YO: Que repitas lo que te he dicho, y baja la cabeza, solo me miraras cuando yo te lo diga.

Bajó la cabeza mirando al suelo obediente.

MARTA: Eres mi amo.
YO: Y harás todo lo que yo quiera.
MARTA: Y haré todo lo que tú quieras.
YO: No, lo que tú no, lo que mi amo quiera.
MARTA: Haré todo lo que mi amo quiera.
YO: Muy bien sígueme.

Caminé en dirección a la habitación que normalmente íbamos con la bolsa en la mano, ella me seguía mirándome, me giré.

YO: Baja la vista, ya te he dicho que me miraras cuando yo te lo diga.

Me siguió mirando al suelo, entramos en la habitación y le hice una señal para que se arrodillara, lo hizo mirando para abajo, yo me desnudé y me puse delante de ella.

YO: Ya me puedes mirar.

Levantó la vista mirándome a los ojos, le acerqué la polla a la boca y ella la abrió para que se la metiera dejándola quieta dentro, como no me movía ella empezó a mover su cabeza para poder chuparla metiéndola y sacándola, fue profundizando poco a poco y acabó metiéndosela toda aguantando un poco y volviendo a sacarla, lo repitió varias veces dejándomela con una erección importante, le ordené que se levantara y me estiré en la cama para que se subiera encima de mí y me cabalgara, ella apoyó primero una rodilla, después la otra intentando caminar con sus rodillas por encima de la cama para acercarse a mí, estando un par de veces a punto de caerse para delante de boca, consiguió llegar y pasar la pierna por encima para sentarse encima de mi polla, me miró.

YO: No te voy a ayudar, espabílate y mueve las caderas para buscarme la polla y metértela sin manos.

Se fue moviendo de un lado al otro buscando con su coño mi cipote, se iba rozando con ella y notaba como me la iba mojando de lo excitada que estaba, para ayudarla hice fuerza levantándola, ella aprovechó para colocarse bien y conseguir que la punta encarara su agujero metiéndosela, se sentó y se la metió hasta el fondo dando un gemido, se fue moviendo levantando la cabeza mirando al techo, yo le acariciaba las tetas por encima del corpiño y empezó a sonrojarse, poner los ojos en blanco y correrse moviéndose lentamente, en cada gemido abría la boca que podía ver cómo le salía la saliva como si estuviera estornudando pero más lentamente.

La cogí por la cintura y la giré, le desaté las manos y volví a ligar una muñeca con el cordón y lo até al cabecero, saqué tres cordones más dejándola atada de pies y manos a la cama con las piernas abiertas, me coloqué en medio y se la metí moviéndome encima de ella que me miraba con una carita muy excitada, intentando mover las caderas para acompañarme en las penetradas, fui acelerando los golpes de mi polla contra su coño, haciéndole gemir más fuerte acariciándole la cara hasta que se volvió a correr llenándole el coño de leche, me salí de encima, la desaté y le di un beso en los labios.

YO: Hoy no tengo más tiempo, ya te llamaré.

Me vestí y me fui.

Fui a unas reuniones que tenía aquella mañana y al medio día comí con Eva y Dani.

EVA: ¿Qué ha pasado con mi hermana Mark?
YO: Qué hablamos ayer por la noche y le dije que cambiara de gente con la que iba, que le tomaban el pelo.
EVA: Esta mañana hemos estado hablando y estaba muy deprimida, creo que le ha afectado mucho lo de este verano.
DANI: Coño no me extraña, podía haber sido novia de este tío y lo rechazó, menudo pelotazo hubiera pegado la nena.
EVA: No seas malo hombre.
DANI: Si es la verdad.
YO: Intentaré ayudarla en lo que pueda, pero ella tendría que dejar de ver a según qué tipo de gente que son unos impresentables.
EVA: He quedado con ella para vernos esta tarde.
DANI: Bien, así nosotros podríamos ir al Refugio y beber unas cervecitas con los dardos.

Por la tarde salimos juntos de la oficina y fuimos al Refugio, abrimos la puerta y cuando entramos todo el mundo se quedó quieto mirándonos, bueno mirándome a mí por las fotos del periódico, se hizo un silencio.

YO (levantando la voz): Chicos, acabo de pasar la puerta, aquí no es donde todos éramos iguales.

Se escucharon algunas risas saludé a unos cuantos y nos fuimos con Dani a darle a los dardos, llegó Pepi con las cervezas.

PEPI: Ayer una chica me preguntó por ti Mark.
YO: A sí.
PEPI: Y que te dijera que tu negrita preferida tenía ganas de verte.”

Se puso a reír junto a Dani.

DANI: Tú negrita favorita, no me jodas, ¿Quién es?
YO: Siara, ¿no la conoces?
DANI: Siara, nuestra Siara, la que viene por aquí y está tan buena.
YO: La misma.
DANI: Joder tío, yo con esa me casaba sin pensármelo, por lo guapa que es y por el carácter que tiene, que chica más maja.
YO: Anda cállate que lo que tienes en tú casa no te lo acabas.
DANI: No, si lo decía por ti atontao.
YO: Ostia puta Dani, eso sí sería una buena sorpresa para mi padre.

Nos reímos un rato y seguimos jugando, por la noche le envié un mensaje a Siara para vernos al día siguiente, quedamos en el Refugio porque se había cambiado de piso.

Por la mañana estábamos con Eva y Dani trabajando, le explicaba a Eva que había quedado con Siara aquella tarde, nos estábamos descojonando de risa de los chistes de Dani, que decía que se la iba a presentar a mi padre para librarme de él, sonó mi teléfono, era mi hermana.

YO: Hola Elvira, ¿qué te cuentas?
ELVIRA (con voz triste): Hola Mark, esta mañana temprano he pasado por casa a ver a mamá y……
YO: ¿Qué pasa Elvira?, ¿mamá está bien?
ELVIRA: Mamá está bien no te preocupes, es que se han recibido las invitaciones a la boda de Mar, es dentro de tres meses.

Colgué el teléfono y me vino a la cabeza otra vez todo el lio con Mar, casi me había olvidado de la mierda de su boda, le envié un mensaje a Siara:

“Lo siento Siara, hoy no podrá ser, ya volveremos a quedar, gracias”

Me levanté y salí de la oficina, Eva me siguió.

EVA: Mark, ¿qué te pasa, estas bien?
YO: No, no estoy bien Eva, me voy a casa, no tengo ganas de nada ni de nadie.
EVA: Voy contigo, no quiero que estés solo.
YO: No Eva por favor, gracias pero esto lo tengo que arreglar yo solo.

Me fui para casa pensando cómo me podía afectar tanto algo que ya sabía que iba a pasar, porque coño mi cabeza se empeñaba en no aceptarlo, me distraía en cualquier cosa para no afrontar la verdad pero eso no solucionaba nada, la realidad era la que era y no podía hacer nada, llegué a casa, me cambié de ropa agarré la botella de vodka y un vaso sentándome en el sofá, llené el vaso y lo dejé con la botella encima de la mesita, cogí el teléfono y le mandé un mensaje a Mar.…

YO: Felicidades, ya tienes fecha para tú gran boda.”
MAR:“No me toques los cojones, haz tú vida y déjame en paz.”

Encima estaba borde la cabrona, me quedé mirando el vaso de vodka pensando en lo gilipollas que era por intentar solucionar mis problemas a base de pelotazos, pero es que no encontraba la forma de hacerlo de otra manera, ella se casaba con alguien que no quería como le pasó a mi madre y yo me jodía, llamaron a la puerta, la abrí, y era……

CAPITULO XI: Nuevo compañero de trabajo.”

Judit, me miró preocupada, entró y me dio un abrazo.…

YO: ¿Qué haces aquí Judit?
JUDIT: Eva me ha llamado diciéndome lo mal que estabas, no quiero que un amigo mío pase por estos momentos solo.
YO: Te lo agradezco de verdad, pero creo que tengo que hacerlo.

Nos separamos, ella dio un par de pasos para adelante mirando encima de la mesita viendo el vodka.

JUDIT: Esa es la solución que tienes pensada, emborracharte, ven aquí y no seas tonto.

Me cogió de la mano y me acompañó hasta el sofá, dejó el bolso y se llevó el vodka a la cocina, volvió y se sentó a mi lado con las rodillas encima del sofá cogiéndome la cabeza apoyándola sobre su hombro, me rodeó un brazo por el cuello y con la otra mano me acariciaba la cabeza, empecé a llorar desahogándome de la frustración que tenía de poder hacer nada, nos fuimos colocando y acabé estirado a su lado con mi cara en su cuello, me quedé dormido. Al despertarme Judit estaba en la cocina, entré.…

JUDIT: ¿Ya te has despertado?, estoy preparando algo de pasta para comer qué es lo que he visto que podía hacer con lo que he encontrado, ¿puedes preparar la mesa y sacar esa botella de vino que he abierto?
YO: Sí, claro.

Nos sentamos en la mesa, le serví el vino y me puse yo en mi copa, brindamos.

YO: Muchas gracias Judit por preocuparte por mí.
JUDIT: No me lo tienes que agradecer, me sabe mal que sufras porque sé lo que es, te quiero ayudar en lo posible para hacértelo más llevadero, ya está.

Comimos hablando de diferentes temas que ella me sacaba para distraerme, cuando acabamos.

JUDIT: Estírate un rato más, yo recojo esto y vengo contigo, buscaremos alguna película para ver que sea distraída.

Estuvimos toda la tarde en el sofá mirando una película, hablando y tomando una copa mezclando el vodka para que no fuera tan fuerte.

YO: ¿Y no tienes que ir a trabajar que puedes perder el día conmigo?
JUDIT: Ahora estoy cobrando del paro, el mes pasado se me acabó el contrato que tenía, pero no te preocupes de eso.
YO: ¿Me estás diciendo que tú hermana sabe que estás sin trabajo y no te ha propuesto venir a trabajar con nosotros?
JUDIT: Conozco bien a Eva y sé que me quiere mucho, y también sé que es muy sería con el trabajo, ni ella me lo ha ofrecido ni yo se lo he pedido, ella no quiere que nadie le diga que enchufa a su hermana y yo no quiero ponerla en ese compromiso, así de sencillo.
YO: Mañana empiezas en la oficina, seguro que encontramos algo que te guste hacer.
JUDIT (riendo): Bueno ya hablaremos que ahora estás medio borracho.
YO (riendo): Como que estoy medio borracho, pero si controlo perfectamente lo que digo, mañana quedamos en la empresa y te presento como nueva compañera de todos ellos.
JUDIT: ¿Mañana?, yo no pienso irme de esta casa hasta que no te vea en condiciones.
YO: ¿Quieres pasar la noche conmigo?
JUDIT: Estaré a tu lado para ayudarte en lo que sea, menos sexo claro, somos amigos ¿no?
YO: Claro.
JUDIT: Pues me dejas una camiseta y dormiré contigo.

Cenamos y nos fuimos a dormir, se metió en mi cama abrazándome consolándome y me dormí despertándome el día siguiente entre sus brazos, desayunamos y ella se fue a su casa a cambiarse, al llegar a la oficina Eva se preocupó de cómo estaba contestándole que mucho mejor, al rato llegó Judit.

EVA: Hola cariño, ¿qué haces aquí, has venido a verme?
YO: No, me ha venido a ver a mi para que la presente como nueva ayudante de dirección.

Me levanté y lo comuniqué a toda la sala, aplaudieron con un poco de recochineo y cada uno siguió a lo suyo.

EVA: ¿Ayudante de dirección?, ¿qué puesto de trabajo es ese?, o es que ahora vamos a hacer películas.
YO: Yo que sé Eva, la contratamos y listo coño.

Se morían de risa las dos hermanas.

Fuimos a comer y en el restaurante se unió Dani.

DANI: Hostia, hoy nos acompaña mi cuñada más guapa.
YO: Cuñada y compañera de trabajo.
DANI: ¿Eh?
EVA: Es la nueva Ayudante de dirección”.
DANI: ¿Eh?

Nos descojonamos de risa.

DANI: ¿Y ese trabajo de qué va?
YO: Será mi ayudante, todo lo que tenga que pasar por mí primero pasará por ella, si lo puede solucionar lo solucionará y si no ya lo hablaremos entre los dos.
DANI: ¿Entonces que harás tú tío?
YO: Tocarme los cojones todo el día.
JUDIT: No sé si sabré hacer ese trabajo.
YO: No te preocupes, yo te enseñaré.
EVA: Ya sabemos lo que le vas a enseñar tú, pedazo de guarro.
JUDIT: Que solo somos amigos Eva.
YO: Eso es verdad.
DANI: Ya.
EVA: Y nosotros nos chupamos el dedo.
YO: Pensar lo que queráis, el tiempo lo dirá.

Acabamos de comer aguantando las bromitas de mis socios, nos despedimos en la puerta del restaurante de Eva y Dani, me quedé con Judit en la acera.

JUDIT: Muchas gracias Mark por el trabajo.
YO: De momento tendremos que estar mucho tiempo juntos, para entender mi forma de funcionar y que puedas tomar decisiones como si fuera yo.
JUDIT: Vale.
YO: ¿Te vienes a mi casa esta tarde?
JUDIT: Mark, ¿no me habrás dado el trabajo para follarme?
YO: Judit, si quisiera follarte te lo habría dicho directamente o lo abría intentado, no hacía falta darte un trabajo.
JUDIT: Vale, es para dejar las cosas claras.
YO: ¿Te vienes a mí casa o no?

Me miró sonriendo pensando.

JUDIT: Sí, pero antes pasaré por la mía a buscar algunas cosas.
YO: De acuerdo, te espero en mi casa preparando un café.

Cuando llegó yo ya estaba cambiado de ropa, ella entró con una bolsita.

YO: ¿Y esa bolsa?
JUDIT: Esta claro que en esta casa se sabe cuando entras pero nunca cuando te vas, así que he venido preparada.

Se metió en la habitación mientras yo ponía los cafés encima de la mesita al lado del sofá, salió vestida con una camiseta y unos pantaloncitos que le marcaba la figura, el culo vamos, y que culo, y que tipazo que tenía la cabrona, con aquella carita de ángel, que pena que lo nuestro caducara en la despedida de aquel camping de los cojones, se acercó con una sonrisa sentándose a mi lado.

JUDIT: Hoy se te ve mucho mejor, me alegro mucho.
YO: Gracias a ti, ayer me fue muy bien tú compañía.

Mientras nos tomábamos el café le fui explicando cosas del trabajo, y lo que me gustaría que hiciera cuando se le presentasen algunas circunstancias que se repetían bastante, que si dudaba me llamara para hablarlo y que los primeros días me interesaba que estuviésemos juntos para que me fuera conociendo en el trabajo.

YO: Y a parte de todo esto mañana te pasaré mi agenda para que la lleves tú, tienes que ser mi mano derecha.
JUDIT: Vale, perfecto, espero estar a la altura.
YO: Y ya está de momento, ¿si te quieres ir?, hasta mañana no empiezas oficialmente.
JUDIT: Yo pensaba que sería como ayer que pasé aquí la noche, por eso me he traído ropa.

Las tazas de café ya estaban vacías, recosté la cabeza sobre el respaldo del sofá.

YO: Como tú quieras Judit, si no tienes nada mejor que hacer.
JUDIT: No tengo nada mejor que hacer.

Se acercó y me volvió a colocar mi cabeza en su hombro.

A partir de ese día trabajamos juntos, pasábamos muchas horas al día en compañía uno del otro, ella venía a mí casa cuando quería, hablábamos de trabajo y de otras cosas, era como una compañera de piso a ratos, no nos tocamos ni nos insinuamos en ningún momento, cada mañana temprano tenía en el móvil la agenda de ese día, la enviaba ella desde su portátil estuviera donde estuviera, aprendió a tomar decisiones por mí y me facilitaba mucho mi trabajo, además era divertida y se olvidó de forzar aquella actitud de niña pija siendo más natural.

Pero llegó un día que supongo que pasó lo que tenía que pasar, vino a mi casa por la tarde para hablar de un tema de trabajo que no era fácil de solucionar, le dejé una camiseta mía para que estuviera cómoda, después de una hora y algo dándole vueltas al asunto, yo me estiré en el sofá boca arriba con las manos entrelazadas en la nuca y ella daba vueltas de pie con una libreta y un bolígrafo en la mano mirando unos datos, la encontré tan sexi con el pelo recogido con una pinza grande, como se movía dando pasitos cortos, cada vez que pasaba cerca de mí le podía ver las braguitas por debajo de la camiseta y aquella carita con los ojos azules concentrada en la libreta, me miró.…

JUDIT: Mark, por favor tío.

Me despertó de mis pensamientos, tenía la vista clavada en mi polla, miré y la tenía tan tiesa que el pantalón estaba a punto de reventar, me tapé levantándome.…

YO: Hostia, perdona Judit, perdóname, no me he dado cuenta.

Ella reía tapándose la boca.

JUDIT: Será mejor que me marche.
YO: No, no Judit por favor, quédate.
JUDIT: Mark, yo no te puedo ayudar con tú problemilla, será mejor que te deje solo y te lo soluciones lo mejor posible.

Volvía a escapársele la risa.

YO: Ayúdame tú a solucionarlo.
JUDIT: No me pidas eso por favor, no puedo.
YO: Judit, me gustas mucho, sé que tarde o temprano me insinuaré y hoy es tan buen día como cualquier otro.

Me miraba muy nerviosa.

JUDIT: Mark por favor, sé que si lo hago pueden cambiar las cosas entre nosotros y no quiero que eso pase.

Me iba acercando a ella despacio hasta cogerle con mis manos su cara mirándole a los ojos.

YO: Eres preciosa Judit, eres la chica más espectacular que he visto nunca.

Ella no apartaba la mirada y yo le iba acercando mis labios a los suyos, estaba a punto de rozarlos.

JUDIT (susurrando): Mark por favor.

Me cogió con suavidad los brazos con sus manos y contactamos los labios dulcemente, con delicadeza, rozándolos, sintiendo su contacto, ella pasó sus manos de mis brazos por detrás de mi cintura apretándose un poco más a mí, sacamos la punta de la lengua para que se fueran tocando y poco a poco nos fuimos besando con más pasión, mis manos recorrían su cintura notando la tela de las bragas debajo de la camiseta y ella me acariciaba el culo, me empujó sentándome en el sofá, se quitó la camiseta y las bragas quedándose en bolas, yo me quité la mía y el pantalón con prisas, ella ya se estaba sentando encima de mí volviéndome a besar con pasión a la vez que con una mano dirigía la punta de mi polla a su coño, metiéndosela hasta el fondo dando un buen gemido, nos empezamos a mover los dos con golpes de caderas acelerándonos sin poder evitarlo, corriéndonos a la vez, quedando que no podíamos ni respirar, ella se dejó caer sobre mi pecho respirando profundamente.

JUDIT: Joder, mira que me lo he repetido veces, no folles con él, no puedes hacerlo, y mira como hemos acabado, ¡hostia!, que poca fuerza de voluntad tengo coño.

Yo la abrazaba acariciándole la espalda.

YO: Tranquila Judit, tranquila, relájate.
JUDIT: No puedo relajarme, ¿y a partir de ahora qué, haremos como que no ha pasado nada?
YO: A partir de ahora nos comportaremos de manera natural, ha pasado y ya está, si mañana tienes ganas de que vuelva a pasar vienes a por mí y ningún problema.
JUDIT: Que capullo eres, si te crees que voy a esperar a mañana lo tienes claro, esta noche te vas a enterar chaval.

Nos miramos a los ojos y volvimos a besarnos con pasión, me levanté con ella en brazos llevándola a la habitación estirándola en la cama, nos besamos, acariciamos y follamos de la manera más tierna sintiendo nuestros cuerpos y notando sensaciones por todos nuestros sentidos volviendo a corrernos, nos quedamos abrazados acariciándonos esperando la hora de la cena, a partir de esa tarde mezclamos el trabajo con una relación personal que poco a poco fue creciendo, pasó el tiempo y ella se quedaba casi cada día en mi casa, le envié un mensaje a Marta diciéndole que de momento no pasaría a repasarle ninguna cañería.

Con Eva y Dani hacíamos un buen equipo, estábamos los cuatro muy unidos y cada día nos soltaban indirectas para saber si estábamos juntos y si habíamos follado, nosotros intentábamos guardar nuestra intimidad aunque ellos ya lo sospechaban todo, algunas tardes las chicas quedaban para hablar o ir de compras y nosotros nos íbamos al Refugio a tomar cervezas y jugar a dardos. El Refugio no es que fuera un gran negocio pero por lo menos se pagaban las facturas y se amortizaba algo cada mes. Mi hermana me invitó un sábado a cenar y le dije que iría con una amiga.

Judit sabiendo que nos invitaba mi hermana me pidió la tarde del sábado para prepararse, a mi me pareció una animalada de tiempo, hasta que la fui a buscar y la vi, que barbaridad, se puso un vestidito de gasa de un color como anaranjado que le resaltaba su cara un poco pintada, con un peinado que debió de sacarlo de la peluquería aquella misma tarde y cuatro complementos que se puso, incluido un pequeño bolsito de mano, estaba para comérsela, me dejó “embobao” un buen rato al verla, estaba tan guapa que me daba hasta cosa darle un beso.

Llamé a la puerta de la casa de mi hermana y nos vinieron a abrir las dos, las saludé y les presenté a Judit, se la quedaron mirando que se les cayeron las bragas a las dos.

ELVIRA: Mark cariño, de donde has sacado a este bellezón.
JESICA: Judit, eres guapísima.

Se saludaron con dos besos y un abrazo, le enseñaron la casa y estuvimos cenando en un ambiente genial, las tres se compenetraban muy bien, Judit se disculpó para ir al baño.

JESICA: Es que además de guapa es simpática como ella sola.
ELVIRA: Mark, no sé cómo sería Mar pero esta chica es un bombón y tiene mucha clase.
YO: A estas alturas no tengo claro hasta donde llegaremos juntos, estoy muy a gusto con ella pero no sé si seré capaz de entregarme totalmente.
ELVIRA: Tú sabrás Mark, pero creo que es una chica maravillosa.
JESICA: Estoy de acuerdo con tú hermana.

Llegó Judit y cambiamos la conversación, en ese momento creo que no quería reconocerlo pero me estaba enamorando cada día más de aquella chica, ella se comportaba de forma muy natural y veía que ella se preocupaba mucho por mí, no me pareció en ningún momento que lo forzara para no perderme o como estrategia, al contrario me había dicho más de una vez que ella era feliz estando conmigo, aunque pensaba que tarde o temprano yo la dejaría para estar con otra chica de mi nivel social, que quería aprovechar todo el tiempo que pudiéramos estar juntos. Yo no tenía noticias de Mar y Judit conseguía con cariño y simpatía que me fuera olvidando de ella.

Llegó un momento que ya estábamos prácticamente viviendo juntos, los armarios se llenaban de cosas de Judit poco a poco y estábamos muy a gusto el uno con el otro, habíamos invitado a cenar varias veces a Dani y Eva y los cuatro nos lo pasábamos muy bien.

Judit era preciosa de cara, de cuerpo, de carácter, notaba que me quería y que se esforzaba en que lo nuestro funcionara, en el sexo era buena, muy buena, pero no llegaba a hacerme sentir lo que había sentido estando con Mar, Mar era una auténtica bomba en la cama.

Un día que habíamos cerrado por la mañana un buen contrato después de comer con mis socios les dijimos que nos íbamos a casa, los dos estábamos bastante calientes y en el coche antes de llegar a casa ya nos estábamos metiendo mano, subimos en el ascensor besándonos y acariciándonos por todos lados, abrí la puerta del apartamento con nervios y solo entrar nos empezamos a besar y desnudar caminando para la habitación, Judit me paró al lado de la cama y se arrodilló cogiéndome la polla metiéndosela en la boca empezando a chupármela, me la acabó de poner a cien y la levanté estirándola en la cama, me miró a los ojos.

JUDIT: ¿Porqué no te gusta cómo te la chupo?, si no lo hago bien me gustaría aprender, me he dado cuenta que nunca me dejas estar un rato haciéndolo, y me parece que es porque no te lo pasas bien, algo hago que no te gusta, dímelo por favor.

Hostia, me pilló totalmente descolocado, todo venía porque me acordaba de aquella vez en el camping que me lo hizo y cuando me corrí lo guardó en su boca escupiéndolo en el suelo, tenía en mi cabeza ese momento y cada vez que ella lo intentaba me venía esa imagen y no me excitaba nada.

YO: Judit cariño si me gusta.…

Intentaba ser amable y no decirle la verdad.

JUDIT: Reconozco que es una cosa que a mí siempre me ha dado un poco de reparo, pero a ti quiero hacerte feliz de todas las maneras, quiero que me enseñes.
YO: Pero mujer si ya me gusta, ¿qué quieres que te enseñe?
JUDIT: Mark, te conozco y sé que lo haces por ser amable conmigo, por favor quiero saber qué es lo que te gusta, si no me siento cómoda te lo diré, pero necesito saberlo y probarlo al menos una vez.

Nos miramos a los ojos, ella esperaba una respuesta y yo le iba dando vueltas a la cabeza pensando que hacer.

YO: Está bien, pero primero te voy a hacer correr un poquito para quitarte la calentura y así con más tranquilidad te podrás cuidar de mí.

Me metí en medio de sus piernas lamiéndole alrededor del chichi, ella apoyó una mano encima de mi cabeza cogiéndome del pelo, mi lengua fue buscando la rajita metiéndose en medio recorriéndolo de punta a punta sin parar de moverse y ensalivándolo todo, Judit gemía y se movía levantando la cintura de la cama, tensándose agarrándome el pelo con más fuerza y se corrió una primera vez, seguí lamiendo sin darle tregua, volviéndola a tensar un rato, hasta que estabilizó los gemidos y volvió empezar a subirle la excitación, hasta gritar totalmente desatada corriéndose, moviendo las piernas de un lado al otro y de arriba abajo apartándome la cabeza cerrándolas, jadeando, aguantando las palpitaciones del coño.

JUDIT: Ves, esto es lo que te quiero hacer sentir a ti, quiero hacerte correr como lo haces tú conmigo que me vuelves loca.

La miraba confirmándoselo con la cabeza acariciándole la cara, cuando recuperó la respiración me puse de pie al lado de la cama, ella se arrodilló delante de mí esperando que le diera alguna instrucción, le puse una mano por detrás de la cabeza y le acerqué la polla a la boca, ella fue a cogerla con la mano…

YO: No, no la toques, lo harás todo con la boca.

Se metió la punta en la boca chupándola pasándole la lengua por todos lados, yo le confirmaba con la cabeza que me gustaba, esperé un poco y se la metí por la mitad, ella me levantó los ojos para mirarme…

YO: Succiona cariño, succiona hasta la punta y vuelve a meterla.

Al hacerlo me hizo gemir fuerte, me miró sorprendida por mi reacción, repitiéndolo varias veces…

YO: Métela todo lo que puedas y repítelo.

Se la fue metiendo despacio, faltándole un trozo para poder hacerlo completamente, pero me pegó una succión con fuerza hasta la punta apretando los labios que pegué un grito temblándome las piernas, me miraba con una sonrisa feliz de hacerme disfrutar, lo repitió otra vez y otra vez grité.…

YO: Coge un poco de ritmo y conseguirás que me corra.

Lo fue haciendo y conseguía que viera la gloria, que buena boquita tenía, me subió el semen por la polla y le pegué el primer lechazo dentro, volvió a repetirlo y consiguió otro, la saqué haciéndome una paja diciéndole que abriera la boca, al abrirla se le caía por los lados la leche que tenía dentro, mientras yo me seguía corriendo manchándole los labios y la nariz, le pedí que se lo tragara y lo hizo sin pensárselo mirándome orgullosa, demostrándome que era capaz de hacerlo por mí, me senté en la cama porque las piernas no me aguantaban de la corrida que Judit había sido capaz de regalarme, se tocó con un dedo la cara comprobando el semen que le resbalaba.

JUDIT: Debo estar guapa con todo esto en mi cara.
YO: Estás preciosa cariño, me has dejado seco y hecho polvo.

Se puso a reír de felicidad y nos fuimos a duchar juntos.

Me prometió que lo iría mejorando y doy fe que lo hizo, cada vez se la metía más profundamente hasta que consiguió hacerlo del todo, aprendió a cambiar las presiones con los labios y las succiones, haciéndome unas mamadas que me hacían dar saltos de gusto en la cama, tragándoselo todo cuando quería o dejando que le resbalara por la boca o la cara, me ponía loco.

Unos días más tarde recibí una llamada de mi padre para quedar un día y comer juntos, por el tono de su voz noté que alguna tenía pensada y no estaba muy tranquilo, al entrar al restaurante me reafirmé en mis ideas, al ver que me acompañaban a una sala reservada donde solo había una mesa en el centro preparada para dos, dos minutos más tarde llegó él, hablamos de cosas intrascendentes mientras pedíamos la comida y el vino que él escogió, una vez comíamos y estábamos solos en la sala.…

MI PADRE: ¿Te acuerdas que hace un tiempo te dije que hicieras lo que quisieras pero que te cuidaras de la empresa cuando hiciera falta?
YO: Sí papá me acuerdo.
MI PADRE: Pues está llegando el momento, me estoy cansando y noto que no tengo la vitalidad que tenía para llevar los negocios como se debe, te quiero pedir varias cosas.
YO: Papá cuidado con lo que me pides, ya me conoces y no me gustaría discutir contigo ahora que tenemos una relación normal entre padre e hijo.
MI PADRE: Tranquilo y escúchame, ya sé que me puedes decir que no, pero te ruego que primero te lo pienses bien, mi idea es que traslades tú empresa a una de las plantas del edificio principal de nuestra central, no te preocupes, seguirá siendo tuya y de tus socios funcionando independiente de todas las otras, pero si está en el edificio a ti te será más fácil estar en la última planta conmigo conociendo los detalles del grupo empresarial, una vez cojas soltura con la dirección, yo me retiro a descansar y hacer lo que me dé la gana dejándote al cargo de todo, esa es mi idea.
YO: No es tan dramático, si puedo escoger mi equipo para trabajar no le veo ningún problema.
MI PADRE: Puedes rodearte de la gente de confianza que quieras.
YO: La primera mi ayudante.
MI PADRE: ¿Tienes ayudante?, y eso, ¿qué es?
YO: Mi mano derecha, una persona de confianza.

Me miró sonriendo.

MI PADRE: ¿De mucha confianza?, tienes una foto suya.

La madre que lo parió como se lo olió el cabrón, le enseñé una foto que tenía en el móvil, primero se la miraba sin interés, después levanto las cejas fijándose mejor, me miró a los ojos.

MI PADRE: ¿Es modelo?
YO: Es mi ayudante y persona de confianza.

Empezó a reírse que pocas veces le había visto reír de aquella manera.

MI PADRE: Voy a hablar con tú madre para invitaros un domingo a comer en casa, a vosotros y a tú hermana con su “amiga”.
YO: Como quieras papá, y de lo que me has dicho cuenta con ello, iré preparándolo todo para hacer el traslado de las oficinas lo menos trágico posible, lo haré poco a poco para que no nos afecte en el trabajo.

Por la tarde me reuní con Judit, Eva y Dani para explicarles las novedades.

EVA: ¿Pero eso afectará a nuestra empresa o seguiremos siendo independientes?
YO: El único cambio en la práctica es que cambiaremos de oficina, nos trasladamos a otro edifico todavía más céntrico y más grande, mi padre a vaciado toda una planta para nosotros y te aseguro que es enorme, todo lo demás seguirá funcionando igual, Dani y tú llevareis las riendas de este negocio, iréis informando a tú hermana y ella me lo dirá a mí que tendré de pasar más tiempo en la última planta con mi padre, si hay una urgencia nos podemos reunir cuando sea, la idea es que Judit haga de puente pasando ratos con vosotros y otros conmigo arriba.
DANI: Pues lo mismo que ahora ¿no?, no te vemos el pelo porque te estás tocando los huevos todo el día.
YO: Sí, pero con la ventaja que si tenemos problemas el grupo de mi padre, pronto mío, absorbería nuestra empresa y seguiríamos trabajando.
JUDIT: Dani tío, no es verdad que se esté tocando los huevos, tiene muchas reuniones para conseguir trabajo para la empresa.
EVA: Claro, no hace falta que se los toque porque ya lo haces tú guapita.

Judit se puso roja y los demás nos moríamos de risa.

Empezamos el traslado poco a poco, Judit y yo nos instalamos en el nuevo edificio, entre la planta de nuestra empresa y la de mi padre, trabajando con él como siempre había querido, Dani y Eva estaban a caballo entre una y la otra haciendo el traslado por partes, empezaron por el archivo y parte de administración, haciendo viajes de un lado para otro, hasta acabar de pasar la mitad que quedaba juntándolos a todos en las nuevas oficinas, a partir de aquel momento Judit iba de arriba abajo, ayudándome a mí y trabajando con su hermana y su cuñado, me informaba de lo necesario y yo me seguía dedicando a buscar trabajos importantes para nosotros, al estar dirigiendo el complejo entramado de empresas de mi padre me era mucho más fácil.

Me pusieron al día de todas las empresa y participaciones que tenía el viejo y era de locos, estaba presente en casi todos los sectores empresariales que se podía estar, su idea era que si un sector entraba en crisis se compensaba con otro que estaría en auge, mi padre sería muchas cosas pero de tonto no tenía un pelo.

Un medio día estaba repasando con mi padre los últimos detalles de una operación que teníamos entre manos antes de que se fuera para su casa, ya solo se quedaba por las mañanas en la empresa…

MI PADRE: Este domingo he quedado con tú madre para que vengáis a comer a casa tú hermana, tú y vuestras “amigas”, venir sobre la una, se lo dices tú a tu hermana por favor.

Por la tarde fuimos con Judit a una reunión para acabar de pulir unos flecos y firmar un contrato para un hotel en la costa, todo fue como la seda y salimos de allí contentos de cojones, en el coche camino de casa Judit llamó a su hermana para explicarle como había ido todo, llevaba puesta una minifalda que me parece que aquellos tíos habían firmado el contrato sin saber lo que firmaban, tenían los ojos puestos más en Judit que en el papel, le puse una mano en el muslo, Judit me miró con una sonrisa mientras le explicaba a Eva los por menores de la tarde, le fui subiendo la mano por debajo de la mini falda poniéndosela encima de las bragas, dejó de sonreír cerrando los ojos, la metí en medio de las piernas, ella las abrió y le cogí el coño con toda la mano, cerró la boca para que no se le escapara un jadeo escuchando a su hermana cada vez más nerviosa, con dos dedos le separé las bragas tocándole el chichi directamente, dio un saltito del asiento mirándome con cara de vicio.…

JUDIT: Eva guapa más tarde o mañana os acabo de informar del nuevo contrato.

Colgó tirando el móvil dentro de su bolso cogiéndome la polla por encima del pantalón.

JUDIT: Cabroncete como me estás poniendo, busca algún sitio que te voy a follar por mamón, no aguanto más.

Me desvié por un camino llegando a un descampado, dejé el coche lo más tapado posible por unos árboles y se me tiró encima besándome, pasamos entre los asientos a la parte de atrás, me desabroché los pantalones bajándomelos con la ropa interior y ella se quitó las bragas subiéndose encima de mí besándonos con pasión, me buscó la polla con su mano, dirigiéndosela a la entrada del coño que lo tenía empapado, metiéndosela de golpe moviéndose con las caderas a buen ritmo muy excitada.

JUDIT (muy excitada): Esto por ponerme cachonda con tus deditos mamoncete.

Cada vez se la metía con más fuerza, hasta pegar un grito enorme corriéndose, sujetándose fuerte con sus manos alrededor de mi cuello, se quedó abrazada respirando fuerte sobre mi cuello.

JUDIT: ¿Y tú?, no has llegado.
YO (riendo): Yo llegaré en casa que no soy tan caliente como tú, que te tienes que correr en cualquier sitio para aliviarte.

Me dio un golpe en medio de la cabeza.

JUDIT: Anda súbete esos pantalones y llévame a casa, ya me pensaré si te dejo a ti aliviarte”conmigo por cabroncete.

Volvimos a los asientos delanteros y ella metió las bragas en el bolso sin ponérselas.

JUDIT: ¿Qué miras, te vas a poner nervioso pensando que estoy a tú lado sin bragas?, pues como tardes mucho en llegar a casa igual me hago una paja en el coche para volver a aliviarme, si mi niño no me deja satisfecha tendré que buscarme la vida.…

YO: Te quieres callar ya coño que me estás poniendo nervioso y ya no sé ni por donde voy hostia.

Judit se descojonaba de risa tapándose la boca.

Llegamos a casa, cerré la puerta y la besé agarrándole el culo por debajo de la falda tocándole con dos dedos el coño, ella me abrazaba riéndose de cómo me había puesto de cachondo, la levanté por la cintura llevándola a la habitación, me desnudé y le quité la ropa, se arrodilló en el suelo y me cogió la polla metiéndosela en la boca casi toda, pegándome unas chupadas y succiones que me volvieron loco, no pude aguantar más y la levanté subiéndole las rodillas encima de la cama, poniéndola a cuatro patas para metérsela de golpe hasta el fondo dando un grito de excitación los dos, me concentré en darle un ritmo alto escuchando sus gemidos cada vez más fuertes, viendo como se movía su cuerpo pidiendo más hasta que se corrió a gritos de forma espectacular, saliendo flujo del chichi que me mojaba los huevos cada vez que se la metía hasta el fondo, se la saqué, mojé dos dedos con su propio flujo y se los froté por el culo lubricándolo, puse la punta en el ojete y apreté despacio para meterle el capullo dentro, dio un pequeño grito con un suspiro, lentamente fui profundizando parando cuando ella hacía algún gesto de malestar, sacándola un poco volviendo a meterla llegando al fondo, respiraba un poco acelerada pero no decía nada, la saqué despacio y volví a meterla, lo hice un par de veces más y se fue lubricando y dilatando pudiendo aumentar un poco el ritmo, de golpe empezó a mover el culo para atrás metiéndosela más fuerte, poco después estaba yo moviendo mis caderas a todo lo que podía y le empecé a llenar el culo de leche pegando unos gritos enormes, ella seguía moviéndolo hacía atrás hasta que me sacó la última gota, me estiré a su lado.

YO: Eres increíble Judit, soy muy feliz contigo.

Ella me acarició la cara besándome dulcemente.

JUDIT: Te quiero mucho Mark.

Se levantó y se fue a la ducha, yo la seguí abrazándola por la espalda mientras le caían las primeras gotas de agua encima.

YO: Yo también te quiero mucho cariño.

Se giró mirándome a los ojos con una sonrisa tranquila y nos abrazamos.…

JUDIT: Cuando empezamos esta relación yo misma no daba un duro por ella, nos conocíamos demasiado, siempre pensé que duraríamos cuatro días hasta que encontráramos alguna persona alguno de los dos que nos conviniese más, tú sabías por donde me movía y con qué intención lo hacía, yo no podía pensar en dejar crecer mis sentimientos hacía ti porque pienso que tú no me tomarías nunca en serio, pero no he podido controlarlos, cada día juntos a todas horas, trabajando y en casa, tratándome tan bien como lo haces, con tanto cariño, haciéndome reír, no lo he podido remediar Mark, te quiero, es lo que siento, te quiero mucho y cuando me dejes me harás daño, sé que lo harás algún día porque es lógico, pero quiero que sepas que no estoy contigo por estar, estoy porque estoy enamorada y te quiero con locura.…

No pudo seguir hablando porque se emocionó y se le empezaron a humedecer los ojos bajando la cabeza.

YO: Judit, escúchame.

Levantó la mirada mirándome a los ojos con aquella carita de pena.

YO: Yo también te quiero.
JUDIT: Lo dices porque me ves triste y te doy pena.
YO: Repito, cariño te quiero mucho.

La abracé y ella colocó su cara en mi cuello pasándome los brazos rodeándome la cintura sin decir nada.

Quedamos con Elvira para pasar a buscarlas y poder ir juntos el domingo a la comida con mis padres, si ha Judit para ir a cenar a la casa de mi hermana necesitó toda una tarde, para ir a conocer a mis padres necesitó todo el fin de semana, y todavía le faltó tiempo, el sábado se compró un vestido nuevo y hasta ropa interior, pasó por la peluquería y hacerse unos tratamientos de no sé qué mierdas para estar“presentable según ella, el domingo por la mañana se levantó temprano para dejar preparada toda su ropa y los complementos que se pondría, no quieras saber el drama para escogerlos, este collar es demasiado vistoso, este no está a la altura, se ponía nerviosa salía y se sentaba conmigo en el sofá mientras yo me la miraba con una sonrisilla burlona, se cabreaba conmigo porque me cachondeaba, se volvía a ir para seguir escogiendo la pulsera, volvía y me hacía mimos pidiéndome perdón por enfadarse, me preguntaba si se ponía anillos o no, me volvía a cachondear y se volvía a ir medio cabreada, estaba histérica, se acabó duchando sin mojarse la cabeza para no estropearse el peinado y después de esperarla ya vestido durante un buen rato salió, parecía un ángel, que guapa sabía ponerse para ciertas ocasiones, le cogí una mano mirándola de arriba abajo.…

YO: Cariño, estás preciosa, pareces una princesa.
JUDIT (nerviosa): ¿Eso de que parezco una princesa lo dices porque me he pasado?
YO: Anda calla, ya no te digo nada más.

Pasamos a buscar a Elvira y Jésica, solo verla.…

ELVIRA: Que guapa vas Judit, que elegante.
JESICA: No se puede ir contigo, nos dejas a las demás bajo mínimos.

Nos reímos todos menos ella que estaba como un flan, durante el viaje en coche mi hermana y su pareja consiguieron calmarla con la conversación diciéndole que todo iría bien y que no pasaría nada, Judit ya conocía a mi padre de la empresa, es verdad que no había tenido mucho contacto con él pero ya sabía cómo era, no entendía como estaba tan tensa por una comida, yo creo que ella lo vivía como la presentación oficial a mi familia.

Llegamos los cuatro a la hora en punto y como siempre nos hicieron esperar sentados en la terraza, cuando salieron de punta en blanco como siempre, Judit pegó un salto de la silla poniéndose de pie, Elvira fue la primera que les saludó, después lo hice yo, lo hizo Jésica dándole dos besos a cada uno y se acercó Judit con las manos cogidas delante del cuerpo tímida y nerviosa.

YO: Mamá, papá, os presento a mi pareja, Judit.

A Judit se le escapó una sonrisilla de alegría de que la presentara como mi pareja, dándole dos besos a mis padres diciéndoles un nervioso,“”Encantada de conocerles”, Elvira y Jésica no sé si era porque Jésica ya los conocía de la cena de Mar, o por qué no tenían vergüenza, se iban tapando la boca viendo lo mal que lo estaba pasando Judit, nos sentamos en la mesa y mi padre empezó con sus historias, paró algún momento para comentar que se había fijado como trabajaba Judit conmigo y que la veía muy despierta y con ganas, cosa que sirvió para que Judit abriera la boca para agradecérselo, porque fue lo único que dijo en toda la comida, llegamos a los cafés y mi padre se quedó en silencio, pudiendo meter baza mi hermana comentando algunas cosas con mi madre, yo sabía que ese silencio era porque quería decirnos algo importante y lo estaba ordenando en su cabeza, levantó la mirada repasándonos a todos y se hizo el silencio esperando que hablara él.…

MI PADRE: Os agradecemos que estéis aquí con nosotros, en primer lugar me gustaría felicitar a mi hijo Mark por su interés en la empresa, está aprendiendo tan rápido que pronto podré dejar de ir cada día a trabajar, como agradecimiento me gustaría que aceptase la casa que tenemos en tal sitio para vivir, en su momento hice lo mismo con Elvira dejándole el palacete.

Hizo un silencio cogiendo aire.

MI PADRE: Nosotros, vuestra madre y yo nos fueron las cosas como fueron, no nos dejaron escoger y no tuvimos la valentía ninguno de los dos de revelarnos y negarnos a hacer algo que no queríamos ni deberíamos haber hecho, pero lo hecho, hecho está y no podemos volver atrás, yo lo que no quiero es que ninguno de vosotros tenga que pasar por lo mismo.…

Miró a Jésica y a Judit.

MI PADRE: Así que aceptaré a quien me presentéis como vuestras parejas, y os ayudaré en todo lo que pueda para que seáis felices como nosotros por desgracia no hemos podido ser, y me da igual que sea chico, chica o lo que sea.

Nos quedamos todos en silencio sin saber que decir, entonces sin que nadie lo esperara, mi madre se levantó de su silla, caminó despacio hasta donde estaba sentado mi padre, le puso una mano en la cara acariciándosela y le dio un beso en los labios que mi padre se quedó petrificado como si le hubieran metido una escoba por el culo.

MI MADRE: Ya era hora de que te oyera decir algo con sentido y de corazón, por fin te has comportado como un hombre valiente, coño ya.

Nos dejó a todos con la escoba metida en el culo sin poder creer lo que estábamos viendo, miró a una chica del servicio levantando la mano.

MI MADRE: Traernos champán y pastel que lo vamos a celebrar, hoy vamos a coger una borrachera todos en esta bendita casa.

Mi padre se la miraba con la boca abierta sin poder articular palabra, mi madre le volvió a dar otro beso tocándole la cara.

MI MADRE: Y ya era hora que te retiraras de los negocios, que tengo ganas de viajar y salir de esta casa joder.

Se volvió despacio a su silla y se sentó, nos repasó con la mirada y se descojonó de risa de las caras que debíamos tener todos. Me pareció que era una venganza que tenía preparada, guardándosela para el día que le viniera bien por toda la vida que había llevado, y vaya si le salió bien, aquella tarde bebimos y comimos como cosacos, Elvira puso música y acabamos bailando todos con una cogorza importante.

Al día siguiente Judit me hizo mil preguntas, no entendía nada de lo que había vivido el día anterior con mis padres, tenía la idea de que eran tan serios y con sus crucifijos por toda la casa, que me costó hacerle entender que aquello fue algo muy especial que ni mi hermana ni yo lo habíamos visto nunca, y era cierto, fue la primera vez que vimos a mis padres besarse en la boca.

Aquella mañana mi padre me puso en la mano las llaves de nuestra casa nueva, yo la recordaba de haberla visto alguna vez, normalmente la tenía alquilada a alguna personalidad como cónsules o deportistas famosos, la última vez que se quedó vacía ya pensó en mí remodelándola dejándola nueva para el día que me hiciera entrega de ella, comimos con Eva y Dani explicándoles las novedades y aquella misma tarde con Judit íbamos a ver nuestra nueva casa.

CAPITULO XII: “Sorpresas”

Llegamos con el coche a la entrada de la urbanización, nos paró un guardia de seguridad que estaba en una garita controlando una barrera que atravesaba el camino, me saludó educadamente preguntándome el nombre, se lo dije y se sacó de un bolsillo un mando a distancia para que pudiera abrirla, me dijo que mi padre les había llamado para que me dieran el mando, lo apreté y se abrió la barrera, nos despedimos y seguimos el camino, era una urbanización grande y muy controlada, nos cruzamos con varios coches de seguridad que patrullaban día y noche.

JUDIT: ¿Qué sitio es este cariño?
YO: Pues un lugar donde invirtió mi padre hace muchos años, yo de más pequeño vine dos o tres veces, espero que el gps del coche sepa dónde va.

Pasábamos por casas inmensas de diferentes estilos.


JUDIT: Y la casa será tan grande como estás que estamos viendo.
YO: Vete a saber, yo no me acuerdo mucho.

Giramos una calle y el coche dijo, “Ha llegado a su destino a la derecha”, nos quedamos con la boca abierta los dos, la valla de la casa ocupaba toda la manzana, en medio se veía una puerta enorme para entrar el coche, lo puse delante y saqué las llaves que me había dado mi padre con un mando a distancia que al presionarlo abrió aquella verja enorme, entramos el coche y vimos de cara una pared con una bonita fuente echando agua, el camino que seguía a un lado lo fuimos siguiendo mirando para todas partes, viendo arboles y un pequeño bosque hasta que llegamos a la parte más alta del camino, donde apareció una casa que dejaba a las que habíamos visto hasta ese momento como una mierda, era enorme, aquello no era una casa era una mansión, dejamos el coche delante al lado de un porche muy grande con varios sillones y muebles, en medio una puerta, Judit se lo miraba todo cogida de mi brazo sin decir nada, abrí aquel cacho de puerta y entramos mirando la entrada, todo parecía estar decorado de forma minimalista, desde luego mi padre había hecho obras porque yo la recordaba mucho más antigua, estábamos a punto de entrar cuando apareció una chica muy bien vestida que nos pegó un susto que casi nos cagamos allí mismo, Judit pegó un grito llevándose la mano al pecho.

Se disculpó por habernos asustado y se presentó como la responsable de la empresa que llevaba el mantenimiento de la casa, nos acompañó al salón que era enorme, tenía unas vistas a la piscina y al jardín, en un lado había una pantalla de televisión que ocupaba casi toda la pared de grande con un equipo de sonido impresionante, de allí pasamos al comedor, a la cocina y a la habitación principal todo con vistas al jardín y la piscina, la visitamos toda, no os detallo más cosas porque necesitaría un anexo para hacerlo, había un despacho, biblioteca, bueno, todo era grande y decorado con muy buen gusto y muy moderno, en una ala al lado de la piscina había una zona de aguas con jacuzzi y saunas, si saunas porque habían dos una seca y otra húmeda con una zona de relax, parecía un balneario, Judit hubo un momento que me dijo flojito si no se habían equivocado y nos estaban enseñando un hotel, cuando pensábamos que se había acabado la visita por las tres plantas del edificio, volvimos a la entrada abriendo la chica un cajón sacando otro mando a distancia que me dijo que lo guardara en mi coche, nos llevó hasta otra puerta que estaba cerca de la cocina y entramos en un garaje que habían como siete coches aparcados.

LA CHICA: Esta parte su padre estaba muy interesado en que la viera, son sus coches privados que los ha hecho traer hasta aquí, ahora también le pertenecen a usted, en cada coche hay los mandos a distancia para abrir la cerca de la entrada y la del garaje de la casa, estábamos los dos con la boca abierta.

Había pasado tanto de mi padre hasta hacía poco tiempo que no sabía ni los coches que tenía, en casa solo lo había visto con un coche grande con chofer que lo llevaba y traía, no tenía ni idea que tuviera aquellas maravillas que estaba viendo.

YO: Cariño, te gustaría ir al trabajo con un Ferrari.

Judit me dio un codazo sin poder disimular lo sorprendida que estaba.

LA CHICA: Bueno, este de aquí es más caro que el Ferrari, y aquel de allí también.

Habían varios deportivos, dos cuatro por cuatros y algún sedán enorme, todos de primeras marcas, la chica se despidió diciéndonos que por las mañanas venían a hacer la limpieza y cuidar de la casa en general, piscina, jardinería, todo, y que si queríamos nos podía hacer venir a alguien para que estuviera de servicio todo el día para atendernos, le dijimos que de momento no hacía falta y se marchó dejándonos solos, nos sentamos en uno de los sofás uno junto al otro sin saber qué hacer.

JUDIT: Esto es muy grande para nosotros Mark, si nos vamos a perder por aquí.

Me dio un ataque de risa tonta.

YO: Vamos a tener que follar mucho para hacerlo en todas las partes de la casa cariño.
JUDIT: Que tonto eres a veces.
YO: Vamos cariño, no me digas que no te gustaría hacer un jacuzzi por las tardes o bañarnos en esa piscina.

Me hizo una carita pensando en lo bien que estaríamos y me dio un beso en los labios, dejándose caer para que la abrazara.

JUDIT: Lo pienso aprovechar todo lo que pueda.
YO: ¿Qué quieres decir?
JUDIT: Antes de que me dejes.
YO: Tú sí que eres tonta mi niña.

La abracé más fuerte y ella se acercó más notando sus tetas como se apretaban contra mí, me pasó una mano acariciándome la cintura hasta…

JUDIT: Cariño, tienes la polla tiesa.
YO: Es que estoy pensando en el polvo que podríamos pegar en estos sofás.

Se puso encima de mí besándome.

JUDIT: Pero es que no tienes otra cosa en la cabeza.
YO: Cuando estoy contigo no mi amor.

Nos besamos como si no hubiera mañana, nos fuimos quitando la ropa uno al otro hasta quedarnos desnudos estirado encima suyo, nos tocamos para irnos calentando y se la metí en el coño rodeando ella mi cintura con sus piernas, después seguimos con ella encima cabalgándome sin dejar de gemir y gritar, para acabar se puso a cuatro patas y follamos como animales para corrernos los dos a la vez, nos fuimos a lavar y la esperé sentado en el sofá, Judit apareció caminando desnuda con la vista del jardín detrás.

YO: Judit, esta casa te sienta de maravilla, que guapa estás desnuda en este salón.

Se le escapó una risilla tonta y esperé sin moverme para ver como se vestía, se puso las bragas y me miró riendo.

JUDIT: ¿Te gusta verme en bragas cabroncete?
YO: Me pone caliente a más no poder cariño.

Se agachó y me enseñó el culo metiéndosele las bragas por dentro marcándole el coño, me levanté de un salto y ella también muriéndose de risa, nos abrazamos besándonos, nos acabamos de vestir y salimos cerrando la puerta, estábamos a punto de entrar al coche.

YO: Cariño, ¿nos llevamos un cuatro por cuatro?

Me miró con una sonrisilla confirmándomelo, abrimos la puerta del garaje y dejamos mi coche cogiendo el otro, aquello era como un sueño maravilloso.

Al día siguiente se lo explicábamos a Eva y Dani dejándolos alucinados, por la mañana una de las veces que estaba Judit conmigo fuimos a agradecerle a mi padre lo de la casa, estaba contento porque la relación con mi madre había mejorado mucho, nos animó a cambiar de casa lo más rápido posible, de los coches, que él se veía con una edad que ya no estaba para esas cosas, aquella misma tarde empezamos a mirar lo que nos íbamos a llevar del apartamento, algunas cosas que no nos harían falta se la regalaríamos a su hermana, al cabo de una semana teníamos un camión de mudanzas haciendo paquetes para cambiar de casa, de pronto nos vimos viviendo en un caserón del carajo y Judit de tener un coche viejito a poder escoger el que le saliera del conejo para conducirlo, invitamos un sábado a Eva y Dani para pasar el día, el hartón de reír que nos pegamos con el cachondeíto de la casa y los coches fue acojonante, acabaron quedándose a dormir y estuvimos juntos hasta el domingo por la tarde. Otro fin de semana vinieron mi hermana y Jésica, eso ya fue otra cosa, se quedaron las dos toda la mañana en pelotas en la piscina, Judit iba de aquí para allá mirándoselas.

JUDIT: Cariño, ¿lo de tú hermana y su novia es normal?
YO: Te refieres a que estén en bolas tomando el sol y bañándose.
JUDIT: Claro tío, es que no se cortan para nada.
YO: Yo con mi hermana lo he hecho muchas veces.
JUDIT: ¿Pero qué dices, en pelotas, en pelotas?
YO: Sí, siempre lo hemos hecho desde pequeños, con ella tengo una relación muy natural.
JUDIT: O sea, que si me voy con ellas y me despeloto es lo más normal del mundo.
YO: Si te vas con ellas y te despelotas te van a comer el chichi a la que te despistes guapetona.
JUDIT: Anda ya.
YO: Nena, tú no conoces a mi hermana.

Estábamos comiendo en la terraza y Judit sacó la conversación.

JUDIT: Chicas, me ha dicho Mark que si me desnudaba con vosotras en la piscina me ibais a comer el coño.
JESICA: A mí no me importaría, pero igual te gustaba y dejabas a este para venirte con nosotras.

Judit paró de comer mirándose a mi hermana sorprendida por la respuesta.

ELVIRA: A mí no me mires que te haría lo mismo.

Se puso roja bajando la cabeza, los demás nos moríamos de risa.

YO: Eso te pasa por preguntar cariño.

La parejita se comieron el chocho la una a la otra por todos sitios, en la piscina, en el jacuzzi, en su habitación y los sitios que no nos enteramos, Judit alucinó con la actividad sexual de aquellas dos, y más cuando le dije que si hacía falta metían en medio a un tío y se lo comían entre las dos, lo que no le dije es que yo había sido uno de esos tíos en su momento y que me comió Jésica lógicamente.

Y fueron pasando las semanas con todo funcionando perfectamente, por la casa pasaron mis padre, los suyos, vamos como una pareja normal, nosotros éramos muy felices, aunque a Judit no se le iba de la cabeza que algún día la dejaría por otra chica que fuera de mi estatus social.

Se iba acercado la fecha de la puta boda de Mar, la verdad es que de ganas de ir no tenía ninguna, pero como sabía que era imposible escaquearme le pedí a mi padre que consiguiera otra invitación para ir con Judit, un día por la mañana se presentó mi padre en la oficina con mala cara, le fui a preguntar si pasaba algo.

MI PADRE: Sabes que tenía que conseguir una invitación más para Judit en la boda, pues llamé ayer y resulta que el conde se ha muerto y la han anulado.

Hostia puta, otra sorpresa, no pensé que aquello alterara mi vida, que iluso, se lo dije a Judit y no puso muy buena cara.

YO: No pasa nada cariño, nosotros vamos a seguir igual.
JUDIT: Mejor hablamos esta tarde cuando lleguemos a casa.

No quiso seguir con la conversación en el trabajo y lo encontré lógico, en cuanto llegamos a casa me sacó la conversación al momento.

JUDIT: Yo sabía que tarde o temprano llegaría algo así.
YO: Pero que va a llegar, no va a pasar nada, nosotros estamos bien ¿no?
JUDIT: Tú estabas muy enamorado de ella y seguro que todavía sientes algo, esa se va a presentar aquí por ti Mark.
YO: Que vaya donde quiera Judit, yo estoy contigo y estoy bien…
JUDIT: Hasta que la veas en persona, entonces dudarás y seré yo quien salga perdiendo.

La abracé para confortarla pero ella seguía en sus trece la cabezona y no había manera de hacerle cambiar de opinión.

Y lo que me dijo a los pocos días se cumplió, recibí un mensaje de Mar preguntándome si podíamos vernos, le dije de hacerlo en el Refugio que volvía a estar abierto, aquella tarde se lo comenté a Judit y ya os podéis imaginar la cara que me hizo. Entré en el Refugio y ella ya estaba sentada en una mesa hablando con Pepi, la saludé con dos besos y pedimos dos cervezas sentándome con ella.…

MAR: Así que esto ahora es tuyo.
YO: Sí, me daba pena verlo cerrado y me propuse abrirlo de nuevo, ¿te gusta como está ahora?
MAR: No está mal.

Nos trajo Pepi las cervezas, le dije que lo que tomara Mar estaba invitada y se fue.

MAR: Si vas invitando así a la gente no ganarás mucho dinero.
YO: No lo tengo por dinero, con pagar los gastos ya me conformo. ¿A qué has venido Mar?

Se le empezaron a humedecer los ojos.

MAR: A por ti, a que quieres que venga, quiero volver contigo.
YO: ¿Pero tú estás bien?, llevamos meses sin vernos, sin hacerme ni puto caso y piensas llegar aquí y que lo deje todo por ti.
MAR: ¿Dejarlo todo, qué estás con alguien?
YO: Claro que estoy con alguien.

Empezó a llorar y me cogió la mano con las dos suyas.

MAR: Por favor Mark, sabes que estoy muy enamorada de ti, cuando estábamos juntos nos iba muy bien, en la cama éramos perfectos, no perdamos esta oportunidad.

Le saqué la mano de en medio de las suyas.

YO: No Mar, las cosas ya no son igual que antes, tú estabas dispuesta a casarte con otro sin darme la más mínima oportunidad, ¿qué habrías hecho, ponerle los cuernos conmigo más tarde?, yo ahora tengo una relación estable y feliz, sería un imbécil si la rompiera.

MAR: Por favor Mark, haré lo que quieras, voy a luchar por ti porque te quiero, he cometido un error, soy consciente, pero no cometeré otro contigo.

Me estaba poniendo nervioso, me puse de pie.

YO: Ya está bien me voy.
MAR: Te enviaré otro mensaje para quedar contigo.
YO: Haz lo que quieras.

Me fui de allí, conduciendo para mi casa me empezaron a dar vueltas por la cabeza las palabras de Mar, tantas vueltas le di que empezaba a dudar, la idea de Judit de que tarde o temprano la dejaría también influía en mi cabeza, necesitaba llegar para abrazarla y sentirla conmigo, entré en casa y estaba todo apagado, no me gustó nada, subí a la habitación y vi que faltaban algunas cosas suyas, no me podía creer que Judit se hubiera ido de aquella manera, sin despedirse, sin discutirlo, no entendía nada, llamé a Eva por si sabía algo.

EVA (seria): Hola Mark.
YO: Sabes algo de tu hermana, se ha ido de casa sin decirme nada y estoy muy preocupado.

Se hizo un silencio.

YO: ¿Eva?
EVA: Me ha pedido que no te dijera nada, te ha seguido Mark, te ha seguido y te ha visto cogiendo de la mano a Mar, está destrozada.
YO: Pero yo la quiero a ella Eva, ha sido Mar quien me ha cogido la mano un momento pero no ha pasado nada, ¿Dónde está?, por favor, quiero ir a buscarla y disculparme en persona.
EVA: Mira Mark, será mejor que la dejes descansar de momento, está muy afectada, ella te quiere de verdad, mañana nos vemos en la oficina.

Me colgó el teléfono y pensé que al día siguiente la vería en el trabajo, no apareció, Eva me dijo que no estaba en condiciones de trabajar y que se estaba pensando si volver. La que no falló fue Mar enviándome otro mensajito.

MAR: Ayer por la noche pasé por tú apartamento pero parece que te has cambiado de casa.”
YO: Sí, ya no vivo allí, ¿qué quieres?”
MAR: ¿Qué voy a querer?, verte.

Comencé a escribir.…

“No hace falta, ayer ya lo hablamos todo, será mejor que…”…”

Me lo pensé y borré lo que había escrito.…

“Está bien, ¿Dónde?””

MAR: Pásate por mi apartamento, yo sigo en el mismo sitio.”

Dude un momento.

YO: No, mejor en otro sitio, en el Refugio otra vez si quieres.”
MAR: Vale, ¿a las seis?”
YO: Ok.

Nos encontramos, hablamos un rato recordando anécdotas de cuando vivía en su piso, jugamos a los dardos, ella aprovechaba cualquier acercamiento para rozarme con su cuerpo o cogerme un momento por la cintura, cualquier cosa para estar lo más cerca de mi posible, me pidió que la acompañara a casa, la acompañé hasta la puerta del edificio, luego que subiera y ha eso me negué porque sabía el peligro que corría, nos despedimos y al querer darle dos besos ella giró la cabeza y me lo dio en los labios, la aparté y me fui dejándola riendo. En el coche volví pensar que Mar sabía muy bien lo que estaba haciendo, poco a poco iba conquistando terreno, al llegar a casa llamé a Judit, no me cogió el teléfono, le envié un mensaje preguntándole como estaba, no me lo contestó, acabé volviendo a llamar a Eva.

YO: Eva por favor, ¿qué le pasa a Judit?, necesito hablar con ella, aclarar la situación.
EVA: Déjala tranquila Mark, aun está muy afectada, yo la intentaré convencer de que hable contigo pero ten paciencia por favor.

Otro día que me quedé solo en casa dándole vueltas a la cabeza, por una parte Judit quería alejarse de mí, por otro lado Mar hacía lo que fuera para acercarse y llevarme a la cama.

Al día siguiente como ya me esperaba Judit tampoco vino a trabajar, Eva seguía diciéndome que ella ya me diría algo cuando encontrara las fuerzas, yo me quedaba con la misma cara de idiota, hasta el medio día que recibí un mensaje.

JUDIT: Estoy bien, mañana me gustaría hablar contigo, a las seis en la casa de Eva.

Aquella tarde me volví a encontrar con Mar, paseamos un rato, tomamos algo y me volvió a decir que subiera a su casa negándome una vez más.

Por fin estaba de camino nervioso para verme con Judit, Eva me abrió la puerta y me acompañó a la terraza donde estaba Judit sentada con muy mala cara, se le notaba que no lo estaba pasando nada bien, intenté acercarme para darle un beso pero no me dejó, pidiéndome que me sentara al otro lado de la mesa, cuando estuvimos sentados uno delante del otro.

EVA: ¿Estás bien Judit?, me voy dentro, si necesitas algo llámame.
JUDIT: Estoy bien Eva, gracias.

Me miró y tenía un pañuelo de papel en una mano que se iba limpiando los ojos de vez en cuando para que no le cayeran las lágrimas.

JUDIT: Mira Mark, ahora mismo no me fio de ti, pero he encontrado una manera para poder hacerlo, quiero que estemos separados dos semanas y te lo pienses bien, entonces me vienes a buscar o la vas a buscar a ella si no estáis juntos antes, quiero que decidas tú sin ninguna influencia por mi parte ni de nadie de mi familia, ya lo he hablado con Eva y Dani, ya está, no tengo nada más que decirte ni quiero que me digas nada.

Se volvió a pasar el pañuelo por los ojos poniendo cara de empezar a llorar, quise consolarla de la pena que me daba, pero antes de poder levantarme llamó a su hermana para que me acompañara a la puerta, Eva me miró seria y no me dijo nada.

Cuando nos vimos con Mar le expliqué lo que iba a pasar, en dos semanas tomaría una decisión, o me quedaba con ella o con Judit, lo que pasaba era que con Judit no me veía ningún día y con Mar casi cada día pasábamos la tarde juntos, ella se seguía insinuando y yo la esquivaba pensando que si tenía que pasar algo sería después de aquellas dos semanas, cada día estaba más hecho un lio, con las dos tenía momentos buenísimos pero lo que al principio tenía tan claro con Judit, cuando pasaban los días lo veía más igualado entre las dos, pasé los dos fines de semana en casa de mi hermana y Jésica para no estar tantas horas con Mar, les expliqué lo que me estaba pasando y ellas no quisieron influirme en nada, me dijeron que la decisión tenía que ser mía con todas sus consecuencias, eran mis sentimientos y yo tenía que decidir con quién me quedaba, estaba tan inseguro de todo que buscaba a alguien que me dijera algo de un lado o del otro, pero todos eran tan, tan, tan jodidamente correctos que me dejaban a mi solo delante de semejante decisión, después entendí que era lo mejor que podían hacer, lo que pasaba es que Mar estaba conmigo ganando puntos y Judit se apartó de la lucha dejándome que yo decidiera.

Quedaban pocos días para tomar la decisión de los cojones y yo hubiera parado el reloj para que no llegara nunca, si hubiera tenido que escoger cualquier otra cosa me las hubiera quedado las dos seguro, pero las cosas no eran así y menos con aquellas dos gatas que tenían un carácter del demonio, podía escoger solo una y perder a la otra, que tristeza me producía toda aquella situación.

Y llegó el día, fui a buscarla, nos miramos a los ojos y nos abrazamos, subimos al coche y fuimos para mi casa, sin hablar, porque los dos sabíamos que había tensión y yo no estaba para celebrar nada, entramos en casa y nos quedamos en medio del salón mirando para el jardín, le pasé una mano por la espalda y ella se abalanzó sobre mí abrazándome y besándome, la llevé hasta la habitación, nos quitamos la ropa uno al otro con tranquilidad, ella se arrodilló cogiéndome la polla metiéndosela en la boca llevándome al cielo del gusto que me daba, me tenía a punto de correrme y la levanté estirándola en la cama, metiéndome en medio de sus piernas chupándole el coño, dándole unos lametazos enormes de las ganas que tenía, me acabé centrando en el clítoris hasta hacer que se corriera, no dejé lamer suavemente para volver a empezar, se corrió las veces que quiso hasta que la lengua ya no me respondía, le temblaban las piernas, se las abrí y me metí en medio metiéndosela, me apoyé con los codos en la cama y con una mano le acariciaba la cara mientras movía mis caderas haciéndole gemir de nuevo, fui acelerando las penetradas y acabamos con un último orgasmo a dúo vaciando toda mi leche dentro de su coño, nos quedamos mirando para arriba uno al lado del otro.

ELLA: Cómo te he echado de menos Mark, que ganas tenía de esto.
YO: ¿Crees que nos irá bien en el futuro?
ELLA: Estoy segura.

Nos duchamos y fuimos a la piscina a bañarnos en pelotas, nos estiramos en unas hamacas a tomar un poco el sol y…

ELLA: No me puedo creer que vinieras a por mí.
YO: Eres mi pareja cariño, antes de que te fueras y ahora, admito que llegué a tener alguna duda, pensar en no poder estar contigo nunca más me dolía demasiado, te necesito a mi lado Judit.

Me miró con cariño cambiándose de hamaca y poniéndose a mi lado muy enganchada, abrazándome como una niña pequeña apoyando su cabecita en mi pecho.

JUDIT: Te quiero con locura Mark, eres el amor de mi vida, sin reservas, sin capas, te quiero a pelo.
YO: Calla mi amor o me harás llorar, no me digas esas cosas que me pones tonto coño.

Se apretó más todavía y dio un suspiro, le rodeé el cuerpo con un brazo acariciándole la cabeza con la otra mano, estuvimos mucho rato sin movernos, al medio día Judit me dijo que se iba a vestir y que se metía en la cocina a hacer algo para comer, yo aproveché para enviarle un mensaje a Mar.

YO: Lo siento, mi corazón ya estaba ocupado cuando viniste, debí ser más fuerte y decirte que te fueras el primer día, si alguna vez tienes algún problema no dudes en contactar conmigo, siempre te intentaré ayudar como amigo, Un beso.”

Esperé una respuesta que no llegó.

Por la tarde nos vinieron a visitar Eva y Dani, el abrazo que me dio Eva fue épico poniéndose a llorar.

EVA: Sabía que no me fallarías.
YO: Quiero mucho a tú hermana Eva.

Dani también me abrazó.

DANI: Si no llegas a escogerla a ella Eva te la lía parda, ya te lo digo yo.
YO: ¡Eva!, ¿de verdad?

Eva cogía a su hermana por la cintura caminando hacía el mueble bar.

EVA: Los hombres sois gilipollas por naturaleza pero esta me la hubieras pagado como me llamo Eva.

Se pusieron a reír las dos hermanas mientras empezaban a prepararse un copazo.

DANI: ¿Nos ha llamado gilipollas?
YO: Solo a mí Dani, no te preocupes lo decía por mí.

Nos pusimos a reír los cuatro y nos tomamos una copa juntos en la terraza de la piscina, comentando como nos había ido aquellas últimas semanas tan tensas.

Con Judit empezamos de nuevo la vida en pareja, esta vez mucho más afianzados y sin los comentarios sobre cuando la dejaría por otra que parecía que ya se le habían desaparecido totalmente de la cabeza.

Hacía bastante calor y quedamos en ir de vacaciones una semana a la casa de la playa con mi hermana y su pareja, Judit alucinó con la actividad sexual que se traían las dos, con tanto oír gemidos nos ponían cachondos, raro era el día que no acabábamos comiéndonos el uno al otro por culpa de aquellas dos, estábamos en la siesta intentando dormirnos un poco y se empezaban a oír gemidos y gritos lejanos, alguno de nosotros ya se empezaba a mover, le atacaba el coño con la boca a Judit hasta hacer que se corriera todas la veces que le venía en gana, como me gustaba verla de aquella manera, totalmente excitada moviendo el cuerpo de un lado para el otro, multiorgásmica, se quedaba totalmente relajada al acabar, pero con fuerzas para meterse mi polla en la boca haciéndome disfrutar llevándome al paraíso, me corría dentro y fuera, como hiciera falta, Judit sabía perfectamente lo que me gustaba y lo hacía para mí, estaba encantado con aquella mujer y cada día la quería más.

Un día después de comer Elvira me avisó que aquella tarde iba a ir el chico de la piscina a limpiarla, entendí lo que me estaba diciendo, le propuse a Judit salir de compras al pueblo para ahorrarnos el espectáculo, justo cuando salíamos de la propiedad con el coche nos cruzamos con el “piscinero”, Judit me miró.

JUDIT: ¿Y ese chico que entra en la casa?
YO: Es el chico que se ocupa de la piscina, y de las chicas también.
JUDIT: ¿De las chicas?
YO: Sí, el negrito les da a las dos un buen repaso, tiene una polla que asusta nena.
JUDIT: Perdona, ¿que se las folla a las dos, pero no son pareja Elvira y Jésica?
YO: Sí cariño, pero se ve que de tanto en tanto necesitan comer carne, yo que sé, son cosas suyas.
JUDIT: Y tú como sabes la polla que tiene el chico, ¿o es que a ti también te ha cuidado?

Nos miramos y empezamos a reír como locos.

YO: Porque lo pillé follándose a mí hermana.
JUDIT: Joder.

Volvimos antes de que se fuera el sol, estaban las dos en la piscina en pelotas bañándose.

JUDIT: ¿Cómo os ha ido chicas?
JESICA: No te puedes imaginar cómo nos deja el coño el tío ese.
JUDIT: ¿Eh?
YO: Tranquila cariño, vamos a cambiarnos y no les hagas mucho caso a estas dos.

Mientras entrabamos en la casa mi hermana se descojonaba de risa.

Nos cambiamos y bajábamos al salón, estábamos con Judit relajados mirando la tele y recibí una llamada de la seguridad de la urbanización.

SEGURIDAD: Alguien ha entrado en su propiedad, hemos dado una vuelta por la casa y no parece que hayan entrado dentro, solo le han dejado una pintada en la pared del garaje que hemos fotografiado para hacer la denuncia, se la limpiaremos antes de que ustedes vuelvan.
YO: Esta bien, muchas gracias.

Judit me preguntó qué pasaba y se lo expliqué, lo que no sabían los de seguridad era que habíamos instalado algunas cámaras más que solo yo tenía el control, abrí el portátil y fui a mirar la base de datos, sabiendo que era la pared del garaje acerté rápido con la cámara que grababa aquella zona, fui tirando para atrás la grabación y apareció una figura vestida de negro rociando con un espray la pared, se podía leer:

“”Sois unos hijos de la gran puta y unos ladrones””

Fui acercando la imagen, pude hacer una captura donde se le vía la cara perfectamente con el bote de espray en la mano, Judit se acercaba mirando fijamente la pantalla.

JUDIT: ¿Sabes quién es?
YO: Es Mar cariño.
JUDIT: Mar, la chica qué……
YO: Sí cariño, es ella y esto no me gusta nada.

Descargué la captura y otra de una visión general que se leía lo que había escrito, se las envié a Mar en un mensaje.

YO: “¿Pero qué haces, te crees que así conseguirás alguna cosa?, no te voy a denunciar pero por favor deja de hacer tonterías y se feliz en tú vida.””

Al momento me llegó la respuesta.

MAR: ”¿Qué qué hago?, te voy a joder la vida hijo de puta, me quitaste el Refugio y te has burlado de mí, me las vas a pagar una a una, que te jodan.”

Seguidamente me llegó otro mensaje.

MAR: “Ah, y aquella vez la pistola estaba cargada.””

Me quedé tan sorprendido que Judit me preguntó si pasaba alguna cosa, le ensené los mensajes.

JUDIT (asustada): Hostia Mark, está loca, a mi esto me acojona mucho, esa tía es capaz de todo, ¿y con eso de la pistola que está queriendo decir?

Le expliqué lo que pasó con aquel tío que se aprovechaba de varias chicas, saliendo con ellas a la vez que tenía familia, que siempre había pensado que ella le quería dar un susto y ahora me daba cuenta que si no llego a estar allí le hubiera hecho mucho daño aquel desgraciado, o peor, lo hubiera matado de un tiro la pedazo de animal. La Mar que estaba conociendo era una que debía estar escondida, aunque pensándolo bien sus reacciones a veces eran extrañas de cojones.

Acabamos las vacaciones y volvimos a casa y a trabajar, todo parecía ir bien y el suceso con Mar se fue olvidando, hasta que fuimos con Judit a comprar a un centro comercial y al ir a buscar el coche teníamos una rueda pinchada, lo pude llevar a un taller porque llevaba neumáticos antipinchazos, al arreglarlo me dijeron que era muy rara la manera que se había pinchado, que parecía como si lo hubieran hecho expresamente, lo primero que me vino a la cabeza fue Mar, pero no le quise decir nada a Judit para no ponerla nerviosa, lo que si hice fue hablar con mi padre y enseñarle las fotos de la pintada, me las pidió para hablar con la familia y enviárselas, pensé que a lo mejor su familia la hacía reaccionar y nos dejaba en paz, pero lo que pasó es que a los pocos días apareció un animal degollado en la puerta de casa, y un mensaje de Mar.

“”No volverás a vivir tranquilo en tú vida, y vigila bien a la putita que está contigo que no le pase nada””

Eso ya colmaba el vaso, lo comenté con el servicio de seguridad de la urbanización y pusieron más vigilancia delante de mi casa, mi padre contrató a un equipo de seguridad privado para que nos fuera siguiendo todo el día y vigilará por dentro de la propiedad, aquellos días parecíamos unos mafiosos o el presidente de un país bananero, la seguridad era muy buena y no se notaba que estaban siempre cerca, hasta un día que Judit salió de una tienda de comprarse un conjunto de lencería para celebrar mi cumpleaños como se merece, caminaba por la acera y vio de cara una chica con una capucha que se le aproximaba metiéndose la mano por la espalda, sacando un cuchillo de cocina de buen tamaño, lo tenía levantado a punto de atacarla y un tío de seguridad se le tiró encima reduciéndola con la ayuda de dos más que llegaron al momento, pero el susto que se llevó la pobre Judit todavía no se lo ha quitado de encima.

A Mar la detuvo la policía y a Judit la acompañaron a casa, donde llegué yo cagando hostias en cuanto me enteré del suceso, la carita de asustada de Judit al abrazarme solo verme daba una pena tremenda, nos quedamos en la habitación vestidos abrazados en la cama esperando que se le pasara el susto, se quedó dormida un rato con mis brazos rodeándola, se despertó abriendo sus bonitos ojos mirándome.

JUDIT: Contigo me siento tan protegida…

Y me dio un beso suave en los labios.

JUDIT: Y tan querida…

Me dio otro beso chupándome los labios, me miraba fijamente a los ojos.

JUDIT: Y eres tan dulce conmigo…

Me metió la lengua en la boca jugando con la mía un ratito.…

JUDIT (respirando más fuerte excitándose): Y consigues ponerme tan caliente sin hacer nada.…

Me volvió a besar desabrochándome los botones de la camisa.

JUDIT: Me haces tan feliz.

Seguía desabrochándome los pantalones metiendo la mano sacándome la polla pajeándola haciéndola crecer.

JUDIT: Por todo eso y porque ya no sé qué decirte te voy a follar mi amor.

Se me escapó una risa, ella se quitó el vestido y las bragas en un momento subiéndose encima de mi polla metiéndosela despacio, empezando un vaivén con las caderas suave e intenso que me hacía jadear, se apoyaba con sus manos en la cama pasándome la lengua por los labios mojándomelos sin parar de mover sus caderas follándome, como me gustaba como lo hacía, me conocía tanto que sabía exactamente como moverse para darme placer y dárselo ella, fue aumentando el ritmo de sus movimientos con el tiempo haciéndonos gemir más fuerte, acercándonos cada vez más al orgasmo, que nos llegó a la vez, ella abrió la boca cerrando los ojos y yo incorporaba un poco el cuerpo para chuparle sus labios mientras nos corríamos los dos, se dejó caer sobre mi cuerpo con su cara en mi cuello besándome suavemente mientras nos recuperábamos, Judit conseguía que cada día estuviera más loco por ella de amor.

Nos duchamos y bajamos a tomar algo, no tardaron mucho en llegar Eva y Dani, Judit empezaba a explicarles todo lo que le había pasado y llegó Elvira con Jésica juntándose al grupito escuchando la historia, cuando se enteraron de todo se quedaron tan asustados como lo estábamos nosotros hacía un rato, los invitamos a cenar a todos.

Después de cenar salimos a la terraza a tomarnos unas copas, cuando nos tomábamos la segunda ya se empezó a desvariar.

ELVIRA: Pues yo Judit, si hubiera sido tú esa situación la habría negociado de otra manera.
JESICA: Claro, tú tienes soluciones para todo, pero si la han atacado con un cuchillo por favor.
ELVIRA: Yo viéndola venir le hubiera pegado una hostia en medio de los morros que la abría arrodillado en la acera, después me bajaría las bragas la cogería por el pelo y la amorraría a mi coño para que se lo comiera bien comido, a esa gilipollas lo que le hace falta es alguien que le ponga las cosas bien claras y la domine joder.

Nos quedamos todos en silencio y nos empezamos a descojonar de risa.

EVA: ¿Pero qué dices Elvira?
JESICA: No la conocéis, es capaz de eso y más, está más loca que una cabra.
ELVIRA: Por eso me quieres tanto no cariño.
JESICA: Claro que si amor.

Y se dieron un morreo sin cortarse una mierda.

DANI: Pues a mí no me importaría que me pegaran un buen ostión si después me como un buen coño.

Eva le dio un codazo en las costillas.

EVA: ¿Tú qué coño te vas a comer hombre?
DANI: El tuyo amor el tuyo, ¿qué coño me voy a comer si no es el tuyo?

Nos moríamos de risa.

JESICA: Y tú Judit, ¿qué te comerías?
JUDIT: Yo, es que para hablar de estas cosas soy muy tímida.
ELVIRA: Le tendremos que presentar al negro para que se le quiten las tonterías.
EVA: El negro, ¿qué negro?
JESICA: Uno que tiene un pollón que te deja el agujero del coño como una boca de metro de grande el hijo puta.
DANI: Pero que dices tía, me tenéis que presentar a ese tío.

Otro codazo de Eva.

EVA: ¿Y tú para que ostias quieres conocer a ese tío?
ELVIRA: Para que se la meta por el culo y se lo deje como la bandera de Japón.

Reímos tanto que se nos olvidó que aquel día podía haber acabado en una desgracia, antes de despedirnos quedamos en volver a repetir la cena en casa de mi hermana y su pareja.

A Mar la tuvieron encerrada un tiempo, supongo que por los contactos de la familia consiguieron ingresarla en un hospital psiquiátrico de seguridad para tratarla, porque de verdad que la nena estaba como una puta regadera.

CAPITULO XIV: “El inicio de una loca amistad”


Faltaba muy poco para el verano, Elvira nos invitó a todos en su casa, pasamos a buscar aquella noche a Eva y Dani y llegamos juntos al palacete de mi hermana, a Eva le encantó el edificio, al entrar Elvira y Jésica ya estaban como una moto bebiendo Martini, le enseñaron la casa a Dani y Eva y nos sentamos en los sillones, ellas nos estaban preparando unos martinis para nosotros, se habían puesto unos vestiditos tan cortos que con el mínimo movimiento se les veían las bragas, Judit se tapaba la boca para disimular la risa y Eva cogía de la cabeza a su marido.

EVA: Cómo te vea mirar más de la cuenta tú de aquí sales con un ojo “morao” y la que te lio luego chaval.

Ya empezamos a reír.

Llegaron las dos con los martinis.

ELVIRA: Pero que pasa que os reís tanto.
YO: Nada, cosa de mis amigos.
EVA: Mi marido que tengo que atarlo para que no se desmadre.
JESICA: Déjalo mujer, que se desmadre un poco sin morder a nadie.
YO: De morder no creo, pero chupar y lamer se puede poner las botas.

Eva me dio un golpe en una pierna.

EVA: Sí eso, tú anímalo que este necesita muy poco para liarla.

Nos partíamos de risa y aquello no había hecho más que comenzar.

JUDIT: Mira que llegáis a ser brutos ¡eh!

Nos la miramos todos haciendo un silencio y volvimos a reír todos menos ella.

JUDIT: ¿Pero que he dicho?
YO: Nada cariño, ha sido como lo has dicho, es que a veces eres tan fina mi amor.

Cuando no decía uno una tontería la decía el otro pero no parábamos de reír, acabamos de cenar y llegaron las copas, se puso música y nos montamos nuestra fiesta, estábamos todos sentados en los sofás y Eva preguntó.…

EVA: ¿Qué vais a hacer estás vacaciones?

Nos quedamos todos en silencio.

ELVIRA: Yo el año pasado estuve por Europa con unas amigas.
JESICA: Yo en la playa esperando que llegara Elvira para conocerla.

Rieron las dos y se besaron cariñosamente.

JUDIT: Yo de aquí para allá, pasé una semana muy interesante con mi hermana y con ellos estaba Mark.

Me cogió la mano y me miró enamorada.

EVA: Nosotros nos fuimos a hacer ruta con una auto caravana y nos llevamos a Mark, se conocieron con mi hermana y ya veis como han acabado.
YO: Bueno, en aquel momento no empezó nuestro amor, fue después.
DANI: Porque tú que tienes un olfato de puta madre, estabas enamorado de una psicópata chaval, si me tendrías que estar agradecido toda tú puta vida por presentarte a mi cuñada, mírala, si te has llevado un ángel.

Se volvían a descojonar de risa.

YO: Ella es un ángel pero su cuñado es un gilipollas de cuidado.

Volvimos a reír.

JUDIT: ¿Y para este verano que tenéis pensado hacer?

Nos quedamos en silencio mirándonos las parejas y después nos miramos todos, nadie tenía plan para aquel verano, empezaron a salir sonrisillas mirándonos entre nosotros.

DANI: ¿No estaréis pensando en?
JESICA: Sería divertido.
ELVIRA: Yo me apunto.
EVA: No me puedo imaginar la que se podría liar.
JUDIT: Hay madre mía.
YO: Yo me cuido de alquilar la auto caravana.

Nos pusimos de pie y brindamos por nuestras vacaciones, seguimos con la fiesta hasta las tantas y nos quedamos a dormir todos en casa de mi hermana, no estábamos para conducir, me desperté liado con los brazos y las piernas con Judit que dormía como un angelito, nos encontramos todos desayunando con una resaca importante, quedamos para volver a vernos con la cabeza más despejada y preparar el viaje.

Llegamos a casa casi al medio día, fuimos a la habitación y nos desnudamos para meternos en la ducha, teníamos una ducha enorme que no tenía puerta ni mampara para entrar, era como un cuartito con el surtidor del agua en medio que igual cabían veinte personas allí dentro, nos pusimos debajo del agua y empezamos a besarnos, Judit me miraba a los ojos y me acariciaba con las dos manos por la nuca y detrás de la cabeza, yo le pasaba la mano por la espalda y la cintura que fue subiendo despacio para alcanzar una teta frotándosela suavemente, los pezones le crecían pudiendo cogerlos entre mis dedos, ella suspiraba ofreciéndome su boca para que la siguiera besando a la vez que una de sus manos se posaba por debajo de mis huevos acariciándolos y amasándolos con suavidad, mi polla crecía quedando atrapada entre nuestras barrigas hasta que ella se separó un poco para cogerla con una mano apretando un poco y moverla suavemente de arriba abajo.

Moví mis pies para colocarla con la espalda apoyada en la pared, metí la polla entre sus piernas, ella las cerró dejándola atrapada rozándole el chichi, nos besábamos con pasión sacando las lenguas y yo movía mis caderas para ir frotándole el coño con mi polla, Judit me miraba entregada jadeando suavemente, subió una pierna rodeando mi cintura y con una mano me la cogió metiéndola en la vagina, apreté el culo moviendo las caderas y se la metí hasta el fondo gimiendo los dos, me movía lentamente disfrutando de cada instante con el roce de nuestros sexos, ella me rodeó el cuello con sus brazos metiendo la cara en mi cuello besándomelo, levantó el pie que tenía apoyado en el suelo rodeándome también la cintura juntándolo con el otro, la apreté más con mi cuerpo contra la pared acelerando los movimientos de las caderas sintiendo sus gemidos en mi cuello, la sujetaba por el culo con las dos manos ayudando a levantar su cuerpecito para luego dejarlo caer cuando la penetraba con fuerza haciéndola gritar, lo repetí varias veces y nos corrimos, oír sus gritos de placer me ponía ciego, aquella voz me gustaba tanto que hacía que me vaciase dentro de ella totalmente, bajó las piernas y nos abrazamos, no dijimos nada en todo el rato, ni falta que nos hacía para sentir el amor que nos teníamos el uno al otro.

Durante la siguiente semana estuve buscando información sobre las auto caravanas, estaba buscando una que fuera cómoda para los seis, quedamos para vernos el sábado en casa para preparar la logística del viaje y trazar un plan.

Una noche estábamos durmiendo, Judit boca arriba y yo de lado, le pasaba un brazo por la barriga con mi cabeza apoyada en su hombro, por una de las puertas correderas de la terraza que no dejamos bien cerrada entró alguien vestido de negro con una capucha, subió lentamente por las escaleras y caminó sin hacer ruido por el pasillo, abrió muy despacio la puerta de nuestra habitación entrando, sacó un cuchillo de unas dimensiones considerables y se quedó en los pies de nuestra cama mirándonos, el destello del cuchillo se reflejaba en las paredes y el techo, la rodeó muy despacio por el lado de Judit, se quitó la capucha y era Mar con el pelo casi rapado, levantó el cuchillo y se lo clavo a Judit en medio del pecho salpicándome la cara de sangre…

Pegué un grito enorme y me senté en la cama sudando, Judit se arrodilló a mi lado cogiéndome la cara con sus dos manos mirándome asustada.

JUDIT: ¿Qué te pasa cariño?, todo está bien, todo está bien, tranquilo.
YO: Una pesadilla, joder, una pesadilla, lo he pasado fatal.

Me abrazó poniéndome la cabeza en su pecho.

JUDIT: Ya está cariño, ya está.

Me dejé caer apoyando la espalda en la cama recuperándome del susto, le di un beso a Judit y me levanté a beber agua, estaba desvelado, repasé que todas las puertas y ventanas estaban bien cerradas, cogí un vaso de agua fresca y me senté en un sillón mirando al jardín pensando, que le hicieran daño a Judit era algo que mi cabeza no podía soportar, la quería tanto que era totalmente vulnerable por ese lado, así que el día siguiente hablé con mi padre porque él sabía quiénes eran competentes, contraté los servicios de una empresa de seguridad para ponerle guardaespaldas, durante la comida se lo dije.

YO: Judit cariño escúchame y no me lo discutas porque ya está decidido, a partir de mañana tendrás una o dos personas que vigilaran tú seguridad, intentaran no entrometerse en tú vida y que casi no notes que están ahí pero estarán, lo necesito para vivir tranquilo.

Supongo que me vio tan seguro de lo que le decía que no discutió lo más mínimo.

JUDIT: ¿Tiene algo que ver tú pesadilla?
YO: Sí.
JUDIT: De acuerdo.

El sábado nos reunimos los seis de las vacaciones en casa, tomamos café sentados alrededor de la mesa, les enseñé las fotos de la auto caravana que veía más interesante, decidimos la ruta a hacer por la costa, a todos nos apetecía ir de playa en playa, quedamos en cómo hacer las compras iniciales de comida y bebida para empezar, saldríamos desde casa porque era el mejor sitio para tener la caravana antes de salir.

Judit iba siempre protegida, por las mañanas normalmente estaba en la oficina conmigo pero siempre había alguien cerca por si tenía que salir, por las tardes si quería ir de compras o a cualquier parte sola, o con su hermana Eva que salían muchas veces juntas, siempre las acompañaban los de seguridad en coche, o la seguían si quería conducir ella el suyo o se desplazaban en el de Eva, en casa por la noche también teníamos a alguien haciendo guardia por fuera de la casa, puede que llegara a obsesionarme demasiado, pero con ella no quería correr el más mínimo riesgo y ella así lo entendió, soportando la incomodidad que eso representaba. Para poder seguir con ello tenía que reservar dos parcelas en cada camping que íbamos a estar en las vacaciones, por turnos en otra auto caravana nos iban a acompañar dos personas para seguir haciendo su trabajo de protección.

El día de la salida la caravana ya tenía dentro las bolsas con la ropa de todos, la comida para los primeros días y una bodega de vino, cerveza y alcohol en general con refrescos para emborrachar a todos los clientes de cualquier camping en el que paráramos, salimos de casa con la otra caravana de seguridad detrás, pasamos a buscar a Dani y Eva, después a Elvira y Jésica cogiendo la autopista en dirección a nuestro primer destino, acordamos que cada ciento cincuenta kilómetros aproximadamente nos iríamos intercambian las parejas conduciendo, mi hermana y Jésica no tenían muy claro conducir aquella mole que era enorme, así que las dejábamos conducir en los tramos de autopista que era más fácil, los primeros los hicimos Judit y yo, dentro era como una fiesta todo el viaje, solo se oían risas y gritos, la norma era que él que tenía que conducir en el siguiente turno tenía prohibido beber alcohol, a ver si con la tontería nos íbamos a matar todos por ir borrachos, cada vez que parábamos para hacer un cambio de conductor aprovechábamos para juntarnos todos para hablar y reír, siempre tardábamos demasiado en volver a ponernos en marcha, si era un área de servicio entre pipis de las chicas y si compraban alguna tontería ya ni te cuento, las chicas escogieron para viajar ponerse un pantaloncito corto con una camisa o blusa, Jésica lo llevaba tan corto que le salía media nalga por debajo, a Dani se le iban los ojos y Eva medio en broma medio en serio no paraba de darle collejas para que dejara de mirar, Elvira se descojonaba.

De esta manera ya a punto de anochecer llegamos a nuestro primer camping al lado de la playa, aparcamos aquel armatoste, sacamos el toldo, montamos la mesa exterior con sus sillas y unas hamacas.

EVA: Chicas, vamos a la ducha.
ELVIRA: Yo cojo el turno segunda.

Judit que estaba a su lado, le dio un golpecito para decirle que tenía que coger una toalla y el jabón para ir a las comunitarias, ella como yo el año anterior no había estado jamás en un camping.

Cuando ellas volvieron fuimos nosotros, al regresar estaban preparando la cena y al acabar de cenar empezamos con las copas, mi hermana estaba repanchigada en una de las hamacas.…

ELVIRA: Así que esto es un camping.
JESICA: Cariño, ¿no me digas que no has estado nunca en uno?

Eva, Dani y Judit ya sabían lo mío del año anterior y ya se imaginaban que a mi hermana le pasaba lo mismo.

ELVIRA: Pues no, es la primera vez, ya ves.
JESICA: No me lo puedo creer, ¿ni cuando eras joven?
ELVIRA: He, he, he, que yo soy joven todavía coño.

Empezamos a reírnos.

JESICA: Sí cariño, estas hecha una nena.
ELVIRA: Jésica por favor no me toques el coño que estoy muy relajada.
JUDIT: Y que es lo que hacíais vosotros entonces.
ELVIRA: A tú novio como es un chico, mi padre que es un machista que te cagas, lo enviaba con sus amigos a hoteles de puta madre en el centro de Londres, hacían lo que les salía de los cojones, pero a mí por ser chica me enviaba a un centro en las afueras, que solo habían chicas y que nos llevaban al centro de excursión como si fuéramos un rebaño de ovejas.

EVA: Pero debió de ser una buena experiencia.
ELVIRA: Sí, lo único que aprendí fue a comerme un coño y competir a ver quien se follaba al monitor guaperas.

Las risas se debieron de oír por todo el camping, hasta los guardaespaldas de Judit en la parcela de al lado intentaban disimular la risa.

JESICA: Por eso sabes satisfacerme siempre mi amor.

Elvira miró a Dani.

ELVIRA: Y tú Dani, ¿satisfaces a tú mujer?
DANI: Yo a mi mujer se lo como hasta que……

Eva ya le había dado con la mano abierta en medio de la cabeza.

EVA: Pero tú que vas a explicar ahora “atontao””.
DANI: Coño que nos hacemos cualquier cosa en la cama sin problemas, o es que tú no me la chupas cuando……

Eva volvió a levantar la mano y Dani se tapó la cabeza con las manos agachándose, nos demás nos reíamos.

ELVIRA: Y tú Judit que con esa carita parece que no as roto nunca un plato.
JUDIT: Yo bien gracias.
ELVIRA: Ya lo sé qué estás bien, porque tú novio esta hecho un buen marrano.
JUDIT: Y no sabes cómo me gusta que me haga todas las marranadas que quiera, y hacérselas yo a él, y si no sé hacerlas lo aprendo.
JESICA: Sí señora, esa es la actitud.

Y se puso a aplaudir.

Acabamos la noche riendo como siempre y nos fuimos a dormir, mi hermana con Jésica dormían en la parte delantera con una separación con la parte central, donde había un gran sofá que se estiraba y se convertía en cama donde dormían Dani y Eva, nosotros estábamos en la habitación de la parte trasera, creo que me dejaron allí porque era yo quien pagaba el alquiler de la caravana y no quise pasar cuentas con ellos. A media noche con todo en silencio se empezaron a oír gemidos y jadeos de Jésica, Judit me miró sorprendida.

JUDIT (voz flojita): No me lo puedo creer.

Al poco rato también se oían de Elvira, de las dos juntas, otra vez de Jésica, volvían los de Elvira.…

Judit me miraba alucinada tapándose la boca y entonces, se empezaron a oír los de su hermana Eva y Dani que se habían animado, sonaban gemidos por todos lados, puse una mano en el muslo de Judit y empecé a subirla, ella me la paró.

YO: No me dirás que vamos a estar escuchando esto y tú me vas a dejar a dos velas.

Judit movía la cabeza de arriba a abajo con movimientos cortitos y rápidos apretando la boca para no reírse, la besé subiendo la mano metiéndosela en medio del coño, ella sacó aire por la nariz para no hacer ruido, los demás seguían gimiendo, jugaba con mis dedos en medio de la rajita de Judit subiendo y bajando del agujerito al clítoris mojándola, ella me había cogido la polla y la estaba pajeando poniéndome a cien, la puse dándome la espalda de lado, le saqué el culito para poner por debajo mi polla y metérsela en el coño despacio, Judit metió la cara en la almohada para no hacer ruido y yo intentaba apretar los labios para que no se me escapara ningún gemido, ella puso una mano en su chichi dándose vueltas al clítoris mientras yo no dejaba de meterla y sacarla cada vez a más ritmo, los otros jadeos y gemidos se apagaron, lógico porque nosotros fuimos los últimos en empezar, Judit apretaba cada vez más la almohada contra su cara que pensaba que se iba a asfixiar ella sola, mis caderas iban locas moviéndose adelante y atrás hasta que de golpe ella se corría, ahogando los gritos contra la almohada y yo le seguía de lo cachondo que me ponía aquella situación, apretando la boca y soltando algo de aire por la nariz, por fin le pude ver la carita a mi amor, la tenía totalmente roja, nos besamos quedándonos quietos y relajados y de pronto alguien empezó a aplaudir, luego fueron dos, tres y los cuatro de fuera acabaron en una ovación y la voz de Jésica con un, ¡BRAVO!

En el desayuno con todos alrededor de la mesa tenía que salir el asunto.

JESICA: Esta noche parece que ha habido unas cuantas corridas por la caravana.
DANI: Yo no sé nada a mí que me registren.
ELVIRA: A ti no te oímos mucho pero Eva se quedó bien a gusto la tía.
EVA: Pero que dices, las únicas escandalosas fuisteis vosotras dos que se oían hasta los lametazos que os pegabais.
ELVIRA: Mira la modosita, igual que tú hermana que parecía que no acabaría nunca de correrse.

Judit se puso toda roja.

JUDIT: A mí dejarme tranquila.
JESICA: Sí cariño, bien tranquila te quedaste anoche.
DANI: Bueno, nos vamos a la playa que se está haciendo tarde.

Cortó la conversación antes de que la cosa empezara a ir a mayores, quitamos la mesa entre todos y salimos camino de la playa, Dani y yo llevábamos unas sombrillas, a nosotros estar muchas horas al sol no nos gustaba, a Judit por tener la piel bastante blanca no le convenía exponerse tanto para no quemarse.

Al llegar a la arena Elvira y Jésica salieron corriendo como locas al grito de “vamos a coger el mejor sitio”, parándose cerca del agua estirando las toallas, clavamos las sombrillas una junto a la otra y pusimos las toallas, no a muchos metros uno de los chicos de seguridad también plantaba la suya, las chicas ya se estaban quitando la ropa, mi hermana y su pareja se quitaron la camiseta y directamente no llevaban sujetador quedándose en tetas, Eva con más tranquilidad se quedó en bikini y después se quitó el sujetador, Judit sentada en su toalla se quitó los pantaloncitos y al quitarse la camiseta me miró como preguntando si también se quitaba el sujetador o no, yo le hice un gesto como que ella hiciera lo que quisiera, su hermana Eva flojito le dijo que lo hiciera y yo sabía por qué, al quitárselo le salieron aquellas dos tetas naturales que tenía de buen tamaño que se le aguantaban redondas con fuerza y los pezones preciosos, a Elvira y Jesica se les abrió la boca.

JESICA: La ostia que tetas, ¿encima de guapa también nos vas a dejar mal con las tetas al aire?
ELVIRA: Joder Mark, tú de tonto no tienes un pelo chaval, como te lo debes de pasar tío.
JUDIT: Se lo pasa con ellas como le da la gana, cosa que vosotras no haréis.

Se descojonó de risa y les sacó la lengua burlándose, descojone general, a partir de ese momento Judit le pilló el tranquillo a relacionarse con los demás dejándose ir y cachondeándose de quien fuera. Al cabo de un rato Eva cogió de la mano a Dani.…

EVA: Nosotros vamos un rato a la caravana que tenemos cosas que hacer.
ELVIRA: No rompáis nada con el traqueteo que liais.
EVA: Anda y que os den.

De esta manera nos dimos cuenta que no era mala idea ir haciendo turnos para tener nuestra intimidad. Después de comer los demás volvieron a la playa y nosotros nos quedamos a hacer la siesta, nos estiramos en la cama desnudos, Judit puso una pierna y medio cuerpo encima de mí que estaba estirado boca arriba besándome suavemente.

JUDIT: Tienes ganas de que hagamos cositas mi amor.
YO: Ya sabes que me encanta hacer cositas contigo.

Me volvió a besar poniéndose encima de mí, yo le acariciaba el culo y ella con sus manos en mi cara me besaba con dulzura, de los labios bajó al cuello, luego al pecho siguiendo por la barriga llegando a mi polla que la cogió entre sus labios sin utilizar las manos, chupando la punta y pasándole la lengua jugando con el agujerito, los laterales y el frenillo, conseguía tensarme el cuerpo con la mínima cosa que me hacía, se la introdujo más profundamente, sobre la mitad más o menos volviendo a subir succionando un poco, lo repitió varias veces aumentando la presión de sus labios, ya me tenía loco, muy despacio fue bajando la cabeza metiéndosela más adentro llegándole a la garganta, tocando con sus labios mi pubis cerrándolos, volvió a sacarla con lentitud succionando por partes, pensaba que me corría y me iba a sacar hasta el alma de lo excitado que me tenía, quise girarla y comerle el chichi antes de correrme pero al intentarlo ella me puso una mano en la barriga parándome, metiéndose de golpe la polla hasta el fondo haciéndome dar un grito y estirarme completamente en la cama tensando el cuerpo, aguanto un poco succionándomela que pensaba que me iba a dar algo del gusto que sentía por todo el cuerpo, le dio una pequeña arcada sacándosela un poco para volver a meterla, lo fue repitiendo varias veces desde la mitad hasta el fondo, yo no pude aguantar más dejándole ir un lechazo en la garganta, la fue sacando lentamente chupando y apretando los labios, no podía parar de correrme dentro de su boca, el semen le salía por los lados de los labios cayendo encima de mi cuerpo, siguió chupando metiéndosela y sacándosela de la punta a la mitad hasta que no me salió ni una gotita más dejándome seco.

Me puse la mano en la frente para recuperarme del placer que me había llegado a dar aquella criatura tan maravillosa, ella dejó escapar mi polla de sus labios, que no la había tocado para nada con las manos, levantó la cabeza mirándome con una sonrisa tragándose el semen que tenía dentro de la boca, cayéndole por los lados unos regueritos que se precipitaban encima de mis piernas.

JUDIT: ¿Te ha gustado?
YO: Eres maravillosa cariño, no puedo ser más feliz contigo.

Sacó una toallita de un pequeño cajón limpiándose la boca y lo que me había caído por encima a mí, se deslizó para poner su cabeza en mi pecho rodeándome con sus brazos.

YO: ¿No quieres que te haga alguna cosa cariño?
JUDIT: Déjame disfrutar así, me encanta sentir tú cuerpo, tu corazón latiendo.

Le pasé una mano por la espalda y otra acariciándole el pelo, me besó el pecho y dio un suspiro de amor abrazándome fuerte, como no la iba a querer más que a mi vida.

YO: ¿Estás bien Judit?
JUDIT: Te quiero tanto que a veces me asusto.
YO: ¿Por qué cariño?
JUDIT: Porque pienso que dependo tanto de ti que si pasara algo entre nosotros me moriría.

Le besé la cabeza y la estreché entre mis brazos, si ella supiera que toda la mierda de tener que ir con seguridad a todas partes era por lo mismo, porque no podía pensar en perderla.

YO: Yo tampoco quiero perderte mi amor.

Estuvimos un rato en aquella posición y volvimos a la playa para que otra pareja pudiera tener su momento íntimo.

Aquella noche cuando todos dormían volví a tener otra pesadilla, la figura vestida de negro entraba en la caravana abriendo lentamente la corredera de nuestra habitación, acercándose a Judit apuñalándola varias veces, mientras yo miraba la cara de Mar riendo subiendo y bajando el cuchillo, grité sentándome en la cama sudado otra vez, Judit pegó un salto abrazándome sabiendo ya lo que era, en un momento estaban todos a mi alrededor preguntando qué había pasado, Judit intentaba explicarles que era una pesadilla y llamaron a la puerta, era uno de los chicos de seguridad preocupado porque había oído el grito, volvimos a dormirnos todos, al día siguiente en la playa me fui a bañar y Eva se vino conmigo, nadando braza uno al lado del otro.

EVA: ¿Qué fue lo de anoche Mark?
YO: Pesadillas Eva, es la segunda en poco tiempo.
EVA: Por eso toda la seguridad que le has montado a mi hermana.

Se estaba oliendo por donde iban los tiros.

YO: No le digas nada por favor, la puta pesadilla es siempre la misma, es Mar que llega hasta nosotros que estamos durmiendo y la apuñala, me despierto de golpe sudado y gritando, creo que me afectó más el ataqué a mí que a ella.
EVA: Está bien Mark tranquilo, ahora está siempre bien protegida.

Fuimos cambiando de campings pasándolo bien, una noche fuimos a tomar unas copas a una fiesta que organizaban, estábamos los seis en una mesa bebiendo cubatas diciendo tonterías y pasó por nuestro lado un chico negro extranjero, Elvira y Jésica dejaron de reír mirándoselo las dos.

EVA: Nenas que se os va la vista coño.

Se miraron entre ellas.

ELVIRA: Se nos va la vista y algo más, disculparnos pero esta noche nos vamos a nuestro rollo.

Se levantaron con la copa y desaparecieron detrás del chico.

JUDIT: ¿Qué les pasa?
YO: Qué hoy tienen ganas de carne cariño.

Dani se descojonaba de risa y Eva intentaba disimular, no les vimos el pelo hasta el siguiente día en la playa que llegaron con las gafas de sol puestas, sentándose en las toallas sin quitarse la ropa para tomar el sol, estaban hechas polvo.

EVA: ¿Nenas no nos vais a decir como os fue anoche?
ELVIRA: Tenía dos amigos y tomamos algo con ellos.
JESICA: Y acabamos follando los cinco aquí en la playa un poco más abajo, estaba amaneciendo y nosotros todavía liados con lo nuestro, hemos dormido con ellos un par de horitas y estoy destrozada, me voy a dormir ahora mismo.

Se estiró en la toalla y se quedó dormida al momento, miramos a mi hermana.

ELVIRA: Estuvo interesante, me voy a dormir yo también para no daros detalles.

Se tumbo riéndose al lado de Jésica.

Judit nos miraba a todos medio asustada de ver lo que hacían aquel par de locas.

Fuimos cambiando de ubicaciones riendo, bebiendo, tomando el sol y viendo las cosas que hacían Jésica y mi hermana, pero las vacaciones llegaron a su fin volviendo a la cotidianidad del trabajo y la vida en casa. Para lo que sirvieron fue para unirnos como grupo y estar siempre que podíamos en casa de uno o de otros pasándolo bien.

CAPITULO XV: Cosas de casa”

Pasaba el tiempo y antes de que me diera cuenta estaba a punto de cumplirse el primer año de convivencia con Judit, quería hacer algo especial y le preparé una sorpresa, así que una noche en casa cenando.

YO: Sabes amor que la próxima semana será nuestro aniversario.

Me miró con cara extrañada.

YO: Ara un año que empezamos a vivir juntos.
JUDIT (riendo): Pero al principio no estaba cada día contigo.
YO: Es igual, a partir del primer día que hicimos el amor y te quedaste en el apartamento me convertiste en el hombre más feliz del mundo.

Dejó de comer y me miró humedeciéndose sus ojos.

JUDIT: Cariño después de eso te separé de mi casi tres semanas por mis inseguridades y te hice escoger entre Mar i yo, ¿no te acuerdas?, a lo mejor tendrías que contar a partir del reencuentro.
YO: No Judit, cuento desde el primer momento que estuvimos juntos, en esas semanas no pasó nada de lo que me tenga que arrepentir, te seguí queriendo, solo fue un bache como podemos tener en cualquier otro momento.

Se puso a llorar, acerqué la silla a su lado y la abracé, ella siguió llorando un poco y paró, le acaricié la cara y le miré a los ojos.

JUDIT: Todavía no entiendo cómo puedes estar con una tonta como yo.
YO: Porque te quiero y me encanta tú sensibilidad cariño.

Le hice cosquillas haciéndole reír.

YO: Te lo decía para que el viernes de la semana que viene te vistas bien bonita para celebrarlo, te puedes coger los días que te hagan falta del trabajo para prepararte, yo firmaré para que él jefe no se enfade contigo.

Me dio un golpe en un brazo riendo.

La siguiente semana le hice una visita a mis padres para hablar de diferentes cosas, ella solo desapareció una tarde con el guardaespaldas para comprarse ropa, y todo el viernes que quedó con su hermana no viéndoles el pelo a ninguna de las dos durante todo el día, se cambió en casa de Eva y me envió un mensaje.…

JUDIT: Yo ya estoy preparada, dime donde quieres que nos encontremos.”
YO: En casa cariño, dame media horita para cambiarme y nos encontramos aquí.”

Puntual como siempre llegó llamando a la puerta que se la abrió una de las chicas que había contratado esa noche como servicio.

CHICA: El señor le espera en el salón señorita.
JUDIT: Muchas gracias.

La chica desapareció y ella fue al salón abriendo las dos grandes puertas correderas que yo había dejado cerradas, llevaba un vestido largo de noche negro que le dejaba la espalda descubierta, le cubría las tetas con dos trozos de tela que se anudaban en el cuello, más sexi no podía estar la cabrona, los ojos se me salían de las orbitas, le decoré el salón con un montón de ramos de flores y unos de rosas rojas que hacían un pasillo, desde donde estaba ella hasta donde estaba yo vestido con un esmoquin, lo fue recorriendo lentamente, sin dejar de mirarme, con una sonrisa en la boca que ya me compensaba todo el tiempo perdido para organizar aquello, llegó parándose delante de mí, le cogí una mano.…

YO: Hola preciosa.
JUDIT: Hola mi amor.

Puse una rodilla en el suelo, levanté una mano enseñándole una cajita abierta que tenía dentro un anillo con un buen diamante, se puso una mano en la boca clavando los ojos en la caja, le empezaron a temblarle las manos y las piernas, cayéndole unas lagrimas que le jodieron el maquillaje.…

YO: Judit, ¿quieres aceptar este anillo para comprometerte conmigo?

Intentaba hablar y no le salían las palabras, yo ya era consciente que ese momento para ella significaba mucho, pero es que no me podía aguantar la risa, así que levanté una ceja esperando que dijera algo, acabó aceptando moviendo la cabeza de arriba abajo varias veces, saqué el anillo de la cajita y se lo intenté poner en el dedo, estaba tan nerviosa que los dedos le iban locos para arriba y para abajo sin poder acertar para ponérselo, se me acabó escapando una risa, le cogí el dedo con la mano para que se estuviera quieto y le coloqué el anillo hasta el fondo poniéndome de pie, intentaba decirme algo con la cara muy emocionada sin dejar de caerle lagrimas que le habían dejado la cara hecha un mapa, acabó moviendo la cabeza de lado a lado y se me abrazó estrechándome entre sus brazos, colocando su carita en mi pecho dejándome el esmoquin lleno de pintura de su cara.…

YO: Cariño no te he oído decirme nada pero has dejado que te coloque el anillo en el dedo, eso quiere decir que estás comprometida conmigo para casarte y crear una familia.

Se lo dije para hacerla reír y a ella le cogió otra llantera que no había manera de que dejara de llorar, me quedé quieto esperando a ver si así se tranquilizaba un poco y lo fue haciendo, se separó y me miró a los ojos, nos besamos, se miró el anillo y volvió otra vez con un llanto exagerado colocando otra vez la cara en mi pecho, a mí aquello ya me parecía una cámara oculta, ¿cómo se podía llorar tanto en un momento tan feliz como aquel?

YO: Judit, te voy a quitar el anillo, que te debe de dar alguna alergia que no te deja parar de llorar cariño.

Se separó tapándoselo con la otra mano.

JUDIT (riendo): Y una mierda, me tendrás que cortar la mano si me lo quieres quitar.

Le acaricié la barbilla y nos besamos.

YO: Lávate un poquito la cara que la llevas hecha un mapa con tanto lloriqueo.

Entro al cuarto de baño del salón y se la lavó quitándose todo el maquillaje, le ofrecí mi brazo y la acompañé hasta el comedor.

Donde habían puesto una mesa redonda para los dos y salieron varias personas para servirnos la comida y el vino de esa noche, desapareciendo dejándonos en la intimidad, antes de empezar a comer se miró el anillo.

JUDIT: Es precioso Mark.
YO: Es un diamante que ha estado pasando entre generaciones de mujeres de mi familia, pertenecía a mi madre y ahora te pertenece a ti, y espero que algún día lo lleve la mujer de nuestro hijo.

Estaba a punto de volver a liarla llorando, levanté la copa de vino.

YO: No, no, vamos a brindar cariño, brindemos.

Se partió de risa y levantó su copa chocando con la mía, acabamos la cena tomando unos cafés y toda la gente contratada para el servicio se fue dejándonos en la intimidad, me miró riendo feliz.

JUDIT: ¿Me dejas hacer una cosa?
YO: Haz lo que quieras.

Se levantó y fue a buscar el móvil llamando a alguien.

JUDIT: ¿Eva?…, Escúchame, dejar lo que estéis haciendo y veniros para casa…, Que me da igual, quieres hacer lo que te digo coño…, Que no pasa nada, pero te necesito a mi lado en este momento.

Colgó, yo le hice una sonrisa de aprobación y al rato llamaron a la puerta, entraron y alucinaron viéndonos cómo íbamos vestidos, los acompañamos al salón y siguieron alucinando al verlo lleno de flores, Judit se abrazó a su hermana que ponía cara de no saber de lo que iba aquello, cuando se separó de sus brazos le enseñó el anillo, pegaron un grito sostenido las dos que Dani abrió los brazos sin saber a qué venía aquello.

YO: Es un anillo de compromiso.
DANI: Coño ya era hora tío.

Ellas seguían gritando.

YO: ¿Quieres un copazo?
DANI: Claro, vamos a prepararlos.

Ellas seguían gritando como dos locas, se sentaron en un sofá y Judit le ponía delante de los morros a Eva el anillo, esta se lo miraba como si fuera una criatura mitológica viva, que era un anillo hostia, como me costaba entender esas cosas, Eva cuando le hizo un estudio completo al anillo de su hermana se levantó, me abrazó felicitándome como si yo hubiera ganado Roland Garros o algo así.

Nos tomamos unas copas celebrándolo con las chicas que se les notaba la alegría por todos lados, entendí que Judit quisiera tener a su hermana en esos momentos en casa porque conmigo hubiera sido aburridísimo, se fueron a su casa aunque insistimos en que se quedaran a pasar la noche pero nos quisieron dejar solos.

Cuando cerramos la puerta cogí a Judit en brazos llevándola a la habitación, la dejé en el suelo, se me tiró al cuello besándome con pasión, yo le solté le vestido por el cuello dejándolo caer quedándose en tanga, ella me quitó la americana y el resto de la ropa a tirones y con prisas, me cogió del pelo de la cabeza y se estiró boca abajo llevándome la cabeza al culo que lo empecé a lamer y chupar por las nalgas quitándole el tanga, Judit levantó un poco el culo poniéndose una almohada debajo de la barriga y yo le ataqué el ojete chupándolo y lamiéndolo, ella gimió, seguí bajando hasta el chocho comiéndomelo del todo hasta estar a punto de hacerla correr…

JUDIT: Métemela Mark métemela por favor.

Con aquella vocecita me ponía loco, me cogí la polla y se la metí en el coño dándole golpes de caderas sin parar, ella levantaba la cabeza y abría la boca soltando gemidos y se corrió con un grito dejando caer la cabeza en la cama, se la saqué lentamente y ella me la cogió para apuntarla sobre el ojete sorprendiéndome.

YO: Espera amor, que hay que lubricarlo no seas bruta.

Me tiré saliva en la palma de una mano pasándosela para mojarlo, acerqué la punta y apreté para metérsela, se fue dilatando el agujerito alrededor del glande hasta que entró y se cerró por detrás, Judit me apoyaba una mano en la cintura apretándome para que la fuera metiendo más y no paró hasta tenerla toda dentro dejando ir el aire, no paraba de hablarme diciéndome que me moviera, después que se lo hiciera más fuerte, yo era escucharle aquella vocecita tan sensual y ponerme como una puta moto, me aguantaba con las manos en la cama, los brazos estirados y las caderas se movían locas para follarle aquel culito y correrme dentro, con ella dándole los últimos movimientos arriba y abajo para que le dejara dentro hasta la última gota de leche, me estiré a su lado besándola en los labios.

YO: ¿Y esto que ha sido?, no me lo esperaba.

JUDIT: Cariño voy hacer lo que haga falta para que no te aburras conmigo.

La miré con cariño besándole los labios porque me hizo gracia lo que me dijo, pero no sería la única sorpresa.

Los siguientes días Judit y Eva estaban como si les hubiera tocado la lotería de contentas por el compromiso, hasta Dani me dijo que ha ver si lo hacía más veces porque aquellos días Eva le había dado mucho sexo, Judit estaba radiante con una sonrisa que no se le borraba de la cara, quedamos el domingo para comer con mis padres y mi hermana con su pareja para celebrarlo en familia, mi padre nos preguntó si queríamos hacer una cena para presentarnos en sociedad como prometidos, me acordé de la cenita que habían hecho los padres de Mar y le dijimos que no hacía falta que si eso con la boda ya veríamos que pasaba, boda que en principio no habíamos pensado en fechas porque no teníamos prisas, nuestra idea era esperar un año y medio o dos.

Una tarde estaba en una reunión y recibí un mensaje de Judit.

“”Cuando salgas de la reunión y vengas para casa avísame por favor””

Lo hice y llegué a casa, dejé las cosas en el despacho y entré al salón quedándome de piedra con los ojos abiertos, Judit estaba en medio de pie con unas botas negras de cuero con taconazo, un tanga negro a conjunto con un corpiño que todavía le hacía más estrecha la cinturita y le tapaba justo los pezones dejando ver casi todas las tetas, para rematarlo una gorra negra también de cuero, el conjunto negro hacía que los ojos azules le resaltaran una barbaridad, cuando me iba a acercar, sacó una mano que tenía escondida en la espalda y llevaba un látigo de estos cortos que llevan varias tiras de cuero colgando, que parece que sirva para limpiar el polvo de los muebles, le sonreí y al acercarme ella sería me dio con el látigo en un brazo, solté un“”¡Hay!” afeminado.

JUDIT: Pero que mierda de “¡Hay!” es ese, se empezó a mover dándome la vuelta.

Y me dio otra vez en el otro brazo.

YO: ¡Hay!

JUDIT: Arrodíllate ahora mismo.

YO: ¿Eeeh?

Me dio en la espalda.

YO: ¡Hay!

Me arrodillé, ella pasaba por detrás de mí y se le escapaba la risa, yo todavía estaba alucinado de verla así.

JUDIT: Hoy hasta las doce de la noche harás lo que yo te diga, entendido.
YO: Pero cari.…

Me soltó un latigazo en el hombro.

YO: ¡Hay!
JUDIT: Tú te callas, solo respondes sí o no y punto, ¿lo has entendido?

Levantó el látigo de nuevo…

YO: Sí, sí, sí.

Dio un latigazo al aire mirándome fijamente.

JUDIT: Con un solo“sí es suficiente coño.

Yo se lo confirmaba con la cabeza.

JUDIT: Desnúdate.

Me empecé a quitar la ropa, pegó otro latigazo al aire más cerca.

JUDIT: Más rápido joder.

Me quedé en pelotas en un momento, ella intentaba estar seria pero se le escapaba alguna risilla de vez en cuando.

JUDIT: Muy bien levántate, va rápido, levántate.

Me puse de pie y ella me cogió por sorpresa con la mano la polla y los huevos.

JUDIT: Espero que hoy estés a la altura o te voy a quitar la piel a latigazos.
YO: ¿Eso lo has oído en alguna película?

Me apretó los huevos y me dejó medio doblado sin soltármelos.

JUDIT: Vas de graciosillo, ¿quieres ver cómo te arrastro por los huevos?
YO: No.

Me los soltó poniéndose detrás de mí.

JUDIT: Vamos, pasa para la habitación de una vez.

Llegamos y no sé cómo se lo había montado para que salieran dos barrotes enganchados entre el colchón y el cabecero, uno a cada lado con unas esposas cerradas al barrote y abiertas por el otro lado.

JUDIT: Vamos estírate boca arriba que te voy a esposar a la cama para hacer contigo lo que quiera.

Aquello me empezó a poner cachondo, cerró las esposas dejándome con los brazos abiertos, se subió en la cama sentándose encima de mí, se quitó la gorra moviendo la cabeza para que se le pusiera bien la melena de pelo y se quedó mirándome los ojos acariciándome la cara, de pronto reaccionó acordándose del papel que estaba haciendo, yo la estaba mirando medio riéndome porque me había dado cuenta del lapsus que había tenido, me cogió la cara apretándomela con una mano juntándome los labios dejándome cara de pajarito, me sonrió y me besó con pasión no pudiendo seguir haciéndose la dura, fue bajando besándome por el cuerpo hasta cogerme la polla con los labios y metérsela chupando con fuerza, se la iba metiendo por momentos cada vez más adentro hasta el final volviendo a subir, me hizo abrir las piernas metiendo una mano acariciándome los huevos y el culo, su boca seguía apretando mi polla, chupando y succionando teniéndome tenso del placer que conseguía proporcionarme, paró y se bajó de la cama quitándose el tanga, se volvió a subir sentándose encima de mi pecho poniéndomelo en la nariz para que lo oliera.

JUDIT: Ya sé que eres un marrano que te gusta oler las bragas de las chicas.

Me las apretaba contra la nariz, las apartó y subió el culo sentándose encima de mi boca tapándomela con el chichi.

JUDIT: Y comerte los coños también, cómete este bien comido guarro.

Saqué la lengua dándole algunos lametazos por todo el chichi, empezó a mover las caderas restregándomelo por toda la boca y parte de la cara dejándomelo todo mojado, se excitaba por momentos moviéndose más rápido empezando a gemir, se apartó, me besó los labios y me metió el tanga en la boca, aquello me puso burrísimo, se dio la vuelta dándome la espalda y se sentó encima de la polla metiéndosela cabalgándola a buen ritmo, yo por detrás veía como movía su culo y cuando se ponía un poco hacía delante como entraba y salía la polla del coño poniéndome a punto de reventar, se mojó un dedo, metió una mano en medio de mis piernas cogiéndome los huevos, estirando el dedo me metió la punta en el culo haciéndome dar un salto de lo tenso que me puso el cuerpo, movía sus caderas a buen ritmo, con el dedo me follaba el culo cada vez más profundamente, escupí el tanga y empezamos a gritar los dos a dúo, cada vez más fuerte, más fuerte, y nos corrimos pegando unos gritos enormes saliéndome leche por la punta de la polla que le llenaba el coño y caía resbalando por mis huevos parando en la sabana.

Al acabar intentábamos recuperar la respiración jadeando los dos que nos faltaba el aire, todavía estábamos en la misma posición sin movernos, lentamente se dejó caer en la cama poniéndose a mi lado, me dio un beso en la cara.

JUDIT: ¿Te ha gustado amor?
YO: Has estado increíble Judit.

Se puso a reír.

JUDIT: Te dejaré atado a la cama para tenerte para mí cuando quiera.
YO: Si me das de comer y beber, haz lo que quieras.

Se abrazó a mí apretándose contra mi cuerpo.

JUDIT: Es que eres un sol cariño.
YO: Claro que sí, ¿podrías soltarme por favor?

Levantó la cabeza mirándome la cara.

JUDIT: No.
YO: ¿Cómo qué no?
JUDIT: ¿Qué hora es cariño?

Miré por la habitación buscando un reloj, el despertador.

YO: Las diez y diez.
JUDIT: Pues hasta las doce eres mi juguete y no te suelto.

Respiré profundamente poniendo cara de pena, a ella se le escapaba la risa y apoyaba su cabeza en mi pecho, después de diez minutos.

JUDIT: ¿Tienes hambre cariño?
YO (dando pena): Sí cariño, mucha.
JUDIT: Te suelto si haces la cena en pelotas.
YO: Vale, acepto.

Buscó las llaves y abrió las esposas, yo me levanté y me fui a poner el bóxer.…

JUDIT: Eh, te he dicho en pelotas.
YO: Bueno mujer, déjame poner solo esto.
JUDIT: En pelotas o no jugamos más, y te advierto que te perderás cosas que te gustaran.
YO: Vaaale.

Fui a la cocina en pelotas a preparar alguna cosa para cenar y abrí una botella de vino, ella se duchó y se cambió poniéndose una camiseta para dormir y unas bragas, me hizo cenar desnudo y al acabar me preguntó la hora.

YO: Las once y veinticinco.
JUDIT: Pues ahora quiero el postre.
YO: ¿Qué quieres que te traiga de postre amor?
JUDIT: Quiero que te levantes y te pongas delante de mí.

Apartó la silla de la mesa para que me pudiera poner delante de ella, yo me colocaba pensando en el postre que se iba a tomar y la polla ya me estaba creciendo, abrió las piernas para que me pudiera colocar en medio y bien cerca, me miró a los ojos sonriendo a la vez que movía la cabeza para cogerme la picha con la boca y empezó a chupar la punta, de pronto avanzó la cabeza de golpe tragándosela toda, me apretó con los labios la base del tronco y la sacó lentamente, ya me la había puesto a punto de explotar, me la cogió con la mano y dejó caer lentamente un salivazo de su boca repartiéndolo a la vez que me hacía una paja apretándomela con fuerza, un calambrazo me recorrió el cuerpo tensándomelo, ella me miraba sonriendo feliz de tenerme así, se metió en la boca el glande succionando y por debajo seguía moviendo la mano haciéndome una pedazo de paja que me volvía loco, se la sacó de la boca un momento.

JUDIT: Córrete por favor, dale el postre a tú nena, dámelo cariño.

Y siguió con lo que estaba haciendo, lo que me hacía me encantaba pero que encima me hablara con aquello vocecita tan sexi me ponía perro, perro, no aguanté una mierda que le empecé a tirar leche dentro de la boquita sin que ella dejara de chupar tragando a la vez no dejando que se escapara ni una gota, cuando acabó seguía haciéndome una paja muy lenta y me miró a los ojos moviendo los labios tragándose y saboreando mi semen, la levanté de la silla la besé y la abracé, como podía hacerme tan feliz y perder tanto la cabeza por ella.

La siguiente semana se volvió a repetir el mensaje:

“”Cuando acabes avísame, ya sabes para qué””

Se me escapó una sonrisa en medio de la reunión pensando en las ganas que tenía de volver a casa, entré y estaba todo oscuro, abrí una luz, pasé por el despacho a dejar las cosas que llevaba de la reunión, encendí la luz del pasillo quitándome la chaqueta y la corbata y entré en el salón encendiendo las luces, dejé la ropa encima de un sillón y giré la vista quedándome otra vez helado, Judit estaba de rodillas con los pies cruzados y sentada encima de ellos con la cabeza baja que no le veía la cara, las manos atadas detrás con una cinta de cuero y solo vestida con unas braguitas que sabía que a mí me ponían muy tonto, levantó lentamente la cabeza mirándome a los ojos seria.

JUDIT: Hoy soy yo tú sumisa hasta las doce de la noche, haz lo que quieras, no hablaré si tú no me lo ordenas.

Dioooos, ver aquella mujer así, ofreciéndose de aquella manera me puso la polla tiesa sin tocarla, me quité los zapatos y calcetines, me acerqué a ella poniéndole dos dedos debajo de la barbilla levantándole la cara para que me mirara, me bajé la cremallera del pantalón lentamente, ella tenía la vista fija en mis movimientos, metí una mano dentro de la bragueta y me saqué la polla tiesa, la cogí por detrás de la cabeza y le fui acercando la polla a la boca, ella abrió los labios rodeando la punta y yo no paré de metérsela despacio hasta que desapareció entera dentro de su boquita, apretaba sus labios alrededor y succionaba dándome un gusto de la hostia, se ponía colorada de no poder respirar pero la tía seguía sin hacer el más mínimo gesto de sacársela, la saqué yo llena de saliva y ella tosió respirando profundamente cogiendo aire.

YO: Cariño si te vas a ahogar puedes parar para recuperarte.

JUDIT: Si no me dices nada prefiero morir antes de dejar de darte placer.

Me decía aquellas cosas y me sacaba de mis casillas, la cogí en brazos y la llevé al sofá dejándola encima, me quité la ropa y le solté las manos estirándome encima de ella, la besé con pasión y ella me cruzaba sus bracitos por mi cuello, la besé, chupé y lamí por todos lados, la cara, el cuello, los hombros, le di la vuelta y la espalda, el culo por encima de aquellas braguitas que me revolucionaban, le daba otra vez la vuelta, las tetas, la barriga y el coño por encima de las bragas metiéndole la nariz en medio de las piernas para olérselo, sabía que ella se me había ofrecido sin restricciones y hacía lo que me apetecía pensando solo en mí, se lo comí por encima de la tela, ella intentaba no reírse de verme de aquella manera, le estiré de las bragas arrancándoselas y le comí el culo por las nalgas y por el medio de ellas sin dejarle un trocito sin chupar o lamer, cogí otra vez la cinta de cuero, la puse arrodillada encima de la alfombra delante del sofá y le até las manos en la espalda, puse un cojín delante de ella y la empujé suave para que pusiera la cabeza encima con el culo levantado, le separé un poco las piernas y le metí la polla lo más profundo que pude dentro de su coño, ella pegó un grito cerrando los ojos y yo empujaba con mis caderas con toda la fuerza que podía, me mojé un dedo y se lo metí un poco en el culito lubricándolo y dilatándolo sin parar de penetrarla, estaba excitadísimo…

YO: Háblame cariño, dime algo.
JUDIT: Fóllame fuerte amor, párteme por la mitad, que me corro, sigue.

Me hizo enloquecer totalmente moviendo mis caderas adelante y atrás a todo lo que podía chocando contra su cuerpo con unos golpes terribles, pegó un grito corriéndose, aguanté un poco más esperando que ella acabara el orgasmo y le dejé ir un primer lechazo en el coño gritando, un segundo y tercero, le saqué el dedo del culo y la polla del coño metiéndosela rápidamente en el culo para acabar de correrme, llenándole los dos agujeros sin parar de moverme hasta que noté que perdía fuerza la picha deshinchándose, me estiré a su lado mirándole la cara.

YO: Lo siento cariño, he perdido la cabeza.
JUDIT: Soy tú sumisa y puedes hacer lo que quieras, no tienes que disculparte de nada.

Le ayudé a levantarse, le desaté las manos y nos fuimos a duchar, una vez secos la llevé a la cama, me estiré boca arriba con las piernas abiertas.

YO: Quiero que me lo comas todo por esta zona.

Señalándole la parte “central” de mi cuerpo, ella se subió a la cama y puso sus labios en uno de mis muslos subiendo poco a poco, llegó a los huevos chupándolos y lamiéndolos, apoyé los talones en la cama doblando las rodillas para levantar esa parte y que ella pudiera trabajar con su boca como quisiera, se metió un huevo en la boca chupándolo, luego el otro, subió cogiéndome la polla con la boca chupándola de arriba hasta abajo varias veces, se levantó y me hizo girar para abrirme las nalgas y poner su boca chupándome en medio de la raja bajando hasta el ojete chupándomelo y pasándole la lengua, me hizo gemir de la excitación, puso sus manos debajo de mis caderas para que las levantara quedándome apoyado con las rodillas en la cama y el culo en pompa, me lamió el ojete bajando sin despegar la lengua de la piel para hacerlo luego con los huevos y volver a subir, me lo estaba comiendo todo y a conciencia, me di la vuelta y me relajé mientras ella se entretenía con mi polla flácida que se estaba recuperando de la corrida anterior, la besaba, le pasaba la lengua por encima, por abajo y por los lados, se metió la punta en la boca pasándole la lengua y chupándola con delicadeza, todo muy despacio consiguiendo que fuera cobrando vida de nuevo, me puse a un lado de la cama…

YO: Ven cariño, estírate aquí en medio.

Se colocó en medio de la cama boca arriba y le abrí las piernas, le cogí una mano y se la puse en el chichi, acerqué mi boca a su oído y le susurré.

YO: Quiero que te hagas una paja para mí.

Ella me miró a los ojos y yo le di un beso en los labios, abrió todo lo que pudo las piernas clavando los talones en la cama y empezó a tocarse el coño despacio, le pasaba la lengua por encima de los pezones y ella jadeaba empezando a gemir, sus deditos frotaban en círculos el clítoris y se escuchaba el ruidito con el contacto con la humedad que iba en aumento igual que la velocidad con la que movía sus dedos, se le ponía la cara colorada subiéndole el calor, jadeando me miró avisándome que se corría, abrió la boca tirando la cabeza para atrás corriéndose, cerrando las piernas con su mano en medio.…

YO: No pares amor, sigue, quiero que lo hagas otra vez.

Me miró extrañada pero al verme sonriéndole me sonrió ella también y volvió a abrir las piernas despacio, se acariciaba por fuera lentamente esperando que el chichi no estuviera tan sensible y volvió a tocarse cerrando los ojos dando un gritito de la impresión, fue acelerando con dos dedos frotándose el clítoris, los bajó y se los metió en el coño frotando con el resto de la mano el chocho, se follaba con los dedos cada vez más rápido abriendo la boca a la vez que le subía el orgasmo, corriéndose otra vez con la boca muy abierta cerrando los ojos, en esos momentos tenía la polla otra vez a tope y me estaba haciendo una paja lenta…

YO: Otra vez.

Miró como me estaba haciendo la paja y empezó de nuevo a tocarse, tenía el chichi totalmente empapado, se frotaba con toda la mano arriba y abajo moviendo las piernas, me miró la polla y me miró a mí, me arrodillé en la cama y le puse el cipote encima de sus labios que los abrió metiéndosela chupando fuerte, con una mano se masturbaba ella y con la otra me acariciaba los huevos mientras se metía la polla profundamente en la garganta volviéndola a sacar, cuando vi que estaba excitada a punto de correrse con los dos dedos otra vez follándose, se la saqué siguiendo con mi paja delante de su boca, se corrió por tercera vez gritando una barbaridad y abrió la boca esperando que me corriera dentro de ella, aceleré mi paja descontrolado perdido y acabé corriéndome con su boca a dos dedos de la punta de mi polla, tirándole los lechazos donde iban a parar, algunos dentro, otros fuera, por los labios, la cara, el pelo, los ojos se me salían de las orbitas de verlo, la cabrona sabía cómo excitarme y sacaba la lengua tocándose con la punta el semen que tenía en el labio, me acarició la cara sonriendo satisfecha, se levantó a lavarse la cara y yo me estiré recuperándome, cuando volvió se puso a mi lado…

JUDIT: Mi amo quiere algo más o ¿voy a hacer la cena?
YO: Tú amo quiere que te estires a su lado y le abraces.

Se le escapó una risa y se colocó acurrucada a mí pasándome los brazos alrededor, le puse una mano en la espalda y la apreté contra mí. Le ayudé después de la ducha a hacer la cena y aquella noche dormimos como angelitos.

Aquella semana fuimos con Dani al Refugio a tomar unas cervezas una tarde que las chicas salían juntas, después de la segunda cerveza.…

DANI: No te puedes imaginar cómo está Eva últimamente.
YO: ¿Le pasa algo?
DANI: ¿Algo?, el otro día llego a casa y me estaba esperando vestida de dómina con un látigo en la mano, me puso a caldo a latigazos y luego me folló como una bestia.

Yo me empecé a descojonar de risa.

DANI: Calla, calla, que otro día me la encuentro arrodillada con las manos atadas diciéndome que era mi sumisa, me volvió loco, estamos follando como nunca chaval.


Yo seguía muriéndome de risa.


DANI: ¿Quieres decir que es para reírse tanto tío?
YO (sin poder parar de reír): Es que he visto que ha sido una estrategia de hermanas, a mí Judit me ha hecho exactamente lo mismo.

Chocamos las manos y seguimos muriéndonos de risa.

CAPITULO XVI: Planes definitivos”


Pasaba el tiempo y con Judit empezamos a hacer planes para la boda buscando una fecha, estábamos entre antes de verano o después. Un domingo estaba leyendo en la piscina y Judit dormitaba tomando el sol encima de una colchoneta dentro del agua, dejé el libro y me quité la ropa, caminé hasta las escaleras que bajaban a la piscina y nadé hasta donde estaba mi chica besándole un pie, ella abrió los ojos mirándome con una sonrisa, le besé la rodilla estirando de ella sacándola un poco de la colchoneta, volví a estirar de sus piernas dejándole el culo al borde del flotador y le besé el chirri por encima del bikini, abrió los ojos mordiéndose los labios y se quitó la parte de arriba enseñándome aquel par de tetas que Dios le había dado, y que par de tetas, le cogí la braguita por los lados estirando quitándosela y me tiré a comerme su coño con ganas, me tenía que reprimir para no pasarme de vueltas y mantener un buen ritmo para darle placer, ella se cogía con fuerza a la colchoneta para no caerse y para aguantar los lametazos que le pegaba por todo el coño, acabando concentrado en el clítoris como a ella le gustaba, se corrió una vez, una segunda y yo no encontraba el momento de separar mi boca, me enloquecía y me cegaba sin poder parar hasta que se había corrido varias veces y notaba la boca y la mandíbula cansada, se soltó de la colchoneta cayendo al agua abrazándome.

JUDIT (riendo): Cariño me vas a matar, ¿cómo puedes perder tanto la cabeza por ahí abajo?
YO: La pierdo por ti mi amor, me vuelves loco hostia.

Me llevó hasta las escaleras, eran peldaños que entraban en la piscina, no las típicas verticales de metal, me sentó en un peldaño cogiéndome la polla pajeándomela un poco, besándome metiéndome la lengua, se sentó encima de mí y se la metió moviendo sus caderas como sabía hacerlo para que me corriera, empezaba despacio adelante atrás y se iba acelerando para acabar dando botes sobre mi polla hasta que me corría sin parar de moverse dejándome seco, la picha se me aflojaba y ella todavía seguía moviéndose lentamente, mirándome con una sonrisa feliz por haberlo conseguido y verme la cara, acababa abrazándome dándome besos en el cuello y la cara, era la tía más dulce que te podías tirar a la cara.

Todo seguía su curso, la empresa iba bien sin parar de trabajar, la de mi padre era la que me tocaba más los cojones, no por el trabajo, era por la manera que tenía la gente con la que él se relacionaba de hacer las cosas, o grandes comidas, o en partidas de golf que invitaban a alguien para que nos hiciera algunos favores, para poder hacer algún negocio con información privilegiada de terrenos que se iban a recalificar y cosas así, a mí no me acababa de convencer aquella manera de funcionar, pero lo cierto era que los pelotazos que se pegaban eran una pasada, y por otro lado no sé si un entramado de empresas como la que dirigía se hubiera podido aguantar solo con las ganancias de negocios “normales”, nuestra empresa que era una mierdecilla comparada con lo otro se auto financiaba de sobras con la facturación que teníamos, facturación un poco abultada siempre lo reconozco, pero trabajando para gente que sabías como conseguía hacer sus negocios no les venía de pagar un porcentaje un poco más alto de lo normal, y nosotros a final de año nos podíamos repartir los beneficios con una sonrisa enorme.

Dani y Eva estaban buscando una casa con piscina cerca de la urbanización donde vivíamos nosotros y la acabaron encontrando, la restauraron a su gusto y se mudaron, Judit estaba encantada de tener cerca a su hermana y más cuando Eva se quedó embarazada. Con mi hermana y Jésica nos seguíamos viendo pero cada encuentro se iba distanciando más en el tiempo.

Un día acabábamos de comer los cuatro en él restaurante que habitualmente íbamos cuando trabajábamos, a Eva ya se le empezaba a notar la barriguita que Judit no paraba de tocarle, no sé quien de las dos tenía más ganas, si Eva de ser madre o Judit tía, sonó mi móvil…

YO: Hola Elvira.
ELVIRA (seria): Podrías pasar por casa por favor, necesitaría hablar contigo.
YO: ¿Ha pasado algo Elvira?

Empezó a llorar.

ELVIRA: Ven a casa por favor.

Me levanté de la mesa y se lo expliqué a los demás, Judit se ofreció para acompañarme pero le dije que mejor acabaran con los cafés y se repasara un par de cosas que corrían prisa para el día siguiente, depende lo que le pasara a mi hermana prefería estar solo con ella, llamé a su puerta y me abrió con la cara desencajada de tanto llorar, se me tiró abrazándome.

ELVIRA: Jésica se ha ido, me ha dejado Mark, me ha dejado tirada como una mierda.

Cerré la puerta y la acompañé cogida de la mano para sentarnos en un sofá.

YO: ¿Pero qué ha pasado?, si quieres podemos ir a buscarla como la otra vez.
ELVIRA: No, esta vez no volverá, hacía tiempo que ella quería salir sola muchos días, yo sospechaba algo pero no fui capaz de seguirla algún día o investigar que pasaba, me daba tanto miedo lo que pudiera descubrir que preferí no hacer nada, ayer por la noche me dijo que había conocido a un hombre y que se iba con él, le lloré, le imploré que se quedara, que si quería podía seguir saliendo con él, pero que no me dejara, me dijo que se había hartado de la vida que llevábamos y que necesitaba cambiarla.

Se puso a llorar como una magdalena, yo le tocaba el hombro sin saber qué hacer.

YO: Elvira cariño vente a casa con nosotros un tiempo, te distraerás más y no pensarás tanto.
ELVIRA: No gracias, mejor me quedo, ya se me pasara no te preocupes.

Le preparé algo para comer que se tomó sin ganas y refunfuñando porque yo la obligaba, llamé a Judit para decírselo y me quedé con ella toda la tarde ofreciéndome para quedarme a dormir, pero me echo de su casa diciéndome que mí sitio estaba con mi pareja.

Una vez en casa nos abrazamos con Judit en el sofá tristes, pensando como lo estaba pasando Elvira en esos momentos.

JUDIT: No quiero ni imaginarme lo que me pasaría si tú me lo hicieras.

Me abrazó muy fuerte cayéndole alguna lágrima que yo le sequé con mi mano besándola y tranquilizándola.

Yo sabía que mi hermana era fuerte y lo acabaría superando, lo que no me esperaba era su llamada al cabo de cinco o seis días.

YO: Hola Elvira, ¿cómo estás?
ELVIRA: Bien, te llamo para avisarte que me voy de vacaciones al Caribe dos semanas, ya tengo el vuelo y el hotel, que le den por culo a todo.
YO: Muy bien, te veo muy animada hoy.
ELVIRA: Ya me he hartado de hacer la gilipollas en casa, necesito salir y hacer cosas nuevas.
YO: Me alegro Elvira, que te lo pases muy bien, llámame cuando vuelvas por favor.
ELVIRA: Claro que si hermanito.

Colgué y se lo dije a Judit que alucinó.

JUDIT: Que pronto lo ha superado ¿no?
YO: Mi hermana es así cariño, cuando se le inflan los ovarios reacciona a lo bestia.

Pasaron las dos semanas y Elvira volvió nueva, vino a casa a cenar y nos enseñó las fotos hablando encantada del viaje, dando señales de no acordarse de Jésica para nada, nos dijo que había follado todo lo que pudo y que estaba preparada para salir a la calle a hacer vida normal, y cojones si cumplió la palabra, al cabo de un mes estaba saliendo con un deportista de élite que nos presentó un poco más adelante.

Seguía corriendo el tiempo, Eva estaba a punto de salir de cuentas con un barrigón enorme, nosotros nos reunimos en una comida en casa de mis padres con mi hermana para hablar sobre la boda, habíamos decidido casarnos a finales de Junio para estar de viaje de novios Julio y Agosto, lo que nos hacía una pereza enorme era organizarla pero para eso ya teníamos ayuda, mis padres se ofrecieron para hacer la lista de invitados y buscar sitios para celebrarla y que nosotros escogiéramos uno, mi hermana para organizarlo todo y buscar la decoración, nosotros solo teníamos que preocuparnos de los vestidos y los anillos, nos pareció genial porque si hubiéramos tenido que ocuparnos de todo nosotros creo que no nos casamos de la poca gracia que nos hacía.

Las cosas fueron cayendo por su propio peso, Eva parió un niño muy guapo que por suerte se parecía a ella y no a su padre, las cosas de la boda se iban solucionando, ya teníamos el sitio donde la celebraríamos, los invitados distribuidos y mi hermana con las ideas muy claras de cómo decoraría la iglesia y el sitio de la celebración.

Judit pasaba mucho tiempo en casa de Eva ayudándola con el peque que era su ahijado, una tarde me llamó para preguntarme si volvería pronto a casa, le dije que podía volver cuando ella quisiera y quedamos a una hora, aquello me hizo pensar que había juego por medio.

Cuando entré al salón me la encontré vestida de sirvienta con una cofia, un vestidito muy corto con unos taconazos y quitando el polvo de un mueble un poco agachada enseñándome las bragas blancas, me senté sonriendo en un sofá mirándola, ella giraba la cabeza sonriendo.

YO: Siga, siga por favor haciendo su trabajo.

Se agachaba a limpiar por la parte baja del mueble sacando el culo enseñándome mejor las braguitas transparentes que le marcaban la rajita del coño, me desabroché el pantalón bajándomelo cogiéndome la polla pajeándome lentamente.

YO: Por favor señorita, podría venir a limpiarme una cosa.

Se acercó dejando el plumero y se dio la vuelta agachándose como si cogiera algo del suelo poniéndome el culo delante de los morros, metí la cara en medio de las bragas apretándola contra el culo y acabé intentando cogerle el coño con los labios, se giró sin levantarse enseñándome el escote y la tetas colgando dentro, metí otra vez la cara dentro apartándole un poco el vestido comiéndole las tetas por todos lados, ella me cogió con suavidad la polla quitando mi mano.

JUDIT: Esto es lo que quiere que le limpie señor.
YO: Sí por favor, pero con cuidado que es una cosa muy delicada.

Acercó la boca, sacó la lengua y se la pasó por encima a la punta de la polla, me tenía salido perdido la cabrona.

JUDIT: ¿Así le parece bien al señor?

Le cogí con una mano la cabeza, buscando con mis labios los suyos metiéndole la lengua dentro de su boca, a la vez que le metía mano en el culo agarrándoselo con fuerza.

JUDIT: ¿Quiere el señor que siga con mi trabajo?

Le dije que sí con la cabeza y se arrodilló en la alfombra, volviendo a darle un par de lametazos a la punta del ciruelo haciéndome gemir, me fue haciendo una paja despacio metiéndome la otra mano en los huevos agarrándomelos y amasándolos, fue metiéndosela en la boca succionándola hasta la mitad y la sacó, volvió hacerlo hasta casi el final, sacándola de nuevo y a la tercer vez se la metió entera succionando fuerte, haciéndome levantar el culo del sofá sacándola de nuevo, no pude aguantar más y me levanté colocándola a cuatro patas en el sofá aguantándose con las manos en el respaldo, le aparté las bragas pegándole un par de lametazos en el coño que le hicieron gritar dejándoselo mojado, apunté sobre su agujerito y se la metí despacio hasta el fondo dando los dos un suspiro, la fui sacando y metiendo una vez detrás de otra aumentando el ritmo y la fuerza, igual que aumentaban sus gemidos y gritos corriéndonos los dos a la vez a grito pelado, saqué la polla toda mojada, le cogí la cabeza y la giré.…

YO: Vuelve a chuparla por favor, cómetela cariño.
JUDIT: Lo que el señor me pida.

Ella sonrió y se la metió en la boca volviendo a chupar despacio, metiéndosela y sacándola para volver a empalmarme, era más la excitación que tenía yo encima y las ganas de volver a follar con ella que la fuerza que tenía mi polla, pero con la habilidad que tenía y lo bien que me conocía Judit consiguió volver a ponérmela tiesa, le pedí que se volviera a girar apartándole de nuevo las bragas y se la metí de golpe saliendo por los lados un poco de semen de la primera corrida que me puso peor de lo que estaba, entraba y salía de ella cada vez más rápido escuchando el ruidito que hacía mi polla al chocar con la humedad y el liquido mezcla de semen y flujos que tenía dentro del chocho, me acababa de correr y me costaba volver hacerlo, Judit se agarraba fuerte al respaldo del sofá gritando, corriéndose un par de veces antes de que lo hiciéramos juntos por última vez, cuando estábamos muy excitados era admirable la facilidad que tenía Judit para correrse varias veces seguidas, quedábamos destrozados pero con una cara de felicidad inmensa.

El tiempo seguía pasando, nos faltaban unos tres meses para la boda y tuvimos conocimiento de una noticia inquietante, tanto que me volvieron las putas pesadillas por unos días, nos enteramos que un comité iba a evaluar si Mar había mejorado lo suficiente para salir del psiquiátrico donde estaba ingresada, buscamos información con expertos en el tema y nos dijeron que debería de estar muy controlada en aquellos momentos, para que cuando llegara el momento la pudieran evaluar, en una comida con mis padres Judit empezó a hablar como nunca lo había hecho dirigiéndose a mi padre…

JUDIT: Sr. Juan (qué es como habitualmente llamaba Judit a mí padre), usted cree que hablando con la familia de Mar podría conseguir que yo fuera a visitarla un día.

Nos quedamos todos parados no solo porque hablara tan seguido si no por lo que acababa de decir.

MI PADRE: ¿Y para qué estás interesada en visitar a esa chica con lo que te hizo?
JUDIT: Para ver si realmente está bien, y si es así decirle que la perdono, que no le guardo rencor pero que nos deje en paz.
MI MADRE: Perdonar es algo que solo unos pocos son capaces de hacer de corazón, muy bien Judit me parece una gran idea.

Mi padre se comprometió a hablar con la otra familia, nosotros discutimos bastante sobre el asunto porque yo no lo veía nada claro, unos días más tarde mi padre nos confirmó que la madre de Mar estaba de acuerdo, que le parecía interesante que Mar viera a Judit para ver cómo reaccionaba.

El día en cuestión cogimos un vuelo a primera hora de la mañana, teníamos el de vuelta por la tarde después de la visita, alquilé un coche en el aeropuerto y acompañé a Judit hasta la puerta del Centro donde nos esperaba la madre y el tío de Mar, nos saludamos y ellos entraron, yo preferí quedarme fuera para no tener que volver a ver a la hija de la gran puta que atacó a Judit, o me jugaba que me dejaran a mí allí dentro encerrado de la mala leche que tenía encima, a la media hora más o menos salió Judit seria, caminamos y se subió al coche sin decir nada, yo no quise presionarla para que hablara pero me estaba poniendo histérico…

JUDIT: Déjame que me tranquilice, en el avión te lo cuento cariño.

Nos sentamos en el avión, cuando despegó y estabilizó el vuelo Judit dio un respiro profundo mirándome, yo le miraba fijamente a los ojos esperando que empezara a hablar.…

JUDIT: Al entrar ha venido un celador, el que normalmente se cuida de ella, he entrado con él atravesando varias puertas de seguridad y me ha llevado a una habitación donde estaba Mar sentada en una cama, ha cambiado mucho, no parece la misma, el celador me ha dicho que es por los calmantes que le administran, se ha quedado con nosotras, porque era importante para él ver cómo reaccionaba Mar de cara al testimonio que tendría que dar cuando la evaluasen, nos hemos saludado y hablado un poco, incluso me ha pedido perdón por lo que hizo, me ha dicho que no volvería a pasar nunca más, pero ¿sabes qué?, no la he creído Mark, estaba actuando, se lo he notado.

Le he cogido una mano y le he dicho que próximamente pasarían cosas importantes en mi vida, que por eso quería verla antes, he visto que el celador estaba relajado escuchándonos pero mirando por la ventana, supongo que para darnos algo de intimidad, he aprovechado para levantar la mano para que viera el anillo de compromiso y que lo ligara con las, “Cosas importantes en mi vida”, hostias Mark, se le han puesto unos ojos de loca que me he acojonado, se me ha tirado encima y suerte que estaba aquel chico con nosotras o me mata allí mismo, la cara de odio y rabia que tenía era terrible, ha llamado a más enfermeros que han entrado rápido y la han dormido, me han acompañado a la puerta y le han pedido a los familiares que se esperaran para hablar con ellos, no la van soltar cariño, se acabaron los problemas por un tiempo.

Me quedé sin que me salieran las palabras, esperé un poco en silencio para recuperar el habla.

YO: Lo has hecho expresamente, tú sabías que provocándola saldría la tía chalada que tiene dentro.

Me miró a los ojos con una seguridad en ella misma que me impresionó, no dijimos nada más en el rato que duró el vuelo, a Mar volvieron a darle un tiempo más de tratamiento, antes de poder volver a evaluar si estaba para salir o no.

Un par de semana antes de la boda me envió un mensaje Judit.…

“”Cuando vendrás a casa cariño, tengo una sorpresita para ti””

YO: “Ahora mismo mi amor, estoy loco por llegar”

Salí de la oficina cagando ostias y me fui para casa dejando lo que tenía pendiente de trabajo para el día siguiente, entré directamente en el salón y estaba Judit vestida de…, enfermera con una bata blanca con una cruz roja encima de una teta y otra cruz en un gorrito en la cabeza, la batita llevaba un escote que le dejaba las dos tetas fuera a la vista, corta que te cagas con unas braguitas blancas de las que me gustaban a mí y unos taconazos de color blanco para rematarlo.

JUDIT: Ven amorcito que te voy a curar.

Me fui para ella para besarla y me sentó en el sofá para que me la mirara bien poniéndose delante de mí.

JUDIT: ¿Te gusta amor?

Sin dejar de mirarle las tetas y todo lo demás, que ya no sabía a dónde dirigir los ojos, le dije que sí con la cabeza.

Levantó una pierna apoyando el zapato en el sofá a mi lado abriéndola para que le viera bien las bragas…

JUDIT: Para empezar tendrías que tomarte esta medicina.

Me señalaba el coño que se le transparentaban los cuatro pelitos bien cuidados debajo de las bragas, acerqué la boca para comérselo despacio, se dio la vuelta agachándose para que pudiera seguir por la parte de atrás con la nariz pegada al culo y la polla ya la tenía a punto de estallar.

JUDIT: ¿Estas mejor cariño?
YO: Estoy ardiendo de fiebre nena.

Se estiró en la alfombra abriendo las piernas.

JUDIT: Pues tendrás que seguir comiéndomelo hasta que me corra unas cuantas veces.

Le quité las bragas estirándome delante metiendo la cabeza en medio de las piernas, chupándole el chumino como si se lo quisiera desgastar a lametones, hasta que empezó a correrse por primera vez, a partir de ahí todo es mantener un ritmo para que ella pueda descansar y correrse una vez detrás de otra hasta que se cansa y me pide que pare, después me desnudé estirándome encima metiéndosela hasta el fondo trabajando con mis caderas al ritmo de las suyas que las sube y baja para que se la pueda meter más adentro, los gemidos y gritos comienzan a ir a dúo y acabamos corriéndonos juntos, mirándonos a los ojos que es uno de los mayores placeres que tengo en esta vida, cuando mi niña se me disfraza me pone cardiaco y con una corrida no tengo suficiente, como ella lo sabe me empieza a acariciar suavemente por un lado, por otro, se mete la polla en la boca tratándola con delicadeza y me la vuelve a poner a cien, a partir de ahí podemos follar de cualquier manera en cualquier lugar, contra la pared con sus piernas rodeando mi cintura, estando ella de lado, del otro, en los peldaños de las escaleras con ella encima, luego yo encima de ella, en la puerta de la habitación aguantándose en el marco de la puerta sacando el culito para que facilitarme la penetración por delante, en la cama a cuatro patas y podemos acabar en la ducha con ella arrodillada corriéndome en su boca, labios, cara y tetas sacándome hasta la última gota de leche saboreándola con su lengua, como no voy a estar perdidamente enamorado de Judit, si parece que su cabeza solo piensa en cosas para hacerme feliz.

Y llegó el gran día de la boda acompañados de un montón de gente que no conocía de nada, eran compromisos de mis padres, pero sí que estaban las personas más cercanas a nosotros como la familia, mis amigos y amigas de Judit, mi hermana estaba encantada de haber organizado parte de aquella fiesta y lo estaba también con su novio el deportista, en el baile que ya íbamos todos un poco “chispaillos”” le pregunté a Elvira como le iba con su pareja y me dijo: Tiene un pollón que colma totalmente mis expectativas, ¿qué coño le iba a preguntar más?, ella era feliz pues ya está. Mis padres por supuesto nos hicieron unos buenos regalos, materiales claro, en un momento de la boda nos sentamos juntos con mis padres Judit y yo, para brindar por nosotros y mi padre me cogió del hombro…

MI PADRE: Estoy muy feliz de veros casados, pero me gustaría saber si tú Mark también te harás cargo cuando toque de mis otras cosas.

Yo sabía perfectamente que se estaba refiriendo a ser marqués el día que el faltara.

YO: Tú sabes que lo haré.

Movió la cabeza orgulloso y nos abrazamos. Después bailando con Judit agarrados.…

JUDIT: ¿A qué se refería tú padre con sus otras cosas cariño?
YO: Pues a que algún día serás marquesa mi amor.

Me miró encogiéndose de hombros.

JUDIT: Yo solo quiero estar contigo, quererte y que me quieras.

Apoyó su cara en mi cuello besándomelo y seguimos bailando lentamente.

Nos fuimos de viaje de luna de Miel de casi dos meses, primero por Europa, algunos países árabes, y acabamos las últimas dos semanas en una playa paradisiaca para descansar antes de volver a casa, allí estábamos cuando Judit que cada mañana repasaba en una tablet las noticias de nuestro país me llamó nerviosa, Mar había muerto en un accidente de tráfico según la noticia, era falso, realmente falleció en el Centro Psiquiátrico pero nunca supimos como fue, aunque se especuló sobre un posible suicidio que la familia nunca confirmó, me entristeció mucho, durante un tiempo de mi vida me ayudó y fue una persona importante, cometió errores pero acabar así, no sé, me quedé tocado.

Ya ha pasado un tiempo y Judit me está insinuando que podríamos tener nuestro primer hijo, ella esta ilusionada en tener una familia numerosa, bastante numerosa, a mi no me importa si el que se los “fabrica” soy yo, y una cosa os voy a prometer, mis hijas e hijos tendrán unos padres que los amaran, los cuidaran y los protegerán como unos padres tienen que hacer, no como yo que me enteré que tenía padres siendo adulto.


Pd: Judit sigue aumentando el número de disfraces, una vez a la semana seguimos teniendo nuestra tarde de jueguecitos.

                                                           FIN

Publicado por Akuaries

Escribo relatos eróticos y sensuales con la única intención de distraer. Si una sola persona se lo pasa bien leyendo mis relatos o le ayuda a pasar el tiempo ya daré por bueno haberlo publicado.

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